Capítulo 4

Mientras Riveria terminaba de cantar, Bell se colocó en posición para saltar hacia Ottar. Finn, Aiz, Tiona y Tione estaban luchando con Ottar y Bete se preparaba para atacar con sus botas Flosvirt cargadas con la magia de la espada mágica. En el Momento que Finn alcanzó su límite, retrocedió y dio la señal.

- ¡Es Hora! – En ese instante Aiz, Tiona y Tione rodearon a Ottar a la distancia y en el segundo siguiente los primeros en atacar fueron Bell y Bete.

Bete fue el primero en llegar y pateó a Ottar quién bloqueó, pero toda la magia almacenada en Flosvirt explotó sobre él. Mientras Bete retrocedía, sin darle tiempo a Ottar para cubrirse de mejor manera, llegó Bell

- ¡Argo Vesta! – Un Argo Vesta con mucha más potencia que el que usó contra el musgo gigante atacó a Ottar de lleno. Bell se alejó lo más rápido que pudo y el infierno para Ottar continuó.

- ¡Rea Laevateinn! – Las llamas atacaron directamente a Ottar el cual ya estaba gravemente herido por los 2 ataques anteriores.

Luego del conjuro de Riveria, lo siguiente fueron las embestidas de las espadas mágicas de fuego para rematarlo. El calor era tal que hacía justicia a lo que decía la leyenda: "Las espadas mágicas Crozzo son capaces de secar el mar". El calor podía sentirse desde ambas bases. Los miembros inconscientes de la familia Freya también recibieron el impacto de los ataques agravando su situación, sobre todo a Hogni quien estaba muy cerca de donde se estaba librando la batalla. El Brillo de la explosión podía verse desde las murallas de la ciudad. Los guardias miraban sin poder creer lo que pasaba. Había un silencio sepulcral en los bares y las calles.

-No puedo creer lo que veo. Si el rey sale vivo de eso es un milagro – Dijo el narrador al público que tampoco creía lo que veía

Donde se encontraban los dioses, Freya miraba la situación incrédula. Sus hijos estaban siendo quemados vivos, uno de ellos perdió el antebrazo a manos del hombre que amaba, y su hijo más fuerte recibió tal ataque directamente.

Mientras las llamas desaparecían, se acabó el tiempo límite de la magia de Haruhime, todos regresaron a su nivel actual. Finn arrodillado en el suelo dio sus ordenes

- ¡Bete y Tione vayan por la bandera! ¡Los demás sigan conteniendo a Ottar! – En ese mismo instante partieron a toda velocidad.

Mientras las llamas se apagaban el olor a humo y carne quemada invadía el ambiente, Ottar de un salto fue capaz de salir del humo. Tenía quemaduras de tercer grado o superior en todo su cuerpo. Soltó una espada rota, sacó una poción de su bolsillo y se la bebió.

-Esto aún no termina hasta que se cumplan las ordenes de mi ama. – Dijo Ottar. Su cuerpo en algo se recuperó, pero fue mínimo, las quemaduras eran demasiado profundas que requerían tratamiento médico inmediato. Mientras sentía que recuperaba en algo sus energías continuó.

-Únete muchacho, o los mataré. - Finalizó Ottar fríamente mientras se colocaba nuevamente en posición de combate

- ¡Sigan atacando con las espadas mágicas! – gritó Finn.

En ese instante Aiz, Tiona y Bell empezaron a atacar con las espadas mágicas hasta que terminaron su vida útil y se rompieron. En esta ocasión Ottar alcanzó a esquivar el ataque, no se iba a arriesgar a sufrir más quemaduras y perder el conocimiento. Los tres viendo esto inmediatamente se decidieron a atacar cuerpo a cuerpo.

Ottar al estar muy herido y débil ya no podía luchar con tanta facilidad como antes, estaba siendo gravemente lastimado. Sin embargo, también estaba ocasionando daños en Aiz, Tiona y Bell. En un ataque con una de su espada, Ottar fue capaz de hacer un corte profundo en la pierna de Tiona de tal manera que le impidió seguir de pie.

- ¡Perdón Aiz, Argonauta-kun! ¡Ustedes podrán vencerlo! – Gritó la gemela amazona desde el suelo.

En ese momento Tione y Bete tomaron la Bandera y se dirigieron hacia la base. Cuando Finn los vio gritó

- ¡Tione coloca la bandera en el punto de victoria! ¡Bete, únete a Aiz y Bell!

En ese instante Tione aceleró el paso, Bete cargó magia en sus botas con sus dagas mágicas y saltó al ataque. Bell y Aiz gracias a tanto tiempo entrenando juntos se entendían perfectamente, no se molestaban y en contra de un Ottar malherido eran letales en velocidad. La espada de Aiz alcanzaba a realizar ligeros cortes en los brazos. Bell, con su nueva habilidad activada, atacaba sin contemplaciones. En un momento Bell clavó la daga Hestia profundamente en la parte superior del hombro de Ottar que tenía la espada, en una parte bastante cercana al cuello, a centímetros de ser un ataque que le quitara la vida. Aiz por su parte atravesó el otro hombro de Ottar. En el instante siguiente Bete lo remató con una patada expulsando la magia acumulada en sus botas.

- ¡La Familia Loki y Bell Cranel están por derrotar a Ottar! – Dijo el narrador con emoción igual que todos los espectadores

La patada y explosión ocasionadas por Bete enviaron al suelo a Ottar quien de inmediato se levantó y se lanzó al ataque a puño limpio, como si poco le importara dar su vida a cambio de cumplir las órdenes de su diosa. Pero en ese momento Tione colocó la bandera en el punto de victoria.

- ¡El juego de guerra ha terminado! ¡Las Familias Loki y Hestia ganan! – Gritó el narrador mientras la gente empezaba a celebrar

Entendiendo su derrota Ottar se acercó a Bell, lo miró fríamente y dijo

-Ganaron esta vez. Las ordenes de Freya-sama son absolutas, cuida de ti y tu familia en el futuro. Y recuerda "los accidentes pasan" – Ottar lo miró una vez más en silencio, se dio la vuelta y caminó en dirección a los suyos.

Bell se quedó estupefacto. Para el no eran más que marionetas con un poder absurdo a las órdenes de una loca obsesiva, pero fue la gota que derramó el vaso. Mientras Ottar caminaba dándole la espalda a Bell, este empuñó la daga Hestia y saltó hacia Ottar y desde atrás lo rodeó con el brazo y puso la parte con filo de la daga en su cuello. Ottar por un segundo abrió los ojos por sorpresa para luego retomar su carácter estoico. Bell por otro lado con un tono frio y perturbador comenzó a hablar

-Escúchame muy bien, si le llegas a poner un dedo encima a un ser querido para mi te mataré. – Bell suspiró, con los ojos inyectados en sangre, hizo una pausa y corrigió. – No, incluso si tengo la más leve sospecha de que tú y tu familia están tramando algo los liquidaré a todos. Así que, si no quieres que tu diosa regrese al cielo, tú y tu manada de locos deberán comportarse.

En ese momento Ottar perdió la compostura, se soltó del agarre de Bell y se lanzó al ataque únicamente con sus puños. Bell por otro lado empuño Hakugen en su otra mano y se puso a la defensiva. Dado que Ottar estaba herido le fue sencillo contraatacar y hacerle un largo corte en el rostro, pero para Ottar amenazar a su diosa era algo imperdonable y no se iba a detener con eso, logró encajarle una patada de lleno en el rostro y lo mandó a volar. Bell se paró como pudo y atacó repetidamente con Firebolt. Cuando el humo se acumuló se lanzó de nuevo a Ottar tal como lo hizo con Hogni, esperando causarle aún más daño que al elfo oscuro.

- ¡Hey deténganlos o van a matarse! – Gritó Finn intentando pararse.

Justo a tiempo, la familia Ganesha se paró entre los 2 aventureros. Por más furia que tuvieran ninguno se atrevió a ir en contra de un miembro de esa Familia. Bell por su lado sabía que ellos no tenían nada que ver. Ottar por otro lado sabía que eso le ocasionaría más problemas a su diosa.

- ¡El juego de guerra terminó! Al menos ahora tolérense – Dijo Shakti tanto a Bell como a Ottar. Aiz tomo a Bell de la mano y lo alejó de ahí.

- Bell, ignóralo, no deberías ocasionar un problema cuando apenas solucionamos el anterior. – Le dijo Aiz.

-Aiz discúlpame, no pude controlarme cuando me amenazó. – Dijo Bell bajando la cabeza.

-Está bien, no te preocupes, por ahora debemos descansar. – Finalizó Aiz

- Bell, luchaste de una manera espectacular, te felicito – Lo elogió Finn

-Gracias Finn-san. Gracias a todos ustedes pude librarme de ellos por ahora. – Bell hizo una reverencia.

-Despreocúpate Argonauta-kun, Ahora solo celebremos –Dijo Tiona alegremente mientras era cargada por su hermana

- ¡Capitán! Espero mi recompensa por poner la bandera en su sitio – Dijo Tione a Finn el cual solo pudo hacer una sonrisa incómoda.

-Atiendan a los heridos y regresemos – Finn tomó una ruta de escape cambiando de tema.

Así trataron a los heridos momentáneamente para poder regresar e Orario y ser tratados en la clínica de Dian Cetch.

Mientras tanto, en la sala donde se reunían los dioses, Loki saltaba de alegría restregándole la victoria a Freya. Hestia por otro lado simplemente estaba relajada y tranquila, este asunto había llegado a su final, al menos por ahora.

-JAJAJAJA ¡ninfómana tu mastodonte no pudo contra mis niños! – Dijo Loki a manera de burla.

-Eso es porque mi Bell-kun estaba de su lado, El día que esté en el mío haré que te arrepientas de tus palabras – Contestó Freya

-Yaya ve a secuestrar a algún infortunado y déjalo seco, a mí ni te me acerques – Finalizó Loki con una expresión de disgusto.

-No es una mala idea Loki – Le respondió Freya con una sonrisa fingida y continuó – Hestia, el dinero estará en la cuenta de tu familia en el gremio para mañana. Me rendiré con Bell-kun por ahora. Dile que vaya a verme a Babel, allí cumpliré la otra parte del trato. Que lleve a Ryuu también.

-Está bien, pero ni se te ocurra hacer algo estúpido, ya tienes suficientes problemas.

Freya solo la miró y se fue.

En la Mansión de la Chimenea todos suspiraban con alivio. Ignorando sus problemas económicos, todo iba a ser más tranquilo a partir de ahora. Welf por su parte estaba pensativo. Ahora que tenía más tiempo para pensar, se empezó a obsesionar con forjar "una espada digna de Bell", tenía unas cuantas ideas en mente, pero eso requería ir a una expedición al calabozo a recolectar materiales. Lily por su parte estaba satisfecha, la virginidad de Bell volvía a "estar bajo su custodia", teniendo aún la pequeña esperanza de reclamarla para ella.

En el gremio todos suspiraban de alivio. No querían imaginarse la que se hubiera armado si ganaba la familia Freya. Por otro lado, Eina estaba recostada en su escritorio mostrando alivio y cansancio, su "hermano pequeño" estaba a salvo por ahora. Pero ella sabía que en menos de lo que canta un gallo estará en problemas nuevamente.

En la "Señora de la Abundancia" Mord se reía en la cara de sus compañeros que apostaron por la Familia Freya. Los pocos que apostaron por las Familias Loki y Hestia hicieron grandes sumas de dinero.

-JAJAJAJAJA ¡Les dije! ¡vieron como el muchacho humilló al elfo! En poco tiempo será capaz de barrer el piso con Ottar. – Dijo Mord a la multitud entristecida por perder varios miles de valis cada uno.

-Tuvieron suerte esta vez. Pero es verdad, ese muchacho es una máquina. Dentro de poco el será el nuevo "Rey" – Respondió un aventurero.

La multitud estaba ansiosa, el muchacho había logrado tanto en tan poco tiempo, ya no había una sola persona que dudara de su capacidad.

Más allá Ryuu simplemente derramaba lágrimas de felicidad. Estaba muy orgullosa del crecimiento del hombre que amaba, pero al mismo tiempo sentía lágrimas de tristeza. Como una aventurera experimentada notó lo bien que se entendía con Aiz al momento de luchar. Ella notó que su entrenamiento con ella ayudó a que se acercaran. Y por un fugaz momento pensó en tratar de olvidar esos sentimientos que había desarrollado por Bell. Mia notando esto trató de darle palabras de apoyo.

-Mi niña, tranquila. Eres fuerte, ¡arréglate y toma lo que te pertenece así sea por la fuerza! – Dijo Mia soltando una carcajada

- ¡Mia Mama! – Es lo único que alcanzó a decir Ryuu mientras se sonrojaba.

Mia solo sonrió, su comentario había sacado a Ryuu de su tren de pensamientos. Ella en el fondo quería que el chico la correspondiera. Sin embargo, ella a lo largo de sus años había visto como el amor puede ser algo muy complicado.

Horas más tarde la Familia Freya estaba de vuelta en Folkvangr. Los llevaron directamente a la sala médica. El equipo médico propio de la familia ya los esperaba listos para iniciar los tratamientos, sobre todo a Hogni quien estaba casi muerto, y a Ottar con quemaduras de tercer grado y superiores por todo el cuerpo. En ese momento llegó Freya a ver el estado de sus hijos. Podrá ser una loca obsesiva, pero si se preocupaba mucho por ellos. En el momento que Ottar la vio se puso de rodillas y expresó sus disculpas

-Freya-sama permítame expresarle mis disculpas, fracasamos en la tarea que nos encomendó

-Fufufu tranquilo Ottar lo importante ahora es su recuperación – Dijo Freya con una sonrisa.

- ¿Qué piensa hacer con respecto al muchacho? – Preguntó Ottar

- Por ahora, nos apegaremos a los principios establecidos por el Gremio y Urano. Dejaremos que los engranajes del Gremio giren. Dejaremos que las aguas se calmen, y cambiaremos de enfoque. Nosotros no podemos hacerles nada, pero eso no implica que alguien más no pueda hacerlo… - Finalizó la diosa con una sonrisa sádica a lo que el mismo Ottar sintió una sensación desagradable subiendo por su espina.

-Seguiremos sus órdenes Freya-sama.

-Ottar cuando todos se recuperen todos los miembros participarán del entrenamiento desde al amanecer hasta el anochecer siempre que no estén en el calabozo – Ordenó Freya.

-Como lo desee Freya-sama.

Entonces Freya procedió a ir unas cuantas camas más allá para ver como ponían una prótesis al brazo de Hogni.

- "Eres increíble Bell, mira como dejaste a Hogni, parece que tendré que castigarte más adelante por esto" – Pensó Freya mientras se enrojecía dejando llevar su mente por pensamientos lujuriosos de como "castigaría" a Bell por dejar casi muerto al elfo oscuro.

Mientras tanto la celebración comenzó. Todos habían sido tratados, los más graves: Gareth y Mikoto seguían adoloridos a pesar de haber recibido tratamiento. Los demás estaban como nuevos. Como de costumbre todos se encontraron en la "Señora de la Abundancia" para celebrar.

-Bien Hecho Bell-kun, Haruhime-kun, Mikoto-kun de verdad lo hicieron muy bien, estoy muy orgullosa de ustedes – Dijo Hestia mientras los abrazaba.

-Gracias Kami-sama – Dijeron todos al unísono

- ¡Elfa-kun! – Hestia llamó a Ryuu.

-Lo siento, Haruhime-kun, Mikoto-kun, ¿nos pueden dejar a solas? - Preguntó Hestia.

-Si Hestia-sama – Ambas se hicieron a un lado y llegó Ryuu.

-Felicitaciones Bell, lo hiciste muy bien – Dijo Ryuu cuando llegó.

-Gracias Ryuu-san.

-Bueno, te llamé porque mañana ustedes irán donde Freya a Babel – Dijo Hestia sin rodeos.

- ¿Es por mi exigencia Kami-sama? – Preguntó Bell.

-Sí, ella dijo que te lleves a ella contigo, al parecer la involucra a ella también

-Entiendo Hestia-sama ahí estaré – Dijo Ryuu haciendo una reverencia. Pero su rostro mostraba mucha tristeza

- ¡No pongas esa cara Elfa-kun! Conozco a esa loca desde el cielo, podrá estar demente y ser una obsesiva ninfómana, pero ella tiene a sus amigos en un lugar importante dentro de ella.

- Lo que hizo es imperdonable Hestia-sama – Contestó Ryuu.

- Puede ser, pero como su amiga y ahora que sabes quien de verdad es ella, es parte de tu deber evitar que haga algo estúpido otra vez aconsejándola. Y si así no recapacita pues la detendremos las veces que sean necesarias. – Le dijo Hestia a Ryuu que se secaba las lágrimas.

- Lo intentaré Hestia-sama.

- ¡Bien! – Dijo Hestia levantando su pulgar – ¡Ahora a celebrar! Dile a Mia que yo invito el primer Barril de su mejor alcohol

- ¡JA! Por fin dices algo coherente enana – En ese momento llegaba Loki al Bar y se acercó a su "amiga" diosa – Yo invito el segundo barril Mia.

- ¡Amo esas palabras! JAJAJA – Dijo Mia desde la cocina, sabía que se venía una noche de grandes ingresos en alcohol para ella.

- ¡Bien un concurso de bebidas! O eres cobarde enana – Loki provocó a Hestia.

- ¡JA! Le entro, a ver si a así te crecen los pechos.

Ambas se sentaron en una mesa y empezaron a beber como locas. Los demás también se acomodaron en las demás mesas. Bell se sentó junto con Welf, Lily, Haruhime y Mikoto. Aiz por otra parte estaba sentada con Finn y los demás.

-Hoy es tu turno de llevarte a Loki, Riveria – Dijo Finn mientras suspiraba. Loki iba a terminar tan ebria que iban a tener que llevarla, otra vez.

-Entiendo – Suspiró decepcionada, siempre era demasiado para ella llevarse a su diosa borracha.

-Aiz ¿Por qué no vas a estar con Bell? – Preguntó Riveria a su hija adoptiva, notando que estaba callada, mirando hacia la mesa de Bell.

-Ahora mismo está con su familia – Respondió en un todo monótono mientras se sonrojaba ligeramente

-Ve, y has más amigos. Además, sería inteligente tener a las chicas de la familia Hestia de tu lado – Dijo Riveria.

- ¿Por qué? – Preguntó Aiz.

Riveria suspiró resignada y dijo

-Cuando te des cuenta del porque seguramente querrás hacerlo – Finalizó Riveria. Ella sabía que Aiz no era buena con las emociones. En este punto era evidente para todos que a Aiz le gustaba Bell y Riveria quería aprovechar esto para que Aiz deje de estar obsesionada con la venganza y empiece a comportarse como una chica normal de su edad.

Bell podía sentir las miradas de Aiz, y ocasionalmente le devolvía la mirada. Welf al notar el intercambio de miradas se puso manos a la obra.

-Mikoto, Lilicuajo y Haruhime, creo que deberían socializar más con la familia Loki. Sobre todo, con Riveria-sama y Finn.

- ¿Eh? – Alcanzó a decir Lily

-Mira, si vamos a tener una alianza, tenemos que por lo menos romper el hielo. – Replicó Welf

- Entiendo no es una mala idea, vamos – Dijo Mikoto

- Además puede que Finn te tenga una propuesta de matrimonio más interesante JAJAJAJ – Dijo Welf burlándose de Lily.

- ¡Que estupideces estás diciendo! ¡Sera mejor que no digas algo así en frente de ellos! – Le grito Lily

- Bien bien- Dijo Welf.

Una vez las tres chicas se alejaron Welf le dijo

-No creo que haya mejor momento para aplicar las enseñanzas de tu "maestro" Bell – Le dijo Welf mientras miraba a Aiz

- Ve y haz algunos puntos – Finalizó Welf mientras se alejaba.

Bell entendió a lo que se refería y para que se llevó a las chicas, sobre todo a Lily. Entonces recordando las enseñanzas del elfo, se armó de valor, se acomodó su blanco cabello, se levantó y se dirigió hacia donde estaba sentada Aiz.

-Aiz ¿Quisieras acompañarme un momento? – Dijo Bell de la forma más elegante posible.

Aiz solo miró directamente a los ojos rojos del chico, y comenzó a sonrojarse. Jamás ha visto a Bell actuar así, como un caballero, como su padre solía portarse con su madre. A lo lejos Ryuu solo pudo quedarse con mirando de una manera melancólica.

-Aiz, Bell-san espera tu respuesta – Dijo Riveria despertando a Aiz.

-Claro Bell, vamos – Respondió Aiz

Ambos se dirigieron a la mesa donde estaba sentado Bell con los demás miembros de su familia y se sentaron uno frente al otro. Al principio Bell estaba un poco nervioso. Pero luego se imaginó a Hedín lanzándole su magia de rayos, y la conversación se volvió más fluida. Hablaron de todo, de los eventos recientes, de lo que planeaban para el futuro, ambos se contaron anécdotas uno al otro. Hasta que Aiz se animó a preguntar algo que la venía molestando desde hace un tiempo.

-Bell ¿Qué pasó en tu expedición? Supe que algo pasó en el calabozo, pero el gremio lo mantiene en secreto. Muchos murieron y además supe que cuando saliste pasaste una temporada en la clínica.

Bell se quedó helado, no sabía que responder, conocía muchos detalles como para mentirle, además era consciente de que era pésimo mintiendo. Optó encambio por contarle parte de la verdad, las partes que solo lo involucran a él.

-Bueno, en la capital de agua primero nos atacó un irregular, un "musgo gigante" el cual estaba ocasionando varios problemas, incluso a nuestro grupo, así que luego de varias dificultades me deshice de él. – Bell le contó esa amarga experiencia

- ¿Eso fue lo que mató a tantos aventureros? – Preguntó Aiz.

-No exactamente, fue otra cosa… – Dijo Bell temblando. El temor que sintió por el Juggernaut todavía seguía ahí.

Aiz notó que Bell empezó a temblar y se preguntó si no debía haber averiguado más de la cuenta.

-Bell perdón, si no quieres decirme no pasa nada – Dijo Aiz.

-Está bien, pero prométeme que no dirás a nadie esto, ni siquiera a Riveria.

-Lo prometo – Respondió Aiz

-Bien – Bell tomo aire, se tranquilizó y contó la historia. – Luego de eso me vi envuelto en la búsqueda de alguien, sinceramente no recuerdo quien, y apareció un monstruo, uno que nunca había visto antes, asesinó a tantos en tan poco tiempo que era asqueroso, apenas podía seguirlo con la vista, el sonido que sus piernas hacían… aún lo escucho al momento de dormir, era terrible. Para evitar que siga matando gente fui a enfrentarme a él, casi me mata, sus defensas eran bajas, pero no las necesitaba. Sus garras eran tan afiladas que cortaba todo menos la daga Hestia y mi bufanda de piel de Goliath. Aun así, me arrancó un brazo.

- Pero tus brazos están… bien – Dijo Aiz sin poder creer lo que Bell le contaba.

- Si, yo tampoco recuerdo, me dio un golpe en el cuello con su cola y casi me mata. En ese lapso de tiempo que no sé qué pasó, mató a los restantes aventureros. Luego me recuperé y seguí luchando con esa cosa, y logré quitarle una pierna, pero siguió moviéndose como si nada. Finalmente, un lambton me tragó y me llevó al piso 37.

- ¿Y cómo saliste de ahí? – Preguntó Aiz

-Estuve vagando por el piso varios, días, hasta que pasé por el coliseo. Varias cosas pasaron ahí y por accidente terminé destruyéndolo y descubriendo una zona segura debajo junto a un pequeño rio. Ahí me quedé un tiempo – Contó Bell mientras se sonrojaba ligeramente por el recuerdo de lo que pasó con Ryuu en aquella ocasión.

-Finalmente en la ruta principal, me encontré nuevamente con el monstruo de antes, y no se gracias a que milagro lo maté. Y llegaron mis amigos a rescatarme – Bell no se sintió bien quedándose con el crédito que en parte le pertenecía a Ryuu, pero absolutamente nadie a parte de la familia Hestia, Urano y Fels, deben saber que Ryuu estuvo con Bell.

Y así Bell acabó la anécdota, omitiendo detalles que Bell no se quiso acordar. Aiz estaba pálida, ella había enfrentado a Udaeus sola, pero estaba en buenas condiciones y Riveria estaba allí, por si acaso. Bell encambio vagó por el piso 37 básicamente sin nada, luchó con un monstruo de terror y está vivo. Para Aiz, cada día Bell le recordaba más a su difunto padre, tenían un aura en común, el aura de un héroe.

-Me alegra que estés bien, y no te preocupes, no diré nada a nadie sobre esto – Dijo Aiz.

-Gracias Aiz – Dijo Bell suspirando. No le gustaba recordar esa aventura en específico. Le causaba pesadillas hasta ahora.

-Tranquilo Bell, si te pasa algo te ayudaré – Dijo Aiz mientras tomaba la mano de Bell. A lo que ambos se miraron y se sonrojaron.

-Gracias Aiz, igual yo, te protegeré cueste lo que cueste – Ahora Bell tenía más confianza como para decirle eso a Aiz, al fin y al cabo, dentro de muy poco la superaría.

La fiesta continuó, todos rieron y bebieron, sobre todo Loki y Hestia que estaban ya casi sin poder hablar compitiendo por quien lograba beber más. Todos estaban afectados por el alcohol menos Aiz, ya que era una de las reglas del Bar, "nunca darle un sorbo de alcohol a Aiz". Bell borracho simplemente abrazó a Aiz y no la soltó en toda la noche. Lily del despecho bebió y empezó a gritarle a una pared, Haruhime estaba dormida en el regazo de Mikoto, quien estaba dormida apoyada sobre Welf, quien a su vez estaba conversando alegremente con Raúl, Anakitty y otros miembros de la familia Loki de lo hermosa que era Hefesto. A Bete muy ebrio ya lo arrastraron fuera del Bar por empezar una pelea con un aventurero. Tiona estaba conversando alegremente con los demás y Tione había "secuestrado" a Finn y se lo llevó a la Mansión del Crepúsculo. Así horas más tarde la fiesta concluyó dejando, solamente un desorden y anécdotas de las que todos se reirán más adelante.

Hola a todos. Primero que nada quiero desearles un feliz 2022, que sea un año lleno de éxitos y sigamos interactuando por medio de esta historia.
Además pedirles disculpas por demorarme en actualizar, por fin de año estuve absurdamente ocupado con cosas de la universidad, tanto académicas como bebiendo.
Les dejo un abrazo enorme, si les gusta denle Follow y compártanla. Nos vemos en el siguiente capítulo.