FanFic SasuHina, ambientado en Konoha post-guerra. Basado en el Manga y lo dicho por Kishimoto. No haré Ooc pero hay que tener en cuenta que en el manga no se ve el cambio real de Hinata luego de la guerra, además de las reacciones posibles en las situaciones en que la pondré, y por otro lado la actitud de Sasuke con una pareja (de nuevo, en el manga que termina cuando Sasuke se va de la aldea luego de la guerra).

M por lemon, violencia y situaciones...bueno... que forman parte de los FanFic M (aun no escribo toda la historia así que no se exactamente que va a suceder)

Los personajes pertenecen a Kishimoto en su manga Naruto, la historia es mía.

–"Estos son pensamientos...O el Kyubi hablando con Naruto"–

Los textos en cursiva son cosas que pasaron antes (FlashBack).

"Los textos en cursiva, entre comillas y negrita son cartas o cosas por el estilo"

Capitulo 5: Topofobia

Carta de Kakashi hacia Sasuke del Capitulo 3:

"Sasuke

Si te atreves a dejarla sola por tu orgullo créeme que no dudare ponerte en el libro Bingo y no seguiré con la reconstrucción del distrito, esta no es una misión de niñera, Hinata está en sumo peligro, la quiero sana y salva. Ella es alguien amable, tierna y dulce, probablemente esto la esté matando por dentro, no necesita más problemas como el de tener que soportarte.

Hinata es fuerte, pero es demasiado inocente como para poder pasar por algo como esto sola, apóyala Sasuke, ella está viviendo cosas que podrás entender, en ese tema ella ha sido mucho más paciente que tú.

Les mandé dinero en el pergamino de ella, úsenlo en lo que necesiten.

Kakashi."

...

Se despertó por el frío, se había quedado dormida tan de repente que no se cubrió con la ropa de la cama. Recordaba que había estado viendo por la ventana, no podía dormir, se sentía extraña, eso le hizo meditar hasta que el cansancio le ganó.

Se sentó en la cama dándose cuenta que ya no podría volver a dormir. Había tenido tanta acción últimamente que le era difícil creer que estaba recostada en un lugar seguro. Había calma, solo el canto de los pájaros sonaba en la oscuridad anunciciando el cercano amanecer. Ya no corría, no se escapaba de los suyos, estaba instalada en un nuevo lugar, lejos del peligro, lejos de...

Sintió algo cálido en sus mejillas, al pasar su mano notó que estaba mojado, miro al techo pensando que una cañería debía estar mala o que había llovido en la noche y había una gotera, no, no era el techo, era ella. Sus lágrimas caían, al principio no se sintió con pena, era como si su cuerpo llorara por si solo, pero luego hubo un golpe en su corazón y un nudo en su garganta. No estába preparada para huir, no alcanzó a despedirse de nadie, dejó a su hermana a manos del clan, dejó todo sin siquiera asimilarlo, sucedió de golpe, tanto así que aún no lo creía, pensaba que era una pesadilla, pero ¿cuántas veces había despertado dentro de ésta? Luego del primer ataque, después del golpe del hokage, en el segundo ataque y ahora luego de dormir, tal vez jamás despertó del primero y todo era obra de su inconsciencia, porque antes de este estaba todo relativamente bien… O quizas murió en la guerra y esto era el infierno.

Se volvió a acostar y se tapo con las sábanas hasta la cabeza, no podía dormir ni dejar de llorar, pero tampoco quería detenerlo, necesitaba desahogarse. Se calmo un poco cuando sintió el dolor de la herida, cuando no había muchas razones para que el chakra afectara ese punto, daba un pequeño y soportable dolor punzante como advertencia de que si se excedía dolería más, eso ya lo sabía, pero si se mantenía quieta, aunque llorara no iría a peores. Ese dolor pasivo le agradaba, hacía que el sufrimiento en su mente se calmara, que su cerebro se distrajera, el dolor físico calmaba un poco el psicológico.

–Querida, el desayuno está listo– avisó Yuko-obachan ya dadas las 7 AM, pero ella tenía todo menos hambre. No le respondió.

De lado y cubierta hasta las orejas miraba a la pared, daba espaldas a la puerta, no quería que la vieran tan débil, tan vulnerable.

–Hyuga, apurate– ordenó el Uchiha desde el pasillo.

–No tengo hambre, no me siento bien– cosa que era cierta, no tenía ganas de nada. Por su parte Sasuke no le obligaría, si ella estaba enferma lo mejor era que descansara, si no sería un problema más para él.

Hinata puso la misma excusa en el almuerzo y la cena.

Miraba la luna desde la ventana al igual que la noche anterior, esta ves no pensaba en nada, solo se concentraba en los sentimientos nuevos el astro le producía: Enojo, rabia, traición, venganza, esas eran las palabras que podían describirlo. Era extraño, algo nuevo y tan ajeno a ella, se sentía expectadora de esas nuevas sensaciones que se desarrollaban.

El día siguiente fue igual, y el siguiente, y así sucesivamente hasta hacer una semana.

–Iremos al doctor– avisó el moreno luego de tocar y entrar a la habitación viéndola sentada y concentrada mirando la ventana.

–¿Por qué?– preguntó aún inmersa en sus pensamientos.

–Dices que estas enferma, ha pasado una semana así que lo mejor será ver ir al doctor.

–No gracias– respondió sin siquiera mirarlo.

Él la observó. Había decidido no molestarla por esa semana, pero ya era suficiente, sobre todo porque le llegó la carta del Hokage y al parecer no tenía muchas opciones, y es que ¡Maldición! odiaba que lo amenazaran, pero quería proteger la aldea por la que su hermano se sacrificó y Naruto lo convenció en volver, además de eso una de sus metas era restaurar su clan Uchiha, necesitaba la reconstrucción del distrito, y él prefería que fuera en su ausencia, volver a ese lugar destrozado y cubierto de sangre seca le causaba náuseas.

Ella estaba muy delgada, pálida, demacrada, con los ojos rojos e hinchados, la mirada perdida y apagada.

Se arrepintió, una semana fue demasiado tiempo, pero no dejaba de molestarle su actitud, seguía pensando que era una niña mimada que hacía de algo pequeño un drama.

"... la quiero sana y salva."

–"Maldición"– pensó al recordar ese fragmento –Ya es demasiado– suspiró saliendo del cuarto para volver sosteniendo una bandeja con Gohan y jugo de limón que había hecho la anciana en la cena.

–Siéntate en la cama y come.

–¿Na... Nani?– le sorprendió la actitud del azabache y por primera ves desde que había entrado lo miró, sus ojos que gritaban rabia.

Controlada por el miedo se sentó y él le dejó la bandeja en sus piernas, pero no se fue, se quedó mirándola.

–Qué esperas, come– si, el no le daría la oportunidad de desobedecer, se sentó donde ella lo hacía para mirar la Luna pero al revés, penetrandola con sus ojos que puso rojos para intimidarla. Ella en verdad no sentía apetito, pero al parecer no tenía más opción.

–Bien– dijo Sasuke cuando el plato quedó vacío– Ahora explicate.

–¿Eh?

–No soporto ver a una niña mimada deprimida porque si, dame una razón para comprenderlo y así se me irán las ganas de entregarte yo mismo– dijo ya que quería entender lo que Kakashi había puesto en su carta

"Sasuke, ella está viviendo cosas que podrás entender, en ese tema ella ha sido mucho más paciente que tú."

Hinata quedó fría, ¿eso creía de ella? –Ojalá fuera solo una niña mimada deprimida porque si– repitió más para si misma que para él –Soy débil, una decepción para mi clan– volvió a ver la luna desde donde estaba y quedó absorta en esta– Me han torturado tanto física como psicológicamente para que cambie, pero por más que lo intento, por más que entreno para ser fuerte no puedo cambiar mi forma de ser, tanto Neji como Hanabi me superaban... Bueno, ahora sería solo Hanabi, o eso se supone… No podía ganar esa pelea de hace 10 años, aunque eso hiciera mi vida peor. Si ganaba la hubiesen sellado, no podía permitir que le hicieran eso a mi hermanita. Ahora, si quieren que Hanabi sea la heredera, deben encontrar una razón fuerte para desheredarme, como alguna causa física...– Sasuke recordó la herida –… Y así sellarme, cosa que me mataría, eso se hace a los cuatro años por algo. Y no es seguro que la herida sea suficiente para mi destitución por lo cual es más conveniente matarme de antemano…Eso es todo–concluyó con una sonrisa melancólica volviendo a la realidad –S... Solo soy débil, n…no soy suficiente, me consideran un… un estorbo, y en verdad lo soy.

"Hinata está en sumo peligro"

Sasuke sin decir nada agarró la bandeja y salió de la habitación.

"...no necesita más problemas como el de tener que soportarte."

–"Soy un idiota prejuicioso"– pensó con molestia.

Sasuke metió a la cama con las manos en la nuca. – Hyuga Hinata– susurró volviendo a repasar en todo lo que recordaba de ella, pero era inútil, no comprendía como alguien que tiene una vida difícil puede mantenerse tan puro...Naruto podía ser positivo y todo lo que quisieran, pero no tenía la delicadeza e inocencia que la Hyuga emanaba aún ahora que vestía de negro y estaba claramente deprimida

"Ella es alguien amable, tierna y dulce, probablemente esto la esté matando por dentro"

–"Cuidarla de sí misma"– algo así había deducido en el hospital el primer día, pero él no era del tipo que ayudaba a otros con problemas emocionales, le daba náuseas de solo pensarlo –"Pero ella necesita un apoyo, yo se lo que es el sufrir, y, siendo lo mio peor será fácil ayu...cuid...hacer algo al respecto"–

"Hinata es fuerte, pero es demasiado inocente como para poder pasar por algo como esto sola, apóyala Sasuke"

Debía admitir que se sentía un poco identificado, el también formaba parte de un clan milenario y era más débil que su hermano, su padre era frío y de repente todo cambió, la gente murió, Itachi se fue, lo hizo odiarlo, le mintió por causas tan nobles –"Ella tiene algo que me recuerda a Itachi" – sonrió al pensarlo, ella en verdad se le parecía, ere deseo de cuidar a su hermana a costa de todo– "Entonces lo haré por Itachi" – concluyó.

...

–Levantate– ordenó a la Hyuga que dormía.

Sasuke ya no soportaría otro día con ella en ese estado, la ayudaría (y aunque aún le revolvía el estómago de solo pensarlo) a salir de esa cueva y por último darle la fuerza suficiente para asesinar a todo su clan si lo quisiese.

Hinata saltó del susto y se puso en pose de ataque, al verlo en la puerta con la mano en la cadera y la vista amenazante no hizo que se sintiera más segura. Sasuke ante la reacción casi sonríe, casi.

–¿N... Nan..

–Que te levantes y en cinco minutos estés en el comedor o te meteré en un genjutsu que no te va a gustar.– Interrumpió para luego cerrar la puerta de golpe.

Con rapidez Hinata corrió hacia el baño y se duchó en tiempo récord, secó su pelo y se puso unas calzas negras y un vestido sobre la rodilla color rosado pastel, unas botas ninja, un kardigan ceniza y un cintillo del mismo color. Salió corriendo hacia el comedor algo atrasada, pero a el Uchiha no pareció molestarle.

–Ahora come– Ella tomó un onigiri y lo puso en su plato, Sasuke sin delicadeza agarró unos palillos y aventó dos más, un dango, jugo de naranja y un pan.

–D... Demo...– Ella no sabía como se iba a comer todo eso con el estómago ya repleto con un nudo creado por la frustración y depresión.

–D... Demo nada, come– él no se iba a estar con rodeos, para asustarle un poco (más) activó su Sharingan.

–Mi niña, se ve delgada, un buen desayuno no le haría mal, lo hice con todo mi cariño así que si Kamisama quiere podrá ayudarla a curarse, no ve que lleva mucho tiempo enferma, le daré de mi té sanador, espere un momento, por mientras aliméntese.

Ella comía y bebía té con desgana y Sasuke la miraba de reojo –"En verdad es linda"– debía admitirlo, pero en su interior se convencía que solo era agradable de ver y que eso se podría considerar como una mujer "linda". Hinata solo sentía su mirada como una amenaza silenciosa para que cumpliera sus órdenes. –"no se ha puesto los lentes... Pero los ojos perlados le quedan mejor... ¡¿Qué carajos estoy pensando?! Hormonas ¡Si! Debe ser eso, después de todo soy un hombre, uno joven".

–¿U...Uchiha - San?

–Hmp.

–Ya... Ya ter... terminé

Se había distraído demasiado, –"no puedo permitir que mi cuerpo controle a mí mente, ella es sólo una niña mima...solo una misión."–

–Afuera– exigió para luego ver la confusión en su delicado rostro –Vamos a entrenar.

–¡¿Nani?!

...

Se adentraron a un bosque para que nadie los viera y Hinata comenzó a calentar mientras Sasuke iba poniendo diferentes blancos.

–Dale a todos, incluso al que no se ve.

–H... Hai – la (ahora) pelinegra activó su Byakugan dándole a todos los blancos a la perfección. El Uchiha comprendió que, como a él, ocupar el dojutsu lo hacía más fácil.

–Ahora sin el Byakugan.

–¿N.. Na.. ¡Hai!– titubeó en un principio, pero luego comprendió que con el moreno lo mejor sería acatar sus ordenes sin replicar.

Se quedo unos minutos meditando sobre los blancos y como le iba a dar sin fallar al que no se veía.

–"¿Qué rayos le pasa, a caso no quiere hacerlo?"–Ella no se movía, pero no por lo que el creía. Luego de un momento y cuando él ya iba a reclamarle Hinata comenzó a lanzar las Kunai con una flexibilidad y puntería increíbles no fallando en ninguno. –"Tal vez no sea tan aburrido".

–Peleémos

El cuerpo de ella comenzó a temblar, tenía algo de miedo porque desconocía el poder del Uchiha, sólo sabía lo que había escuchado, y era así no tendría posibilidad contra él, aún así no se rendiría, luego de la guerra algo en ella había cambiado haciéndola más confiada.

–¡Byakugan!– sus ojos se cubrieron de venas sobresalientes y todo a su alrededor se cubrió del púrpura que ya estaba acostumbrada. Volvió a ver el chakra de Sasuke, era intimidante, fuerte, amenazador, solo mirarlo le hacía temblar.

–¡Sharingan!– exclamó para que ella estuviese alerta ya que no le era necesario decirlo en vos alta para activarlo. El chakra que veía era el más hermoso y tierno que jamás hubiese percibido, tan puro, tan confortable, traía paz de solo verlo.

"Ella es alguien amable, tierna y dulce"

Ella tenía esa pose típica de los Hyuga, las palmas apuntandolo, una arriba y otra abajo flexionada, los pies abiertos semiflexionados y la mirada fija al oponente, bueno, lo último fue evitado para no tener que mirarlo a los ojos ya que para pelear contra el Sharingan lo mejor era evitar verlo en absoluto.

Comenzaron con Taijutsu, él se contendría ya que quería analizar los ataques y técnicas de ella más que vencerla. Hinata era ágil, flexible, rápida, obviamente estaba en su especialidad, pero él, aún sin un brazo podía esquivar los golpes cubiertos del chakra del puño suave.

Se alejó, era hora del ninjutsu, sabía que los Hyuga no eran muy peligrosos a distancia, esa era una gran debilidad. Hinata sonrió, sabía lo que el moreno quería, primero ver sus habilidades en las distintas áreas, no era una pelea a morir, pero no se rendiría fácil, primero dejaría que piense que sabía lo básico de puño suave y luego cuando tenga las defensas bajas lo atacarla, además que él claramente pensaba que no podía defenderse a distancia, de eso se arrepentiria.

–Guardiana de los ocho sellos divinos ¡Sesenta y cuatro golpes!*

Aunque Sasuke no sabía de esa técnica supuso que no sería de un largo alcance, grabe error, esa técnica preveía los movimientos en su alrededor y los golpeaba con hilos de chakra, en si el ataque era de media distancia pero la flexibilidad y buen control del chakra que Hinata poseía le permitían usarlo a mayores distancias.

Sasuke hizo una bola de fuego que fue fácilmente evitada y con la distracción de las llamas ella aprovecho de usar el jutsu. Él pudo esquivarlos casi todos gracias a su Sharingan pero uno rozó su cintura cerrando un punto de chakra que a su suerte no era vital ni le dificultaria en la pelea.

El Genjutsu sería difícil, ella no lo miraba a los ojos pero a la ves si, su Byakugan percibía todo a 360 grados excepto en un punto ciego que gracias a la flexibilidad y rapidez de la Kunoichi no era una información muy útil. Ella tomando la iniciativa se le acerco y el usó el Susano en su brazo faltante para crear una prótesis con la cual podría golpearla sin que fueran afectados sus puntos de chakra.

–¡Puños de León!

Unos leones de chakra moldeado cubrieron sus manos y parte de sus brazos –"¡¿Que rayos?!"– pensó, él había investigado bastante de las habilidades de los ninjas de Konoha en su travesía por destruirla, jamás había visto o leído de un jutsu como ese. Sonrió de lado, sabía que si lo tocaba estaba perdido, se alejó de nuevo, pero ella mantuvo ese jutsu activando además uno nuevo el cual creaba una red a su alrededor que podía evitar sus ninjutsus y taijutsus, no le quedaría mucho chakra, pero a él...–¡Maldición esos puños drenan Chakra!– pensó al notar que no se encontraba falto de éste, pero estaba más bajo que de costumbre en ese tiempo de una batalla.

–Kato...

–¡Ya no más!– exclamó desactivando la red y el chakra de sus manos. Sasuke se detuvo algo perplejo, pensaba que ella era de las que "jamás de rendía" tal como el Dobe, pero ahí estaba muy a lo Shikamaru.

Hinata sintió como su chakra estaba bajo y la herida le daba pequeñas puntadas, aunque no quisiera debío dejar la pelea o se vería de vuelta en el hospital. Su vista se nubló un poco, hace harto que no entrenaba y su cuerpo estaba débil. Sasuke la agarro antes de que tocara el suelo y la sostuvo en sus brazos, ella se sonrojo a más no poder.

–U... Uchi... Uchiha-San, pu...pedo c...caminar p...por mi cuenta.

Él sabía que no era así por lo que la soltó para que ella sola se diera cuenta y le pidiera que lo ayudase, con pesadumbre avanzó unos pasos y la pelinegra sintio un gran mareo.

–¿Algo que decir?

–Go...go men... Pero puede llevarme en la espalda–lo de ir como novia era realmente vergonzoso.

–¿Me estas poniendo condiciones Hyuga?– no le daría en el gusto, como ya había dicho, no había nada más divertido que hacerla sonrojar, era un pasatiempo tan fácil y satisfactorio.

...

–No eres débil– afirmó el Uchiha sin darle mucha importancia.

Ella no pudo creer lo que oía, escuchar eso de alguien tan poderoso como Sasuke Uchiha era increíble, pero en el sentido literal, no lo podía creer. El no parecía de los que mienten o dan cumplidos porque si, entonces ¿ella no era tan débil? Sabía que había mejorado con los años, pero aun así seguía sintiéndose inferior a los demás.

–Pero tampoco eres fuerte– Y ahí estaba la verdad, no se sintió mal de escucharlo, a pesar de todo era lo mejor que le habían dicho en su vida sobre su poder, por lo menos de manera honesta. –Debes tener muchas más habilidades que sólo las del Clan Hyuga pero no las ocupas, ¿qué naturaleza eres?

–F... Fuego y rayo.

Sasuke se sorprendió, era demasiado útil, desde que tenía el Rineggan poseía la capacidad de usar todas las naturalezas, pero si de unas era experto eran esas dos, el único problema era que ella no tenía el Sharingan como para enseñarle el Chidori, aún así había mucho más de eso para enseñar –Perfecto– murmuró con una casi imperceptible sonrisa.

–¿Hmm?

–Nada, tenemos las mismas naturalezas eso es todo...Ese jutsu de Puños de León jamas lo había visto antes.

–S... Soy la única que ha podido hacerlo... E... Es un Jutsu del Puño Suave, en que uno cambia la forma del Chakra liberado y así uno aumenta el alcance y el poder destructivo de los puños. Además drenan el chakra del oponente... Etto... Este Jutsu se considera prohibido debido a que requiere un gran control de chakra ya que el más mínimo error durante la ejecución de la técnica produciría graves consecuencias.

–"Y se cree débil, por lo que se ni siquiera Neji podía hacer eso"–

Siguieron caminando en silencio, pero no uno incomodo, a ambos les gustaba esa tranquilidad, Sasuke se sorprendía de lo tranquila que era la Kunoichi pensando que tal ves es la única mujer (después de su madre) que ha podido soportar.

A los pulmones de Hinata llegó el aroma del Uchiha, le pareció embriagante, olía a hierbas, a bosque y a jardines. Se avergonzo de estar pensando eso pero ya que estaba en su espalda (porque se negó rotundamente a ir como novia) no podía evitar no sentir esa colonia natural del moreno. La ojiperla no era la única, Sasuke podía sentir ese olor a primavera, a flores, a lavanda que salía de la Hyuga, ahí fue cuando se dio cuenta que ese sería su aroma favorito, no sabía como pero no quería alejarse de el, le causaba la paz que poco tenía –"Eso significaría no alejarme de ella... ¡Malditas hormonas! Debo distraerme"–

-Necesito saber todos los Jutsus que puedes usar y de que tratan.

–D... Demo, son cosas del Clan

–¿Qué importa? No es como si pudiera hacerlas, además que no es ese Clan tuyo el que te quiere muerta.

Para Hinata ese comentario fue un golpe bajo que le quitó el aire de los pulmones. Él se dio cuenta de esto, no pediría disculpas pero se anotó mentalmente no volver a decir algo así. Ella tenía muchas más sorpresas de las que esperaba, no era débil físicamente, solo una cobarde, o eso creyó.

...

–¿Y cómo les fue en el paseo por el bosque?– preguntó Yuko sin saber lo que en verdad ocurría.

–Era muy lindo– respondió la usuaria del Byakugan– Hoy descanse, yo prepararé la comida.

Fue a la cocina, era grande, con todos los implementors necesarios y, luego de que ellos llegaron, también todos los condimentos e ingredientes de utilidad. Abrió el refrigerador, en el fondo vió una bolsa con muchos tomates que no les quedaba mucho tiempo antes de tener que botarlos, era ahora o nunca.

Era realmente una cantidad exagerada y no recordaba haberla comprado, pensó que tal vez había sido la anciana. No dejaría por nada del mundo que se desperdiciaran así que preparó la fruta* en todas las maneras que se le ocurrieron: como ensalada, oniguiri, cazuela, Gohan, jugo, bentos, hasta en sushi.

–Hmp– murmuró el moreno cuando fue al comedor y vio su comida favorita en tantos platos, era como el paraíso de la comida. No iba a admitirlo pero su corazón había saltado del gusto, por fin probaría si era verdad que la Hyuga cocinaba bien o no y de la manera más deliciosa posible, con tomates. Sonrió, una sonrisa algo oculta pero sincera, esa que daba de pequeño con su madre o cuando estaba solo y cómodo, lo que no sabía era que Hinata lo podía ver. Quedó tan sorprendida, sus mejillas se sonrojaron, su respiración fue más rápida, sus ojos se abrieron de gran manera y sintió calor en todo su cuerpo, tal vez era porque esa sonrisa era especial, Naruto era alguien que siempre estaba risueño así que era extraño verlo serio, en cambio Sasuke era alguien siempre indiferente, verlo sonreír tan cálidamente era como un milagro y ella fue la causante de eso. Si, hacer que Naruto sonriera por ella era lindo, pero no extraño, en cambio solo una leve sonrisa de Sasuke era tan especial. Se quedó viéndolo por un buen rato, él se había sentado y llenado su plato con todo lo preparado hasta que ya no cupo más, comía como un niño, uno feliz y si que lo era porque esa comida frente suyo le recordaba a la que su difunta madre preparaba, era nostálgica, deliciosa, increíble.

–Si no vas pronto se dará cuenta– se sobresalto al escuchar a la anciana, esta la miraba con ternura, había sido descubierta y probablemente malinterpretada. Rápidamente entró al comedor y se sentó con nerviosismo.

–Itadakimasu*– junto ambas manos para comenzar a comer.


Asteriscos:

1* Puse los ataques en Español, tal vez en la corrección lo cambie.

2* El tomate es una fruta.

3* Sasuke no lo dijo porque no suele usar esas palabras, además de los "chan", "san", etc.

Capítulo siguiente: Kiba y Naruto vuelven de su misión.

Cuando había escrito este capítulo hace años atrás me habían plagiado, fue muy triste y frustrante, si van a publicar el fic en otra plataforma pongan el nombre del autor y el link del fanfic, si no lloraré svgewdb