Y aquí, damas y caballeros, está la actualización, han pasado 84 años.
Capítulo 8: Hablame de él cómo si lo odiaras.
Era de mañana y estaban de nuevo en ese bosque, Hinata no sabía como había aceptado, el chico solo le había dicho un "sígueme" y aunque desde la última experiencia le había tomado miedo (el sabía cosas de ella que nadie más hacía) deseaba que lo olvidara todo, que jamás hubiese entrado en su cabeza, muchos de esos recuerdos eran su vergüenza, necesitaba asegurarse de que el no le diría a nadie, aunque temiera hablar con él desde entonces.
-Vamos a seguir con el entrenamiento del otro día - declaró causando que el rostro ya acomplejado de Hinata se volviera de verdadero terror - No, no volveremos a hacer eso - evitó nombrarlo, temía que al hacerlo ella volviera a tener un ataque, a él también le afectaría que alguien viera todos sus recuerdos, aún más sus pensamientos en estos, ella debía sentirse terrible, él no hubiera hecho lo que hizo si supiera que el pasado de la chica era tan complejo, él pensó que vería una vida normal, con sus cosas positivas y las negativas, nada muy extremo, pero le sorprendió toda esa oscuridad, debía ser delicado con el tema - Tengo lo suficiente para empezar.
-S… Sasuke-sensei… Yo… Lo que vio…
No voy a decirle a nadie - interrumpió, el odiaría que lo hicieran con sus recuerdos, ya que el Dobe supiera tanto le molestaba, sobre todo con lo bocazas que es.
-A… Arigato - suspiró aliviada.
-Eso si puede que este entrenamiento sea algo incomodo, te voy a nombrar algunas cosas basadas en lo que vi, tu debes mantenerte calmada, indiferente, como si no te afectará, ¿Crees poder hacerlo? - La ojiluna asintió para nada segura, ese no era para nada su punto fuerte. - Naruto… - comenzó, pero a penas lo nombró el rostro de Hinata se tiñó de un fuerte rojo - ¿Estás bromeando?
-Go… Gomene- se disculpó avergonzada.
-No puedo entender como a alguien le puede gustar el Dobe - confesó con los ojos cerrados y los brazos cruzados.
-N… Naruto-kun es alguien admirable, jamás se rinde, cumple sus promesas, es mi ejemplo de vida, y el héroe de todos. - estaba molesta, Sasuke lo había dicho como si estuviera loca por estar enamorada de él, como si Naruto fuera de lo peor y eso le indignó de sobremanera, sobre todo tratándose de él mejor amigo del rubio.
-Como dije, estas mostrando mucho tus sentimientos, para un enemigo seria fácil sacarte información.
La chica se sorprendió, ¿el lo dijo a propósito para que se molestara? Sentía que había fallado, eso de mantenerse con "cara de poker" era más difícil de lo que pensó.
-Quiero que mientas
-¿Nani?
-Hablame de Naruto como si lo odiaras - ordenó seguro de que no lo lograría, se había sorprendido de lo incondicional que era a Naruto - No creo que puedas - dijo para desafiarla, tal ves sería la única forma de que lo lograra. - Tienes hasta mañana para pensarlo.
Y vaya que necesitaba ese tiempo, Naruto era uno de sus soportes, lo había admirado desde pequeña poniéndolo casi que en un pedestal, solo pensar en la petición de Sasuke se sentía sucio, era ir en contra de sus principios, de su forma de ser, ella no odiaba, nunca había odiado y sólo en esas noches acompañadas de la luna había sentido ese extraño sentimiento que creía estar relacionado con el odio, pero no creía que viniera de ella, se negaba a creerlo.
Sabía que Naruto tenía defectos, tal ves podía usarlos para su tarea, pero hasta sus defectos le gustaban, lo hacían más humano y no lo detenían, aún así lo intentaría, de alguna manera tenía que convencer a su Sensei y eso era lo único que se atrevería a decir.
-Te ves pensativa - comentó Kuboya con sus ojos café claro mirándola con preocupación mientras tomaba su hombro, Sasuke miró la acción sintiendo un gran deseo de partirle la cara por tocarla tan (según el) íntimamente.
-Ah… Emm… Es que…
-Mi niña esta así desde que volvieron de su paseo. - recalcó Yuko poniendo más nerviosa a la kunoichi.
-Recibimos una carta de unos amigos, uno de ellos enfermó y está preocupada. - dijo Sasuke antes de que comenzaran a hacer preguntas.
-El no suele enfermar - le siguió la corriente esperando que se tragaran la historia.
-Si te preocupas tanto por otro hombre me pondré celoso - dijo Sasuke lleno de náuseas perdiendo el apetito.
Todas esas frases las había aprendido por ser observador, no le gustaba pero eran útiles a la hora de actuar algún papel. Hinata en cambio era distraída, era algo que debía reforzar.
El resto del día se la pasaron en lo de siempre, Sasuke arreglando el lugar y Hinara ayudando a la anciana. Los Shinobi venían para comer y dormir, siempre era igual y eso les acomodaba, sobre todo a la hora de continuar con sus papeles, a Yuko podían meterla en un Genjutsu fácilmente pero no era buena idea arriesgarse con Shinobis.
Era día de mandar cartas, no estaban haciéndolo a diario porque no siempre había algo que decir además que podía ser sospechoso que un cuervo salga a diario con mensajes.
Tampoco había mucho que decir ese día, Hinata se pasó por lo menos una hora pensando en lo que redactaría.
"Los Shinobi siguen al rededor pero no parecen ser un gran peligro, aún así seguiremos atentos. Al parecer están haciendo trabajos para la aldea de la Luna y luego se irán, son ninjas errantes. Sasuke sensei me ha cuidado bien, de hecho me esta ayudando a entrenar.
Si es que es posible ¿podría decirme como esta Hanabi Chan, temo por su seguridad ahora que no está en Konoha.
HH. "
"Shinobis presentes pero inofensivos.
Hinata tuvo un ataque pero está bien.
SU"
...
Otra noche mirando a la luna, aunque esta ves sus pensamientos estaban enfocados en Naruto, seguía planeando su presentación del día siguiente, intentando buscar alguna gota de odio hacia él en su corazón. La neblina que se había formado pasada la media noche se estaba dicipando y pudo ver el astro en todo su esplendor, le recordó a su clan, ese que compartía con ella esos característicos ojos luna, ese que la quería muerta.
-"Si Naruto supiera ¿Qué haría? Probablemente crearía un alboroto, pero Kakashi y Shikamaru lo calmarian o encerrarían" - rió ante la imagen de Naruto siendo Naruto en su mente - "Él se está preparando para ser Hokage, debe pensar con claridad… ¿Qué pasaría si fuera Sakura?" - sintió un sabor amargo en su boca - "Él la ama, eso seguramente lo haría enloquecer, más que conmigo, yo soy solo su amiga, alguien a quien debe querer por sus sacrificio"- esa idea causó un gran dolor en su corazón - "tal ves ni siquiera quiere estar conmigo, solo lo hace por pena o culpa, pero yo siempre he estado ahí para él, no para que sintiera eso, quiero estar a su lado, que me mire como su igual, que todos estos años de un amor incondicional no sean en vano porque lo amo y si el me correspondiera lo haría feliz, le daría todo lo que pudiera, lo vería cumplir sus metas conmigo a su lado… Soy patética"- sintió su mente nublarse - "Él no me mira de esa manera, jamás lo ha hecho, yo me cole en su vida pero… Pero quiero desde el principio, cuando todos lo repudiaban, desde que no era nadie, Sakura siempre lo ha rechazado y aun así la sigue amando… No puedo criticarlo, yo hago lo mismo… Pero podría verme, podría quererme, valorar mi preocupación, mi sacrificio, dejar de ignorar mi amor" - Odiaba, odiaba que el fuera tan despistado -"Ni siquiera respondió a mi declaración en la pelea de Pain, ni siquiera le importó, ni siquiera… ¡¿Qué estoy pensando?! No es verdad, nada de eso es lo que siento, eso no puede ser no soy yo no…
¡Itachi! ¡No! - Sasuke sudaba frio y sus brazos se alzaban al techo como buscando algo.
Para Hinata ya era algo rutinario e iba al instante a calmarlo, sobre todo para que los Shinobis no lo escucharan, pero no dejaba de dolerle verlo tan dañado, despierto parecía hecho de piedra pero dormido era como un niño - Tranquilo Sasuke-sensei, Itachi-san no lo culpa - lo consoló sentándose a su lado y acariciando su cabello - Estoy segura de eso, Itachi-san lo ama - y es que no podía dejar de pensar que ella también seguiría amando a Hanabi, no podía no hacerlo, era su hermana, ella la protegería de todo, y si alguna ves la matara no le importaría, ella era su hermana. - Itachi-San te ama - repitió viendo que se iba calmando y se alejo antes de que la abrazara y no pudiera soltarse como en esa primera vez, pero aún así el agarró de su polera y rindiendose volvió a sentarse dejándose abrazar sin querer pensar más, tenía sueño y estaba asustada, sus propios pensamientos la asustaban y Sasuke la hacía sentir segura, no podía negarlo.
Sasuke ya se estaba acostumbrando a no verla en las mañanas, pero en esa en particular despertaron cómo a veces lo hacían, el abrazándola y ella aferrándose a él, estaban cerca, muy cerca y Hinata sintió cosquillas en su estómago, debía separarse pero su cuerpo no quería, como siempre se sentía segura, y tenía miedo, miedo de sus pensamientos. Sasuke al ver que ella estaba despierta pero no hacía nada sintió calma, ahora era costumbre dormir bien e incluso ese día había despertado con ese embriagante aroma a primavera, no quería separarse, en un impulso deslizó su mano por la suave espalda y la acercó más a él, Hinata sorprendida subió la cabeza y el en instinto la bajó quedándose uno mirando al otro. Silencio. La paz que reinaba entre ellos no se rompió.
- Pensaste en la tarea - murmuró Sasuke cuando se dio cuenta de lo que hacía y se sintió algo incómodo, pero no lo suficiente como para separarse de ella.
- Si - respondió Hinata bajando la cabeza y apretando la frente en su pecho - No puedo
- Hinata - tomó su mentón y elevó el pequeño rostro para que volviera a mirarlo - Tu lo puedes hacer todo, nunca lo olvides.
- Yo...
- ¡HIKARIII-CHAN! - exclamó _ abriendo la puerta de la pieza. Inmediatamente un vaso voló por la habitación a la cara del chico que a penas pudo esquivarlo, Sasuke estaba furioso ¿Qué acaso no sabía cómo tocar? - Lo... Lo siento - trago fuerte pero luego puso una mirada pícara - ¿Acaso los pillé en algo? A que si par de tortolos.
Sasuke cerró la puerta en la cara del chico y se dio vuelta, Hinata estaba completamente roja mirando al suelo y el a penas podía verla ¿Qué mierda estaba haciendo? No pensó que podía sentir tanta comodidad ante alguien, menos aun con una chica... No, ella no era cualquier chica, su aroma adictivo le encantaba, su presencia no era molesta, era linda, era amable y tenía un pasado como el suyo, si con alguien debía despertar así prefería que fuera ella a alguna otra como Karin o Sakura.
-"Estoy loca" - pensó Hinata, no entendía nada, ¿cómo había pasado de estar preocupada por compartir cama con un hombre a mantenerse abrazada con uno? Tenía miedo porque se sentía extraño, diferente, bien. Pero, ¿Qué significaba eso?
Ahí esta la actualización, en parte ya lo tenia escrito pero cambié algunas cosas del final porque me había ido demasiado al Ooc y no es la idea. Luego de este capítulo viene un "Mientras Tanto en Konoha" y de ahí oficialmente ya no se que escribir. Igual ahora que escribí un poco en este capítulo me dio algo de confianza, pero no lo sé, ahí veremos.
