Capítulo 16: Presentaciones
Siempre hay momentos inevitables. Aquellos a los que por más que tratemos de huirles, siempre nos alcanzan. Y Elsa se estaba enfrentando a uno de ellos. Luego de los eventos sucedidos en aquella fiesta y también de la noche que ella paso con Anna, era momento para empezar a presentar a la pelirroja como su novia.
Los padres de Anna ya lo sabían desde hacía un tiempo. Y si por alguna razón aun quedaban dudas, después lo ocurrido a aquella noche, era más que evidente. De igual forma, sus amigos más cercanos también lo sabían y quizás algunos cuantos chicos más en la escuela. Elsa ya había pasado su prueba de fuego, ahora era el turno de Anna.
Después de todo lo que acontecido con Hans en el pasado, los padres de Elsa no estarían del todo contentos con que su amada hija tuviera otra pareja y menos aún si esta era una chica.
La noticia de que por fin conocería a los padres, tomó por sorpresa a Anna. La familia Blizzard no era cualquier familia, por lo tanto tenía que dar una excelente presentación, si es que aún pensaba en querer seguir saliendo con Elsa.
—Es oficial, haré el ridículo en esa cena — Anna se escuchaba resignada al probarse el último vestido que encontró en su armario.
—No desesperes, estamos aquí para ayudarte.
Aún faltaban muchas horas para la cena, Anna tenía tiempo de sobra para no dejar ningún cabo suelto. Sin embargo, igual como le había pasado cuando Elsa la invito a cenar, se estaba convirtiendo en un manojo de nervios. Olaf se había ofrecido para ser su "asesor", después todo, quien mejor para decirle como era la familia de Elsa que él.
—No quiero que piensen que soy una pueblerina o algo parecido. Tengo que dar una buena impresión — dijo Anna mirándose fijamente al espejo. Como si tratara de memorizar un discurso.
—No creo que mi tío sea tan malo, Anna. Recuerda que Elsa también estará ahí para apoyarte.
—Espera, ¿qué? ¿Tú no iras a esa cena?
—Elsa quiere presentarte a ti, no a mí — el simpático chico rio al notar como Anna se ponía cada vez más nerviosa.
No solo Anna estaba nerviosa por la presentación. También lo estaba Elsa. La rubia platino había decido irse desde temprano a casa de sus padres, para empezar a preparar todo. No es como si hubiera mucho que preparar, iba ser una simple cena, pero Elsa quería mantener todo en perfecto estado. Después de todo, no todos los días la menor de los Blizzard presentaba a su pareja.
El ambiente en la casa era muy diferente, si se comparaba a la vez de cuando Elsa "presento" a Hans como su novio. Aquella vez casi todos en la familia sabían de esa relación, porque era bastante obvia. Su padre no tuvo problemas en aceptar a Hans como su yerno, lo mismo que su madre que no paraba de decir lo bien que se veían juntos. Pero eso había quedado en el pasado. Ahora existía una chica de la cual ellos no sabían casi nada, qué es lo que había hecho ella para conquistar a Elsa.
Dándose un tiempo para tranquilarse, Elsa decidió hacer una visita rápida al despacho de su padre. Antes de que la cena iniciara, pensó en aclaras algunos detalles con su padre.
—Adelante — dijo Adgar al escuchar
—Hola papá, ¿puedo hablar contigo un minuto?
—Oh Elsa, por supuesto que sí. ¿Qué sucede?
—Papá veras… yo quería decirte que… — Elsa lucía muy nerviosa — Gracias…
—¿Por qué dices eso, Elsa?
—Ustedes han tenido que soportarme todo este tiempo. Mis problemas, mis inseguridades y ahora esto… a veces siento que no se merecen este sufrir.
—Elsa… quien te dijo que tu madre y yo sufrimos por eso.
Elsa abrió los ojos como platos al escuchar a su padre. Este la miraba con una mirada fraternal. Esa que siempre había tenido para ella.
—Nosotros también hemos cometido errores contigo Elsa. No creas que todo esto es culpa tuya.
—Pero… y lo que paso antes…
—Eso ya quedo en el pasado. Si esta chica te hace feliz… yo no me opondré.
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Anna estaba más que sorprendida. Esa era quizás la primera vez que entraba a una casa de esas dimensiones. Una y otra vez no dejaba de sacudirse la pelusa de su vestido, arreglarse su cabello y tratando de recordar todos los consejos que Olaf le había dado.
Elsa también estaba nerviosa, pero a diferencia de su querida novia, ella estaba más preocupada por la cena que en si por dar una buena impresión. Elsa empezó por darle un recorrido por la gran casa de sus padres a Anna. Mostrándole casi todos los rincones de esta e incluso mostrándole su antigua habitación.
—Elsa este lugar es increíble. Si yo hubiera vivido en un lugar así, creo que me perdería todos los días.
—Jeje no digas eso Anna. No es tan difícil, una vez que te acostumbras.
—Oye y tus padres. Pensé que nos recibirían en la entrada.
—Papá está en la oficina y mamá está terminándose de arreglar para la cena.
Anna tragó un poco de saliva. En su mente se preguntaba si Elsa, había sentido lo mismo que ella cuando conoció a sus padres. Claro que su familia no tenía mucho parecido con la suya, pero quizás los nervios habían sido iguales.
—Estarás bien. Yo estaré contigo — dijo Elsa tomándola de la mano.
Anna estaba en verdad sorprendida. El cambio que Elsa había tenido en el tiempo que se habían conocido era sorprendente. Aquella chica a la que todos conocían como "la reina de hielo" se había esfumado, esta era una nueva Elsa.
Las últimas horas pasaban tan lento para Anna. Y más cuando Elsa la dejó por un momento para supervisar la cena. La pelirroja buscaba alguna manera para hacer que el tiempo se pasará con más rapidez. Pero justo en el momento en que menos esperamos, ocurren esa clase de momentos a los que nunca estamos 100% preparados. Mientras Anna checaba su celular, buscando algo para distraerse. Una voz femenina la hizo casi saltar de su lugar.
—Así que tu debes ser Anna, Anna Sunshine.
—Sí lo soy, de carne y hueso — Anna no paraba de reír, aunque era una risa de nervios — Usted debe ser la madre de Elsa, ¿verdad?
—Así es. ¿Cómo lo sabes?
—El parecido que tiene con Elsa es impresionante. Son casi indenticas.
La elegante mujer le regalo una mirada tierna a la pelirroja. No era la primera vez en su vida que alguien le decía que su ella y su hija eran como dos gotas de agua.
Sin embargo, esa amabilidad comenzó a opacarse por un silencio incómodo. Anna intentaba iniciar de vuelta la conversación. Cualquier cosa era buena en ese momento, el clima, la escuela, el trabajo o la cena misma.
—Mamá… ¿Qué estás haciendo aquí? —Elsa había aparecido justo en el momento oportuno — ¿Está todo bien?
—Claro que sí, estaba hablando con tu… con Anna.
Esa pequeña pausa se había notado. Anna la noto, Elsa también la había notado. Su madre había tratado de decir "novia" pero esta no podía, todo esto aún era demasiado nuevo para ella. No pasaron ni 1 minuto cuando Kai también hacia su aparición. Indicando que todo estaba listo, la cena estaba lista. El momento de la verdad había llegado.
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Un enorme comedor, cubiertos que Anna jamás en su vida había visto, una deliciosa cena y la familia Blizzard como anfitriones. Los nervios eran tales, que Anna había pasado por desapercibido el elegante y hermoso vestido que Elsa estaba usando, algo que el pasado jamás hubiera pasado.
Ahora entendía el por qué Elsa estaba tan preocupada por la cena. Ella había sugerido (ordenado) que la cena fuera dividida en dos. Una parte para sus padres y otra solamente para ella y para Anna, con la comida que a ellas más les gustaba. Sándwiches como platillo principal y de postres helado de chocolate.
Mientras la cena transcurría, aun sin que nadie intercambiara algunas palabras. Anna que estaba sentada junto Elsa, no paraba de mirarla, como tratando de decirle si este era el momento perfecto para empezar a hablar.
—Y bien Anna. ¿Cómo ha estado tu padre?
—Ah ¿qué? ¿Mi padre? — Anna se sorprendió por la pregunta.
—¿Acaso no sabías que tu padre trabaja para nuestra empresa?
Elsa lucía algo sorprendida. Recordaba que el padre de Anna había conseguido un nuevo trabajo cuando ellos llegaron a Arendelle, pero jamás se imaginaba que trabajara para la empresa de su padre. Por otro lado, Anna si lo sabía pero no pensaba que el padre de Elsa le preguntara por él.
—Pues está bastante bien. Vaya que si le gusta su trabajo.
—Me alegra escuchar eso. Él es un bue trabajador… Pero bueno, creo que es hora de ir al grano.
Anna se quedó helada por un momento, para después voltear a mirar a Elsa, que lucía bastante seria. En la mente de la rubia, trataba de encontrar las palabras adecuadas. Luego de darle vueltas y vueltas por fin se había llegado el momento. Tomando la mano de la pelirroja y poniéndose de pie, Elsa estaba dispuesta a encarar a sus padres.
—Papá… Mamá… Como ustedes ya sabrán, ella es Anna, Anna Sunshine. A ella la conocí hace apenas unos meses. Sin razón aparente, empezó a hablarme. Sin conocer nada sobre mi o sobre mi pasado, nada. Un día simplemente me habló en la cafetería.
—En realidad tenía curiosidad por saber quién eras — dijo Anna en voz baja. Haciendo sonreír a la rubia.
Los padres de Elsa escuchaban atentamente todo lo que su hija les contaba. Cada anécdota que ellas habían vivido. Lo que había sucedido en la fiesta de la playa, las idas a "Coffe & Love", la ocasión en la que Anna logro hacer que Elsa por fin se abriera. Saltándose claro algunas partes, como lo que paso aquella noche en casa de Anna. Elsa quería demostrar con sus palabras y con hechos, que Anna era la persona que había logrado cambiarla, que había logrado derretir a la "reina de hielo"
—Yo quiero decir algo… — dijo Anna en un momento de la plática — Señores Blizzard… Sé que yo pueda que no represente un buen partidario para su hija. Yo no soy Hans ni nadie por el estilo pero… Elsa también me ha cambiado. Yo nunca había sentido esto por ninguna persona y…
—Creo que ya escuchamos suficiente — dijo Adgar poniéndose de pie — Entiendo lo que ambas quieren decir. Y la verdad es que no pienso oponerme pero… Señorita Anna, de antemano le digo que si se atreve a romperle el corazón a mi hija… me encargare de hacer su vida un infierno.
Elsa y Anna se miraron sorprendidas ante la amenaza. Aunque era más que obvio, Adgar no quería que su hermosa hija sufriera otra vez por culpa de un amor fallido, ya sea hombre o mujer.
—Descuide… eso no pasará… se lo prometo.
