El sol apenas se alzaba en el horizonte y la clase B se encontraba "lista", ya que varios seguían con las pestañas pesadas, siendo que una de las estudiantes, Kinoko Komori estaba por caerse de sueño siendo atrapada por la representante de la clase Itsuka Kendo mientras preguntaba.

- ¿Entrenar nuestros Quirks?

- La clase A ya lo está haciendo. - Respondió el profesor Vlad King mientras empezaba a caminar. - Venga, a la zona de entrenamiento.

Mientras Vlad empezaba a caminar guiando a sus alumnos empezó a hablar, como si de un sermón se tratase. - El semestre pasado la clase A se llevó todas las miradas, esta vez será la clase B ¿Entendido? Demuestren de qué son capaces.

- Sensei, pero somos 20 personas y cada uno tiene un Quirk distinto ¿cómo sabremos que desarrollar y cómo? - Preguntó Setsuna Tokage.

- Cuando esforzamos las fibras musculares estas se rompen y crecen de nuevo pero con más fuerza, la misma idea se aplica a sus poderes y eso es lo que vamos a hacer, ¡Vamos a romper sus límites!

La clase B miró con enorme sorpresa los infernales entrenamientos a los que sus compañeros estaban sometidos siendo que llegaban al punto de parecer tortura gracias a sus rutinas, ya fuera someterse a largas carreras para aumentar resistencia, entrenar su oído interno para no marearse al estar en gravedad cero o tener que generar y absorber grandes cantidades de corriente eléctrica.

- Esto debe ser una buena broma. - Pensó la clase B entera.

- Clase B, unanse de una vez a los entrenamientos. - Dijo Aizawa mientras se acercaba a ellos.

- Pero si nos unimos seríamos 40 personas, ¿están seguros que solo 6 personas serán suficientes para tanta gente? - Preguntó Kendo.

- Por eso vinieron aquí. - Respondió el profesor de la clase A.

- ¡Si! ¡Las cuatro somos una! - Saliendo de la nada una integrante del grupo de las Pussycats se hacía presente, vistiendo de manera similar al resto de sus compañeras aunque su traje era de color amarillo y su cabello era de color verde, y volvían a hacer su presentación solo que con el grupo entero.

- ¡En la mira y resplandecientes! - Empezó Mandalay mientras hacía la misma pose que cuando conocieron a la clase A.

- ¡Vinimos a dar una pata ayuda! - Decía Ragdoll mientras giraba rápidamente.

- ¡Saliendo de la nada! - Tiger hacía acto de presencia impresionando a la mayoría gracias a su gran musculatura y altura al igual que su vestimenta, mientras hacía una pose que quedaría perfecta para un concurso de fisicoculturistas.

- ¡Afiladamente linda y gatuna! - Concluía Pixie-Bob con los mismos gestos que la primera vez.

- ¡Wild, Wild Pussycats! - Dijeron a la vez los cuatro integrantes mientras hacía una pose grupal que recordaba a Idols.

- " Enserio ya, ya no tolero esto."

- "Nadie, pero tenemos que vigilarlos."

Y así fue el día entero con exhaustivos entrenamientos que buscaban quebrar a los alumnos y obligarlos a ser más fuertes, mientras tanto el reporte diario se dio a cabo.

- "Mi señor, los entrenamientos parecen ser muy promedios aunque se ajustan a las habilidades de cada uno de los alumnos, en mi caso el chico es capaz de correr a altas velocidades gracias a que tiene métodos de propulsión en sus pantorrillas."

- "La chica es capaz de crear múltiples objetos usando lo que parece ser las proteínas y azúcares en lo que consume."

- "Yo lo tuve difícil ya que ella al ser invisible no tiene sombra a menos que traiga ropa puesta y su equipo de héroe no es más que unos guantes así que... "

- "En mi caso puede usar hielo y fuego, creo que usted ya lo conoce."

- "La de piel rosa es capaz de secretar ácido con unos resultados no muy impresionantes de momento, pero su piel a de ser más gruesa o algo ya que parece resistir sin problemas su propio ácido."

- "El de pelo verde parece ser un aumento físico aunque según lo que he visto su cuerpo no cuenta con la fuerza suficiente y se quiebra algún hueso cada vez que lo usa."

- "La chica tiene colgando de sus orejas conectores de audio y es capaz de escuchar con claridad a través de paredes cuando los conecta, también parecen funcionar con audifonos normales ya que los conecta a su dispositivo de cuando en cuando."

- "Bien, si pasa algo avísenme y esperen órdenes a menos que a quien están protegiendo esté peligro de muerte." - Respondió el monarca a sus soldados.

La serena y cálida noche de verano daba inicio y los miembros de ambas clases devoraban el curry que prepararon entre todos, aunque alguien faltaba. El pequeño con rencor a los héroes había desaparecido, aunque Midoriya había notado esto por lo que tomó un plato de curry y siguió al niño para que no se quedara sin comer.

Cuando el peliverde llegó a la montaña en la que Kota se encontraba solo vio como el niño miraba al profundo cielo estrellado, con una mirada perdida ya que la memoria de sus fallecidos padres estaba grabada en su cabeza, sin poder perdonar a los héroes al pensar que dar su vida por un desconocido no valía la pena.

- ¿Tienes hambre? - Preguntó Midoriya con plato en mano mientras se acercaba a Kota.

- ¿Cómo me encontraste? - Preguntó el niño con enojo en sus palabras, demostrando el odio y rencor que mantenía a los héroes y aspirantes.

- Tranquilo, solo seguí tus pasos y encontré este lugar, además creí que quizás algo de curry no te vendría mal. - Midoriya mantenía su voz calmada pero el pelinegro se mantenía cerrado, buscando alejar al peliverde.

- Está bien, no quiero. Ahora lárgate de mi base secreta.

- Una base secreta, ¿eh? - Dijo Midoriya con interés sin saber cómo sería tratado.

- Todos quieren mejorar su Quirks ¿Cuál es su gusto por presumir? - Kota seguía lanzando veneno, pero Midoriya recordaba lo que Mandalay le había dicho, el incidente de sus padres, por lo que decidió tocar el tema.

- Este niño está bastante traumado, no lo culpo, creo que la hermana de nuestro Monarca estaría igual si su madre falleciera ante algún monstruo… y ya ni hablemos de él.

- Tus padres… Eran el dúo Water Hose ¿Verdad?

- ¿Qué clase de idiota eres?

- ¡¿Mandalay te lo dijo?! - El tono había cambiado, ya no era solo enojo en su voz un poco de tristeza se hacía presente.

- P...Perdón por sacar el tema.

- No me digas, Sherlock.

- Escuché un poco y terminé atando cabos, fue algo desafortunado, lo lamento. - Respondió con pena Midoriya.

- Todos están locos, se ponen nombres ridículos de héroes o villanos para matarse unos a otros sin pensar en los demás, todo es hablar sobre lo grandioso que son ustedes o sus poderes, todos terminan muriendo por eso...

- Él no solo odia a los héroes, odia a todo lo relacionado con los Quirks. - Pensó Midoriya.

- Vaya… esto es peor de lo que pensé.

- ¡Si no tienes nada más que decir lárgate! - Remató Kota.

- Verás, un amigo mío no obtuvo el quirk de sus padres, es algo hereditario y por raro que parezca llega a suceder. Aún así él buscaba ser un héroe ya que los admiraba mucho, intentaba respirar fuego como su padre o mover cosas con la mente como su madre, pero nada funcionaba, aún así su sueño nunca se apagó.

Hay muchas formas de pensar acerca de los Quirks pero, creo que si los rechazas tanto no harás nada más que dañarte a ti mismo.

- No engañas a nadie, esa es tu historia.

- ¡Cállate! ¡Lárgate de una buena vez! - Kota volvió a arremeter verbalmente, por lo que Midoriya decidió dejarlo en paz.

- Lo lamento, estaba hablando sin pensar, te dejaré el curry por si te da hambre, solo no vuelvas tan tarde o Mandalay se preocupará. - Dijo el peliverde para dejar el plato e irse a dormir al campamento con sus compañeros.

Aunque para desconocimiento de todos, un grupo estaba reunido y no parecía venir con las mejores intenciones, entre ellos se encontraba el mismo joven de pelo negro y lleno de cicatrices que Sung había visto después de los eventos de Hosu.

- Somos 7 en total, atacaremos cuando seamos 10 y les demostraremos que su preciada paz está completamente a nuestra merced.