Capítulo 6: Mientras Tanto en Konoha II.

–Déjeme preguntarle al Hokage si puede recibirlo.

–Córrase no tengo tiempo para esto.

Kiba abrió la puerta con tanta fuerza que logró tirarla –Hokage-sama– gruñó amenazante acercándose al escritorio posando ambas manos en éste y acercándose a su superior con furia.

–Dime Kakashi por favor– pidió para luego dejar él pergamino que leía mirando al castaño sin inmutarse por su actitud dado que llevaba un buen tiempo imaginándose todas las posibles reacciones que éste tendría.

–Kakashi-sensei, por qué no nos avisó– exclamó Naruto entrando con gran rapidez seguido de todos los miembros de la misión. El peliplata suspiró, Shizune y Shikamaru que habían pasado desapercibidos por estar detrás de las torres de papeles dejaron su trabajo atentos a cómo el Rokudaime manejaría la situación -Shizune-san, podrías llamar al resto de los 11* incluyendo a Sai y Kurenai.

–H...Hai– respondió acatando la orden del peliplata.

–Kakashi-dono, no pensará…– dejó la frase incompleta para no revelar nada. Su superior no respondió.

Hubo un silencio incómodo, todos sabían que si querían una explicación debían esperar a que los demás llegaran, Shino tenía agarrado a Kiba y Sakura a Naruto para que se alejaran del escritorio. Luego de unos minutos de espera los dos hiperactivos perdieron la paciencia y comenzaron a tirar preguntas con claro enojo e insistencia, Kakashi los ignoraba olímpicamente girando su silla para mirar por la ventana.

–Estoy muriendo de hambre dattebayo, la comida de las misiones son arena comparado con un buen Ramen.

Sakura, Naruto, Kiba, Akamaru y Shino volvían de una misión A dada por el Hokage hace unas 2 semanas que consistía en ir a dejar a la Aldea oculta en la Niebla unos pergaminos de contenido tanto secreto como peligroso. Todo había salido relativamente bien sin contar a unos cuantos ninjas renegados que los atacaron con la intención de quitarles dichos pergaminos, pero cuando vieron a Naruto escaparon dejando sorprendidos a todos incluso el aludido, dándose cuenta que la fama que éste había ganado luego de la guerra era tal que los enemigos le temían.

Volvieron cansados y con ganas de terminar todo rápido, pero antes de llegar a la torre vieron a Ino caminando cabizbaja mientras Sai intentaba animarla sin éxito. Ya pasaba más de una semana desde que Hinata no estaba y el Hokage, aunque se veía preocupado, no parecía tener alguna noticia positiva teniendo en cuenta que según sabía su amiga había sido raptada y quién sabía qué estaban haciendo con ella si es que aún estaba viva.

– ¿Qué pasa Ino-tonta, se te rompió una uña?– se burló Sakura con la intención de que comenzarán una de sus peleas amistosas sin saber lo que en realidad ocurría. Ino la miró con el rostro en blanco mientras una lágrima caía por su mejilla, por lo menos una de sus amigas estaba bien, se tiró a abrazarla con fuerza sorprendiendo a la peli rosa que solo reaccionó a corresponderle mirando a todos confundida.

–Nee Sai, ¿Qué pasó?– preguntó el rubio por lo bajo.

–Hi…Hinata…– sollozó Ino al escucharlo, pero no pudo decirlo. Todos los presentes quedaron fríos y el ambiente se volvió tenso.

– ¡¿Hinata qué, Ino?!– insistió Kiba sujetándola de los hombros soltándola de la rubia y mirándola con preocupación.

–E…ella

–Hinata fue secuestrada el pasado jueves– respondió Sai sin ninguna expresión en particular. Todos quedaron sin aire, el primero en reaccionar fue Kiba corriendo a la torre del Hokage, luego Naruto seguido de Shino y Sakura.

–Hokage-sama, nos lla... – cuando los recién llegados vieron a sus compañeros y escucharon los estruendosos gritos del rubio y el castaño dedujeron lo que pasaba.

–Síganme– ordenó Rokudaime para ir a una de las salas de reuniones donde habría más privacidad y tendría la seguridad de que no los escuchaban.

Los 16 Shinobi se encontraban sentados en un gran mesón redondo. Los que habían estado en Konoha desde el principio y sabían lo ocurrido (aunque fuera la farsa) sentían que por fin habría una discusión clara y podrían ir a buscar a la Kunoichi porque, aunque no lo admitieran, estaban considerando el salir sin permiso del líder.

Kakashi luego de esa larga semana y tres días había analizado y planeado cual sería la conversación que tendría con todos cuando los dos torbellinos llegarán para posiblemente arruinarlo todo con su impulsividad.

–Si es que quieren escuchar lo que tengo por decir tienen que prometer que no dirán nada aunque sea a alguien en cual confíen, y más que una petición, dado el grado de peligro, es una orden, si no la cumplen serían los culpables de que su compañera muriera y yo mismo los metería a la cárcel– miró uno a uno seriamente deteniéndose donde Shino, Kiba y Naruto estaban sentados. –Si es que hacen algo impulsivo puede ocurrir ese mismo resultado y si tengo que mantenerlos encerrados para que no se muevan lo haré. – Aunque no le gustaba (para nada) tener que amenazarlos, era necesario, además que si exageraba un poco les quedaría más claro.

Al escucharlo todos quedaron fríos y plasmados, ni siquiera Naruto y Kiba pudieron decir algo al respecto. Shikamaru y Shizune no estaban muy seguros de que fuera bueno que el Hokage diga lo que ya dedujeron diría.

–Hokage-sama, no creo que...– intentó advertir el Nara.

–Lo sé, pero conociéndolos es mejor que sepan la verdad... O parte de ella– murmuró lo último para que sus ayudantes a ambos lados de él pudieran escuchar y así relajarse.

– ¡Ya solo hable! – exigió el Inuzuka acompañado de un ladrido de su can.

–Hinata está en peligro, el suficiente para que su vida esté en juego, y no, no fue secuestrada y desde ahora ustedes son los únicos que lo saben.

El silencio reinó en el cuarto, tanto Ino como Kurenai se molestaron, el que les haya mentido en algo como eso era cruel, sobre todo sabiendo lo cercanas que eran a Hinata, y aunque en el fondo comprendían el actuar del líder no les gustaba nada el sufrimiento que les había hecho pasar, pero ¿la verdad les traería alguna calma?

– La he hecho alejarse de Konoha, esconderse en algún lugar seguro hasta que las cosas se solucionen.

–No es eso peor, aquí la podemos prote...

–No, en Konoha estaría en mayor peligro.

–Por...

–...Se cubrió la huida con un secuestro- interrumpió para que cesen las preguntas sobre ese tema en específico– las cinco naciones y los que quieran la recompensa la buscan, y lo harían también con la verdad, pero hay alguien a su lado que la va a poder mantener a salvo.

– ¿Quién? – preguntó Ino mirándolo seriamente esperando que ese alguien sea de confianza.

–Sasuke Uchiha

–S... Sasuke-kun – repitió Sakura sorprendida al escuchar el nombre del hombre que tanto quería pero hace tiempo que no veía. – "Qué suerte tiene de poder verlo"– pensó cabizbaja.

–Pues él puede dejar ese trabajo porque yo iré con ella– afirmó seriamente Kiba

–Y yo dattebayo

–Les acabo de decir que una decisión impulsiva la puede matar. Si ustedes van con Hinata puede revelar su ubicación, los pueden seguir y llevarlos a ella.

-A quiénes llevaríamos a ella, porqué está en peligro aquí en la aldea– preguntó Ino, Kurenai a su lado tomó su hombro para tranquilizarla, ella ya había deducido quien, o más bien quienes eran

– Es confidencial.

– Confidencial su abuela, ese Uchiha no se quedará solo con ella.

– ¿Qué estas asumiendo? Yo confío en el Teme pero le prometí a Neji cuidarla y no puedo quedarme aquí mientras ella está en peligro.

–Tu confiarás en él, pero quién sabe que le puede hacer, ella es muy amable y el Uchiha un renegado.

–Kiba– lo llamo Shino con gravedad para que se callara.

–Ella está bien, y si algo le pasara lo sabría– dijo el Hokage para que se tranquilizaran y dejaran esa conversación que no iba a nada bueno.

–... Una semana después– comentó Shikamaru que aunque sabía que debió mantenerse callado no estaba de acuerdo con lo dicho por el Hokage, conocía a Hinata por Ino y no podían darse el lujo de equivocarse. Kakashi lo miró fulminante.

–¡¿Una semana?! – Exclamaron los del equipo 8, 7 e Ino. Un aura de furia rondaba al Inuzuka, y Naruto estaba más preocupado que nunca recordando el ataque de Pain donde pensó que ella estaba muerta, no quería sentirse así de nuevo.

–Debe haber otra solución– dijo Shino hacia el Hokage.

–Tanto Shizune, Shikamaru y yo hemos estado buscándola estos días, pero mientras no la encontremos las cosas deberán seguir así.

– ¿Y su clan no la puede proteger?– preguntó Tenten que gracias a Neji conocía bastante de los Hyuga y del poder físico, político, económico y social que estos poseían –Es la heredera después de todo.

El Hokage, sus ayudantes y Kurenai quedaron helados, esa era justamente la pregunta que querían evitar. Cómo decirles que era el mismo Clan el que había iniciado todo, sin que se creara un caos. El rubio y Kiba seguramente crearían una guerra civil contra los Hyuga y todos los que conocían a Hinata los apoyarían.

–Porque su clan es la causa del peligro– dedujo Shino sacando la información que tanto se quería ocultar, pero él creía (conociendo lo cruel que los Hyuga eran con Hinata) que una disputa era justo lo que el clan se merecía. Por suerte ni Naruto ni su compañero comprendieron el porqué de lo que dijo. Pero todos los demás lo hicieron.

– ¡Usted es el Hokage, acaso no puede hacer nada! – exclamó Ino al borde de la cólera.

–Por desgracia no– respondió con un suspiro de frustración y cansancio, se sentía inútil, pensó que los Hokages eran los que controlaban las cosas, pero ahora siendo uno descubrió lo equivocado que estaba.

–Aah– dijo Kiba comprendiendo al fin lo dicho por Shino– ¡Los mataré! - se paró siendo detenido por las sombras de Shikamaru.

– ¡Suéltame! ¡Maldición!

–Si vas ahora sabrán que sabemos del peligro que ella corría con ellos y se darán cuenta de mi participación en la desaparición de Hinata.

– ¡¿Entonces qué rayos quiere que hagamos?! – exclamó Naruto con desespero luego de por fin entender lo que el Aburame había dicho y uniendo todos los cabos– No la puedo dejar, prometí protegerla, le di mi palabra a Neji, si algo le pasara yo... ¡Yo no sabría que mierda hacer maldición! ya con Pain fue suficiente, si ella muere me volvería loco, no sería digno de ser Hokage ni nada, si soy tan inútil en proteger a mis amigos no soy útil para nada ¡¿cómo rayos quiere que me quede aquí con los brazos cruzados?! Prefiero que me encierres, por favor llévame a la cárcel porque si no, no sé qué puedo hacer.

–Naruto... – murmuró Sakura sorprendida

– ¡Opino lo mismo! – gruñó Kiba

– ¡Yo igual! – apoyó Ino

Y así fue como ambos rubios y el castaño terminaron en la cárcel de Konoha.

–No pensé que se lo tomaría tan literal dattebayo

–Naruto Baka.


Los 11 de Konoka son los equipos todos los novatos menos Sasuke y el equipo Gai.

Prox. Capítulo:"Sasuke-sensei"/ Visitas inesperadas/ ¿Esposos?

En el capítulo original dejaba algunos datos, pero la verdad no se cómo voy a continuar la historia, no tengo las mismas ideas que antes, no tengo muchas ideas, los únicos spoilers que puedo dar es de lo que ya tenía escrito y no he publicado... Pasa algo que ahora no me gusta mucho, Sasuke empieza a tener sentimientos por Hinata primero, yo preferiría que fueran los dos al mismo tiempo, pero bueno será lo que será.

Espero subir todos los capítulos ya publicados en la otra cuenta hoy día, y quién sabe, quizás suba una actualización jeje.