Hola de nuevo.

Bueno, así como todo tiene un inicio, también tiene un fin y ya nos acercamos al desenlace de esta historia.

Agradezco mucho sus comentarios, que aunque por falta de tiempo no contesto pero los leo todos.

:.:

Capítulo. 16.

Ranma.

La falta de aire lo hizo salir bruscamente de la bañera, al parecer se había quedado dormido mientras se daba una ducha... Se quedó inmovilizado unos momentos, hasta que escuchó una conocida voz:

- Ranma ¿Estás bien? ¿Puedo pasar?

Él se cubrió rápidamente con una toalla.

- Sí, ¿Que pasa?

- Dímelo tú, ¡Estabas gritando como loco!

- ¿Yo?

- Sí, estabas gritando el nombre de Mousse, decías algo así como "¡Entrégalos Mousse! ¿Dónde los tienes?" De hecho , pensé que él estaba aquí.

Entonces Ranma recordó lo que había pasado... Pero se quedó pensando si fue un sueño o realmente sucedió.

-Me quedé dormido, ha de haber sido un sueño.

- Bien... entonces vístete y baja a desayunar.

- Enseguida voy.

Akane también se veía un poco confundida, de hecho, fueron los gritos de Ranma los que la despertaron.

Ranma se estaba abrochando su típica camisola roja cuando vio un pequeño resplandor en su dedo.

- Esto es... entonces... ¡Todo fue verdad! "Ranma, quiero que me prometas que hablarás con Akane, por favor, no lo olvides "

Bajó rápidamente las escaleras hasta llegar al comedor, ahí ya estaban, el Sr. Soun, Nabiki, Kasumi y su padre. Los miró de reojo:

- ¿Pasa algo Ranma? - Preguntó Kasumi -

- ¿Saben quién soy?

- ¡Pero que tontería estás diciendo hijo! Creo que aún no has despertado bien...

- No es el único, Akane también está algo extraña ¿Acaso hay algo que nos estén ocultando cuñadito?

Al escuchar esa palabra de la boca de Nabiki, supo que todo había vuelto a la normalidad, respiró aliviado y contento.

- No, sólo que me muero de hambre... ¿Ya bajó Akane?

- Sí, salió a correr.

"Tengo que hablar con ella"

Ranma esperó a Akane para desayunar, pero no llegó. Un poco ansioso de levantó de la mesa y les dijo:

- Cuando Akane regrese, le dicen por favor que la espero en el Dojo.

[...]

Ranma daba vueltas y vueltas al Dojo, estaba sumamente nervioso pensando en lo que iba a decirle a Akane:

-"Y si mejor no digo nada y... ¡No, dí mi palabra! Esa fue la condición que me puso Akane... ¡No puedo defraudarla! Gracias a ella, todo volvió a la normalidad"

Akane estaba por entrar a su casa cuando detrás de ella escuchó el timbre característico de una bicicleta:

- ¿Y ahora qué quieres? ¿No crees que ya has hecho suficiente?

- No sé cómo lo hiciste, pero las cosas no se van a quedar así -Bufó enojada -

- Tu sucio plan no funcionó, así que ¡Vete de aquí!

- Me voy, pero pronto sabrás de mí...

Akane rodó los ojos y entró por el portón.

Ranma se había puesto a entrenar para descargar un poco los nervios y minimizar la espera, de vez en vez veía hacia la puerta esperando que por fin ella apareciera...

- ¿Y qué voy a hacer si me dice que no?

Mil escenas de ella recházandolo pasaban por su mente, o peor aún, que ella le decía que amaba a alguien más, pegaba cada vez con más y más fuerza el saco de entrenamiento, finalmente esté se rompió y cayó estrepitosamente al suelo regando la arena por todos lados. Justo en ese momento abrieron la puerta:

- Ranma, me dijo Kasumi que querías verme - Dijo mirando el costal en el piso -

-Sí, necesito hablarte de algo...

-Bien, soy toda oídos...

La escena parecía repetirse...

Ranma suspiró.

- Bueno, yo... lo que te quiero decir es que...

En eso, se abrió la puerta de repente.

- Akane ¡Qué bueno que te encuentro! ¿Me podrías ayudar a elegir un vestido para esta noche? Tengo una cita muy importante.

- ¿En serio tiene que ser ahorita Nabiki? Estoy hablando con Ranma...

- Si, te lo iba a pedir en la mañana pero te fuiste a a correr y hasta ahora te veo, sólo será un momento...

- Está bien Akane, ve con Nabiki en lo que yo limpio este desastre.

- Bien, al rato te busco.

Mientras tanto:

- ¡La odio! No puedo creer que ninguno de nuestros planes haya funcionado...

- No te preocupes, ya se nos ocurrirá algo...

- ¡Estoy comenzando a cansarme! ¿Por qué no sólo me dejas eliminarla y ya?

- Ranma nunca te lo perdonaría y así sería más difícil atraerlo...

Shampoo Bufó enojada.

- Bueno, pero por ahora debemos seguir trabajando, así que lleva estos pedidos - Le dijo su abuela -

Shampoo salió a toda prisa y en su camino casi atropella a Ryoga...

- Y tú ¿Qué haces aquí? ¡Quítate de mi camino!

Él se quedó mirando cómo se alejaba:

- ¡Vaya! Parece que no recuerda nada... Creo que es mejor así.

Después de un rato, Ranma bajó a la sala y no había nadie, salió al patio y vio a Akane practicando:

- Has mejorado... Perdón, no quiero interrumpir...

- No te preocupes, ya terminé, de hecho iba a buscarte ¿De qué querías hablarme? - Le dijo mientras se secaba el sudor con una toalla -

Ranma estaba sumamente nervioso, pues no sabía ni por donde empezar...

- Bueno... Yo... - Suspiró y se armó de valor - Akane lo miraba espectante...

- Akane... Lo que te voy a decir no es nada fácil pero...

De pronto una voz los sorprendió:

- ¡Akane! ¡Me alegra que estés bien!

- ¡Ryoga! ¿Qué demonios haces aquí? - Preguntó Ranma molesto -

- Quería cerciorarme de que todo haya regresado a la normalidad...

- ¿A la normalidad? ¿A qué te refieres Ryoga?

Ranma lo miraba con sus ya clásicos ojos asesinos, pidiéndole que se callara.

- No Le hagas caso Akane, ya ves cómo es Ryoga de despistado.

Akane sonrió.

- Ya sé, seguramente te volviste a perder ¿No es así?

Ryoga al darse cuenta de que Akane tampoco recordaba nada, no hizo más que seguir la corriente.

- Si, eso es, pero lo bueno es que ya estoy de regreso -Sonrió -

- Bueno, ya que estás aquí, ¿Por qué no platicas un rato con Ranma? Yo mientras me iré a dar una ducha.

Ranma vio la mirada lividinosa de su rival y lo paró en seco

- ¡Ni siquiera se te ocurra imaginarlo o te pesará! Ahora dime ¿¡Qué rayos haces aquí!?

- Quería saber si todo había vuelto a la normalidad, pero al ver que ni Shampoo ni Akane recuerdan nada, he de suponer que sí.

- ¿Viste a Shampoo?

- Sí, la vi en la calle y créeme, no es la misma chica dulce de la otra realidad...

- Eso lo sé de sobra... Y la vieja bruja de su abuela ¡Ya se las verá conmigo! ¡Y tú también!

- Por mí no hay problema, sé que cometí un error y no tengo ningún reparo en enfrentarme contigo... Después de todo, ya nada me importa si no la tengo a ella...

Ranma apretó los puños, la verdad sentía mucho coraje, pero de alguna manera sabía lo mal que la estaba pasando Ryoga porque él acababa de pasar por lo mismo...

- Lo mejor será que te vayas, y por favor no te vuelvas a acercar a Akane... Ni siquiera como P Chan.

- Si lo voy a hacer, pero no porque tú me lo digas, sino porque necesito darme un tiempo para reponerme de esto... No obstante, Akane siempre contará con mi amistad, y si me entero de que vuelve a sufrir por tu culpa, ¡Te las verás conmigo! -Y dicho esto se fue -

La noche comenzó a caer y Ranma subió al tejado justo arriba de la habitación de Akane...

- ¿Qué está pasando? ¿Por qué es tan difícil hablar con ella? Me ha costado mucho decidirme y cuando intento decirle pasa algo que me lo impide... Quizás no sea el momento...

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AnIcHiBaG*