CELOS
Una tarde de tantas, las sombras se hacen mas grandes, es especial porque en la Sede se reúnen los Pilares para celebrar la unión del nuevo y joven integrante Tokito Muichiro.
Los cuervos reparten invitaciones y recuerdan a sus dueños no faltar, es una ocasión imperdible.
Sin darse cuenta, el Pilar de la Flama se esmera en su apariencia, se ata una cola alta, cambia su clásico uniforme por un kimono color magenta, montsuki grafito oscuro, hakama gris atado en un nudo correcto o shin musubi.
- ¡Yosh!- Espeto positivo.
Camino para ascender hasta el lugar citado, un tiempo de relax antes de retomar las pesadas labores.
A su fina y linda nariz vino el aroma a mar que le indicaba que el omega de ojos azules andaba cerca.
Una mirada seria, sonrisa esfumada fue lo que su rostro denoto al verlo con alguien mas.
El Pilar del Viento
- Ah eres tu!- Giro de medio con gesto desafiante.
- Buenas tardes!- Saludo a ambos.
- ¡Hmph!- Exclamo disgustado- Ya que aceptaste la gardenia, me voy!
El aroma a gálbano del peliblanco iba desapareciendo asi como su figura alta que se alejaba.
- ¿Gardenia?- Consulto de brazos cruzados mirando a Giyuu.
- Se refiere a esta flor prensada- Señalo el bolsillo superior de su montsuki.
- ¡Oh cierto!- Se acerco para observarla- ¿Por que te la dio?
- Ni idea, crei que seria grosero negarme y ya bastante problemas me ha dado.
El rubio se decía asimismo que estaba bien que ambos Pilares flameen la bandera de la paz, pero otra voz lo contrario.
"Ah de ser por mi instinto territorial"- Concluyo internamente.
- Te ves distinto- La voz del azabache lo saco de su trance.
- ¿Tu crees?- Consulto con una sonrisa.
- A diferencia de mi no cambie mucho-
Kyojuro lo observo descaradamente de pies a cabeza para timidez del Pilar quien ladeo el rostro.
Esos tonos azulados de su kimono combinaban bien con el preciado color de sus ojos.
Lo único que no iba era esa flor marchita de otro alfa, prefirió omitir ese detalle.
"Jamás le diría algo desagradable, espero Shinazugawa mida sus acciones"- Razono.
- ¿Nos vamos?- Interrogo, un par de pasos mas adelante y sin girar a verlo.
- ¡Umu!- Asintió emocionado.
Valía mas ir acompañado al evento con ese chico de dulce aroma antes que hacer escandalo por ese lado alfa que intentaba controlar con éxito.
Los planes no salen como uno quieren.
.
.
.
La fiesta se escuchaba a gran distancia, la música entre tambores y kotos*, danzas y comida organizado por el amable Patrón.
La sección que compartían los Pilares estaba dividida en dos grupos, los demás cazadores de distintos rangos estaban a los alrededores en un picnic al aire libre.
Una cadena de miradas intensas compartían el grupo de Rengoku, Shinazugawa, Tomioka y Uzui.
Al medio iba el omega de la discordia, lo que mas le fastidiaba a Sanemi era la afable sonrisa cordial de Rengoku.
"¿Que no se da cuenta?, estoy cortejando abiertamente a su omega"
El rubio se inundaba de pensamientos sobre los próximos platillos, antes de mirar descortésmente al peliblanco; eso no quitaba que Tomioka se sintiera incomodo.
¿Por que tenían que ponernos juntos?
- Que tensión, mejor bebamos algo de sake- Animo el de ojos rubí.
- ¿Todo lo solucionas bebiendo?- Discrepo el Pilar del Viento.
- Si le temes a la botella, entonces pide que te sirvan un juguito como a Tokito- Señalo burlón.
- Nada de eso- Bebió de golpe el platillo de sake - Acá el único cobarde es el Pilar de la flama que solo come y come sin detenerse.
- Lo siento- Paro de comer- ¿Quieres un poco?- Ofreció.
- Tsk, Oe Tomioka ya que estamos acá- Su mirada se clavo en Rengoku- ¿Qué te parece mi regalo? Es el segundo que se me ocurre y no escuchado un gracias ni mucho menos que te gustó.
Esas palabras provocaron que Kyojuro se atore.
- Cuidado!- Uzui le daba palmaditas.
- Bueno eso...- Pauso- No alcance a agradecerte ya que te fuiste cuando llego Rengoku-san.
- ¿Insinúas que le temo?-
- No, solo estaba contando que...-
- Hmpm!- Se disgusto- Mejor ire por mas sake.
Era tan complicado entenderse con el Pilar del Agua, era lo que pensaba mientras caminaba y al ver a la hermosa Pilar Insecto, paro en seco.
Ese amor que iba en una dirección le atormentaba, por lo que decidió beber solo y no regresar por el momento.
Del otro lado, Tokito que estaba sentado cerca a ese peculiar grupo, levanto la mano para llamar a Tomioka.
- ¿Esta bien si voy?- Consulto por cortesía.
- No, no esta b- Protesto el Pilar del Sonido.
Rengoku le cerro la boca tapándola con su mano.
- No le hagas caso, ve no lo hagas esperar- Respondió condescendiente.
Uzui sirvió lo que quedaba de la botella de sake en el par de tokkuris, el de ojos dorados rechazo una vez mas acotando que aun no cumplía los 20 años de edad.
- Agua fiestas- Manifestó y le sirvió agua.
- Sera en otra ocasión- El se llevo una mano debajo de su mejilla.
Estaba algo ausente, curioso de que queria platicar Tokito con el Pilar del Agua.
Un par de cazadoras se aproximaron al Pilar del sonido, el olfateo a las betas y el licor las delataba por lo que fueron valientes en preguntar:
- ¿Usted no esta interesado en una Cuarta esposa?-
- No, que yo sepa- Contesto sin fijarse en el tokkuri errado que bebió.
En sentido perpendicular, Rengoku estiro la mano y se llevo el vasito a la boca, antes de siquiera distinguir el sabor se lo paso de golpe al fijarse que Tomioka se alejaba junto al Pilar de la Niebla.
Uzui rechazo a las betas, estaba casado y 3 estaban bien por ahora.
- Oye Rengoku!- Hablo una vez liberado- No ofrezcas a tu omega en bandeja de plata, ellos son alfas eso puede jugarte en contra.
- Lo se- Acepto- Ya te lo dije antes, Tomioka es quien decide si es mío o no, aunque tal vez deba dejarle en claro que yo soy su hombre.
- Exacto- Sonrió cruzado de brazos y meneando la cabeza- Espera ¿Que?
Reflexiono sus ultimas palabras y volvió la vista al tokkuri, tomo el mentón de Kyojuro y lo olfateo.
- No, no de nuevo!- Se altero.
Reconocer que por error ingirió el licor de arroz le provoco un tic y viejos recuerdos.
_ Terribles Recuerdos 3-2-1
0
La vez que el Pilar de cabellos dorados visito a Uzui, fue inolvidable en esa ostentosa vivienda alejado de la ciudad pero rodeado de 3 preciosas esposas además de múltiples sirvientas maquilladas, con el obi atado por delante.
" Oh por los Dioses, ¿Adonde he llegado?"- Se recrimino nervioso.
- Bienvenido al paraíso- Comento orgulloso- Siéntete como en tu casa.
- Yo creo que tengo algo que hacer-
- Que es-
- Ehh- Mentir no se le daba bien.
- ¿Eh? Que pretexto tan soso-
Con jarra en mano una de sus sirvientas sirvió sake para ambos.
- Disculpe, yo no tengo edad para beber- Negó.
- No lo retires- Hablo mirando a la chica, la cual los dejo- Vamos compañero, ¿Que hay de malo en probar un poco?
- Prefiero algo de agua, si fuera tan amable-
- ¿Quieres agua?-
- Umu!- Afirmo.
- ¡Toma el agua!- Le embroco el sake a la fuerza.
- Uzui-sama!- Se estremeció su esposa omega- Rengoku-san, esta temblando.
- Pff, vamos no exageres solo fue un poco de..-
No termino la frase porque recibió un golpe en la cara de parte del rubio.
- Hahaha- Rio eufórico- ¿Dónde quedo el orgullo ninja?
- Que te pasa idiota- Se quejo con los ojos en blanco y un hilillo de sangre escurría de su nariz- ¿Te molestaste tanto por obligarte a beber?
- Nada de eso, me siento mejor que nunca-
Empezó a quitarse la ropa y Uzui le tapo los ojos a Hinatsuru.
- Esposo, miras sus mejillas- Indico- El esta ebrio.
- LAS DEMAS, VAYANSE ÓRQUE EL ES UN ALFAAAAA- Advirtió.
El grupo de chicas se disperso, Kyojuro quedo en prendas menores y atravesó la frágil pared termino corriendo por el amplio jardín riendo con descaro.
Todo lo que tocaba lo rompía, los muñecos de entrenamiento, las esculturas, los lienzos y demás adornos, todos reducidos a polvo.
- Oye nin-nin, probemos quien es el mas fuerte- Desafío.
El mas alto estaba con la boca entreabierta y el tic nervioso no abandonaba su ojo izquierdo.
- ¿Todo esto sucedió por un simple vaso de sake?-
Un gancho fue dirigido hacia el, esta vez lo detuvo, la pelea le llevo horas hasta terminar tendido en el suelo sudando por cansancio. Le quedo en claro que jamás obligaría a tomar al Pilar de la Flama.
De vuelta al presente, movió la cabeza de izquierda a derecha para alejar ese funesto dia donde su casa quedo reducida a pedazos como si un tornado hubiera pasado encima.
- Rengoku-san ¿Estas bien?- Lo pico del hombro con algo de miedo.
Trago saliva esperando su respuesta.
El rubio estaba cabizbajo, levanto la mirada y su pulgar.
- Perfecto!- Contesto alegre- Solo que- Se puso de pie- He perdido a mi omega ¿Me ayudas a buscarlo?
- Ahm, si por supuesto- Lo siguió.
Aun no anochecía, el cielo se debatida entre colores naranjas como las puntas de el y azules como los orbes del desaparecido omega; sin embargo la "tormenta" se aproximaba.
.
.
.
Uso su olfato para rastrearlo, detesto que la fragancia menta del Pilar de la Niebla este cerca de ese dulce aroma.
- Piensa con la cabeza fria- Aconsejo el de ojos rubí y detuvo su paso con una mano.
El también se dio cuenta que en el interior del bosque aquellas personas estaban muy cerca.
Uzui hundió el cuerpo del rubio para observar detrás de los arbustos.
- Shh, primero escucha antes de juzgar- Recomendó al ver el semblante serio de Kyojuro.
El azabache estaba recibiendo un obsequio de parte de Muichiro.
- Se que aun no estas marcado- Le entrego un conejo- Y también se que crías uno de estos, seria bueno que no este solo.
- ...-
- Lo cace para ti-
- Prefiero que ande libre, el que yo tengo no esta acostumbrado por eso me lo quede-
- Haz lo que gustes, por que yo hare lo mismo-
Giyuu ostento un rostro de sorpresa al ver que el Pilar de la Niebla tiro de su manga, a nada de probar sus labios, el alfa salió rápidamente de sus escondite y lo empujo.
- Mocoso, no tientes tu suerte-
El de cabellos largos se levanto con rostro inexpresivo.
- ¿O si no que?-
Antes que se agravara mas Uzui intervino.
- Haber , haber par de desubicados alfas- Se puso en medio y sus brazo extendidos tocaba el avance del menor- No actúen como bestias.
- Quítame la mano de encima- Tokito se deshizo de su agarre- Estoy interesado en ese omega ¿Qué mas quieres saber Rengoku?
- Ja!- Sonrió por lo bajo- Dices que no tiene marca, entonces lo resolveré.
Tomo con fuerza la mano de Giyuu. quien no entendía que le pasaba al tranquilo y normalmente alegre Pilar de la Flama.
"Esta distinto, su aroma a leños ardientes se intensifica"- Medito mientras era llevado a prisa.
Antes de que el menor los alcanzara, Uzui se puso delante.
- Por si no lo sabes, ellos dos tienen un lazo que no tiene que ver con marcas o castas, asi que no te metas- Hablo con voz seria y lo dejo solo.
Metros adelante, Giyuu se soltó para poder respirar.
- C-calmate, es solo un malentendido- Aclaro con voz entrecortada.
- No te muevas ni un paso mas- Ordeno con su voz de mando- Tu eres el que debe escuchar a su alfa.
Avanzo con una mirada que era el mismo fuego ardiendo, Giyuu quedo arrinconado contra el roble que rozaba su espalda, no se movio ni un milimetro controlado por el alfa. El conejo que llevaba en manos cayo y se escondió.
El Pilar del Agua sentía las vibraciones de sus hormonas alteradas, no tenia idea que hacer o hablar para que vuelva a ser el mismo.
Un alfa ebrio y descontrolado era peligroso.
- Rengoku-san, no hice nada malo- Argumento.
- Ese crio iba a probar tus labios antes que yo ¿Que tan bueno iba a resultar eso?
- Yo no lo iba a aceptar, yo...-
- Cállate-
Su cuello estaba a su alcance ansiaba morderlo, pero también queria castigarlo por recibir obsequios de otros, por volverlo loco hasta el punto de no ser el de siempre y todo por una simple y ala vez compleja palabra
Celos.
Antes de marcarlo como suyo, ese níveo cuello fue apretado por sus manos.
- ¿Te duele?- Consulto irónico- Es poco con lo que tu me hiciste sentir!
- Ugh, g-g-h- Quejidos eran emitidos.
Le costaba verlo con ambos ojos, cerro uno y lucho contra la voz que lo paralizaba, pero su mano no era lo sufrientemente fuerte para quitárselo de encima.
El aroma de angustia y mar salado hizo que Tengen los encontrara.
- ¡Sueltalo!- Grito desesperado.
Era un alfa de mas grado que el al igual que Himejima, por lo que las manos de Rengoku vacilaron en seguir sujetando el cuello del Giyuu.
Este le retiro las manos al fin y huyo con destino a su Finca, el conejito lo siguio sintiendo su tristeza y unas lagrimas que nadie mas alcanzo a divisar.
- ¿Qué te pasa?- Reclamo al peliplata- ¿También te interesa el omega?
- No seas tonto, lo estabas lastimando-
- Si querías dártelas de héroe, entonces vete ¿De acuerdo?
Avanzo un par de pasos y se inclino para detectar la posición del omega, el aroma a mar estaba en el aire por lo que sonrió con malicia.
- Que pretendes!- Interrogo- ¿Acaso iras y te lo llevaras a la fuerza?-
- Déjame-
- No! Rengoku-san estas siendo dominado por tus feromonas y el maldito alcohol que bebiste-
- Te volverás mi enemigo si sigues interponiéndote- Amenazo viéndolo por encima del hombro
Orbes ámbar que centelleaban e intimidan como solo un alfa sabe hacerlo.
La presión provoco que el de ojos rubi empezara a sudar, no tenia idea de porque un alfa menor podía doblegarlo.
- Déjame en paz-
Los celos eran una fuerza que incrementaba su poder de dominio, Uzui rechino los dientes y quedo estático e incrédulo.
Minutos pasaron, la noche que oscurece todo apareció.
.
.
.
El crujido de las puerta fue escuchado por el azabache, que abrió los ojos mas de lo normal. Kyojuro habia dado con el, no ideo por nada del mundo dejarlo sin marcar.
"Rengoku-san, no quiero pelear contigo"- Se llevo una mano al pecho- "Me atraes sin remedio, solo que estas fuera de si, no estas siendo honesto".
Dolía pensarlo.
Recordaba esa sonrisa de luz que enamoraba sus dias grises, ahora se embarraba de mucha oscuridad, es la naturaleza de un alfa dominado por los celos.
- Te escondes de tu dueño-
La puerta de su cuarto se abrió, frente a el estaba el chico de cabellos flamígeros, con pose imponente, espalda recta y una mano apoyada en la pared.
- Algo de juego antes que te reclame como mio, ¡Me agrada!-
- Yo no estoy jugando-
El avanzo hacia el futon y se sentó cruzando las piernas.
- Ven aqui- Indico tocando las sabanas.
- Quiero que hablemos, por favor-
- Claro, también se puede hablar mientras follamos-
El dilato la mirada, un coloreo carmín apareció en sus mejillas, su alma abandono su cuerpo por el tono picante del alfa, quien no perdió tiempo para aprovecharse y jalarlo hacia el futon.
- Es la primera vez que me siento tan feliz, me gustas Tomioka-
- ¿Que?-
No logro articular palabra alguna por que sellaron sus labios con un beso nada tímido, consecuente de una lengua invasora que buscaba la suya.
Dominado por el aroma y los sentimientos se dejo llevar, su boca no dejaba de reclamarlo.
- Di mi nombre, di el nombre de tu alfa-
- Rengoku Kyojuro- Contesto sumiso.
La pausa acabo y el beso seguía su curso, esta vez Giyuu lo hacia mejor, estaba aprendiendo la manera de satisfacerlo con sus labios.
"Esto es malo, mi ropa se esta humedeciendo"
No comprendía porque un simple beso desencadenaba tantas cosas en el, era un omega después de todo.
Tras la ventana unos ojos mora lucían aterrorizados, decidió entrar pero Uzui la detuvo tomando la frágil tela de su haori.
- Déjalos-
- De ninguna manera-
No le importo que su haori se rompiera, para conseguir detenerlos. Un golpe a la nuca fue necesario para impedir que el omega sea devorado de amor.
- Estas aprovechándote de Rengoku-san- Dicto seria- Eso no es correcto.
- Yo no lo traje ni lo provoque- El azabache ladeo el rostro.
Ella iba abofetearlo, la velocidad de Uzui paro su palma.
- Ya noqueaste a mi amigo, es suficiente no crees-
- Es verdad- Reacciono- Me lo llevare.
- Olvídate de eso- La cargo sobre su hombro- Te lo encargo- Guiño en dirección al azabache.
- Bájame, soy una Pilar!- Demando pataleando.
Las quejas de la mujer no cesaban hasta que la lejanía apaciguo el ruido.
Recibir el primer beso de esa persona por la que brotaba el mas dulce amor desde años atrás, le alegro; sin embargo bajo de las nubes al darse cuenta que el licor jugo a su favor.
- Sera mejor descansar y no pensar en nada mas-
Fue por otro futon, lo preparo al lado de el, sin antes dejar cubierto a Kyojuro por unas sabanas limpias y un beso sobre su frente.
"Deseaba ser marcado"- Su mente se llenaba de esos pensamientos propios de un omega enamorado.
.
.
.
Las horas pasaron, el kasugai picoteaba su ventana y al abrir su mirada de cielo tranquilo, observo que unos brazos grandes, fuertes y cálidos lo envolvían.
Estaba cómodo y a gusto, aunque su rostro no muestre mucho de ello.
El cuervo volvió a insistir con otro Toc- toc.
- Es verdad, debo partir-
Abandono la cama, para alistarse y retomar su trabajo, era el motivo de todos los dias por el que portaba una filosa katana.
Salió con pasos acelerados, para no llegar tarde a su destino.
Al final del camino, una figura alta y de apetecible musculatura estaba de regreso acompañado de su omega.
- Buen dia, ¿Cómo amaneció el mas cotizado de la Sede?- Bromeo.
- Bien, adiós- Fue cortante y pretendió seguir.
- Uzui-sama- Intervino Hinatsuru- No le quite mas tiempo, el debe partir.
- Lo se, yo tuve que ir de misión, asi que no se que mas paso entre ustedes- Conjeturo- ¿Sera que ya fuiste marcado?
Se inclino para buscar alguna señal, bajando un poco el cuello de su uniforme.
El ojiazul retrocedió un poco, avergonzado.
- No lo incomodes, por favor- La chica hablo por el.
- Es solo que espere que ustedes ya no me den problemas- Hablo con una mueca de disgusto- ¿No lo resolvieron?¿Están peleados?
- Es privado- Respondió y se acomodo el cuello de la camisa.
El Pilar del Sonido se quedo nublado, era imposible saber que pasaba por la mente de una persona tan callada y poco expresiva.
- Con permiso- Tomioka hizo una venia y siguió al cuervo que aleteaba por delante de el.
Al terminar de razonar, Uzui golpeo su mano cerrada contra su palma.
"Aun no le perdona lo de anoche"- Ideo erróneamente.
- Si no te ahorcan entonces no es amor verdadero!- Grito para que lo oyera.
Con la intención de que "disculpe" a Kyojuro.
Aquellas palabras en voz alta, le hicieron perder el balance y resbalo.
- Tonto, no se trata de eso- Se levanto rápidamente y limpio su uniforme.
Lo que pase en el corazón del Pilar del Agua, el lo guarda celosamente.
El único que tiene acceso a la llave es cierto rubio que esta despertando y estirando sus brazos muy alto, a lo lejos solo y cubierto por sabanas claras que envuelven su perfecto cuerpo.
- BUAAA!- Su mirada dorada se dilata- ¡Ya empiezo a recordar!
/
/
/
