AROMA

Sin lugar a donde escapar y detenido por la voz del alfa, Giyuu queria desvanecerse y que no lo notara.

"Después de todo es mi culpa"- Se recrimino internamente.

- La luna luce preciosa esta noche- Esa voz varonil lo descoloco.

Latidos.

Aquella corriente de aire no solo barrio las nubes del cielo oscuro, sino también el dulce aroma del omega principiante.

"¿Gardenias?"- El alfa lo percibió y sus labios se entreabrieron- ¿Desde cuando ocultas que eres un omega, Tomioka?

- Yo no...- Pauso sin saber como explicarse.

El rubio se coloco en frente de el y se inclino lo suficiente como para levantar su rostro obligándolo a que lo mirara, en ese crucial momento donde el miedo domino al ojiazul su aroma se intensifico.

- Si sigues de esa manera, yo no podría contenerme ¿Es eso lo que quieres?- Dicto con voz grave.

- Pilar de la Flama, no se acerque- Hablo con un temblor en su voz.

Se dio cuenta que el lado imperativo y dominante del alfa resplandecía mas que nunca a la par de las estrellas titilantes del firmamento.

"Es esa la autoridad de un alfa"

La mirada ámbar de el era diferente a como solía verlo normalmente e inconforme con solo tocarlo con la yema de los dedos, lo recostó sobre la hierba húmeda por el roció nocturno.

- Basta ¿Qué hace?- Se inquieto.

- No te muevas- Ordeno

El solo sonrió y su nariz hizo un recorrido desde su cuello hasta su abdomen.

- Estoy siendo amable, porque esto puede complicarse como no tienes idea- Declaro.

El azabache trago saliva, era tormentoso estar a merced de un alfa; sin embargo también le era placentero.

- ¿Esto es realmente correcto?- Pensó, en un reproche.

- ¡Delicioso!- Exclamo Rengoku, disfrutando de su fragancia.

Giyuu percibió el aroma a naranjas del alfa, eso era nuevo para el.

- "Asi que es esto lo que se siente ser omega"- Su mente estaba en otro lado.

- ¿Qué estas mirando?- Cuestiono- Solo debes pensar en mi-

Su cuerpo cálido lo tenia aprisionado, por lo que trato de zafarse concentrándose en usa r su respiración.

- ¿Quieres hacerlo difícil Tomioka?-

- Suéltame, no estas siendo tu mismo-

- Tal vez debamos probar que respiración es la mas fuerte- El también inspiro usando su propia respiración y se levanto para confrontarlo.

El agua contra el fuego.

- Desde cuando un Omega se subleva ante un Alfa-

- No lo soy, estas equivocado-

El olor que desprendió ahora era de leños quemándose, sobresalía mas que el cítrico, Giyuu se distrajo por lo que la fuerza de Kyojuro lo sometió una vez mas, su velocidad lo llevo a atraparlo tras su espalda.

- Y eso que te di la oportunidad- Murmuro cerca a su oído.

- Rengoku-san, no lo hagas- Suplico al sentir los labios de el sobre su cuello.

¿Cómo podía detenerse?

Si sus nervios hicieron que expulsase un aroma a mar salado que se combinaba con el floral, eso descontrolo al alfa por lo que queria marcarlo sin duda alguna.

Unos segundos mas y la mordida seria inminente.

- El tiene razón, debes detenerte!-

Ambos voltearon ante el llamado de la mujer.

- Kocho, no te involucres por favor- El perfil del rubio era serio y sombrío.

El no soltó al omega, pero la agilidad de la chica lo supero, su mano portaba una jeringa que fue inyectada en el brazo del Pilar del Agua.

- Es un supresor- Indico y el destello de su mirada estaba disminuido- Ahora te pido cortésmente que me digas que rayos pasa Tomioka-san-

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A pocas horas del amanecer, en la Finca Mariposa, Giyuu se encontraba sentado sobre la camilla y ella al lado acomodada en una silla, el interrogatorio inicio.

- Eso fue lo que sucedió- Relato- Ese demonio fue el culpable- Omitió mas detalles.

- Es por eso que tengo el olor de un simple beta-

- Te quejas del aroma de una manzana-

- No es solo eso!- Protesto-tu me quitaste a Rengoku-san- Acuso- Devuélvemelo!

- Ya no esta en mis manos- Justifico.

- Si yo no llegaba a tiempo, en este instante estarías marcado por mi querido Rengoku-san, no puedo perdonarte.

- Kocho, acaso tu...-

- Si, todo este tiempo me he cuidado con supresores para no atraer a nadie que no sea el-

- ¿Y el que opina al respecto?- Indago interesado.

- Eso...-

Un silencio que se mezclo con los primeros rayos de aurora alumbro la habitacion en la que se encontraban.

Plaf!

La puerta se deslizo y un peliblanco malhumorado ingreso sin previo aviso.

- Lo siento, no es mi talento esperar-

- Shinazugawa-san- Reconoció la de cabellos mora.

- Si ya terminaste con gnomo de jardín, es hora de que me revises-

- Ahora no es buen momento- Comento ella.

- Sabes que no dejaría a otra persona ponerme un dedo encima!-

- Me retiro- Musito el de haori bicolor- Hablaremos luego, Pilar Insecto.

- Que no te quede duda de ello, Pilar del Agua.

El se despidió de ambos pero del Pilar del Viento solo se escucho un chasqueo del lengua, la chica estaba absorta por su nuevo destino.

- Que sucedería si no volviera a ser una omega nunca mas?¿Tomioka estará interesado en el Pilar de la Flama?

El chico de las cicatrices noto su preocupación, su falta de tacto solo le hizo abrir la boca para desconectarla de sus pensamientos.

- Oye!- Exclamo- ¿Tu porque tienes que verte con Tomioka?- Pregunto cruzado de brazos.

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Salio de la Finca exhalando un suspiro, no solo estaba cansado por la noche agitada sino por todo lo que su decisión provoco. Observo la palma de su mano y tenia una cajita con los supresores que le ayudarían a ocultar las feromonas que lo meterían en problemas sin duda.

- Tenemos que hablar-

- ¿Eh?-

Sus azules iris cobraron mayor tamaño al ver a esa persona que intempestivamente tomo su mano para adentrarlo en el bosque.

- Rengoku-san, porque...-

- Eso debería decirlo yo-

Caminaron hasta llegar a un campo solitario cómodo para el ojiazul, el viento soplaba ligero ye l lugar era adornado por un rio fangoso donde los lotos sobresalían a flote.

El soltó su mano para hacer una reverencia que lo sorprendió.

- ¡Lo siento!-

- ...-

- Por mi comportamiento anterior, honestamente no se lo que sucedió-

- ...-

- Por lo que te suplico me expliques como lidiar con esa situación, estaba fuera de mi- Reconoció.

La tensión hizo que deseara clavarse todas las jeringas para suprimir lo que el incitaba en su cuerpo.

Lo deseaba.

- ¿Podemos hablar en otro momento?-

- De ninguna manera- Negó- Ahora dime ¿Qué sucedió?

Otro suspiro que se acompaño de un pequeño dolor de cabeza ataco al azabache.

- Esta es la prueba que soy un beta- Le extendió el papel del análisis- Lo anterior fue por el arte inusual de un demonio.

El le conto lo que paso la noche anterior y las consecuencias de ello.

- Oh por eso actué como un estúpido- Se carcajeo y se sentó sobre el verde pastizal.

- ¿Te arrepientes? Es decir...ahm- Se enredo.

En esa pausa Giyuu, se ubico delante de el y observo las fosas donde los lotos danzaban movidos por la corriente.

- ¿Desde cuando no hablamos asi?- Esquivo- De un dia para otro te alejaste, según Kocho actúas como si nos detestaras.

- Ya no somos unos niños Rengoku-san-

- Es verdad y tu aroma agua vario-

- ¿Estas insinuando que no olía a nada?- Reprocho sin voltear.

- En mi defensa, recuerdo que de niños decías que mi aroma seria a batatas dulces.

- No puedo creer que aun recuerdes eso- Sus mejillas se teñían de color rosa.

Aquel gesto paso de largo por su compañero quien solo veía su amplia espalda .

- Entonces, entre nosotros ¿Esta todo bien?- Consulto el rubio

¿Puede algo tan hermoso flotar desde la oscuridad de esta decisión egoísta?- Se pregunto observando a las flores de tonos rosas.

- ¿Tomioka-san?-

- Ah, no es tu culpa realmente- Confeso- Tal vez pronto todo vuelva a ser como antes- Giro de medio.

Esa mirada de mar en calma era el punto fijo que su compañero observaba, se irguió y su capa de puntas rojas flameaba al igual que sus dorados cabellos.

- Siempre hablabas que serias un beta, yo lo tenia asumido- Comunico- Es injusto que suceda esto.

- No comprendo-

El avanzo unos pasos por lo que instintivamente el azabache retrocedió, a nada e resbalar al rio, Rengoku lo atrapo en un abrazo.

Nuevamente aunque mas leve el aroma a gardenias estaba en el aire.

- El significado de esa flor es un atracción pura y limpia-

- Otra vez actúas como un alfa, Rengoku-san- Dijo con temblor en su piel que hacia contacto con el suyo.

Por mas que Giyuu supieras que estaba usurpando una casta que no le pertenecía, no logro evitar sentirse embriagado por el aroma del alfa, para el era único, especial, deseado y anhelado.

El le hablaba de pureza, cuando en realidad Tomioka se sentía sucio como las aguas fangosas del rio.

"¿Existirá alguna esperanza que del lodo de mi decisión, nazca algo puro como los lotos que nos acompañan?

El rubio acerco su rostro hacia Giyuu, quien esta vez no opuso resistencia, la diferencia de altura no era mucha, por lo que sus narices se rozaron.

Esta vez no estaban dominados, eran ellos mismos sin que el uno sepa del otro.

- MENSAJEEEE, MENSAJEEE- Grazno el ave del negro plumaje.

La aparición del cuervo los separo de inmediato, no se atrevían a verse.

- Par de tortolitos- Se burlo- ¡Tienen una misión!

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