CUELLO

Soñaba cómodamente en su espaciosa Finca, una sonrisa se formaba en sus labios inconsciente.

Era un dia de colorida primavera cuando llego a la residencia Rengoku, por consejo de su maestro Urokodaki.

"Aprende a socializar!"- Recomendó

El tintineo del fuurin, era un hermoso sonido al igual que la enorme y honorable casa.

Ya se conocían, aunque de la manera mas hilarante y su cabello creció lo suficiente para atárselo en una coleta baja.

- ¡Bienvenido!- Fue recibido por esa voz enérgica que le abría las puertas de su hogar.

Tras el, iba escondido su pequeño hermano Senjuro.

- Buen dia, vine porque el sensei dijo...-

- Lo se, descuida- Sonrió- Tuviste un examen complicado en la Selección-

Era un tema que llego a oídos en toda la Sede, por supuesto que al ser hijo de un Pilar lo sabia de antemano.

- No quiero hablar de eso-

- Entiendo- Le hizo una seña para que lo siguiera- El es mi pequeño hermano- Señalo.

- M-mi nombre es Rengoku Senjuro- Hablo con timidez

- Un gusto, soy Tomioka Giyuu-

- Que modesto eres, me gusta!-

- ¿Por que lo dices?-

- Eres un tsuguko, es motivo de orgullo-

- Para mi no, soy tan simple como cualquier beta-

- ¿Beta? ¿Te hiciste las pruebas?-

- No realmente, pero mi familia lo era-

- Vayamos a comer algo, después ¡Entrenaremos hasta desmayarnos y volver a tener apetito!-

- ¿Tu hermano siempre actúa asi?- Consulto a Senjuro.

El pequeño asintió con las mejillas sonrosadas.

Múltiples platillos fueron servidos y consumidos con celeridad por el mayor de ellos.

La sonrisa plana desapareció al aparecer Iguro en su su sueño.

- ¿Qué haces comiendo con el cara de rata?- Indico con mirada afilada aun mas que s u lengua.

- Es mi invitado, no lo llames asi- Defendió con el ceño fruncido.

- ¿Lo prefieres? Si es asi no volveré a jugar contigo-

- Creo que ustedes ya se conocen- Lo ignoro- El es Iguro Obanai, lamento que no se presente por su propia cuenta-

- Yo no estoy siendo grosero, si lo conoces te darás cuenta que el lo es!-

- Ah!- Volvió a ignorarlo y eso remarco mas la vena dilatada de Obanai-

Giro a verlo y el azabache estaba abriendo la puerta para irse.

- No lo tomes en serio, Iguro es complicado pero es buena persona-

- Para que darte problemas, es mejor que me vaya-

- ¿Tomioka quieres ver algo especial?

- ¿Umh?-

Lo llevo de la mano sin previo aviso, seguidos del otro par de niños motivados por la curiosidad, cruzaron el pasillo hasta entrar a una sala amplia donde en lo alto una katana de tonos carmesí estaba colgada.

- Pertenece a mi padre-

- Oyee a mi nunca me dejaste verla- Reclamo el de ojos heterocromaticos- En verdad es un Pilar, no hay otra katana como esa.

"Es una persona respetada"- Pensó Giyuu al escuchar a Obanai.

El rubio prendió las velas para mostrarle su respeto y rezo al Dios del fuego porque regresara a salvo, Tomioka se quedo con el.

- Ire a entrenar, te espero- Comunico al pie de la puerta y se retiro.

- A el no le va bien este tipo de cosas- Justifico Senjuro.

Al terminar, se pusieron de pie, su hermano iba alegre corriendo por delante de ellos.

El paso de Kyojuro se detuvo.

- ¿Pasa algo?- Consulto el azabache.

- ¡Tu crees que algún dia yo pueda tener el talento de mi Padre?-

- No lo se, no confió ni en mi mismo- Se estaciono pegándose a la pared-

- Disculpa, no se porque hice esa pregunta- Sonrió llevándose una mano detrás de la nuca.

- Sabes, con determinación se logran grandes cosas y eres bueno en ello.

- Nos conocemos hace poco, ¿Por que lo crees?

El se acerco, para el mini alfa fue sorpresivo por lo que su pequeño cuerpo se deslizo por la pared.

- Lo veo en tu ojos- Asevero a poca distancia de su mirada.

Despertó sobresaltado, con los latidos mas rápidos de lo normal.

¿Por qué recordé todo eso?

¿Acaso estaba tan perdidamente enamorado?

Para evocarlo en sus íntimos sueños, si eso es lo que era, deslizo un poco las sabanas, porque el calor aumentaba y no tenia idea de si era el clima o estaba muy abrigada su cama.

Una melena rubia que era suavemente sacudida por la brisa vespertina.

El Pilar de la Flama yacía en su futon descansando relajadamente, tal cual un felino dormido.

- Rengoku-san- Su mirada se dilato- Es verdad anoche nosotros...- Se llevo una mano para tapar su rostro.

Completamente avergonzado.

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Al terminar de cazar, Shinobu se disponía a regresar a casa. El kasugai de la chica se poso en su suave y delicada mano.

- Dices que el Pilar de la Flama se quedo con Tomioka- Su risa pacifica no se iba pero una aroma a irritación total estaba presente.

- Ellos llegaron muy cansados que se quedaron dormidos, aunque prepararon dos futones Rengoku rodo hacia el lado del Pilar del Agua y se abrazo de el.

- ¿Estas seguro que solo sucedió eso?-

- Kocho-sama no me he despegado de mi puesto vigilante y quisiera dormir un poco-

- Bien, bien me disculpo por obligarte a hacer esto, pero se trata de una alfa y un omega, no debo descuidarme mucho menos fiarme de sus instintos.

- Es imposible que se retrase mas tiempo, porque es lo que sucede-

- Aun tengo tiempo, si no es marcado, aun hay tiempo-

- Descuide, el cuello de su compañero esta intacto-

La mujer lucho por mantener la sonrisa positiva, tal cual hacia su hermana Kanae, camino y por momentos en zig zag agotada, las ojeras se remarcaban por debajo de sus parpados.

Con mucha pesadez y un breve bostezo, deslizo la puerta para asearse. Era una mujer que se exigia demasiado por lo que con toalla en mano secaba su claro rostro mientras volvia al consultorio.

- Ohayoo- Saludo sin abrir los redondos ojos moras.

- Llegas tarde-

"¡Ay no! Esa voz"- Se quejo internamente.

- Tu, ya hablamos lo suficiente-Su frustración la llevo a tomarse la frente para masajearse- ¿Quién te dejo entrar, Shinazugawa-san?

- Soy un alfa, no necesito permiso de nadie-

- Se que estoy rodeado de niñas beta, igual no tienes que asustarlas-

- No lo hice- Ladeo el rostro- Ingrese por la ventana- Confeso con algo de pena.

- ¡Oh!- Sonrió por detrás de su manga- Tengo trabajo acumulado, pacientes que...

La chica pauso y sus labios se dibujaron en una "o", el la llevaba en sus propios brazos y la deposito en la cama.

- Q-que haces, no soy una paciente-

- Descansa-

- Eres injusto, inoportuno, entrometido y...-

Esa voz de mando, la derribo para dar paso al sueño tan ansiado, el aroma a manzanas de la beta era agradable, no conseguía dominarlo; sin embargo la pureza de su níveo cuello era apetecible.

"Lo haces por Kanae"

Rememoro la voz de Kocho en su mente, para apretar sus puños en señal de inconformidad.

- Tonta, lo hago por ti- Sentencio sus palabras en un corto beso que deseo no terminara nunca.

Y debía hacerlo porque ella no lo escogió a el.

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El sol arribaba, iluminando el lugar tanto como aquellos hermosos ojos ámbar que reconocían la habitación.

Busco a Giyuu con la mirada, no estaba a su lado, lo que le hizo sudar de nervios fue sentir una calidez entre sus piernas.

- ¿Quién anda ahi?- Cerro los ojos apenado.

Ni una respuesta se dio, por lo que pensó en el Pilar del Agua, hurgando por su entrepierna.

Lejos de sentirse incomodo, no tenia idea de como reaccionar, levanto la sabana.

- ¡¿Un conejo?!- Se pregunto tomándolo de las orejas.

De la emoción paso a la inesperada sorpresa.

- Ya despertaste-

Volteo al reconocer esa voz grave y a la vez tranquila, el azabache regresaba de un refrescante baño y su piel aun estaba húmeda asi como cada hebra de su ahora liso cabello.

Atracción.

Se reprocho por lo que sus hormonas dictaban, verlo apenas usando una bata delhgada era demasiado para Rengoku.

- Desde cuando tienes una mascota- Esquivo la mirada.

- Fue desde anoche, un regalo-

- ¿De quien?-

Se levanto y el conejo se puso a brincar de la habitación, le era mas cómodo estar cerca a Giyuu que con el alfa cuyo aroma era como el de un depredador.

- Recuerdas a la madre de Tomoe- Conto mientras se secaba el cabello, el cual volvía a su estado rebelde.

"¿Por que tengo explicarle?"

Se quedo callado por aquel pensamiento y su mirada se concentro en cualquier punto menos en el Pilar de la Flama.

El rubio se concentro en observar ese cuello tentador, limpio, perfecto, seria un grato "desayuno".

- Entonces te quedaras con el- Su voz aunque siempre alta sonaba mas grave.

- ¿Umh?-

Su mirada azul volvió a Kyojuro.

"¡Maldición, olvide usar el supresor!"-

- Sera mejor que coma a ese conejo-

- No esta bien- Recrimino dándole la espalda y buscando la medicina en su uniforme.

- Es lo que manda la cadena alimenticia-

Encontró las pastillas pero el rubio atrapo su mano, evitando que las tomara, su cintura quedo atrapada por el peso de su cuerpo y cayeron sobre el desordenado futon.

- Basta-

- Para un alfa arramblarse es lo mas normal del mundo-

- No soy un omega-

- Tus hormonas gritan que lo eres, es suficiente para mi-

Su mano despejo los cabellos que cubrían su deseado cuello, lo olfateo y su lengua lo lamio hasta llegar a sus hombros.

- Quiero tenerte- Declaro con sensual voz.

- Estas equivocado-

Su cuerpo se tensaba no solo por el peso del alfa, era la primera vez en todo y eso hizo que su aroma sea de miedo.

- RENGOKU-SAAAAAAAAAAAAAAAN-

El aludido por inercia se levanto un poco al escuchar su nombre, por lo que el sometido omega aprovecho para escabullirse de su prisión.

Se encerró en otra habitación para administrarse rápidamente el supresor.

La mirada de Kyojuro volvió a la normalidad; sin embargo estaba disgustado por lo que hizo.

Al pie de la ventana, vio que Uzui lo esperaba con ambos brazos al lado de su cintura.

- Ven aqui-

- Mejor tu ven aqui-

- No puedo invadir la casa de un omega ¿O eso es lo que quieres?-

- Bajare-

Olfateo para llegar a Tomioka, pudo derribar la puerta y obligarlo a que lo escuchara, jamás concebiría realizar aquel absurdo porque no iba con su crianza.

- Lo lamento- Hablo tras la puerta- Desde que eres un omega, nuestra amistad se esta echando a perder y no quiero que siga pasando.

"¿Amistad?"

Giyuu sintió esa palabra desagradable.

- No digas eso- Abrió la puerta con la mirada vidriosa, esperando encontrarlo.

El ya no estaba.

- Después de todo, solo son tus instintos, me queda claro- Dicto cabizbajo.

El era una persona que sentía no merecer nada.

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El recorrido entre los parajes verdes que ofrecían los terrenos montañosos, era armonioso a diferencia de sus confundidos sentimientos.

Ambos Pilares, uno mas alto que el otro pero alfas al fin iban uno al lado del otro.

- Pilar de la Flama, eres el tema del dia-

- Me encantaría saber porque-

- Dicen que tienes una obsesión con el Pilar del Agua- Sonrio con los brazos estrechados por detrás de su cabeza- Es el omega que tiene comiendo de su mano.

- Uzui-san, ¿Por eso me buscaste?-

- Puedo darte muy buenos consejos-

- Lo que le sucedió a Tomioka, se revertirá en cualquier momento-

- Desde que te conozco, eres la ultima persona que perdería sin haber peleado ¿Qué sucede contigo?-

- El volver a ser beta, ya debes saber lo que conllevo a esta situación-

- Claro que lo se, tengo dos hermosas betas y una omega para mantenerme al tanto de todo mientras estoy fuera-

- Reitero que no tengo nada con el, se que lo estas pensando-

- ¿Por eso se quedan juntitos a dormir?- Ahogo una risa- Que buenos "amigos"-

- Se que pasaste por lo mismo, un alfa esta perdido ante el aroma de un omega-

- Lo se, por eso pedir permiso y obviamente no quisiste que entrara a tu nidito de amor-

- Hahaha! No hicimos nada-

- ¿Y que te detiene?-

- No quiero una relación porque me venzan las ganas- Explico- Reconozco que Tomioka es una excelente persona y la sensación que me da es como si quisiera comer-

- Ansiedad, no es normal-

- ¿Sentir hambre no lo es?-

- Baka, no no es lo mismo- Cerro sus ojos- ¿Desde hace cuanto te contienes?¿ Lo quieres secretamente cierto?

Se congelo, por un instante un tono pálido amenazo su refrescante aspecto

- ¿Qué estas insinuando?-

- Oh por Kami, no puedes ser tan ciego-

- No quiero marcarlo porque sea un omega, no es justo para el-

- Kocho, lo fue antes, ustedes tampoco avanzaron ¿Por que sera?- Esperaba que reaccionara.

- Ah eso...- Se llevo una mano debajo de la barbilla- Me parece una pequeña que debo cuidar-

- Bien, tienes dos conceptos distintos-

"Si esto no funciona, tal vez necesite usar pictogramas"

- Si Kocho te despierta querer protegerla no es similar al cariño fraternal- Continuo el desafío de hacerlo confesar- Y Tomioka te da ansiedad, eso es porque hay cosas que quieres hacer y expresarle pero te reprimes.

- Umu! Es exactamente lo que sucede-

- Eso quiere decir que si piensas en el virginal cuello de Kocho, tu desearías que nadie la he hiciera daño y mas que marcarla cuidarías de ella como un hermano

Hermano, hermano, hermano.

- No necesitas repetirlo-

- Yo creo que si- Afirmo con risa burlona- Ahora que sin importar los motivos, estas mas pegado a Tomioka, ya habrás deseado morder su cuello-

- Claro que sucedió, fui un irrespetuoso- Su rostro denotaba seriedad- Quisiera esconderme-

- Querer acostarte con el no tiene nada que ver con sentir que las manos te suden, trabarse de repente, que el cuerpo te tiemble-

- Es que es mi amigo, no solo puedo dejarme llevar, mucho menos hacerle algo que el no quiera-

- Si el no fuera un omega, ¿Antes solo querías su amistad?

- El no me queria cerca, ya ni eso se daba bien-

"Dioses otórguenme paciencia"- El Pilar del Sonido rezo para no darse por vencido.

- Que es lo que tu quieres, réstale importancia a su sangre-

- Cada que lo veia, sentía una fuerte necesidad de estar a su lado, lo que era mas sencillo de niños-

- Vamos bien estas expresándote sinceramente, debo darme los créditos-

- Me estas torturando-

- Es por tu bien, por otra parte ¿Ese deseo por marcarlo te fue repulsivo al calmarte?

- Para nada-

- Y eso es por...-

- Porque-

- Tuuu-

- Lo-

Esperaba que lo reconociera, que admitiera los sentimientos por encima de su alta casta dominante.

- Lo-

"Vamos dilo de una maldita vez"

El de ojos rubí empezaba a derramar gotas de sudor que corrían por su perfecto rostro.

- ¡Pilar de la Flama!- Interrumpió un cazador beta- ¡Por favor tiene que ayudar al Pilar del Agua!

- Que sucede joven mizunoto-

- El Pilar del Viento, esta peleando con el, yo fui a dejarle unas cosas que me encargaron y...-

Antes de que terminara, Kyojuro salió de su vista, su corazón exaltado y ese llamado tardío que percibió, aceleraron su paso.

"Si yo lo hubiera marcado esta mañana, si tan solo..."- La imagen de ese cuello nuevamente provoco que liberara esas hormonas que indicaban reclamarlo.

Culpa, no quedaba mas que apretar los dientes y seguir.

Uzui se quedo en blanco, tanto que le costo llegar a ese punto y todo para nada, el responsable estaba ahi, por lo que su reclamo no espero.

- Oye mizunoto-

- Lo escucho atentamente Pilar del Sonido- Dijo con una reverencia.

- Te odio-

El joven sintió un aura amenazante, propio de su rango y esos ojos centelleaban mas que nunca.

- Sal de aqui-

Esa voz de alfa era suficiente para que el beta corra con todo lo que sus pies le permitieran huir.

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