Buen día mis queridos lectores, aquí un nuevo capítulo de Un día de tu vida, espero lo disfruten.
-.-
Akane lo miró sorprendida y después soltó una carcajada:
- ¡Vaya! No pensé que fueras tan bromista… Pero me gusta…
- ¡No estoy bromeando! Todo lo que está pasando ahorita es por mi culpa, por un maldito pacto que hice con un hombre…
- ¿Pacto? ¿De qué hablas? Esto ya no es gracioso, mejor regresemos a casa.
- ¡No! espera, prometiste ayudarme y tendrás que escucharme hasta el final –Dijo deteniéndola del brazo-
Akane se quedó a regañadientes y Ranma le explicó a grandes rasgos, todo lo ocurrido…
-Pero ¿Cómo piensas que voy a creer todo esto? ¿Cómo puedes decirme que cambiaste en un día lo que yo he vivido en dos años? ¡Eso es imposible!
-Es la verdad.
Akane se levantó de nuevo.
-No sé qué es lo que tramas, pero haré de cuenta que no me dijiste nada… Por favor, vete de mi casa…
-Akane…
-Lo siento, pero no puedo ayudarte –Y se fue-
- "No puede ser, no creyó nada de lo que le dije, y ella es la única que puede ayudarme"
-Ranma Saotome…
-Ranma volteó al escuchar aquella voz:
-Mousse ¿Qué demonios haces aquí? Te advierto que no estoy de humor para pelear contigo.
-No vengo a pelear contigo, aunque ganas no me faltan… Vengo a ayudarte a arreglar tu estupidez…
-Lárgate a tu estanque y déjame en paz, estúpido pato…
-Ya no lo soy…
- ¿Qué dices?
-Que al igual que tú y Ryoga, me he liberado de la maldición…
- ¿Y tú como sabes que ya no tengo la maldición?
-Porque yo sé todo lo que pasó desde el principio, desde que Ryoga fue a Jusenkyo e hizo el pacto con el anciano…
- ¿Cómo es que sabes todo eso? ¿Acaso tú también lo hiciste? ¡Habla! –Lo tomó por el cuello-
-Esto que está pasando no sólo es por tu culpa, también es consecuencia del pacto que hizo Ryoga…
- ¡Maldito! Ya me lo imaginaba…
-Ryoga fue con el anciano, pero el pacto no lo hizo para quitarse la maldición, sino para quedarse con Akane…
Ranma apretó los puños con ira.
-Y a cambio ofreció el día que tú lo arrojaste a la poza del cerdo ahogado, de esta manera, se libraría de la maldición y se quedaría con Akane…
- ¡Ryoga, eres un bastardo! ¡Ahorita mismo me las vas a pagar!
-Espera-
Pero Ranma no lo escuchó y se dirigió a la casa a buscar a Ryoga para enfrentarlo:
- ¡Maldito, maldito, traidor! Así que ya lo tenías todo planeado ¿No?… Por eso no me dijiste que ibas a Jusenkyo… ¿Cómo fuiste capaz de traicionarme?
Ranma entró a la casa, no pensaba en otra cosa más que agarrar a golpes a Ryoga, pero unas risas llamaron su atención, provenían del Dojo, fue hacia allá movido por la curiosidad, era la única luz encendida, pues al parecer no había nadie más en la casa…
La puerta estaba entre cerrada, así que se asomó sigilosamente… Adentro estaban Ryoga y Akane, muy divertidos abrazándose…
- ¡Akane! "No, esto ¡No puede ser!"
En ese momento sintió como una filosa daga atravesaba su corazón, más cuando los vio besarse…
La rabia que sentía se convirtió en el más profundo de los pesares y unas amargas lágrimas escaparon de sus ojos…
- "Todo era una farsa, ella sólo me utilizó… Akane… ¿Por qué?"
Como pudo y en silencio, se metió a su cuarto y se dejó caer sobre el futón, no podía quitar esa imagen de su mente… Los labios de Akane correspondiendo a los de Ryoga, no había duda: Ella estaba enamorada de él.
Pero ¿Por qué fingir? Si ellos se casarían de todas maneras… Bueno, eso ya no importaba, había perdido a Akane para siempre… Ryoga lo había vencido.
Al día siguiente, después de pasar una pésima noche, se levantó más temprano de lo normal para entrenar un poco en el Dojo antes de que llegara Ryoga, tenía mucha frustración acumulada y necesitaba sacarla de alguna manera, iba bajando cuando en las escaleras, se topó con Akane…
- ¿Sigues aquí?
Ranma la miró con un profundo rencor, pues se sentía doblemente traicionado…
-No te preocupes, en un par de días lo haré.
Akane al ver su reacción, pensó que estaba enojado por lo que hablaron ayer, sin embargo, tuvo una sensación de pesar…
[...]
Ranma desquitó todo su coraje lanzando puños a uno de los sacos, después los lanzó directamente a la pared, la sangre corría, pero no sentía dolor… Akane lo descubrió y lo detuvo:
-Pero ¿Qué crees que estás haciendo? –Dijo tomando su mano herida- ¿Estás loco?
Él no contestó, Akane fue por el botiquín que estaba en uno de los estantes y comenzó a curarlo…
-Déjame…
Pero ella no le hizo caso y con todo cuidado, limpió su sangre y le vendó la mano, la venda estaba mal enredada, Ranma la miró y no pudo evitar sonreír.
- ¿Qué pasa? –Preguntó ella-
-Así no se pone una venda…
- Vaya, pero ¡Qué mal agradecido! Yo lo único que quería era ayudarte –Bufó enojada-
-Por lo que veo, sigues sin aprender, definitivamente hay cosa que no cambian –Dijo nostálgico- Mira, se hace así…
- ¿En qué estabas pensando? –Reclamó Akane-
-No sé, no me di cuenta, supongo que estaba bastante concentrado –Mintió-
-Ven, vamos a desayunar, yo preparé el desayuno.
-Ahora te alcanzo, debo hablar unas cosas con Ryoga, supongo que no tarda en bajar a entrenar…
-Ryoga no está, fue a arreglar unas cosas para su próximo combate…
-Bueno, entonces me voy a dar una ducha y ahorita voy.
Tal como dijo, se duchó y se arregló para el desayuno, de pronto sintió un pequeño dolor en la mano, la miró por unos segundos, aún podía sentir las cálidas manos de Akane curándola, como antes solía hacerlo, el recuerdo lo hizo sonreír.
Bajó al comedor y sólo estaba Akane.
- ¿Y los demás?
-No hay nadie, como te dije, Ryoga participará en otro combate representando al Dojo, Nabiki, papá y Kasumi, fueron para adelantar preparativos, y Ryoga, los alcanzó hoy.
Eso explicaba la ausencia de todos ayer en la noche.
- "Y Ryoga se quedó ayer para pasar el rato con Akane"
Sacudió su cabeza, ya no quería recordarlo, era demasiado doloroso.
-Y tú ¿No vas a ir?
-No, tengo que suplir unas clases de Ryoga.
-Akane miró de nuevo la mano de Ranma:
- ¿Te duele mucho?
-No te preocupes, sanará pronto, créeme que hay otras cosas que duelen más y ya no sanan…
-Akane pudo ver un halo de dolor en sus ojos, no sabía por qué, pero verlo así la hacía sentir mal-
-No tienes que irte ahora, espera a que estés totalmente restablecido…
-No sé… Ya no tengo nada más que hacer aquí –Dijo con determinación-
-…Aunque me quedaré al menos hasta que regrese tu familia, no quiero que te quedes sola…
-Akane sabía que podía quedarse sola, ya lo había hecho otras veces, podía defenderse perfectamente si algún ladrón entrara a la casa, sin embargo, las palabras de Ranma la hicieron sentirse protegida…
-Te lo agradezco-
-Oye y ¿Cuándo es que piensas enfrentarte con Ryoga?
-Bueno yo… yo primero debo perfeccionar la técnica, no quiero hacer el ridículo.
-Ya veo…
- ¿Sucede algo?
-No, nada… Bueno es tarde, tengo cosas qué hacer, gracias por el desayuno.
Ranma salió a caminar, con más desgano que nada, pero prefería salir a estar a solas con Akane, el engaño le dolía demasiado…
-Así que aquí estás-
- ¿Qué quieres Mousse? –Dijo con enfado.
-Necesitamos hablar.
-Olvídalo, ya no quiero saber nada…
- ¡Entiende! Esto no sólo te afecta a ti…
-Si lo dices por mi compromiso con Xian Pu, no te preocupes, en cuanto pueda lo desharé…
-Es que ese es justo el problema, todo fue planeado para que tú y ella se comprometieran…
- ¿Planeado? ¿De qué demonios hablas?
-Lo de Ryoga no fue casualidad… Tú y yo lo conocemos ¿Cuándo se le iba a ocurrir algo así?
-Eso es cierto, Ryoga no es demasiado inteligente –Exclamó- De todas maneras, ya no importa, Akane está enamorada de él y no pienso interferir en su felicidad.
-Ella no está enamorada, es sólo un espejismo…
- ¿Cómo lo sabes?
-Todo esto es una trampa ¿No te das cuenta?
- ¡Habla ya Mousse!
-Alguien aconsejó a Ryoga para que fuera a ver al anciano y le pidiera el deseo… Alguien que ya sabía que tú irías a Jusenkyo a la semana siguiente…
- ¿Quién?
-Esto fue planeado desde un principio por la abuela Colón…
Bueno, hasta aquí por hoy, me despido no sin antes agradecer el tiempo que se toman para leer y comentar esta historia.
Nos vemos en el siguiente capítulo.
6437
AnIcHiBaG*
