Oneshot basado en la canción "Un hecho obvio" de Laura Pausini. Es un final alternativo de The Rise of Skywalker

Muchas gracias por leer, comentar y seguir mis fics Reylo.


La tenía inerte en sus brazos, mirando desesperado a su alrededor. Nadie podría ayudarlo... Era su culpa. Tenía que haberle hecho caso antes. No debió seguir peleando contra ella durante tantos años. Ahora ya era muy tarde...

La abrazaba, pidiéndole perdón por todos sus errores, por su orgullo, por no aceptar antes la Luz... aquella luz que nunca se extinguió en él. Él no valía nada... aún menos sin ella. Qué sentido tenía ahora vivir?

Puso su mano sobre el frío cuerpo. Estaba decidido: la traería de vuelta. Si la Fuerza aún no la había reclamado, entonces él lo haría, sin importar el costo a pagar. Cerró sus ojos, dejo fluir la energía en él y la concentró hacia Rey. Se suponía que estaban conectados, que eran un solo ser... ella aceptaría su sacrificio?

Bastó un breve momento, cuando ella se movió. Sus ojos se iluminaron, estaba funcionando, tenía que seguir. Entonces se movió de nuevo. Rey estaba respirando, empezó a quejarse, a penas podía abrir los ojos. Él la estrechó más entre sus brazos, acunándola como lo más delicado y preciado de su vida.

- Rey...- la llamó suave

- Ben...- respondió, con una leve sonrisa.

A pesar de lo débil que se sentía, logró alzar temblorosa su brazo para acariciar su mejilla. Era él. Por fin era él. Su Luz era radiante... incluso mayor que cuando lo sintió llegar para ayudarla. Pero su caricia duro poco, ya que su brazo cedió junto con sus ojos.

Se asustó. Acercó su rostro al de ella para sentir su respiración, ahí estaba... débil, pero existía. Su pulso era irregular. El dolor de su costilla rota no era nada comparado a dejarla ahí morir. Se levantó firme, no le importó su propio cuerpo, el de ella era la prioridad. En brazos se la llevó hacia la salida, estando seminconsciente... ella solo veía algunos destellos en la oscuridad y sentía de cerca la respiración agitada de Ben, agobiado por el esfuerzo que hacía para no desfallecer en el camino.

Cayó varias veces, evitando soltarla, pero se levantó vez tras vez. Al fin llegaba al X-win. La colocó en el asiento. Ella seguía dormitando. Apretó los controles de la nave, solicitando ayuda. Lo hizo vez tras vez, tenían que venir por ella cuanto antes.

- Rey? Qué ocurre?- reconoció la voz de Dameron

No respondió. Solo siguió enviando la señal de auxilio reiteradas veces.

- Quédate ahí, voy para alla- por fin dijo el piloto.

Ben empezó a bajarse de la nave, no sin antes mirar a la joven que yacía recostada en el asiento. La contemplaba anhelante... cuánto le hubiera gustado compartir más con ella, decirle toda la verdad... sabía que aquella sería la última vez que la vería en persona. Era tan hermosa... pero se sentía indigno de su aprecio después de todo lo que hizo.

Caminó lo más rápido que pudo a su nave. Sentía cada vez peor el dolor punzante en su costado, hasta el punto de no dejarlo respirar. La encendió. Debía irse antes que Dameron llegara.


Inútil que ahora ya

te obstines en el "no"

negando un hecho obvio.

Tú me necesitarás

de la misma forma que

yo a ti también

Se despertó aturdido, asustado. ¿De quién era esa voz?

- Rey?- balbuceó, cuando vió que lo rodeaban un grupo de seres similares a los ewoks, pero más pequeños y temerosos.

Sentía un dolor de cabeza terrible. Vió a su alrededor la nave destruída. Al parecer, esos seres lo habían arrastrado lejos de los escombros. No supo como llego ahí. Lo último que recordaba era estar volando, buscando en su radar el planeta más cercano, cuando todo se volvió negro. Ahí entendió que se había desmayado en pleno vuelo. Solo la enorme vegetación del lugar amortiguó su caída.

No conocía el idioma de aquellas criaturas. Jamás las había visto antes en su vida, y al parecer, ellas a él tampoco. La curiosidad les ganó y empezaron a acercársele. Uno de ellos le dio una fuente con agua. Él lo agradeció y la tomó, pero el dolor de su costado apenas le permitía ingerir algo. Las criaturas lo notaron, hablaron entre ellas y se fueron. Al rato volvieron con algunos implementos y especias. La Fuerza le indicó que ese era su lugar.

Tú deja que ahora sea así,

toma el sueño que hay aquí

y empieza a creer en mí,

y no te vayas jamás...

porque...

Mientras que te quedes

serás tú el más bello de mis males

Tú serás...

En un mundo avaro,

el oro por las manos,

y seré, seré lo mismo por ti.

Despertó de nuevo con la respiración agitada. Miró a todos lados: estaba dentro de una pequeña cabaña hecha de hojas de enormes árboles. Al parecer se había desmayado de nuevo y lo arrastraron hasta ahí. Eran tantos que no dudó en que lograrían moverlo. Su ropa llena de tierra y hojas corroboraba aquella teoría. No tenía idea de lo que le habían hecho, pero se sentía mejor.

Él lo percibía... Rey lo estaba llamando. Lo que significaba que estaba bien. Suspiró aliviado, pero no le respondería. Él ahora era un fugitivo y ella, la heroína del universo. La cabaña le empezó a dar vueltas. Vió a otra de esas criaturas extrañas a su lado cuando su vista se fue a negro otra vez.

Admitirlo bastará,

por supuesto dolerá,

esta prueba es evidente.

De un pasado estéril que

no concede réplicas

ni en futuro ni en presente.

Así...

Jamás, nunca vuelvas hacia atrás

No nos sacrifiques más

porque...

Su nombre había sido lo primero que gritó cuando despertó, sorprendiendo a quienes la cuidaban en ese instante. Estaba rodeada de droides médicos y una enfermera.

- Ben no esta aqui- dijo la enfermera- Puede indicarme sus características para ir por él?- le preguntó cortezmente

- No, gracias- respondió de inmediato.

Lo último que recordaba era su rostro sonriente, mientras la abrazaba de manera firme pero tan cálida también... podía jurar que había acariciado su cara. Una vez más estable, intentó contactarse con él, aunque sabía que la gran mayoría de sus conexiones eran involuntarias. Tal vez, con algún pensamiento bastaría.

Mientras que te quedes

serás tú el más bello

de mis males

Tú serás...

En un mundo avaro,

el oro por las manos,

y seré, seré lo mismo...

- Rey! Que alegría, estabámos tan preocupados!- la abrazaba Poe, sin querer soltarla pronto

- Ya estoy mejor, gracias por ayudarme y cuidarme. Él... él está aquí?- preguntó con cautela

- De quién hablas?-

Iba a responder pero Finn la interrumpió al verla despierta. El abrazo entre ambos fue aún más estrecho.

- De verdad pensé que estabas muerta- sollozaba Fin

- Tranquilo, Finn, que la vas a quebrar- se rió Poe- Aún está débil-

- Estoy bien, en serio- Pero a pesar de sus palabras, sentía algo extraño en ella. El ataque de Palpatine fue tan fuerte... y ella sintió que no le quedó nada de fuerza, ni aire por respirar. Entonces sí había muerto?

- Lo dices ahora, pero estuviste casi dos días inconsciente- le reclamó Finn

- Dos días?!- dijo asombrada

- Así es. Estabas muy herida, Rey. Qué fue lo que pasó? Cuando llegué a tu nave, todo a tu alrededor estaba destruído. Dimos por hecho que habías vencido al Emperador- comentó Poe

- Sí lo hice-

- No sabes cuánto alivio me da- respiró profundamente Poe, alegrándose de que el triunfo fuera real

- Pero... yo no recuerdo mucho desde que lo maté. Ni siquiera sé bien cómo llegué a la nave. Yo no te pedí ayuda, Poe. No tenía energias para apretar los controles si quiera- les comentó afligida

- Entonces... alguien te ayudó?- cuestionó Finn

- Si-

- Quién?!- preguntaron ambos al unísono

- Ben-

- Quién es Ben?- preguntó Finn, pensando que pasar tanto tiempo dormida podría estar afectando su cerebro

- Ben Solo Skywalker- respondió, llena de convicción

- Espera, qué?! - dijo alterado Poe, mientras Finn la miraba solamente, con espanto- El hijo de la General? Kylo Ren te salvó?!!

- No, me salvó Ben Solo. Kylo Ren ya no existe más. Necesito ubicar a Ben cuanto antes, él debe estar muy herido- se lamentó

- Estás loca?!!- gritaron ambos hombres a la vez , esperando ansiosos que respondiera

Frente a la locura

encontraré la cura que

tú serás...

Seré lo mismo por ti

- Y si lo estuviera, qué?!- les cuestionó de vuelta.- Si saben algo de Ben, digánmelo ahora sino lo averiguaré yo!

- No te atrevas a traerlo a esta base!- la condenó Finn

- No he dicho eso!- le respondió

- Finn, ya basta. Dejemosla descansar.- le dijo Poe, tomándolo del hombro

Fue entonces cuando por fin lo vió. Entre medio de sus amigos, en una esquina de la habitación sentado, con extrañas prendas de vestir. Parecían arapos. Estaba comiendo algo que ella no supo distinguir. Él la miró. Reconoció de inmediato el enlace del vínculo. Estaba frente a él, tan bella como siempre.

Sus amigos ya se habían ido. Ella espero un momento hasta que habló.

- Tú... tú me salvaste

- Tú me salvaste primero- reconoció él

- Pero cómo...? Yo... estaba muerta?- preguntó angustiada

- Imité lo que hiciste por mí. No sé realmente cómo lo hice, pero funcionó.

- Dónde estas?

- No estoy seguro-

- Pero cerca de qué?-

- Qué importa, Rey? Aquí... estoy bien-

- Claro que importa. Quiero ir allá

- No, quédate donde estás

- Tú no me mandas.

Él la miró desafiante. De verdad esa mujer podía exasperarlo con la misma facilidad con la que le hacía sonreir.

- Soy un fugitivo, Rey. Aléjate de mi-

- Eso lo entiendo. No me importa vivir así, perdida en la galaxia-

- No es normal vivir asi-

- Nosotros no somos normales-

- Rey, pelear por esto no tiene sentido-

- Inútil que ahora ya, te obstines en el "no", negando un hecho obvio- alcanzó a decirle, antes que se cortara la conexión.

Ben miraba hacia donde estaba la silueta recién desaparecida. Si era obvia la atracción entre ellos... tan obvia como la intención de ella de encontrarlo a toda costa. Sonrió feliz. El día que llegara, la besaría tanto que ella no querría irse nunca más. Ese sería su plan, si la vergüenza no le ganaba...