El escuadrón de soldados se movía con rapidez, otra puerta la cual los devolvía a su mundo, una oportunidad de volver a casa algo que el Monarca no rechazaría por nada al final llegaron y cruzaron la puerta donde Sung lo estaba esperando siendo que antes de dar el reporte se arrodillaron.
- ¿Qué encontraron?
- "Hay otra puerta... la cual lleva a su mundo mi señor."
- ¿Qué tan grave fue el ataque al otro lado?
- "Los cazadores lograron repeler el ataque, para cuando nosotros cruzamos quedaban muy pocos y el Gran Mariscal se encargó de ellos."
- Bien, prepárense para irnos.
Todos los soldados empezaban a volver a la sombra de Jin-Woo, todos excepto dos, Beru e Igris los cuales se acercaron a su Monarca en busca de la respuesta a una de sus preguntas.
- Mi señor ¿no cree que se olvida de algo?
- ¿De qué hab... - Sung se quedó en silencio y pensando, fueron 5 minutos los cuales se sintieron como horas, pero su pensamiento fue interrumpido por uno de sus centinelas.
- "Los soldados se acercan a toda velocidad, creo que deberíamos irnos mi lord."
- "Vayan adelantándose, estoy olvidando algo o más bien a alguien." [Intercambio]
Eri estaba en la oficina del director Nezu aprendiendo a jugar ajedrez, la mañana había sido sorprendentemente calmada aunque por lo mismo era preocupante para el roedor, pues no recibir reporte alguno de los héroes enviados a Corea del Sur hacía pensar que, la operación apenas estaba empezando o que todos estaban posiblemente muertos.
- Por favor en serio que todos estén bien, lo último que necesitamos es que All Might o Endeavor mueran... Bueno Aizawa y Ryukyu también.
Mientras Nezu seguía con la lección de ajedrez la sala entera se oscureció, haciendo que ambos se asustaran, siendo que una voz empezó a hablar lo cual no mejoraba la experiencia.
- "Gracias por cuidar de ella, pero el combate ya terminó y quiero que conozca a alguien."
- ¿Quién eres y qué es lo que quieres? - Preguntó la quimera.
- "Solo quiero a mi pequeña de vuelta." - En frente de ellos una figura empezaba a aparecer, una figura la cual fue reconocida fácilmente por Eri. - "¿Vienes a casa conmigo?" - Preguntó Sung.
Eri solo llevaba sus rodillas a su pecho y las abrazaba. - ¿Por qué? - Preguntó con un nudo en la garganta, mientras Nezu seguía tratando de saber lo que estaba pasando. - ¿Por qué me dejaste?
- "Tuve que irme para protegerte a ti y a todos, ahora ya he terminado por lo que podremos reponer ese tiempo ¿qué dices?"
No hubo nada más que silencio en la sala, Eri mantenía sus piernas contra su pecho y Nezu buscaba alguna forma de llamar a seguridad pero no encontraba nada, fueron 5 minutos los cuales fueron de completa oscuridad y silencio, hasta que la peliblanca volvió a hablar.
- ¿Puedo confiar en tí?
- "Claro que puedes, hija." - Esa frase dejó helado a Nezu quien comprendió en ese instante lo que estaba pasando por lo que decidió interrumpir.
- ¿Entonces tú eres Monarca?
- "Así es director."
- Quiero suponer que estuviste en lo de Seúl ¿están todos a salvo?
- "Sí, todos sus soldados no pudieron pasar pues fueron bloqueados por una pequeña parte de mi ejército, eso incluye al dragón."
- Tengo una última pregunta.
- "Adelante."
- ¿Quién eres y de dónde vienes? Cuando logramos ver tu cara no te encontramos en los registros de Corea del Sur.
- "Soy de Corea del Sur, pero a la vez no, mis interacciones con esta sociedad han afectado de manera extrema su vida similar a como fue conmigo esa puerta es mi oportunidad de volver a casa y quiero que mi pequeña venga conmigo."
- Entiendo ¿al menos puedo saber tu nombre? En caso de que tengas uno.
- Sung Jin-Woo "Ese es mi nombre y antes de irme quiero darte las gracias por cuidar de ella, mis soldados hablaron muy bien de usted y los suyos."
-Fue un placer señor Sung. - El roedor volteó a "ver" a Eri. - Eri, fue bueno conocerte ahora, ve con papá.
Eri corrió hacia la silueta de su padre con brazos abiertos, siendo que ella fue cargada por el mismo, un minuto después Sung pronunció. - [Intercambio] - La oscuridad se disipó por completo junto a Eri y Jin-Woo, y la puerta de la oficina del director fue derribada por Midnight y Present Mic los cuales entraron preocupados.
- ¡¿Está bien director Nezu?! - Preguntó Mic
- Sí, estoy bien, aunque ahora me acabas de desorientar un poco.
- Nezu, una duda ¿DÓNDE. ESTÁ. ERI? - Preguntó Midnight
- Eh bueno... ¿cómo lo explico? Digamos que su padre vino por ella.
- ¿Cómo que padre, no la niña era huérfana?
- Me refiero a que Monarca me dio una visita, y su motivo era que venía a buscar a su hija.
- Bueno, al menos está bien ya que si él vino por ella eso significa que lo que pasó en Seúl ya se resolvió.
- Efectivamente, pero bueno si me disculpan tengo papeleo que terminar.
- Acaba de ignorar algo tan importante como eso... hay veces que tengo más miedo a este animal que a All For One.
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Sung volvió al palacio en ruinas y entró a la puerta mientras el resto de su ejército entraba a su sombra, el Monarca caminó a lo largo de la cadena montañosa con Eri en sus brazos, la cual miraba con asombro el paisaje, en especial a la otra puerta y cuando ambos estuvieron cerca Jin-Woo se detuvo.
- Vamos a hacer una entrada. [Surjan] - 16,000 soldados en total formados en grupos de 4,000 y cada uno dirigido por cada unos de los generales sumado a eso un dragón también hizo aparición y fue montado por Sung y Eri.
Las tropas empezaron a entrar siendo que el Mariscal Beru dirigió a los suyos primero, apenas la hormiga fue vista fue reconocida por todos lo que inició los vitoreos seguido de ellos Igris guió a los suyos, la Espada del Rey caminaba con gallardía mientras desenvainaba su espada y al ponía enfrente suyo.
Tank fue el siguiente siendo que cuando salió de la puerta soltó un rugido al cual se unieron sus osos y empezaban su marcha por las calles mientras el resto observaba con admiración ya fuera presentes en el lugar o desde sus casas. Seguidos de ellos Iron empezó una pesada marcha junto a sus 4,000 efectivos mientras el gigante miraba a los cazadores con una mirada que parecía de desprecio o superioridad.
El último de los generales, Tusk dio acto de presencia mientras se hacía gigante y lanzaba una bola de fuego a modo de espectáculo junto a sus magos, la gente sabía de quienes eran esos soldados, por lo que esperaban con ansias el evento principal.
Durante varios segundos no hubo signos de vida lo cual mató los ánimos temporalmente, hasta que hubo indicios de actividad y era algo gigantesco lo que se asomaba, la gente recuperó los ánimos pues el evento principal había comenzado, apenas el dragón dio su primer paso el suelo retumbó y con su rugido puso de rodillas a todos los presentes pero no había signos, una figura salió veloz resultando ser Kaisel, al final un segundo dragón salió de la puerta y en su lomo había una figura que todos reconocieron.
- ¡Volvió mamá, mi hermano está de vuelta! - Gritaba Sung Jin-Ha mientras abrazaba a su madre con fuerza y con un nudo en la garganta, pero no era la única pues Yo Jin-Ho estaba igual.
- Oigan pero ¿qué es lo que trae en sus brazos? - Preguntó Kyung-Hye, haciendo que la joven pareja se acercara a la pantalla pero antes de que opinaran algo los comentaristas hablaron.
- "¡El cazador Sung Jin-Woo ha vuelto a casa y no parece haberlo hecho solo! Cámara, enfoca." - La cámara se acercó para que se viera a una pequeña niña la cual tenía su cabeza casi enterrada en el pecho del Monarca debido al miedo. - "Dime que no es lo que creo que es." - Dijo el camarógrafo junto a básicamente el mundo entero.
- ¿Es una niña? - Preguntó Jin-Ha
- Al menos es bueno saber que ya tengo una nieta ¿verdad hija? Aunque me gustaría saber quién es la madre.
(A/N: No tiene pero Sung se la consigue en 2-3 minutos usted tranquila.)
El desfile terminó después de 5 minutos, con la puerta colapsando poco a poco y que todos se disiparon incluyendo a Jin-Woo, por lo que dejó a todos extrañados en especial a Cha Hae-In quien tenía la esperanza de hablar con él después de tanto tiempo. En la casa de Jin-Ho la historia era la misma, hasta que una voz se escuchó detrás de ellos.
- Sorpresa... - Dijo Sung mientras aparecía de una esquina, Jin-Ha por emoción se abalanzó sobre su hermano pero fue detenida en seco por el mismo siendo que la joven miró a la pequeña niña de pelo blanco la cual parecía estar asustada.
- Ehm, hermano ¿quién es ella?
- Ella es Eri... mi hija
- ¡¿En qué momento?!
- Ay no, esto es malo, quizá demasiado. - Pensó Jin-Ho.
- No es biológica, aunque la quiero tanto como si lo fuera. "Ella es tu tía Jin-Ah, saluda." - Eri solo agitó su mano y dejaba ver un poco más su cara.
- Jin-Woo, es bueno verte en casa de nuevo. - Dijo Kyung-He
- Lo mismo digo, mamá. - Respondió Sung mientras se acercaba a ella. - "Y ella es tu abuela."
- Ahora dime ¿cómo la encontraste?
- Para eso debería contarles todo lo que pasó antes de volver y vaya que es una larga historia.
- Pues ahora tenemos todo el tiempo del mundo, quiero pensar que tienes hambre ¿qué te parece si preparo algo para ustedes dos y nos cuentas mientras tanto?
- Me parece buena idea. Ah y una duda hermanita ¿en qué momento decidiste casarte? - La joven pareja se puso pálida del susto, en especial Jin-Ho quien estaba rogando por su vida, y más cuando vio que Sung dejó a Eri en el suelo y se acercaba a él, pero para su sorpresa recibió un abrazo y Jin-Woo le dijo algo al oído. - No me molesta, al contrario, me siento feliz por ustedes dos, pero creo que sería innecesario decir lo que te pasaría si me llego a enterar de algo.
- Es bueno saber que estás de vuelta Hyung-Nim. - Respondió Jin-Ho con más calma y respondiendo el abrazo. - Aunque todavía falta alguien más por saludar, aunque se va a tomar su tiempo en llegar.
- ¿De quién hablas?
- De Hae-In, ella me dijo que le debes una salida.
- En un momento le hablo, por ahora voy a comer, en verdad extrañaba la cocina de mamá.
Sung se dirigió a la mesa junto a Eri, siendo que un platillo de Bibimbap estaba servido, siendo que el plato de Eri no tenía picante y era considerablemente más pequeño que el de Sung. Cuando la pequeña dio el primer bocado una sonrisa se puso en su boca, junto a un poco de arroz para luego seguir comiendo el platillo.
Kyung-He se sentó en la mesa mientras Jin-Ah ayudaba a cuidar de Eri, y una vez ambos terminaron de comer la conversación dio inicio.
- Bien ¿qué pasó durante estos... 6-7 meses? - preguntó Jin-Ah
- Bueno fue después de lo que pasó contra Antares... - Sung habló desde lo que pasó con la batalla en contra de Antares, seguido de su pequeño viaje temporal para interrumpir los planes desde antes que iniciaran, luego al mundo al que llegó y todo lo nuevo que había en el, los quirks, los "roles" de héroes y villanos; y demás, luego empezó con las historias, desde salvar a un grupo de niños para luego erradicar un grupo de Yakuzas, en donde salvó a Eri, siendo que al saber por lo que la pequeña había sufrido sentían pena por ella. Las historias continuaron llegando a mencionar las pequeñas puertas que se abrieron al principio y como fue escalando hasta afectar a toda una prefectura de Japón, para luego rematar con lo que ya todos habían visto en la batalla de Seúl. -Y creo que con eso es todo, dejé detalles aquí y allá pero honestamente viví demasiado en lo clandestino.
(A/N: ¿En serio pensaban que escribiría un diálogo más largo que IT para resumir todo el libro?.)
Pocos minutos después el timbre sonó, extrañando a todos. - Yo voy. - Dijo Jin-Ho para levantarse y abrir la puerta siendo que Hae-In estaba ahí.
- ¿Puedo pasar?
- Claro adelante, él está en el comedor.
- Con permiso. - Cha caminó por el departamento y cuando llegó al comedor lo vio sentado hablando con su madre, mientras jin-Ah jugaba con una pequeña niña de pelo blanco.
- Hae-In bienvenida. - Dijo la madre de Sung, haciendo que el mismo volteara para verla.
- Tiempo sin vernos Sung. - Dijo con un ligero tono de pena.
- Lo mismo digo Cha ¿cómo te ha tratado la vida?
- Pues si dejamos de lado el espectáculo que hiciste hace no mucho, pues la verdad es que no ha habido nada interesante.
- Adelante toma asiento.
Cha se sentó y la conversación continuó, llegando al punto que incluso Kyung-Hye se desvaneció de la mesa, dejando a los dos hablando por su cuenta. - Y creo que eso sería todo. - Dijo Sung contando de nuevo un resumen extremo de lo que vivió.
- Vaya... Honestamente no sé qué pensar, quiero decir las puertas en sí mismas pues demostraban que existían otras dimensiones pero, el hecho de haya otros mundos y que sean relativamente similares al nuestro es algo que volvería locos a los científicos.
- Bueno, creo que te debo una salida desde la otra vez ¿qué te parece mañana al mediodía?
- Te recuerdo que Seúl sigue inaccesible a los civiles.
- Nunca dije que iríamos al centro de la ciudad, sólo dime dónde vas a pasar la noche para pasar por ti.
- Estaba por decirte eso pero estaban tan centrados en su charla que decidí no meterme. - Dijo Jin-Ah. - Ella va a pasar la noche aquí ¿no viste la maleta?
- No, no la vi aunque bueno, eso resuelve muchas cosas. Entonces ¿qué te parece?
- Claro ¿por qué no? - Cha revisó su reloj, el cual daba el mediodía aunque su cuerpo no daba para más, por lo que después de su charla con Sung se levantó, se dio un baño para después cambiarse e ir directamente a la cama, donde cayó dormida directamente.
- Mamá, ya que mañana voy a tener esa salida con Cha, ¿podrías cuidar a Eri por mi durante ese tiempo?
- Claro, solo no lleguen muy tarde por favor aunque quiero hablar contigo sobre ella.
- ¿Hablas de Eri o de Hae-In?
- De Hae-In, la química entre ustedes dos es demasiada y en verdad me gustaría que tu siendo el primogénito y con tu edad pues ya estuvieras con alguien, incluso conseguiste una hija antes de que tuvieras pareja, pero honestamente tampoco te voy a obligar a que te cases o algo así... solo que si me gustaría ver a mis dos pequeños casarse. - Dijo su madre mientras tomaba su mano.
- Si tan solo supieras madre.
- Debes estar cansado después de lo que has pasado, hay cuartos desocupados todavía yo me encargo de tu hija.
- Entiendo, gracias por cuidar de ella ahora si me disculpan, me voy a descansar.
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- Hmm~ - Sung se levantaba con el sol desde su ventana, lo cual lo extrañó enormemente. - ¿Qué hora es? - Dijo mientras revisaba su teléfono, el cual indicaba las 8:00. - Pero qué... si cuando me acosté eran las 3-4 de la tarde, como sea.
Sung salió del cuarto, pero al salir un olor llegó a su nariz desde la cocina y al acercarse vio que su madre estaba en la cocina preparando el desayuno. - Buenos días. - Dijo Sung.
- Buenos días hijo,el desayuno estará en un momento y si te soy honesta no me sorprende que hayas dormido tanto, aunque supongo que sigues cansado.
- La verdad es que no... oye una duda ¿y Eri?
- Sigue durmiendo, al parecer ella tiene un sueño más pesado que tú, está en el segundo cuarto a la derecha junto a Cha al parecer se llevaron bien.
- ¿A qué hora?
- Hae-In se levantó como a eso de las 5 y estuvo jugando un rato con Eri y como ya te dije se llevaron bastante bien.
- ¿No puedes ser más discreta verdad mamá? Ya veo, entonces me voy a asomar a verla.
Sung caminó hasta el cuarto y abrió ligeramente la puerta, siendo que vio a Eri y Cha jugando desde temprano, por lo que al ver eso y aprovechando que él no había sido visto entró discretamente para acercarse por la espalda y asustar a las dos. - Buenos días. - DIjo Sung mientras aparecía por sorpresa, siendo que Eri se abalanzó sobre su padre mientras Cha simplemente se quedaba viendo con una sonrisa en su rostro.
- ¡Buenos días papá!
- Buenos días Jin-Woo.
- El desayuno está casi listo, y recuerda la salida de hoy Cha.
- Nunca me dijiste ¿a dónde vamos?
- Es una sorpresa.
Los tres salieron del cuarto y se dirigieron a la cocina y ayudaron a poner la mesa, pocos minutos después lla pareja salió de su cuarto y dio los buenos días a todos, siendo que para ese entonces el desayuno estaba listo y todos se sentaron a desayunar, discutiendo los planes para el día. Cuando todos terminaron de desayunar todos recogieron sus platos y fueron a lavarlos.
- Bueno, si me disculpan me voy a dar una ducha y me voy a vestir... Jin-Ho ¿será que me puedas prestar algo tuyo?
- Claro, el problema es que te quede, lo digo por la altura.
- Ya veré que hago.
15 minutos después Sung estaba listo, usaba una playera tipo polo blanca y un pantalón de vestir oscuro junto a sus zapatos, siendo algo que sorprendió a Jin-Ho. - ¿Cómo fue que te quedó?
- Ni preguntes porque ni yo sé.
- Cha se está arreglando por si te lo preguntas.
- Ok.
No fue hasta 20 minutos después que Cha salió, llevaba una camisa de color café claro, un pantalón de mezclilla, tenis blancos y un pequeño bolso para hacer juego. - Veo que si diste una vuelta por mi closet. - Dijo Jin-Ah
- Sí, gracias por prestarme, no pude sacar mucho de mi departamento.
- No te preocupes ¡que se diviertan! - Respondió Jin-Ah.
Ambos salieron del lugar y empezaron a caminar, la tarde era fresca con un cielo ligeramente nublado aunque sin signos de lluvia, Sung guió a Cha por lugares un tanto extraños, alejándose cada vez más de la ciudad, hasta que llegaron a una zona despejada.
- Bien ¿qué querías mostrarme?
- Vamos a dar un paseo. [Surge] - Kaisel salió de nuevo, sorprendiendo a Hae-In siendo que Sung lo montó como si no fuera nada, extendiendo su mano a Cha para subir con ella respondiendo y montando al wyvern. - Prepárate, vuela.
(A/N: Romantic Flight - John Powell)
Kaisel se elevó poco a poco del suelo, siendo que a más alto más se aferraba Hae-In a Sung, para cuando el wyvern dejó de elevarse daba una hermosa vista a las afueras de la ciudad, pudiendo ver casi todo de no ser por una ocasional lluvia. - Hubiera preferido hacer esto durante el atardecer o el amanecer pero no puedo descuidar tanto a Eri. - Dijo Sung.
- No me molestaría traerla a esta clase de paseos. Al fin y al cabo es nues... tu hija. Casi lo digo, creo que sería mejor no hacerlo.
- Sobre eso... Creo que sería mejor hablarlo en tierra. Aterriza. - Kaisel descendió poco a poco en un claro, cuando el wyvern tocó suelo ambos bajaron para luego desaparecer en la sombra de su amo.
- ¿Q...qué sucede Sun? - Dijo con grandes nervios Cha
- Verás. Agh como digo esto. Mira, desde el día que nos conocimos tuve interés por ti y a lo largo de todo este tiempo lo estuve pensando bien y... ¿te gustaría salir conmigo?
Una enorme sonrisa se puso en la cara de Cha, la cual respondió casi al instante. - ¡Me encantaría!
De no ser porque las sombras estaban guardadas estas hubieran salido sin pensarlo dos veces para celebrar, aunque ya lo estaban haciendo siendo que Beru, en su costumbre de lealtad absoluta estaba llorando prácticamente mares de felicidad mientras agitaba a Igris de manera compulsiva.
La recién formada pareja se quedó un rato en ese claro mirando el cielo y tomados de la mano, disfrutando la calma total hasta que el reloj marcó las 4 de la tarde. - Creo que deberíamos volver.
- Sí [Surge] - Kaisel salió de nuevo y fue montado por ambos para alzar vuelo y volver a casa, donde la comida ya estaba servida, siendo que apenas entraron Kyung-Hye lanzó la pregunta.
- Y bien ¿cómo les fue?
- Tenías razón mamá. - Fue todo lo que dijo Sung, y con eso su madre entendió todo, siendo que se acercó a ambos.
- No saben lo feliz que me siento por ustedes dos, espero que tengan una buena relación. La comida está lista asi que ¿qué tal si se sientan a comer?
- Está bien.
Cuando llegaron al comedor Eri saludó. - ¡Papá, Mamá! - Ese saludo puso pálido a los dos, siendo que Sung volteó a ver a su madre, la cual fingía no haber hecho nada.
- Mamá...
- Ella fue quien preguntó, yo solo le dije lo que estaba pasando.
Cha se agachó para saludar a Eri, quien la abrazó manteniendo la sorpresa para la rubia, al final la comida fue más o menos calmada de no ser por los vitoreos de Jin-Ah hacía su hermano y su ahora cuñada.
La noche por fin llegó y todos se prepararon para ir a dormir, siendo que Eri fue cargada por su abuela. - Eri dormirá hoy conmigo, digo, para dejarles algo de tiempo. - La indirecta tan directa hizo que ambos se avergonzaran ligeramente pero no tenían manera de rechazar la oferta, pues ambos sabían que Kyung-Hye había dormido en la sala la noche anterior.
Al final ambos fueron a dormir como pareja, siendo una noche calmada con ambos rogando que fuera así para siempre.
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(A/N: Valse di Fantastica. - Yoko Shimomura.)
- Al parecer lo logró.
- Sí, las amenazas han sido erradicadas por fin.
- ¿Qué deberíamos hacer ahora?
- Nada, dejemos que el Monarca de las Sombras disfrute su vida entre los humanos, pues él ya fue un Monarca entre héroes.
(A/N: ROOLL CREDITS.)
- Entiendo, pero ¿y nosotros?
- Nosotros seguimos como guardianes, debemos mantener el planeta vigilado y en caso de que estos humanos decidan expandirse por las estrellas todo queda a decisión del Monarca de las Sombras para protegerlos.
- ¿No deberíamos advertirle sobre lo que hay ahí afuera?
- No, no serán gran amenaza aunque pueden hacer algo de daño.
- No me refiero a eso, si no a los otros humanos que hay ahí afuera, el Monarca creyó que fue a otro universo pero ese es uno de los tantos planetas humanos que hay a lo largo y ancho de esta galaxia, unos más destruidos por guerras internas, mientras algunos llevan a cabo guerras a escalas de sistemas enteros.
- Repito, no hemos de intervenir, nuestro labor fue proteger este planeta y a esta humanidad, no a sus colonias, no a sus similares, a partir de ahora ellos están solos en este oscuro bosque que es el universo, donde cada cazador está listo para disparar a la mínima sospecha. Este mundo ya ha concluido la historia que uno de los tantos Creadores escribió para él y para todos, ahí afuera hay más mundos que esperan a ser descubiertos y cuyas historias se desenvuelven como el abanico de un pavo real.
- Ustedes no fueron más que lectores de una de esas tantas historias que los diferentes Creadores han hecho para sus mundos, algunos se entrelazan, otros rompen nexos incluso unos pocos se vuelven uno solo. Esa es la magia de estas historias, magia que nos gustaría que siguieran disfrutando.
- ¡Gracias por leer! - Dijeron ambos al unísono, mientras todo se volvía negro, terminando en un fanfic de título: "Un Monarca entre Héroes"
