La clase A ya estaba en sus dormitorios siendo que Izuku e Iida estaban en la misma habitación escribiendo de manera más clara y precisa el reporte con toda la información que tenía el peliverde, pero alguien tocó la puerta.
- ¡Voy! - Cuando Izuku abrió la puerta Yaoyorozu se encontraba ahí. - Y...Yaoyorozu-san ¿Qué puedo hacer por ti?
- ¿Sigues con lo del reporte?
- Sí, aunque Iida-kun ya me está ayudando.
- No, no es para ayudarte a editarlo es para dar un poco más de información ¿puedo pasar?
- Claro. - Rápidamente Izuku sacó su libreta de nuevo, mientras Iida seguía editando el documento. - Bien, dime todo lo que sepas.
- Después de lo que ocurrió en el campamento mientras estaba en el hospital una de Las Sombras apareció frente a mi y de alguna forma logró hablar conmigo.
- Eso ya lo sabía, pero no lo mencioné en el almuerzo por seguridad ¿algo más?
- El que apareció en Kamino, creo que es su líder, vi como el caballero desaparecía y alguien similar salía, me amenazó pidiendo por un rastreador similar como al que le di a la policía, cuando el caballero reapareció solo recuerdo una frase "El señor perdió a la niña" o algo así, se refirió a él como alguien demasiado importante, antes de aparecer me dijo que alguien muy importante venía.
- Entonces estás diciendo que ese hombre de Kamino es el líder de Las Sombras.
- Si, aunque yo no lo llamaría líder, sus formaciones y manera de referirse a él es como si de un emperador se tratase, como si fuera El Cesar.
- ¿El Cesar?
- ¿Recuerdas el libro que te dije? Es sobre uno de los más grandes imperios que existió, los Romanos y uno de sus emperadores y más grandes generales fue Julio Cesar, y así es como lo veo, como un general y un emperador.
- Vaya, no creí que te gustaban esas cosas Yaoyorozu-san. - Respondió sorprendido Iida.
- Su historia es impresionante, es sobre como un Imperio logró conquistar prácticamente todo Europa, parte de África y también de Asia, eran una sociedad militar con gran organización, el mar Mediterraneo se llama así ya que traducido del latín significa "Nuestro mar", creo que con eso te digo todo.
- Creo que ya nos desviamos demasiado Yaoyorozu-san, entonces en resúmen de lo que me acabas de decir: Son capaces de hablar con alguien de alguna forma, su líder puede intercambiar posiciones con ellos y la organización que tienen junto a su actitud es comparable a la del gran general y emperador del antiguo imperio Romano Julio César.
- Sí, creo que eso sería todo.
- Gracias por tu ayuda Yaoyorozu-San y creo que el libro ya me interesó.
Momo solo dejó salir una discreta risa.
- Claro, te lo presto cuando lo acabe.
Mientras tanto los profesores de la UA estaban reunidos junto a un alterado Nighteye.
- Sir, por favor cálmate e intenta explicar de nuevo ¿Qué fue lo que viste? - Preguntó Nezu
- E...era destrucción pura, como si del apocalipsis se tratase, una ciudad estaba reducida a escombros y envuelta en llamas parecía el infierno mismo, seres muy extraños estaban al centro de esta y diganme loco pero incluso logré ver un dragón, como si de un cuento de fantasía fuera. Ustedes saben que pocas veces he fallado con mis predicciones pues empiecen a rezar lo que sepan para que no sea verdad.
- ¿Lograste ver alguna bandera? ¿Algo para identificar el lugar? - Dijo Nezu, buscando sacar más información.
- Nada, pero la ciudad era de gran tamaño, una metrópolis por lo que puede ser en alguna capital, lo único que puedo asegurar es que no es en Europa ni África por la arquitectura, por lo que puede ser Asiática o Americana.
- ¿Cuánto tiempo en el futuro viste?
- No se, simplemente pasó, mi plan no era usar mi quirk y menos para saber algo como eso pero... pero sucedió.
-Sir Nighteye, sé que esto pueda ser complicado pero ¿podrías intentar con otra visión?
- Está bien, voy a probar con un mes y esperar que salga lo que se necesita, por ahora voy a darme un descanso pero en caso de que vuelvan y consiga más información los contactaré.
- Espera, tuve un sueño similar, aunque solo al final vi la ciudad.
- ¿Qué viste Aizawa? - preguntó Nezu.
- Empezó con varios héroes junto a soldados subiendo a un avión de transporte luego estábamos en un campamento y nos llamaron al informe y lo último fue entrar a la ciudad la cual estaba destruida aunque no vi ningún dragón, eso fue en la madrugada de hoy.
- Vaya, entonces no soy el único, aunque el simple hecho de que menciones que dormiste me sorprende, pues no parece que lo hagas. - Respondió en tono burlón Nighteye.
- Era mi día libre.
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- Hey, la primera variación apareció, zona de alta concentración sobre Kiev y de baja sobre Moscú.
- Eso es divertido, al parecer el maná está prediciendo lo obvio.
- ¿Cómo?
- Una búsqueda en internet y ya ¿algo más?
- Si, parece estar disipándose, tuvo una duración de 5 minutos… Nueva lectura, alta en Washington, baja en Columbus.
- Hey hay otra, alta en Bruselas, baja en Londres, doble lectura.
- Se están disipando… epicentros en Seúl, Kabul y Gibraltar.
- Esto es demasiado extraño, no están durando más de 5 minutos.
- Nuevas lecturas, picos en los meridianos impares...¿están generando una onda?
- Eso parece.
- Me estoy mareando, es una onda perfecta sin variaciones en los meridianos, bueno parece que tendremos estas lecturas por un laargo rato.
- Sí, ah bueno voy a dormir que me urge, te recomiendo que hagas lo mismo.
- Si, solo anoto esto y ya me voy. - Después de media hora los picos cambiaron a los meridianos pares y continuaron en ese ciclo .
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- Heh, así que ya estás actuando maldito. - Sung se notaba harto y por fin ya estaban dando indicios de su próximo ataque. - Ya solo faltas tú y a ver si ya me sacan de aquí que ya estoy jodido.
La noche era fresca pues era otoño, el ocasional viento soplaba pero eso no daba tranquilidad alguna para Sung, él sabía que tendría que luchar contra un viejo enemigo pero no sabía cuándo ni dónde, ni hablar de sus número pues podrían llegar a ser de igual o incluso de mayor magnitud que los suyos.
- Créeme, aún si traes dragones, incluso si pierdes uno perderás la batalla, así que ven y te mostraré quién tiene el mejor ejército aunque, aunque sí me preocupa bastante los posibles daños que pueda sufrir la población, ya pasó aquí con lo elfos aunque no hubo combate directo, él tendrá una doctrina muy distinta.
- Mi señor, se le ha notado muy distinto últimamente ¿Hay algo que podamos hacer? - Bellion surgió en busca de lo que afligía a su monarca.
- Aún no sé por qué estoy aquí, no tiene sentido, esos ejércitos pueden ser fácilmente erradicados por los gobernantes pero aquí estoy haciendo el trabajo sucio.
- ¿Qué piensa hacer entonces?
- No lo sé Bellion, sería ver si no me mandan a hacer otra estupidez.
- Mi lord, recuerde que el ejército está a su disposición.
- Sé lo que estás planeando y ni se te ocurra hacer eso, no es mi plan. - Sung solo miró a su mano, donde la cicatriz de la quemadura se mantenía. - Veamos si puedo forzarlo a hacer algo.
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- El maná se está empezando a concentrar, dentro de poco iniciaremos nuestro ataque, mensajero llama a los generales para un última reunión antes de atacar.
- Sí señor.
En menos de media hora los generales estaban reunidos en la montaña, esperando al mariscal.
- Bien, creo que ya todos notaron que el maná se está empezando a concentrar, puede que en menos de dos días tengamos que atacar, manden a sus tropas a dormir y que coman bien, los necesitamos en la mejor forma durante el asalto, recuerden que la 10ma será quien nos guíe al combate, el resto de divisiones estándar irán detrás, las divisiones especializadas serán desplegadas en base a la necesidad.
Los generales se estaban por retirar pero el mensajero entró corriendo al lugar.
- ¡Mariscal!
- ¿Qué pasa?
- Exitium, por alguna razón se ve muy alterado y no sabemos el motivo, se le han dado todos los cuidados necesarios pero aún así, necesitamos su ayuda.
- Entendido, voy para allá.
