La vez que llegue a la Sede, solo era un recipiente listo para proyectar mi frustraci n en combate, poco importaba las heridas de batalla que tardaban en sanar, hay un peso mas grande que no cicatriza y hiere el alma.
Recuerdo el tiempo cuando solo era un mocoso que aprob el examen de cazador por el sacrificio de aquella persona que ya no esta a mi lado.
El solo mencionar su nombre ahora me es imposible, porque el temblor regresa a mis pupilas y el dolor quema sin remedio.
Aun no lo he superado.
Las agujas del reloj no se contienen y avanzan, aunque tenga a Sabito presente, llore o maldiga, el no regresara.
Una figura femenina se aproxima a mi.
- Tomioka-san Cierto?-
- Hai- Respondo sin mantener contacto con su mirar.
Es verdad, estoy aqui para que sea determinando el tipo de casta al que pertenecer . Es un caos sumado a cazar demonios, tengo que preocuparme por ese detalle.
No me sorprende la respuesta, lo se de antemano mis padres y sus padres poseen herencia.
- Estos son tus resultados eres beta- Comunico como si fuera alguna clase de premio- Es una suerte que lleves una vida normal, a diferencia de los alfas y omegas que se complican...- Ella no para de parlotear.
"Para mi no lo es" - Sin que lo note arrugo la hoja del informe.
La enfermera se retira con una venia, es incre ble que no mida sus palabras, esa noticia me es desagradable.
Lo ultimo que quiero es ser un beta!
.
El viento silba con suavidad y refresca el dia donde el sol calienta la tierra. Los cantos de las aves se oyen muy bien mientras descanso en la Finca del Agua.
"Ciertamente no merezco estar aqui"
Los entrenamientos en la monta a Sagiri ya no fueron suficientes cuando fui admitido como cazador, es lo que ellos declaran, para mi es un funesto error.
"No soy apto para ser el sucesor de nadie"
Se que mis compa eros desaprueban mi actitud, no es mi culpa que no me comprendan.
Tal vez no fue del todo malo, porque es asi como lo conoc ...
" En ese tiempo, donde debiera estar abrazado por pap y mam , ser arrullado por las noches y esperar ansioso el dia en que mi hermana se case, hoy solo estoy empu ando una katana y mejorando mi defensa".
- Primera Postura-
El ensayo fue interrumpido por unas voces que logro reconocer, para mi mala suerte.
- Oe, Tapioka-
Esa voz es grave y obviamente no sabe mi nombre, mientras que el de su compa ero es aguda y sizeante.
- Buenas tardes- Los saludo aunque no quiera.
- Mhmp!- Iguro responde de mala gana- Asi no se llama el, es Tontioka- Agrega, para variar.
- Ah verdad!- Sonri con burla- Practica con nosotros- Es mas una orden lo que emite.
- Qu quieren?- Pregunto sin girar a confrontarlos.
- Tsk Eres lento? Te dije que vengas, te demostrare que tu defensa es in til contra mi torbellino de cortes!
- Nadie autorizo los combates, por lo que esta prohibido-
- Ay si tu, el muy correcto!- Comento con una mueca- Vienes o que?
- D jalo Shinazugawa, que viva en su burbuja- Rengoku-san debe estar cerca, mejor entrenemos con el, despu s de todo es un prodigio por herencia.
El peliblanco hizo caso omiso de las palabras de Obanai.
Darle la espalda y seguir mi camino irrito mas a esa persona.
- Te dije que pele ramos- El agarre en su mu eca es fuerte y su expresi n terror fica.
- No tengo nada que ver con con ustedes, porque no me dejan en paz-
- Huh?!-
Aquellas palabras fueron recibidas como desafiantes, lo cual altero a ambos ni os.
- Suj talo Shinazugawa-
Iguro lucia mas que molesto, por lo que se deshizo de la goma de mascar de su boca y mientras Sanemi lo tenia bloqueado, pego el chicle en su cabello.
- Espero que esto te recuerde que no eres nada especial!- Sentencio con voz sizeante.
- Detesto esa mirada, parece que te creyeras mejor que nadie!- Levanto el pu o y el azabache solo consigui cerrar los ojos.
Tras los arbustos, el sonido de las pisadas advert an que no estaban solos, alguien mas se sumo.
- Tu?- Iguro lo miro de medio lado.
El golpe que iba hacia el rostro de Tomioka, jam s llego, Sanemi impacto su pu o sobre la tierra
El aura alterada espanto hasta a las aves que se dispersaron de entre los arboles.
- Qui n rayos te crees?-
- C lmate Shinazugawa- Le susurro a un paso tras de el- Es el amigo de quien te hablaba.
Giyuu abri lentamente la mirada, ya no estaban solo esos dos chicos, ahora habia uno mas.
"Oh genial. mas gente para golpearme"- Pens err neamente.
- Ni tu ni nadie me obligara a que le de su merecido a ese cre do.
La rapidez de su intervenci n hizo que Sanemi dudara de lo que estaba viendo.
- Te encuentras bien?-Pregunto con voz mas alta de lo normal.
Esos cabellos rubios que resplandec an bajo los rayos del sol, indicaba que ese chico al cual todos aprecian estaba aqui y para rescatarme
- Yo...- Mi mirada no logra creer lo que contempla frente a mi
"Esa persona, Oh quien no sabe de esa persona!"
- Yo no me lo creo- Iguro retrocede un paso.
- Que mas da si lo defiende, podemos con ambos Me estas oyendo!- Shinazugawa no deja de protestar
- Si Oyakata se entera seremos expulsados, Rengoku-san goza de credibilidad no lo arruines- Iguro le tapo la boca- Solo est bamos jugando, le encargo a Tomioka, por favor- Concreto nervioso.
"Espero que se lo crea"- Idealizo y se retiraron a pesar de los gru idos de Sanemi
- No deber as jugar a los golpes, -
- Yo no estaba jugando con ellos- Aclare
"Este tipo es incre ble, crey en la est pida excusa de Iguro"
- Te llevare a la Enfermer a- Hablo con voz en rgica- Eres Tomioka, el sucesor de Urokodaki-san.
- No es necesario, estoy bien Rengoku-san
- Oh! No te sorprendiste que supiera tu nombre?-
- Eh? No tiene nada de especial-
- Podemos seguir charlando mientras te llevo a la enfermer a?
- Ah, de acuerdo-
El camino por el que andaba siempre solo y en silencio fue remplazado por su voz fuerte adem s de alegre, que por nada del mundo se callaba. Aquel chico de cabellos flam geros era de una familia distinguida por practicar la Respiraci n de la flama y su casta reboza en orgullo por ser Alfas.
- Hay muchas cosas que me gusta de tu tipo de respiraci n- Agrego- Ya llegamos!
Una kakushi sali a atendernos, me daba mucha pena molestara solo por tener pegado goma de mascar en la cabeza.
- Disculpen, hoy tenemos a todo el personal ocupado con los heridos Lo tuyo es grave?
- No. no lo es- Respond bajando la mirada.
- Solo perm tanos quedarnos, yo me ocupare de el Por favor!-
- Si, si como quieran- Para ella fue mas sencillo retirarse y dejarme en manos de Rengoku.
Seria eso adecuado?
- Por eso te dec a que no necesit bamos venir-
- No me estoy quejando Tomioka- Sonri - Adem s que haremos con la goma que llevas en la cabeza.
- Se nota mucho?-
- Indudablemente- Afirmo- No pierdas la esperanza- Comunico mientras buscaba unas tijeras- Lo arreglare!
- M-mejor espero que los kakushis tengan tiem...- Dude
El con esa resplandeciente mirada empez a cortar antes de que yo acabara de hablar.
- Creo que si lo igualo por aqui, quedara mejor-
- Puedes detenerte por favor?-
Los cortes no cesaron, solo observaba mudo como el cabello ca a y ca a en m ltiples direcciones.
- Lo arreglare, conf a en mi-
- Ay mi cabello!- Abri los ojos tan grandes como la luna al ver todas las hebras regadas por el suelo.
El rostro de Rengoku eran de nervios puros aunque no abandonaba su sonrisa.
- Yomoya! Quieres oir una noticia buena o una noticia mala?-
- P same un espejo- Demande.
- Resp ndeme antes-
- La buena, aunque no creo que algo asi exista en estos momentos-
- Umu! La goma de mascar ya no esta-
- Y la mala?
- Es que al igual que el chicle se fue- Rodo la mirada- Tu cabello tambi n!-
- Que?!-
- Lo lamento mucho!-
- Que?-
- Tranquilo, el cabello crece-
- Que?!-
- Mientras mas r pido lo aceptes mejor- Aseguro cerrando los ojos y con sonrisa en media luna.
El azabache agit la cabeza hacia ambos lados, se palmeo las mejillas para reaccionar y buscar un espejo.
-Tal vez, no es tan grave-
- Me encanta el optimismo de Tomioka-san-
Solo el espejo revelar a la estad stica de lo nefasto que es darle una tijera a Rengoku.
- Ugh! Si es muy grave- Mi piel palideci .
- Me da mucha pena lo que te hice- Comunico apenado- Quisiera esconderme en un agujero.
- Te ayudare a cavarlo-
- Que cruel-Expreso con un puchero- Es la primera vez que me dicen eso!-
- Estoy con un corte del periodo Edo Te parece poco?-
- Algo, pero hay algo que no deja de ser muy bonito-
- Ah? De que hablas-
- Tienes un color de iris muy interesante, aunque se que ahora estas molesto, te observo y solo hay un mar en calma.
- No lo se, tal vez se desate una tormenta-
- En ese profundo azul que contemplo, seria perfecta-
Ante esas palabras el impacto de mi mano sobre su pecho fue suave, a diferencia de lo que tenia planeado, el reclamo paso a segundo plano y desde esa vez...
Mis ilusiones nacieron como si fuera un revoloteo de mariposas en mi estomago.
Con el tiempo nada cambio, mis sentimientos se inclinaron por el Pilar de la Flama, los a os siguientes intentaba alejarme pero el siempre me ve a, eso mas que darme esperanzas me pareci cruel si todo lo que surgir a era una simple amistad.
Hui de el, de su mirada, su voz y los cambios que nos envuelven, guardar distancia es todo lo que quedaba para oprimir ese "algo" prohibido.
Un alfa y un beta jam s podr n estar juntos.
Aunque se que no es para mi, no logro deshacerme de la calidez que brota de mi pecho.
A veces pienso que si el supiera lo que siento Servir a de algo?
El sonido de muchas huellas sobre el camino de rocas, me traen a la realidad.
- Nee, Tomioka-san- Es la voz gentil de una dama- Tenemos que salir- Sus labios forma una curva- A cazar.
- Bien, vamos-
Sus palabras me sacan de mis recuerdos, ahora que porto un uniforme y una katana mi destino se inclina mas hacia las batallas, donde la muerte nos ronda sin descanso.
Es el trabajo de un Pilar.
Esa chica de haori multicolor tiene mas ventaja que yo porque es una omega, inteligente y atractiva, capaz de enamorarlo sin duda alguna, mas que sobrevivir a la batalla espero no morir de celos si ambos se emparejan.
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La batalla con la que se enfrentaron en esa noche de luna, fue desigual. Aquellos seres que abandonaron toda humanidad les superaba en numero.
-Danza de las mariposas: Capricho-
- Cuarta postura: Golpe de Marea-
El grupo fue reducido a solo dos demonios, uno muy alto y el otro tan peque o que iba sentado sobre su hombro.
- No huyan!- Advirti el azabache.
- Ara? Mas acciones y menos palabras, Tomioka-san- La dulce voz de Shinobu camuflaba su enojo.
La persecuci n se dio sobre los campos abandonados, donde sol an vivir los campesinos, ahora era un desierto de cad veres.
El peque o oni cayo del hombro del mas grande y este lo abandono.
- Te lo encargo Pilar del Agua- Gui o la mujer y fue tras su presa.
- Entendido- Asinti apuntando su katana contra el enemigo.
La chica se alejo un poco y el esperaba que su contrincante ataque o se defendiera pero solo temblaba.
Cu l seria su Arte Demoniaco?
- Cambio!- Grito en un intento desesperado.
Fue un descuido, lo admit a con un gesto de sorpresa leve en esos perfectos labios que se entreabrieron.
- Eso es todo?- Indago con rostro de decepci n, al no suceder nada.
- El destino de esa chica y el tuyo fueron intercambiados, pude oler que antes eras un simple beta, esta t cnica es rid cula- Reconoci ladeando el rostro- No me sirve de mucho pero en este mundo donde casi nadie esta de acuerdo con su sangre a veces me es conveniente-
- Ah?- La incertidumbre lo abarco por completo.
- Yo cambie las castas, ahora olfateo que sin duda eres un omega!- Dict con seguridad-Si no me crees, solo exam nate pero si me matas ahora ese cambio tambi n lo har .
" Es una broma, una cruel broma"
Alguien se apresuraba en llegar por lo que no quedaba tiempo a decidir.
- Sal de mi vista- Dicto bajando la mirada.
Estaba avergonzado de su inmadura decisi n.
- Lo sabia, estos humanos son tan predecibles- El demonio sonri y se desvaneci de entre los arboles cercanos.
El Pilar cayo de rodillas al suelo, por lo que hab a hecho, falto a todo en lo que cre a y todo por esa persona.
- Pilar del Agua!-
Esa voz, era la ultima que esperaba escuchar en esa l nguida y misteriosa noche donde todo giro a 180
O rlo no solo era hermoso y reconfortante para su coraz n, ahora ejerc a una presi n en su pecho, no le quedaba duda de lo que aseveraba el demonio.
Por lo que corri antes de que sea demasiado tarde.
- Me oyes, Tomioka-san!-
El rubio no daba cabida al comportamiento de su compa ero.
Por que hu a?
Estar a herido?
Aquel hombre cuya capa flameaba tenia esas interrogantes con respecto a el.
La persecuci n fue atestiguada por la redonda luna que palidec a en todo lo alto mientras aquellos j venes trataban de alcanzarse.
Giyuu se sent a miserable por lo que hizo, dejo escapar al enemigo, le arrebato su predestinado a Kocho, ocupaba un lugar entre los Pilares que no le correspond a.
Se detestaba en demas a.
- Detente! o caer s por ese camino- Ordeno y su voz sonaba mas grave.
- Por que estas aqui?- Murmuro cayendo de rodillas- Me odio a mi mismo!-
Era la primera vez que experimentaba un dominio total por la voz de un alfa, aunque hace mucho que hab a ca do por esos ojos gentiles e intensos tan similar a un amable atardecer.
Los pasos que iban a su encuentro, serian el inicio de una agitada noche donde Tomioka antes inconforme, ahora gotas de nervios lo asechan ante el alfa que va por el.
El giro del destino va sobre una rueca hilando a favor y en contra, es imparcial.
Cuando su mirada y la del alfa se encuentran, todo se vuelve impredecible.
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Nota:
- Soy nueva en el omegaverse.
- Se tratara de seguir la historia original con algunos cambios.
- Kny no me pertenece, obra original: Koyoharu Gotouge.
