Capítulo 7:
De regreso al campamento en el piso 18, Bell y Welf contaron todo lo sucedido en su encuentro con Lyd. Ninguno tuvo una reacción excesiva, ya se estaban acostumbrando a que estas cosas sucedan a menudo alrededor de Bell. Todos se pusieron de acuerdo en esperar a la Familia Loki y conversar con Finn sobre el asunto. En lo que esperaban, se relajaron esperando lo que se viene más adelante.
Dentro de unas horas la familia Loki llegó al piso 18 sin mayor problema y montaron su campamento junto al de la Familia Hestia. Tal y como las expediciones anteriores, la familia Loki iba con gran parte de sus miembros, lo que resultaba en ser una buena cantidad de gente en el piso.
Una vez el campamento fue levantado; Bell, Lily y Finn se reunieron en una tienda a tratar el asunto. Bell le contó a detalle la conversación con Lyd
-Así que eso dijo. Nuestro objetivo no cambia, pero tengo que discutir con los demás si apoyamos a los Xenos o no. Hay algunos en mi familia como Aiz que no están de acuerdo en tener una alianza con ellos. – Dijo Finn
-Entiendo Finn-san. Pero míralo de esta forma: Si esas cosas no son derrotadas pueden poco a poco subir pisos. – Contestó Bell
-Justamente eso es lo único que me detiene en rechazar la petición. Pero tampoco puedo aceptar inmediatamente. – Finalizó Finn
-Piénsalo, quizás te ofrezcan algo a cambio – Dijo Lily guiñando el ojo a Finn, cosa que lo dejó perplejo y sin poder responder.
-Nos retiramos, llámanos cuando hables con tu familia – Dijo Bell.
Minutos después se reunieron todos los ejecutivos de la familia Loki para tratar el asunto.
-Bien, sé que tienes algo que decir, habla – Dijo Riveria
-Hace un momento Bell mencionó que se encontró con el líder de los Xenos en el piso 19. Dijo que aparecieron unos irregulares que no pueden derrotar, incluso el minotauro negro que nos dio una paliza salió gravemente herido – Dijo Finn
En el momento que Finn mencionó a Asterius todos pusieron caras de rencor y furia, por la paliza que el minotauro les había propinado tiempo atrás
-No debemos ayudar a esos tipos, algún rato tendremos que eliminarlos. – Dijo Bete
-Pero nuestro objetivo es justamente ese piso. Además, tendremos que atravesar el piso 59, lo que no será tan fácil. Siendo sincera los refuerzos no nos vienen mal, además no son tan malos como creen, piensan y tienen sueños como nosotros. – Dijo Riveria
-Ellos conocen el calabozo mejor de lo que nosotros lo haríamos en toda nuestra vida, podemos ayudarlos a cambio de información de pasadizos secretos y otras cosas – Dijo Gareth
-Viéndolo desde el punto de vista de Gareth, existe información valiosa que podremos conseguir. – acotó Finn
-Como quieran entonces – Dijo Bete mientras se retiraba
-Aiz ¿qué piensas? – Dijo Riveria
-No lo sé – Contestó fríamente y se retiró.
-Esperemos que Bell Cranell influya en ese aspecto suyo también – Dijo Riveria mientras suspiraba.
-Es debatible. Aun no confiamos 100% en los Xenos como la familia Hestia. – Dijo Finn
-Eso solo refleja la pureza de las intenciones del muchacho para ayudarlos. Ese chico es muy interesante – Dijo Gareth.
Luego de que todos dejaran la tienda, Finn fue a comunicar a Bell que aceptarían negociar con los Xenos. Cosa que tranquilizó a Bell, porque si él se enfrentaba solo a esas cosas, no iba a salir vivo.
Mientras acampaban, Welf preparaba el armamento para ambas familias, y Gareth miraba asombrado la calidad del trabajo que realizaba el herrero. Lily conversaba con Finn sobre las estrategias, mientras Finn intentaba acercarse más a ella. Haruhime y Mikoto se pusieron a conversar con Elfy y Alicia, volviéndose amigas. Aisha se puso a socializar con las gemelas amazonas, sobre asuntos de amazonas, hombres, principalmente Bell y Finn. Bell también comenzó a llevarse un poco mejor con Raúl y Anakitty. Mientras estaban en la conversación, la curiosidad de Aki salió a flote y empezó el interrogatorio
-Oye Bell-san, disculpa mi atrevimiento, pero ¿cómo van las cosas con Aiz-san?
-¡Aki! – Raúl le dio un golpe con el codo, mientras Bell se atoraba en sorpresa
-Pues bien, somos amigos – Respondió tímidamente Bell.
-Mis instintos felinos me dicen que algo estás ocultando. ¿Algo bueno pasó en su cita verdad? – Preguntó Aki con una sonrisa
- ¡¿Cómo lo saben?! – Preguntó Bell
-A esta gata no se le escapa ningún detalle de la vida amorosa de los miembros de la familia – Respondió Raúl suspirando.
- ¡Son cosas interesantes! ¡sobretodo viniendo de Aiz-san! Pero bueno ¿qué pasó en la cita? - Pregunto la mujer gato.
-Pues le di tulipanes, alquilé una carroza, la llevé a comer a un restaurante que me costó buena parte de mis fondos, y una pequeña caminata en el puente de los héroes. – Respondió Bell
- ¡Que Romántico! Si tan solo aaaaalguieeeen tuviera esas ideas y detalles conmigo, ya tuviera novio desde hace un buen rato. – Dijo Aki mientras miraba a Raúl de reojo.
-No lo sé, depende, si ese chico sabe que te gusta y siente lo mismo por ti – Respondió Raúl, sin darse cuenta de la millonésima indirecta.
-Pero que imbe… En fin. – Dijo Aki, mientras se daba una palmada en su frente por la ceguera de Raúl - Tienes que seguir ganándotela con detalles.
-Pero no sé qué más hacer, soy un novato cuando se trata de esto. No sé cosas como: cuando hacer "que cosa" con una mujer. O basado en experiencias pasadas, no suelo tener la menor idea de cuando coquetean conmigo – Dijo Bell
En ese momento Aki juntó a Raúl y a Bell y dijo
-Ustedes dos serán muy buenos amigos – Dijo mientras suspiraba y continuó – Solo capten las señales, no es creación de artefactos mágicos complejos, es amor, no es difícil, si les gusta ¡respondan a su afecto y ya! – Dijo Aki, más para Raúl que para Bell.
- ¿Porque me incluyes en el sermón? – Preguntó Raúl con curiosidad y un poco de molestia.
-Para que cuando te pase no seas como coquetear a una piedra – Respondió Aki, ya cansada de que Raúl no se dé cuenta que ella lo amaba.
-Lo tendremos en cuenta – Dijo Bell
-Pues más te vale, ahí viene – Dijo Raúl, apuntando en la dirección por donde Aiz se acercaba
-Bien, Raúl y yo nos vamos. ¡Suerte! – Dijo Aki y los dos procedieron a irse
Bell se quedó parado esperando que Aiz termine de acercarse, cuando lo hizo Bell levantó la mano y la saludó
-Hola Aiz ¿Cómo has estado?
-Bien ¿y tú?
-Bien, hace unos instantes estuve con Raúl y Aki
-Bell, acompáñame al lago – Pidió Aiz con una mirada seria en su rostro.
-Está bien.
Ambos emprendieron el camino al lago con la cascada. Lago en el que varias lunas atrás Bell, por obra y gracia de Hermes, había visto a las chicas desnudas tomando un baño. El trayecto fue silencioso, Aiz estaba más seria que de costumbre. No tenía esa ligera sonrisa que últimamente tenía cuando estaba junto a Bell. Cuando llegaron Aiz lo encaró y le preguntó
- ¿Por qué ayudas a los Xenos? – Preguntó Aiz, casi sonando desafiante
-Porque hablan, tienen sentimientos, quieren proteger a sus seres queridos, tienen sueños, tal como yo los tengo. Y si me lo preguntas, en promedio ellos son mucho más "humanos" que los seres que habitan en la superficie – Respondió Bell con igual firmeza que Aiz
-Pero ese minotauro negro casi te mata – Dijo Aiz
-El me pidió luchar y yo acepté, y no será la primera vez que pase, tenlo por seguro. Además, confío plenamente en todos y cada uno de ellos. Se ganaron la confianza de mi familia con acciones, sobretodo la confianza de Lily que no suele confiar ni en su sombra. ¿Eso no te dice algo?
-Pero en algún momento tendremos que luchar con ellos – Dijo Aiz en un patético intento de "convencer a Bell"
-No, yo los protegeré, si alguien va a acabar con ellos, tendrán que pasar sobre mí. – Dijo Bell con firmeza lanzando a Aiz una mirada filosa, pero llena de determinación. Para calmar las aguas Bell agregó
- ¿Me ayudarás esta vez? – Bell le extendió la mano
En ese momento Aiz pensó en qué pasaría si ella aceptaba. ¿Bell sería feliz? ¿Ella podría ser feliz? Aún se sentía mal por lo que pasó esa vez con Wiene y su lucha con Bell esa noche. No quería volver a pasar por eso. Quería vivir cosas felices a lado de Bell, y no luchar contra él y menos por unos monstruos.
-Llevarme bien con los monstruos es difícil para mí. Sé que soy egoísta y muy en el fondo sé que tienes razón. Pero aún no puedo llevarme bien con ellos – Dijo Aiz con un tono melancólico y triste
-Entonces ¿no me ayudarás? – Preguntó Bell decepcionado
Aiz tomó la mano de Bell y lo miró directamente a sus ojos
-Te ayudare siempre que me lo pidas, y así no me lo pidas. – Dijo Aiz
Bell respondió con una sonrisa y se lanzó en un abrazo a Aiz. La chica quedó estupefacta por unos segundos con un ligero rubor en sus mejillas, pero un instante después contestó al abrazo de Bell.
El tiempo pasó mientras acampaban en el piso 18. Para seguir con las costumbres, todos tomaron un baño en el lago, primero los hombres y luego las mujeres. No sin antes amarrar dentro de una carpa a todos aquellos que tenían antecedentes de haber espiado, entre ellos Bell. Más tarde ya era oscuro, luego de comer Bell se encontraba con Aiz, estaban sentados en la orilla del lago mirando la hermosa vista del piso 18 por las noches.
-Bell ¿es la primera vez que vas a ir a los pisos siguientes luego de lo que te pasó? – Preguntó Aiz
-Sí, lo es
- ¿Tienes miedo? – Preguntó Aiz
-La verdad sí, no hay noche en la que no sueñe con esa bestia masacrando personas delante de mis ojos, el sonido que hacía al moverse aún me persigue en mis sueños. La vista de la catedral de agua teñida de sangre me atormentará hasta el día en que me muera. Recién hace unos pocos días pude volver a dormir completo. Solo para volver a entrar al calabozo jajaja – Dijo Bell riéndose de su "suerte"
En ese momento Aiz agarró la cabeza de Bell y la puso en su regazo
-Necesitas relajarte, lo que viene será duro – Dijo Aiz, mientras comenzaba a acariciarle la cabeza. Bell estaba acostado en los muslos de Aiz, sonrojado y disfrutando del momento.
- Gracias Aiz – Dijo Bell mientras tomaba la mano libre de Aiz.
Pasó el tiempo y los dos regresaron al campamento a dormir
A la mañana siguiente emprendieron su marcha a los siguientes pisos, los pisos 19 y 20 fueron un simple trámite. Finn y Lily habían organizado varios equipos con el objetivo de avanzar rápidamente. En la vanguardia estaban varios miembros de nivel 4 como Raúl, Aki y Lefiya abriendo camino. Los miembros de la familia Hestia junto con los miembros de alto nivel de la familia Loki estaban en el centro, con el objetivo de reaccionar y dar apoyo a cualquier situación que se presente ya sea en la vanguardia o en la retaguardia. Dado la poca acción que hubo hasta el piso 24, principalmente debido a que lo estaban haciendo bien en la vanguardia. Aiz y Bell tuvieron una especie de "cita" en el calabozo. La pasaron conversando, riendo y disfrutando de la compañía del otro. Pero los más felices no eran ellos, era Riveria, jamás había visto a "su pequeña" Aiz con una sonrisa como la que tenía ahora. Por fin había aparecido alguien que la había sacado de su eterna búsqueda de venganza.
La calma se acabaría al llegar al piso 25, donde las cosas estaban un poco agitadas. Apenas entraron fueron recibidos por Harpías, donde Bete intervino. Más adelante se encontrarían una sorpresa un poco más desagradable
- ¡Capitán! ¡Un grupo enorme de Iguazú! – Gritó Raúl
- ¡Listos con las armas, protejan a todos los de nivel bajo! – Gritó Finn
- ¡Los atraeré hacia mí! – Gritó Bell y salió corriendo. Su intención era repetir lo que hizo la última vez en la misma situación, en esta ocasión con un nivel y medio más. Como él se esperaba, los Iguazú lo establecieron como su objetivo, y se lanzaron a él en un ataque suicida.
En esta ocasión Bell era mucho más ágil, y ahora veía llegar a las criaturas con mucha facilidad, esta vez no esperó a que vengan a él, sino que también fue a ellas, se dio el lujo de esquivarlas yliquidarlas; era mucho más fuerte, tanto que con un movimiento de su brazo atravesaba a estos monstruos con la daga Hestia como si fueran mantequilla. Era mucho más resistente, un golpe de ellas solo le ocasionaría un rasguño, pero ninguna lo rozó siquiera. Su magia era también mucho más potente, con un solo Firebolt redujo a cenizas a un gran número de ellos. Todos en ese momento se dieron cuenta, Bell en términos generales estaba al mismo nivel que los ejecutivos de la familia Loki. Era el más ágil de todos, pero por el momento aún lo superaban en los demás aspectos, sobretodo en experiencia.
Una vez acabó con todos los Iguazú, guardó la daga Hestia y se dio cuenta de lo mucho que había avanzado en comparación a la última vez, y lo motivó para seguir haciéndose más fuerte.
-Vaya Bell eso fue increíble – Se acercó Welf a felicitarlo
-No fue nada, si hubieras visto la anterior, de esa casi no salgo – Dijo Bell con una sonrisa
-Bell-sama, no haga cosas tan arriesgadas – Le reclamó Lily
-Tranquila Lilicuajo, para el esto ya no es mayor cosa – Dijo Welf
-Como digan – Dijo Lily mientras suspiraba
Aiz simplemente sonrió al ver que su entrenamiento había rendido sus frutos. El chico del que poco a poco se está enamorando estaba por alcanzarla, y seguramente la superará dentro de poco. Entonces en ella también nació el sentimiento de no ser dejada atrás por Bell, deberá esforzarse mucho más que ahora, ser más como Bell y tener un objetivo en mente, uno puro que no involucre deseos de venganza.
-Bien, eso resuelve el problema de los Iguazú, continuemos – Dijo Finn
Continuaron su descenso al piso 27 donde se encontraba el escondite de los Xenos que era su próximo objetivo. En los pisos 25 y 26 la familia Hestia aprovecho para recoger los materiales que el gremio les había encargado y uno que otro material que a Welf le interesaba para las armas y los armamentos de los miembros de su familia. En esos pisos se encontraron con unas pocas Harpías, tortugas de cristal, cuarzos ligeros y una que otra serpiente de agua. Para sorpresa de la familia Loki, notaron que los botines dejaban los monstruos que Bell mataba eran buenos, por lo que coincidieron que el muchacho tenía mucha suerte en ese aspecto.
Una vez pusieron un pie en el piso 27, el primer lugar a donde fueron los ojos de Bell fue a aquella pared donde había nacido el Juggernaut. En ese momento empezó a recordar vívidamente lo sucedido y empezó a temblar, se puso pálido y su cuerpo comenzó a temblar. Lily y Welf notaron esto y enseguida se pusieron a su lado
-Tranquilízate, si te ven así lo descubrirán – Dijo Welf
-Si Bell-sama vea que usted no tiene idea de cómo guardar un secreto – Dijo Lily
-Está bien, dame algo de agua Lily por favor – Dijo Bell, tomó el agua que Lily le pasó y se puso a respirar profundamente para controlar su miedo.
- ¿Estás bien? – Dijo Aiz
-Sí, todo bien – Dio un último gran suspiro para tranquilizarse y continuó – Sigamos, vamos donde el Amphisbaena.
Todos siguieron su camino hacia donde nacía el jefe de piso. Antes de llegar Finn decidió quienes de su familia participarían de la lucha.
-Para la lucha contra el Amphisbaena irá toda la familia Hestia sin Bell, Aisha estará con ellos. Por nuestra parte irán Tione, Tiona, Raúl, Aki, Elfy y Lefiya. – Ordenó Finn
- ¡Entendido! – Dijeron los miembros seleccionados de la familia Loki
-En caso de que la situación se complique irán Bell, Aiz y Bete como refuerzos. –Dijo Finn, luego de una pequeña pausa agregó – Vayan, los observaremos desde aquí.
Inmediatamente los elegidos por el hobbit, se acercaron a donde nacía la bestia de dos cabezas. Una vez cerca, Lily asumió el mando y comenzó a dar sus instrucciones
-Aisha-sama, Tiona-sama y Tione-sama atacarán a la cabeza de ojos azules. Raúl-sama, Aki-sama, Elfy-sama, Mikoto y Welf atacarán a la de ojos rojos. Haruhime dará aumentos de nivel a todos los de nivel 4 para abajo y Lefiya-sama. Finalmente, Lefiya-sama lo rematará con su hechizo más fuerte antes que se regenere. ¿Preguntas?
Como nadie respondió, Lily enseguida dio la señal y pisaron el lugar exacto donde el monstruo nacía. Las paredes se estremecieron, roca se desprendió del techo y apareció el dragón gigante de 2 cabezas en toda su majestuosa gloria. Como dando una señal de su nacimiento el monstruo rugió de tal manera que por un segundo pareció que silenció la cascada que había en el piso.
- ¡Welf! ¡Congela el lago! – Ordenó Lily, mientras que el herrero sacó una de sus espadas mágicas de hielo y de una sola sacudida congeló todo el lago y unas pocas afluentes.
- ¡Las cabezas ahora! – Gritó Lily
Inmediatamente Tione saltó hacia la cabeza de ojos azules a golpearla a puño limpio, Tiona con su Urga en el lado opuesto a su hermana causó un gran corte en la parte superior del cuello de la bestia, pero no lo suficiente para degollarla.
-¡Aisha! ¡Los ojos! – Gritó Tione
La tercera amazona enfrento de cara a la bestia y con su espada ocasionó un corte que atravesó ambos ojos y cegó a la criatura.
- ¡Ahora quítale su cabeza! – Gritó Aisha
Tiona, con toda su fuerza realizó un movimiento con su arma cortando la cabeza que más problemas les daba de manera limpia.
- ¡Sigan lastimándola! ¡Que no se regenere! – Gritó Lily desde tierra firme
Mientras tanto, en la otra cabeza los demás tenían más problemas para cortarla. El aumento de nivel había hecho que mantuvieran una batalla más o menos pareja, sin embargo, estaban lejos de cortar fácilmente esa cabeza como el equipo de las amazonas.
- ¡Mikoto! ¡Apunta tu magia de gravedad al cuello! ¡entonces los demás remátenla! ¡Y rápido antes de que escupa la niebla! – Ordenó Lily
Mikoto realizó el encantamiento lo más rápido que pudo, pero no alcanzó, al mismo tiempo que estaba por pronunciar "Futsonomitama" la cabeza de ojos rojos escupió la temida niebla roja que debilitaba la magia, y el hechizo de Mikoto no surtió efecto.
- ¡Sigan Atacando! – Ordenó Lily y se dirigió a Haruhime - ¡Vamos cerca de esa niebla tengo una idea! – Dijo con entusiasmo y corrieron sobre el hielo que Welf había creado
Observando la batalla a la distancia, Finn tenía una sonrisa en su rostro, ¿la razón? Encontraba bastante atractivo la manera en como Lily no seguía un plan escrito en piedra, sino que tenía una habilidad innata para improvisar cuando se presentaban dificultades. Al mismo tiempo Bell estaba boquiabierto, era la primera vez que veía al Amphisbaena en todo su esplendor, solo había escuchado de él en la anécdota de sus amigos.
-Así que a esa bestia se enfrentaron en mi ausencia… - Dijo Bell en una voz muy baja para sí mismo, grave error, Riveria lo había escuchado y la sorprendió
- "Así que la familia Hestia ya se enfrentó al Amphisbaena, y él no estuvo. Sin duda aquí falta algo, porque cerraron el calabozo y porque Bell salió en ese estado días después" – Pensó Riveria, su instinto le decía que aquí faltaba una pieza bastante importante.
-Me gusta la estrategia de la chica Hobbit – Dijo Gareth
-Sí, tiende a usar todo lo que tiene para aplastar a su enemigo. Al ser una familia en promedio débil, no le conviene las batallas largas. Es diferente a las estrategias que yo puedo hacer en el sentido que yo sí puedo permitirme "administrar fuerzas" – Dijo Finn.
-Y eso es otra causa de que los hace tan capaces teniendo niveles tan bajos, han pasado por mucho – Dijo el enano, soltando palabras de admiración hacia Lily y los demás.
-Veamos cómo termina, aún no acaba – Dijo Finn con una sonrisa mientras pensaba – "Vaya mujer"
Cuando llegaron a un lugar cercano a la niebla, Lily y Haruhime tomaron posición y empezaron a hacer lo que habían planeado.
- ¡Ahora Haruhime! – Gritó Lily y la renart empezó a cantar su nueva magia de viento. Se habían acercado con la intención de que, con el canto del hechizo, y el hechizo en sí mismo, desviara la niebla. Lily también tenía en su mano una espada mágica de viento realizada por Welf exclusivamente para esta batalla.
-¡Mikoto! ¡Prepárate otra vez!, ¡Lefiya-sama usted también! – Gritó Lily, en ese instante ambas chicas empezaron sus encantamientos, en el caso de Lefiya usó el encantamiento más fuerte que conocía, el Rea Laevateinn de Riveria.
Una vez que el viento alrededor de Haruhime se hizo presente la niebla empezó a dispersarse un poco, es por esto que Lily lo completaba con los movimientos huracanados de la espada. Una vez Haruhime terminó el hechizo Lily gritó.
- ¡Envía lo que queda de la niebla lejos!
- ¡Moon Wind! – Desde el costado del dragón, una luz verde en forma de media luna atravesó la niebla debilitándose en el camino, pero el viento que lo acompañaba no lo hizo y cumplió su cometido de dispersar la niebla, ¿Por qué? El viento acumulado alrededor del haz de luz verde era causa de la magia de Haruhime, no magia como tal, es por eso que la idea de Lily funcionó a la perfección. En una sincronía perfecta Mikoto terminó su hechizo
- ¡Futsonomitama! – Y el campo de gravedad atrapó al dragón dentro, dejándolo inmovilizado.
- ¡Háganse a un lado! – Gritó Lefiya lista para lanzar el hechizo de aniquilación de Riveria
Todos se alejaron, incluyendo a las 3 amazonas, ya cansadas de tratar como saco de boxeo a la cabeza de ojos azules del dragón. Una vez estuvieron lo suficientemente seguros, la elfa lanzó el hechizo.
- ¡Rea Laevateinn!
El hechizo de Lefiya fue un éxito dejando la piedra mágica descubierta, pero el monstruo aún no estaba muerto. Es por esto que Aki, Raúl y Welf clavaron sus espadas en la piedra para por fin, convertir al dragón en cenizas.
- ¡Siiii! – Gritó Lily, estaba feliz de que su pequeña y simple estrategia haya funcionado tan bien.
-Bien recojan el botín y sigamos avanzando – Dijo Lily
Momentos después de la batalla, acordaron acampar para reunirse con los Xenos. Bell había estado llenando de elogios a los miembros de su familia por enfrentar al Amphisbaena otra vez, también habló con Tiona, Tione y Aisha, aunque para ellas el enfrentamiento había sido algo más rutinario. Además, tuvo la oportunidad de hablar otra vez con Raúl, con quien se estaba volviendo cada vez más cercano, al parecer Aki tenía razón, ellos se estaban llevando muy bien.
Horas más tarde, en momentos donde en la superficie debería ser de noche, tres sombras encapuchadas se acercaron al campamento, todos se pusieron en alerta menos Bell y Haruhime, quienes reconocieron a sombra más chiquita. Como si fueran papá y mamá ambos se abalanzaron hacia Wiene quien estaba acompañada por Fels y Lyd.
- ¡Bell! ¡Haruhime! – La chica dragón también se lanzó hacia ellos y los abrazó - ¡Los extrañe mucho!
-Nosotros también Wiene-sama – Haruhime abrazaba a Wiene mientras lloraba de la felicidad
-No tuve tiempo de abrazarte como se debe aquella vez Wiene – Dijo Bell también abrazando a su "hija".
De lejos Lily, Welf, Mikoto y Aisha sonreían, a pesar de la capucha ellos también sabían que se trataba de Wiene. Por otro lado, todos los miembros de la familia Loki presentes, sin excepción estaban asombrados, nadie tenía idea de que la familia Hestia tuviera una relación así de cercana con los Xenos.
-Familia Loki, un placer verlos de nuevo – Dijo Fels
-Igual para mí – Dijo Lyd
-Hola Lyd, ha pasado tiempo.
-Finn, espero que Bell ya te haya comentado la situación. – Dijo Fels, sin perder el tiempo, hablando del asunto importante
-Sí, me lo explicó Brevemente – Respondió Finn
- Entonces síganme a un lugar más cómodo para negociar, que vengan un par de miembros más de tu familia Finn – Dijo Fels.
-Riveria acompáñame – Dijo Finn
-Está bien. Aiz ven conmigo – Ordenó Riveria
- ¿Yo? – Respondió la rubia con sorpresa
- ¿Hay alguna otra Aiz aquí? – Respondió Riveria con sarcasmo
-No – Dijo Aiz mirando al suelo
-Entonces vamos - Y así hizo caso a Riveria, pero con desgano, como un niño sin querer acompañar a su madre a las compras.
-Bellichi, Welfichi, Lilychi y los demás ¡vengan a saludar! – Dijo Lyd en un tono alegre
-Está bien, iremos – Dijeron todos los miembros de la familia Hestia al unísono.
- ¡Siiii! ¡Mari también tiene muchas ganas de verte! – Dijo Wiene con emoción
Estas palabras ocasionaron en Aiz una reacción inesperada de "curiosidad" por esa Mari que deseaba ver a Bell. Por lo que empezó a prestar atención a esa conversación
-Sí, debo agradecerle por lo de la última vez, y pedirle algo. – Dijo Bell con un poco de timidez.
-Está bien vamos entonces - Wiene tomó de la una mano a Bell y de la otra a Haruhime, dando como resultado la apariencia de una familia. Cosa que a Aiz la molestó ligeramente
-JAJAJAJAJAJA, jamás creí verte con esa cara – Riveria se puso a reír a carcajadas por los celos de Aiz
- ¿Qué cara? – Dijo Aiz, con una cara de enojo por celos.
-Esa, justo esa. Jajaja gracias a los dioses actúas por fin como una chica de tu edad, bueno más o menos. – Dijo Riveria con alegría
Hola a todos, espero que les haya gustado esta parte
Nos vemos en la siguiente !Les mando un abrazo!
