Dragon's Storm

Solitario. Así es como Kagami describiría su vida con una sola palabra si se lo preguntarán. Nunca tuvo amigos. Su madre le dijo que no podía permitirse confiar en la gente fácilmente, y así lo hizo. Sus enseñanzas desde joven la guiaron por el buen camino, pero a veces, la soledad era demasiado.

Desde que su padre murió, a la edad de los seis años, Kagami sentía como si no tuviera rumbo y fue solitario. Las únicas personas que tenía en su vida eran su madre y su abuelo, no dejo a nadie más entrar en su corazón, al igual que su madre, no quería que la apuñalaran por la espalda.

Pero todavía guardo ese anehelo de tener amigos. Una ilusión frágil de un sueño gentil que tenía miedo de hacer añicos y que desde niña se había aferrado con esperanza.

Pero gente era desconfiada, los pocos que se acercaron a Kagami cuándo comenzó en una escuela privada al llegar a los trece se habían alejado rápido, casi sin esfuerzo ante sus paredes y barreras que no dejaron entrar a nadie.

Aunque tampoco es como si supiera mucho de la interacción social. Su educación nunca estuvo en una escuela, si no en su hogar, donde le inculcaron los valores de su familia.

Monótono, repetitivo, lo poco que cambió fueron los eventos que estuvo con su familia como hija de Tsurugi Tomoe y nieta de Takeshi Tsurugi, patriarca y líder de su clan. Aun así, no sacudió ni un poco el corazón de Tsurugi.

Hasta que se mudaron a París.

Kagami estudiaría en Bella Rose, pero tendría clases de esgrima en Francoise Dupont si lograba aprobar las pruebas.

Lo puso a prueba y resulto que el, a diferencia del resto del alumnado, fue mejor que nadie y rivalizo con sus propias habilidades de esgrima. Algo nuevo, algo que pocas veces impresionaba a Kagami y abrió paso a una emoción extraña en su corazón con el desafió que resulto ser el hijo de Gabriel. Ella aceptó el reto y lucho contra él, chocaron sables y se movieron en sincronía, uno tratando de tocar un punto en el otro mientras evitaban ceder ante la derrota.

Y luego… Ambos conectaron puntos.

Pero ninguno supo quien gano. Fue entonces que Kagami solo miro a la única espectadora presente en el área, una chica de coletas de cabello azabache y ojos azules que estaba parada en medio de la puerta.

Prácticamente le exigió quién había ganado. Sus habilidades y todo su entrenamiento debían estar por encima de cualquiera, no podía permitirse una decepción, no a ella, no a su madre.

Solo basto con una incoherencia y un nombre para decidir el ganador, una cosa fue segura, no fue ella. La derrota nunca se sintió tan humillante en ese momento.

Aun así, se tragó su orgullo y lo acepto, porque ella reconocía a los oponentes fuertes, fue lo que su padre le enseño.

"No importa como haya sucedido, Kagami, al enfrentar una derrota, debes reconocer a quienes son más fuertes que tu y demostrarles tu respeto, de esa forma, tu espíritu se volverá más fuerte."

O al menos eso quería recordar. Para su madre, no hubo segundas oportunidades en su familia.

No perdió tiempo, simplemente se fue, con la cabeza en alto, pero sintiéndose frustrada por perder, ignoró cualquier intento del hijo de Gabriel de acercarse a ella. No valía la pena, no quería recibir la lástima de nadie.

Recordó estar en el auto en dirección a su mansión cuándo sintió un extraño impulso en su ser. No supo como describirlo, pero solo sabía que sus emociones estaban desbordándose a un punto que fue incontrolable antes de que todo se desvaneciera para ella.

Fue así por un tiempo, solo sintió emociones vagas y destellos de imágenes confusas, no estuvo segura de que estaba pasando; su consciencia iba y venía, desvaneciéndose a través de todo el poder que la abrumaba, pero de una cosa estaba segura, ella no tenía el control.

Se sintió como uno de esos títeres en los festivales en los que solía ir con su padre cuándo todavía estaba vivo. Inertes, colgando de sus ataduras hasta que el titiritero movió las cuerdas.

No fue hasta que la liberaron de las ataduras que recupero el sentido.

LadyBug y Chat Noir la liberaron de lo que se conoció de un akuma cuando fue poseída por uno. No tuvo fragmentos o recuerdo alguno de lo que sucedió, solo supo que terminaron en el Louvre, así que estuvo afuera llamando a su chofer para que la buscara cuando apareció Adrien.

Fue torpe, pero ya no se sintió enojada o decepcionada por perder, así que estuvo sorprendida cuando le devolvió el sable. El había cedido y le dio el punto a ella, estuvo confundida y protesto por la derrota.

Pero el siguió siendo amable, y Kagami sintió como su corazón se aceleró con una emoción extraña, fue casi como si flotara. Habían pasado su rato esperando a sus choferes, charlando de sus gustos, de su llegada a París, Adrien le había dado la bienvenida y la sensación se incrementó cuando admitió que le gustaría ser su primer amigo cuando se enteró que no tenía ninguno.

Fue agradable.

Más tarde, buscó las extrañas emociones que se sentía en la red, supo que era una cosa:

Amor.

El resto de los días que paso con Adrien fueron en los que se dio cuenta que quería pasar cada vez más tiempo con él.

Cuando él le dio una rosa y más tarde en ese día le invitó a salir, se sintió feliz.

Pero luego llegó la amiga de Adrien, Marinette, con otro chico. Ella se sintió molesta, porque ella podía verlo, le gustaba Adrien, pero también podía ver que sus sentimientos y emociones vacilaban al estar con el otro chico.

No era tonta, era muy perceptiva.

Cuando le preguntó a Adrien si los invitó para que lo ayudara con su cita, se sintió molesta cuando le mintió, pero todavía lo cubrió, no dejo que interrumpiera el momento.

Fue entonces que la chica cayó al suelo y Adrien se acerco junto al chico, extendiendole la mano a la chica, era obvio que no sabía cual mano tomar, por eso Kagami decidió hacer una excepción y se acerco.

"¡Levantate!" Le indicó mientras le tomo la mano, no sin susurrar en el oído: "La única razón por la que no puedes mantenerte de pie es tu vacilación. Nunca dudo." Al menos, a sus ojos, fueron las mejores palabras para esa chica, aunque Kagami no quería pensar en la sensación molesta e irritación en su interior de ese momento.

Luego había apartado a Adrien, sintiéndose que era mejor alejarse de ambos, pero luego la chica se fue y Adrien la persiguió para ver como estaba, dejando a Kagami sola. No pudo hacer nada más que ver a Adrien alejándose tras la que creyó que era su interés amoroso.

Se sintió herida y molesta, pero se negó a reconocerlo.

Fue entonces que el hielo se apoderó de la pista y supo que se trato de un akuma, ella estuvo sola cuando el hielo cubrió su cuerpo y se congeló.

Cuando todo volvió a la normalidad, se encontró con Adrien a las afueras, hablando con el entrenador de la pista y se acerco para hablar con él. Descubrió que él no quería dejar de lado a la chica que le gustaba, ella solo había mirado a la chica, Marinette que estaba con el otro chico y sintió una ira desconocida, pero rendirse no estaba en su lugar, no para un Tsurugi.

"El día que te des cuenta de que te has equivocado de objetivo, estaré aquí." Y solo por impulso, se inclinó y beso la mejilla de Adrien, el contacto de la piel con sus labios hizo que sus mejillas se calentarán, pero trato de ocultarlo al despedirse y entrando a su auto.

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Nunca supo que había más de una persona interesada en Adrien más que ella y Marinette.

Cuándo estuvo en su entrenamiento, había recibido un mensaje en su teléfono, su madre no la dejo tomarlo, por supuesto, esto era más importante.

Pero cuando termino sus lecciones y entrenamiento, ella tuvo un tiempo para si misma y pudo ver el mensaje.

Sintió como su corazón se detenía al ver una foto de una chica besando la mejilla de Adrien y un dolor intenso se apodero de su pecho. Algo caliente recorrió sus mejillas antes de que perdiera la conciencia.

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El día de la Amistad llegó a París y Kagami pronto fue atraída como una abeja al polen ante la idea de hacer nuevas amistades. Su madre no estaba feliz por la idea, en todo caso, se lo prohibió. A pesar de la creencia de obedecer a su madre, el deseo de tener más amigos era más fuerte.

Así que la desobedeció y se registró en el juego, calculando el tiempo limite que tenía.

Nunca pensó que su amigo secreto resultará ser Marinette, la chica a quien pensó que Adrien amaba. Fueron avanzando durante todo el evento, pero Kagami sintió que no iban a ninguna parte en términos de amistad, fue todo incómodo, Marinette parecía amarga casi todo el tiempo, ella no supo que había tanta incompatibilidad entre ellas hasta que abrió un mensaje con el video de su mejor amiga, Alya.

No pensó que Marinette pensara tan mal de ella, y dolió. Mató sus esperanzas.

Cuando volvió con Marinette, nunca pensó que las dos horas ya pasaran y fue entonces que su madre llamó.

Sintió un pánico emerger en su interior cuando Marinette fue la que decidió contestar y confrontar a su madre. El pánico aumento cuándo escucho a su madre ser akumatizada, y a pesar de los esfuerzos de Marinette por ocultarla, ella todavía las encontró.

No estaba feliz, no estaba feliz en lo absoluto y ella desde el interior de la forma poseída de su madre pudo sentir su ira. Fue entonces que Ladybug le confió el miraculous del dragón y supo que tuvo una oportunidad de arreglar su error.

Sin embargo, las cosas no funcionaron como esperaba, Chat Noir fue tragado por Ikari Gozen, y fue su culpa por no escuchar a Loong desde el principió, Ladybug habría estado enojada, Kagami entonces Ryuko no la hubiera culpado, pero ella la animo a seguir luchando, esta vez en equipo, confiando una en la otra.

Kagami no iba a desperdiciar esa oportunidad esta vez.

Su lucha juntas dio frutos, pudieron sacar a Chat Noir y finalmente pudieron liberar a su madre de la influencia de HawkMoth.

Cuando todo acabo, le devolvió el miraculous a LadyBug, probablemente sus oportunidades de ser Ryuko de nuevo se arruinaron, pero ella tomo la responsabilidad, no fue por errores o fallos, fue su imprudencia al revelar la identidad a Ikari Gozen, por extensión, a HawkMoth.

Pero LadyBug todavía confió en ella.

Se reunión con su madre de nuevo, ella estaba en Tatsu, esperándola, pero todavía quiso pasar tiempo con Marinette … si su madre lo permitía "Lamento no haber sido sincero contigo, madre. Pero, realmente quería intentar hacer un amigo."

"Ya tienes a Adrien." Eso era verdad, pero un amigo no hizo tanta diferencia a la soledad que sentía y ella quería al menos intentarlo de nuevo.

"No es lo mismo." Respondió con sinceridad.

"Entiendo que quieras hacer amigos, pero las amistades pueden resultar decepcionantes a veces." Kagami sabía que quería decir, pero todavía no estaba dispuesta a rendirse. Espero que su madre usara un tono severo y la instará a entrar en el auto… No espero las palabras que escaparon de sus labios "Llega a casa a tiempo para la cena." La puerta se cerró y el auto se alejo. Y Kagami se sintió esperanzada de nuevo.

Ella miro hacía atrás, Marinette la estaba esperando, nunca se fue, ella parecía preocupada ¿fue por ella? Tragó, recibió una notificación en su teléfono y su corazón se desplomó…

Perdieron el juego. No perdió el tiempo y se lo dijo a Marinette.

La pequeña sonrisa en los labios de Marinette fue todo lo que recibió "No, nos ganamos el derecho a tomar jugo de naranja juntas. Si todavía quieres, eso es. Nada puede detenernos ahora." Kagami sintió como su corazón se agitaba por un momento.

"Me equivoqué contigo, Marinette. Me alegro de que este juego nos haya juntado. Ahora entiendo por qué Adrien te considera una buena amiga." Adrien no equivoco, Marinette era una buena chica, torpe, nerviosa, pero sin duda una buena amiga. No se equivoco al decir que le agradaría, a pesar de los tropiezos en su relación.

"Ah, eh, ¿te dijo que… quiero decir… ¿que somos amigas?" Kagami solo asintió en respuesta, Marinette le sonrió y luego la tomo del brazo, llevándola a un pequeño café para tomar su jugo. Hablando de sus gustos y comenzando una conexión real, no forzada como en el juego.

"Tus dibujos son preciosos, Kagami." El comentario agitó el pecho de Kagami, sabiendo que era algo un comentario sincero.

"Gracias, he recibido muchos halagos y han reconocido mi trabajo." Respondió orgullosa. No tuvo intenciones de que Marinette viera sus dibujos, pero en realidad, fue algo que se dio cuando revisó su galería de fotos. Su galería no solía estar tan llena, pero a veces solía tomar fotos para algún tipo de referencia.

"Suelo dibujar, pero normalmente es para hacer un bosquejo de mis diseños." Marinette buscó su propio teléfono y le mostró la galería de fotos a Kagami, ella tomo el teléfono y miro entre los diseños.

"Tienes una buena comprensión de las bases del diseño" Adulo Kagami, admirando los bocetos, algunos eran simples pero igualmente llamativos, hermosos y creativos, desplazó las imágenes antes de parar en una de ellas que le llamo la atención "¿Que es esto?" Preguntó, al ver un foto de Adrien, con un traje que solo lo ha visto usar en eventos y un sombrero con capaz y una pluma.

"Es un sombrero que hice para Adrien en un concurso," Fue la respuesta de Marinette. Ahora que lo recordaba, ella vio ese sombrero, Adrien lo uso en un desfile al que lamentablemente no pudo asistir ya que estaba con su madre por un viaje de negocios.

"Lo recuerdo, lo uso en uno de sus desfiles de moda" Kagami asintió con la cabeza, observando los pequeños detalles del sombrero, "Me sorprende que ha estas alturas no estén saliendo, son muy compatibles." Con la pasión de Marinette por la moda y Adrien siendo modelo, harían una pareja increíble.

Sin embargo, Marinette solo la miro con incrédula sorpresa, Kagami se pregunto que hizo para recibir tal reacción "¿Que? No, solo soy una buena amiga a sus ojos… Además le gustas tu, él ha dicho muchas veces que tiene cabello oscuro y sedoso, ojos profundos y misteriosos, creo que eres tu, encajas con la descripción." Ella soltó un profundo suspiro, una sonrisa amarga se extendía por su rostro mientras Kagami, al escuchar las palabras, dejaba que estas mismas se procesaran en su cabeza.

"Entiendo… Pero no creo que sea yo, me lo ha dejado claro." Adrien dejó en claro que hubo otra chica, aparte de ella y Marinette, que ocupo sus pensamientos, pero no fue nadie a quien conociera o de las que ella había visto anteriormente.

"Tal vez… uh … ¿no quiera admitirlo? He intentado confesarle a Adrien muchas veces y de alguna manera termino arruinándolo o incluso negando mis sentimientos. Eres muy confiada en ese aspecto." La sonrisa de Marinette era agridulce, la tristeza fue reflejada en sus ojos. Kagami recordó ese momento en la pista de hielo, su corazón a veces dudaba, pero tal vez esa duda vino desde hace mucho tiempo.

"Necesitas trabajar en tu confianza." Kagami prefiere no pensar en las primeras palabras de Marinette, no quiere hacerse ilusiones, en su lugar, prefiere desviar la conversación en ese último aspecto. Marinette le da una mirada desconcertada, el ambiente tornándose incómodo y Kagami suspira suavemente, decidiendo que no importa ahora, a venido a formar una amistad, no a destruirla apenas la primera oportunidad, "No quiero que nuestros sentimientos por Adrien arruinen nuestra amistad recién formada, Marinette, así que hagamos todo lo posible para que no se interponga."

Marinette la miró, sus ojos azules conectaron con sus propios marrones hasta que ella asintió "Esta bien por mi." Una sonrisa agridulce se formo en sus labios, "Además, estaré feliz con cualquier chica si Adrien es feliz también, es lo que cuenta." Ambas quedaron en silencio, reflexionando sus propios sentimientos y pensamientos sobre esto, Kagami no quería que se convirtiera en una competencia, pero era realista, alguna de las dos terminaría lastimada si Adrien rechazará a una al aceptar los sentimientos de la otra, solo podía esperar que su amistad se haya hecho demasiado fuerte para cuando llegara el momento. La voz de Marinette la saco de sus pensamientos "Sabes… vi a una genial heroína nueva hoy, creo que haré un nuevo atuendo de ella." Kagami mira a su nueva amiga, asume que Marinette se oculto cerca de la pelea y la había visto.

Se sintió adulada y orgullosa por ello, ella no puede evitar la curva peculiar de sus labios cuando se forma una sonrisa "Sería estupendo… ¿Has pensando en hacer kimonos alguna vez?" Sugirió.

"No, pero experimentar en hacer uno por primera vez sería genial, ¿alguna sugerencia? No tengo mi cuaderno pero puedo tomar notas." Pregunto Marinette, tomando su teléfono para tomar nota de lo que diga Kagami.

Kagami pensó, conocía el material que se usaba en los kimonos y algunas impresiones de tela que Marinette podría usar, también algunos accesorios "Tengo algunas," Respondió con una sonrisa que fue devuelta por Marinette.

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Kagami no estaba feliz, o al menos, se encontró con una escena que no la hizo feliz.

Ya había sido un día difícil, algo estaba pasando con Adrien, tanto como para que bajara su desempeño en esgrima y dejara descontento al profesor D'Argencourt, mucho menos a ella al negarse a decirle que estaba mal.

Por eso decidió que si Adrien no se lo diría, Marinette podría hacerlo si sabía de algo.

Pero lo que encontró ante ella fue que la azabache estaba lidiando con sus propios problemas.

De pie ante Francoise Dupont, ella salió de Tatsu, encontrando a Marinette rodeaba por las que creyó sus amigas por un instante, al principió creyó que fue una reunión o solo estaba hablando, pero rápidamente notó que no fue así, había una chica oculta entre una pequeña rubia, una chica baja regordeta y una chica alta de cabello negro, había una chica de cabello rosa cerca de Marinette con una mirada agresiva y la que reconoció como la mejor de Marinette estaba frente a ella, su lenguaje corporal dio a conocer su furia, pero lo que más le preocupo fue que Marinette estaba en el piso y estaba siendo acorralada por las dos últimas.

Ella no perdió tiempo, se acerco, con cada paso que daba, agudizaba su oído y pudo escuchar fragmentos de la confrontación.

"Acabaste de empujar Lila, Marinette ¿Que te pasa?" Ella estrechó ligeramente los ojos ¿Marinette empujando a alguien? Kagami ni siquiera sabía que pasaba, pero ya estaba segura de que Marinette no haría algo así.

"¡Ya te dije que no lo hice! Esta mintiendo." Y la convicción con la que fluían las palabras de Marinette solo sonaron con verdad.

"¡Por supuesto que no! ¡Literalmente se cayo cuando pasaste! ¿Todo fue porque le pidió a Adrien su tarea? Tienes un problema." Kagami vio como la chica de anteojos fulmino con la mirada a su mejor amiga.

"Al parecer no eres más que una celosa." Kagami sintió como la furia latente incrementaba aun más si podía, ¿Estaban usando los sentimientos de Marinette por Adrien para justificar esto?

"Por favor, Marinette deja esto de una vez por todas, ¿porque tienes que ser cruel?" Y a Kagami lo vio, no fue tonta, la chica fingió un estado lamentable, pero vio la malicia en su mirada, no se le escapo para nada. No entendía que pasaba, pero estaba haciendolo a proposito, y Marinette estaba en problemas por ello.

La bloguera se acercó, tomando bruscamente del brazo y la traía hacía la chica a pesar de que Marinette estaba forcejeando, "¡Disculpate con Lila!"

"Alya, escucha-" La chica de cabello rosa movió su pie casualmente entre los pies de Marinette y con el agarre de la bloguera, Marinette cayó al suelo y Kagami sintió como el sentimiento de la ira comenzó a apoderarse de ella, y apresuró el paso.

No podía perdonar a nadie que lastimara a su amiga.

"¡Solo disculpate! ¡No tienes que hacer las cosas difíciles!" Kagami ignoró la presencia de los transeuntes que pasaban, pero se negaban a interrumpir la conversación, cobardes, a los ojos de Kagami, pero podía importarle menos su presencia. Ella iba a actuar a diferente de lo que no lo harían.

"Marinette no tiene porque disculparse." Kagami se interpuso entre ella y las otras dos chicas, actuando como una barrera mientras ayudaba a su amiga a levantarse del suelo.

"Kagami." A pesar del llamado, Kagami no apartó sus ojos marrones de

"Tu no te metas." La creadora del Ladyblog le fulmino con la mirada, llena de disgusto.

"Sé que eres la amiga de Adrien, pero ¿Quien eres tu para meterte? Ni siquiera tienes porque estar aquí." La chica de cabello rosa, a quien Kagami por fin reconoció como la hija del encargado del Museo, Alim Kudbel, frunció el ceño, los brazos cruzados y a pesar de su postura pequeña, la hostilidad fue creciente, pero sus ojos no estaban enfocados en ella, si no en Marinette. Como si Kagami les dejará acercarse a ella después de lo que presencio.

"Uh, Alya, Alix…" No sabía de quien fue la voz, pero Kagami miro por encima del dúo de agresoras para lanzarle una mirada de advertencia a las otras cuatro. La chica rubia cerró la boca, intimidada mientras retrocedía con el resto. No eran oponentes dignos para Kagami y ellas lo sabían mejor, o al menos, tres de ellas, podía ver una mirada calculadora de quien al parecer era la manzana de la discordia de esta situación.

"Mi nombre es Kagami Tsurugi, para que lo sepan, soy amiga de Marinette también, y no permitiré que sigas obligando a disculparse por algo que no hizo." Respondió, asegurándose de hacerse escuchar, no iba a vacilar, si alguien trataba de acercarse de nuevo a Marinette, iba a actuar en consecuencias.

"Marinette me empujo, todas lo vieron ¿porque te pones de su lado?" Un sollozo patético salió de los labios de la chica, Kagami solo miró con indiferencia como las otras tres que la rodeaban iban a consolarla de inmediato.

"Ni siquiera sabes que pasa, así que no te metas, Marinette tiene que disculparse con Lila." La chica bloguera, Alya, si bien recuerda Kagami, trato de acercarse para tomar a Marinette del brazo otra vez. Kagami solo la tomo y en un movimiento fluido, torció la muñeca y la empujó hacia la chica de cabello rosa. Desearía tener su espada de esgrima en este momento o su bokken, pero fue mejor para ellas, Kagami no se contendría si fuera así.

"No me retes, especialmente cuando ni siquiera estas a mi altura, deberías pensarlo dos veces antes de subestimar a tu oponente." Kagami recibió una mirada llena de furia de la chica de cabello rosa y la bloguera, pero la mueca de dolor opaco sobre todo a la de esta última, "Si Marinette dice que no lo hizo, le creo, deberían aprender a escuchar antes de actuar, especialmente si van a lastimar a mi amiga." Les dio una mirada de advertencia, si cualquiera de ellas, especialmente la bloguera y la de cabello rosa, trataban de acercarse a Marinette, Kagami no se arrepentiría de usar la fuerza para sacarselas de encima "Vamonos Marinette, no pierdas el tiempo con ellas." Tomo a Marinette del brazo y rápidamente la llevo a dentro de Tatsu. Escuchando como la chica soltaba un llanto fingido mientras las supuestas amigas de Marinette caían en su acto para consolarla. Fue patético y lamentable de ver. "Tatsu, al café." Le ordeno al auto, alegre de que su madre haya registrado su voz, ella giró para mirar el estado de su amiga y fue entonces que notó que Marinette tenía moretones en el brazo y uno en su mejilla, ella apretó los labios con fuerza, el impulso de tomar su bokken y regresar por esas chicas fue intenso "¿Que fue lo que paso?" preguntó

El cuerpo de Marinette tembló, sus hombros de arquearon con una postura tensa, gritando por pánico y miedo, a diferencia de la otra chica que solo se encogió sobre si misma y se tapo los ojos al fingir llorar, hubo una diferencia clave en las emociones crudas que cruzaron por los ojos de Marinette, una duda entre si contárselo o no, "Yo… no …"

"Marinette, no vi lo que paso, pero no tienes porque mentirme para cubrir a quienes te lastimaron." Marinette era buena chica, una gran amiga e indulgente, pero a veces, podría llegar a ser ingenua, Kagami no quería que ella protegiera a personas que la lastimaran como lo hicieron hace un momento.

Los hombros de Marinette temblaron, Kagami no espero que su amiga la abrazara con fuera, pero al menos, dejo que sus emociones se desbordaran y le contó todo.

Le contó como ella solo paso al lado de la chica, Lila, a quien ahora reconocía como la chica que en realidad fue que mando la foto por el teléfono de Adrien – realmente le regaño por eso cuando se lo explicó todo, tenía que tener cuidado con sus pertenencias – se dejo caer al suelo, le contó como ella alegó que Marinette la empujo frente a sus amigas cuando estaban en la entrada. Le contó como la confrontación que paso después incluyo que la chica de cabello rosa, Alix, empujara a Marinette contra el suelo y ahí fue cuando debió recibir el moretón de su mejilla.

Por kami, ¿¡como se atrevían a hacerle esto!? Si así era como las amigas de Marinette trataban a la azabache, no hacía falta tener enemigos. Para Kagami, ya eran sus enemigas también y ahora estaban en zona de guerra.

"¡Ella no ha parado de decir mentiras, no le basto con expulsarme! Si no que ahora miente sobre mi y los demás le creen! ¡Creen que la lastimo intencionalmente y creen que es por Adrien! ¡No solo eso, también comienzan a creer que Adrien esta equivocado por defenderme y esta sufriendo por ello!" Marinette prácticamente sollozaba en sus brazos, apenas conteniendo sus emociones, Kagami le sorprendió su fuerza de voluntad, porque ella apenas podía contener sus propias emociones que se estaban convirtiendo en una tormenta furiosa.

Al fin, estaba teniendo una imagen completa de no solo lo que sucedió con Marinette, si no del porque Adrien no parecía dar todo de si mismo en sus clases de esgrima, el porque lucía tan miserable o triste, estaba decepcionada de que el se negara a contarlo, pero ¿que hacer cuando todo el mundo parece estar en tu contra por culpa de una persona?

"Las amistades pueden resultar decepcionantes a veces." esa fueron las palabras de su madre, y Kagami sabía que tenía razón. Pero fueron sus amigos los que fueron traicionados, no ella. Y no sabía como lidiar con eso, a pesar de todo la ira reprimida.

"Esta cumpliendo con su amenaza."

La última oración hizo que Kagami se congelara, pero ese hielo pronto se derritió bajo un fuego infernal en su interior.

"La voy matar." Que kami la perdone por su falta de autocontrol, pero esa chica acaba de cruzar limites más allá de lo desagradable y lo repugnante. Lastimo a Marinette, lastimo a su amiga, la lastimo usando a sus amigos como si fueran títeres y ellos no eran mejores si creían en una estupidez como esa.

Marinette se movió rápido, un movimiento brusco que despertó a Kagami de su ira desenfrenada y cuando ella miro, descubrió que ella tenía un akuma en un termó. Eso hizo que su ira se apaciguara, no la apago por completo, todavía que hacer justicia, pero Marinette la necesitaba a ella, no una venganza bajo la espada sangrienta de un akuma.

Marinette se desplomo contra el asiento, luciendo agotada, Kagami respiró hondo y luego se acerco.

"Lo siento por eso, Marinette…" En este momento, deseo que HawkMoth no estuviera en París, sería más fácil enojarse sin preocuparse por un akuma.

"Esta bien, Kagami. Solo… lo siento, solo estoy, cansada." El rostro de Marinette estaba un poco pálido, sus ojos enrojecidos con un par de bolsas debajo de sus ojos, no fue mejor con el moretón en su mejilla. Fue duro para ella, Kagami no quería darle más trabajo o preocupaciones después de esto.

"Debería ser yo quien se disculpe, no necesitas a un villano en este momento." Kagami esta vez fue quien tiro de Marinette en un abrazo, aunque incómoda, pudo sentir que Marinette envolvía sus brazos a su alrededor, casi desplomándose sobre ella, no la culpo al respecto "No sé mucho de la amistad, pero vamos al café, creo que necesitas un momento para ti." sugiera tras separarse antes de sacar el maletín de primeros auxilios que estaba en una compuerta dentro del auto.

"Gracias, Kagami." La sonrisa de Marinette es pequeña, pero sincera, luego se abre paso a una mirada confusa cuando Kagami saca el maletín "¿Porque tienes un maletín de primero auxilios aquí?"

"Mi madre dijo que lo necesitaríamos." Y a pesar de la seriedad en su rostro cuando mira a Marinette, ella ríe un poco.

Su salida fue particularmente incomoda, Marinette no era la misma persona brillante gracias a lo que estaba pasando y Kagami solo se preocupo por ella, estaba enojada también, pero mantuvo sus emociones bajo control. Presentarle sus mangas favoritos ayudo, ella rió y sonrió algunas ocasiones, pero sus ojos todavía se veían cansados y apagados.

Cuando volvieron, Marinette estaba durmiendo, ella tuvo que entrar a la panadería y decirle a los padres de Marinette, no quiso despertarla, pero antes de eso, tomo el teléfono de Marinette y bloqueó a los supuestos amigos de Marinette, al menos, a quienes supo que le creyeron a Lila Rossi.

Fue la mayoría.

Solo dejo a Adrien al saber que él era, el chico del barco, Luka y alguien llamado Marc quien a juzgar por sus mensajes que se preocuparon por ella. Tal vez podría convencer a Marinette de que cambiara su número de teléfono de ser necesario.

Fue lo mejor.

Ella protegería a Marinette y a Adrien de los que les hicieran daño.

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Pokémon, una palabra particularmente extraña y jamás oída por Kagami, cuya definición resulto ser las criaturas que estaban más allá de su imaginación. Kagami miró con curiosidad a Skarmory, uno de los pokémon de la abuela de Marinette, Gina Dupain. Las alas afiladas como una espada, duras como el aceró mismo pero con una naturaleza gentil de parte del pokémon. Fue interesante, tanto su biología como las características de tal ser.

Gina les habló de su fuerza, de su poder, como peleaban con sus entrenadores en el campo, formando vínculos más allá de lo imaginado y se pregunto porque fueron separados del mundo.

"¡Ee!" Kagami bajo la mirada para encontrarse con Eevee, el pokémon de Marinette, fue dócil, tímido, pero Kagami podía ver que se preocupaba por Marinette, la forma en que salió de su pokébola para ver el estado de Marinette, al no resistir estar tanto tiempo separada de ella, demostró lo muy apegada que se volvió con Marinette a pesar de los escasos días en los que estuvo con ella.

Eevee la miraba con curiosidad, ella olfateó su mano y luego la lamió, Kagami se sonrojó ante la acción, fue solo una vez que paso algo parecido y fue con el perro de uno de los cuidadores en casa. Escuchó una risita detrás de ella, vio a Marinette y Luka mirándola, una con cariño y el otro con diversión. Sus mejillas adquirieron más calor.

"Le agradas." dijo Gina, sentándose a su lado y Blastoise se sentó en el otro, en el suelo, ya que Kagami estaba sentada en el borde del sofá. Ella prácticamente podía sentir el poder del pokémon tortuga, fue fuerza y voluntad, pero la hizo sentir segura de alguna forma. Fue agradable, "Acariciala, no vas a perder nada con hacerlo."

Kagami miro a Eevee, alzo la mano de forma incómoda, se detuvo ante una duda, pero luego sintió que Marinette tomo su mano y la coloco sobre la cabeza de Eevee, torpemente frotó su mano contra la superficie peluda y suave.

Eevee soltó un chillido y la sonrisa en los labios del pokémon demostró que lo disfrutaba. Kagami se permitió sonreír.