El mariscal apresuró el paso en busca de calmar al dragón pues si entraba en locura el ejército entero sería destruido sin problema.

- ¿Qué sucede?

- No lo sabemos señor, Exitium simplemente empezó a mostrar inconformidad, ya se le ofreció comida y la devoró pero sigue así, intentamos con una segunda ración pero no funcionó.

- Hm, ¿Qué sucede Exitium? ¿Por qué estás así?

El dragón miró al mariscal, su ojos demostraban inquietud como si algo se acercara, algo con la suficiente fuerza como para hacer que un dragón berserk tuviera miedo y buscara refugio, el mariscal ante esto se acercó buscando calmar a la bestia pero inmediatamente alzó vuelo y se refugió en una caverna cercana.

- ¿Pero qué acaba de pasar? - Preguntó incrédulo el mariscal.

- Creo que cuando la puerta se abra algo muy fuerte estará del otro lado esperando, aunque puede que sea una suposición estúpida y solo reaccione a la cantidad de maná pues es similar a la de nuestro monarca.

- Puede que eso sea, de todas formas hay que evitar que se vuelva loco por lo menos aquí en el campamento, en el campo de batalla será útil.

.

.

.

.

.

.

- ¡Hey mira esto!

- ¿Qué pasa?

- La concentración está aumentando, la atmósfera parece intacta.

- Parecen auroras boreales.

- Si, solo que no se pueden ver a simple vista.

- Bien, más datos que escribir para el reporte.

.

.

.

.

.

.

- Nueva variación, la densidad general aumentó aunque la onda sigue activa, ciclos de cada media hora a quince minutos.

- ¿Qué te dijo el gobierno?

- Que mantengamos la vigilancia, se lanzó una alerta por posible mega puerta y todos los cazadores retirados han sido avisados de la amenaza.

- No sé qué pensar, si es falsa entonces nos preocupamos por nada, pero si se vuelve real entonces será otra destrucción masiva.

- Y que lo digas, bueno sigamos con esto.

.

.

.

.

.

.

.

- Calma, calma. - El mariscal continuaba con sus intentos de calmar a Exitium. - ¿Qué sucede?

El dragón solo mantenía unos inquietos ojos sus pupilas se dilataban pero cuando eso pasó el mariscal, al igual que el ejército entero lo sintió, la masiva concentración de maná como si de una tormenta se tratase por lo que el mariscal salió corriendo al campamento.

- ¡Prepárense, puede que la puerta se abra pronto!

Los soldados empezaron a equipar sus armaduras, afilar sus espadas, lanzas y flechas, los escudos se separaban y repartían entre las tropas; y los magos preparaban sus reservas de maná, los comandantes de las legiones estaban al frente con sus estandartes en alto y atrás de ellos sus legiones, los auxiliares a los costados siendo arqueros y caballería, el ejército estaba formado y listo para el combate, esperando a que la se terminara de formar.

.

.

.

.

.

.

Tres días habían pasado desde las últimas anomalías con la nueva sustancia pero algo volvió a cambiar.

- ¿Qué es esto? ¡Hey despierta!

- ¡¿Qué pasó?! - Dijo el otro investigador mientras su mente se aclaraba después de ser levantado tan abruptamente.

- Mira, parece que se están formando zonas de muy alta concentración.

- ¿Dónde? No veo muy bien sin mis lentes.

- Seúl, Shanghai, Tokio, Washington, Ottawa, Ciudad de México, Santiago de Chile, básicamente todas los centros urbanos de relevancia de Asia y América en el pacífico.

- Pero Washington…

- Lo sé, me refiero a que todos esos países tienen salida al pacífico.

- ¿Deberíamos avisar?

- Quizá sea buena idea, el reporte no será muy bueno pero quién sabe qué pueda pasar.

- Me voy a poner en ello.

Mientras tanto los entrenamientos en la UA seguían, cada día se terminaba con fuertes dolores musculares debido a los casi inhumanos entrenamientos o noches de poco sueño debido a las clases teóricas y la enorme cantidad de tareas.

- Me duele todo el cuerpo, Aizawa-Sensei exageró. - Dijo Mina mientras se aventaba en el sillón.

- Espero que valga la pena. - Respondió Tooru.

- Escuché rumores de que mañana también será físico aunque será muy centrado en nuestros quirks y no tanto en nuestras habilidades físicas. - Habló Izuku.

- ¿Bromeas verdad? - Respondió Mina.

- Dije que eran rumores, no es nada confirmado… si por alguna razón me necesitan estaré en mi cuarto haciendo tarea o durmiendo, lo que pase primero. - Habló Izuku para luego bostezar e irse a su cuarto.

.

.

.

.

.

.

- Al parecer funcionó, a ver si con eso ya vienes de una buena vez.

- Lamento cuestionarlo mi señor pero ¿No es una maniobra muy arriesgada?

- Lo es, pero espero que valga la pena.

- Entendido, estaremos listos en caso de que la puerta se abra.

- Sé que estás allí afuera, y te voy a forzar a salir como la maldita alimaña que eres.

La noche empezaba a llegar y a las afueras de la prefectura de Saga, en un montaña Sung estaba listo para forzar la apertura de la puerta.

El maná se empezaba a acumular alrededor de su cuerpo para luego ser expulsado, si el maná fuera visible y pudiera ser notado por las personas posiblemente se hubieran desmayado pues el mundo entero fue cubierto.

(A/N: Hubo suerte que justo en el cap del manhwa de hace como 2-3 semanas pasó esto.)

- "¿Cómo están los niños?"

- "Al parecer viene un evento importante con su educación y están siendo sometidos a entrenamientos fuertes, están muy cansados."

- Un ejército cansado es un ejército inútil. "Mantenlos vigilados."

- "Sobre eso… al parecer hay relaciones formándose."

- "Son adolescentes que han pasado por situaciones de muy alto estrés ¿qué esperabas? solo no se te ocurra espiar."

(A/N: Fuera de broma en situaciones de alto peligro lo normal es que generes lazos superiores a la amistad si la persona es el sexo al que te sientes atraído, pregúntenle a Hajime.)

- "S...Sí mi señor."

La sombra se mantenía muy bien oculta, ya no se quedaba en la sombra de Momo, si no que se ocultaba en las sombras del dormitorio, las relaciones habían florecido aunque no absurdamente rápido, algunas ya eran de esperar pero otras no tanto, al contrario, era hasta sorprendente.

Se volvía normal no solo que se reunieran y pasaran un rato pero también que fueran a sus cuartos, algunos sin siquiera ser notados, la sombra tenía por lo menos un sentido de decencia y espacio personal por lo que no espiaba en las habitaciones aunque lo normal era escuchar nada más que risas de los que estaban dentro, o la música que estuvieran escuchando, aunque ellos no fueron los únicos en cambiar.

Sorprendentemente por parte de la clase B el molesto Monoma había cambiado su actitud desde el campamento gracias a una "ayuda" siendo que el susto de entre los caballeros que actuaron como pesadillas logró que dejara esa actitud tan soberbia que lo caracterizaba, al menos en contra de la clase A, siendo que esto no solo extrañó a su salón pero al año entero prácticamente, pues él ya tenía la fama de insultar a la clase A.

Cuando el reloj marcó las 21:00 todos fueron a dormir y la sombra fue contactada de nuevo por su maestro.

- "Vuelve, necesito hasta el último de mis soldados para la batalla."

- "Entendido mi señor, voy de regreso."