Capitulo 2

Por supuesto, los demas no querrian intervenir en los asuntos maritales.

Incluso hubo algunas vecinas chismosas que le decían . "Tu esposo es tan guapo y rico. ¡Se obediente! o te dejará y buscara a otra mujer"

Athena estaba realmente molesta. No esperaba que Iori se enterara de esto tan pronto. Mientras dudaba, el hombre la puso en el asiento trasero y rápidamente cerró la puerta. No tenía salida.

Entonces dejó de pensar en huir. No hablaron todo el camino y el ambiente era extremadamente deprimente. Pronto, el automóvil se detuvo en la entrada del edificio de pacientes ambulatorios.

El pelirrojo ya había llamado para avisar que venía con alguien para un examen, por lo que varios médicos estaban esperando afuera.

Tan pronto como ella salió del auto, la llevaron a hacerse un examen mientras que Iori esperó afuera. Después de un tiempo, se imprimieron los resultados.

"La señorita Athena está embarazada de tres meses. El feto es relativamente está en buenas condiciones".

Le dijo el médico cuando salió, solo para descubrir que Iori estaba de mal humor y parecía que no estaba feliz de ser padre.

La última vez que tuvieron relaciones sexuales fue hace esas fechas, pero ella sabia que era imposible que fuera suyo ya que la maldición que lleva no le permitía poder ingendrar con facilidad, tambien gracias a sus duros entrenamientos con su padre le habia causado tanto dolor que un dia el médico a sus 18 años le diagnostico que es estéril, dicho esto Iori dejo su hogar renunciando a todo a tener que seguir viviendo con una persona tan cruel como lo es su padre. Ya no seria su sucesor.

Ese niño no era suyo.. sino de otro hombre.

Los extraños comportamientos de Athena recientemente cruzaron por su mente. Pensó que desde el primer día en que ella lo abandonó sin remordimiento. No pensaba decirle que lo engaño, ahora pensó que esta mujer podría estar riéndose de él en su corazón...

"¡Bruja!"

Iori golpeó la pared y los médicos que estaban al lado se sorprendieron. Entonces no pudieron evitar chismear en sus corazones.

¿Cómo podía el joven empresario perder los estribos asi? ¿Esta mujer no estaba embarazada de su hijo? ¿El fue engañado?

Cuando estaba confundida, entró Iori. Su fría mirada se centraron en la parte inferior de su abdomen.

— Ahora entiendo todo.. querias un hijo y como no podía dártelo buscaste a otro imbecil que te hiciera el favor, ¡Ahora tienes un bastardo en tu vientre!

— Por favor, respétalo, es mi hijo.

Athena miró hacia atrás, sin ninguna señal de retirada. Aunque el bebe no podía oír, no quería que escuchara palabras tan terribles salida de su padre.

— Llevas tres meses de embarazo tu y yo terminamos hace dos meses. -Cuando Athena defendió a este feto extraño, la ira en el corazón de Iori fue aún más fuerte. — Athena, nadie en este mundo puede escapar ileso después de engañarme. Ni siquiera pienses en quedarte con este niño. Tendrás un aborto mañana.

— ¡De ninguna manera! No eres nadie ¿Cómo te atreves a pedirlo? Si insistes, llamaré a la policía.

— ¿Llamar a la policía? ¿Y entonces todos sabrán que me traicionaste cuando eras mi novia? No esperaba que fueras tan desvergonzada.

Cuanto más se preocupaba Athena este bebé, más se enfadaba Iori.

¿Desvergonzada? Al escuchar la acusación del pelirrojo, Athena apretó los puños.

Para no dejar que el padre de Iori Yagami lastimara al bebé tal y como hizo con el hijo de Rini quien fue la esposa del primo de Iori.

Athena recordó el dia que fue a la empresa del padre de Iori, Akira Yagami para hablar con el que probabilidades había de que ella quedará embarazada de su hijo ya que tenia un retraso pero al querer entrar a su oficina escucho unos gritos de una mujer.

"¡Usted mató a mi hijo,! me dijo que todo estaba bien ¿Como fue capaz?"

Athena quedo helada, era la voz de Rini.. ¿Acaso hablaba de su pequeño de cuatro años? Podia sentir el dolor de madre.

" El pequeño no resistió a los entrenamientos ¡Fue débil!"

Contesto sin ninguna emoción el padre de Iori ¿Cómo puede ser tan cruel?

"Es usted un asesino, al igual que mi esposo por aceptar que usted lo entrenará "

"Ah por favor ¡Tu sabes que los pequeños de la familia debe ser entrenado por maestros del Clan! Ser un Yagami no es ser hijo de un vecino sino un guerrero que seguira con nuestro linaje y ese debe ser fuerte, ese es su destino "

"¿Como puede ser tan despiadado? era solo un niño y usted lo obligo a invocar sus llamas que lo terminaron matando " sollozo Rini .

"Aún eres joven, puedes ingendrar mas.. " se escucho que le respondió el Señor a la deriva.

"¡No! ya no volveré a tener un Yagami ¡Me divorció! "

Después de eso vio a Rini salir a toda prisa apretando sus manos. Athena por supuesto la siguió y ella le contó todo.

"El Señor Akira me lo quito para entrenarlo y me aseguro que nada pasaría ¡Yo le creí fue mi culpa!" "Athena debes alejarte de este maldito Clan antes que termine por destruirte" " ¡Iori no es el lider del Clan, si tienes un hijo el no podra hacer nada! y dejará que ese maldito se lo lleve"

Por eso ella tomó la iniciativa de dejar a Iori. ¿Qué otra cosa podía hacer?

— Conoces la naturaleza de mi situación. Si fueras mi esposa ahora estarías muerta, ese niño no puede nacer, es lo menos que puedo hacer por mi honor.

Athena no quería ceder en absoluto. Iori miró su rostro testarudo. Esta fue la primera vez que estuvieron en una pelea de ojo por ojo.

¿Solo por el hijo de otro? Al pensar en esto, Iori ya no podía soportar al niño.

— ¿Crees que puedes amenazarme? - hablo Athena, Iori salió. Antes de que ella pudiera dejar escapar un suspiro de alivio, el pelirrojo regresó seguida por el personal médico masculino alto.

— Vigilala, si escapa serás el único culpable. Si es necesario, puedes tomar algunas medidas.

Nadie se atrevió a desobedecer la orden de Iori Yagami ya que el hospital pertenecía a la familia Yagami.

El personal médico se paró firmemente alrededor de la cama de Athena en un instante.

— Señorita Athena, por favor coopere amablemente. De lo contrario, solo podemos usar el anestésico para mantenerla dormida.

— ¿No tienes ética médica? ¡Él quiere matar a la fuerza a mi bebé y tú ayudas a ese demonio que ni siquiera es mi esposo!- Athena gritó con desesperación. Era como un trozo de carne en la tabla de cortar, incapaz de resistirse en absoluto.

El enfermero no le respondió. Athena cerro los ojos con desesperación. Frente al poder absoluto no podía confiar en nadie.

Por lo tanto, ella no dijo nada más. Si se inyectaba nestesia en exceso, el bebé podía estar peligro y no se atrevía a correr riesgos.

Como Athena se calmó gradualmente, Iori salió con el médico.

— ¿Cuándo es lo más pronto que se puede llevar a cabo el aborto?

—Podemos realizar la operación mañana.

Iori asintió.

Athena cerró los ojos, apretó los puños y trató de respirar hondo para calmarse cuando escucho la conversación de ambos.

No era el momento adecuado para enfrentarse a Iori de frente. Ella debe calmarse para tener la oportunidad de escapar.

Después de un rato, Athena vio a un enfermero.

— Quiero usar el baño.- el enfermero la siguió hasta la puerta del baño.

Athena lo miró de nuevo.

— ¿Puedes irte?

El enfermero salió dejandola sola. Athena rápidamente cerró la puerta y llamó a Benimaru quién era el unico que podia ayudarla. La llamada se conectó pronto y Nikaido se sorprendió un poco, ya que Athena nunca lo había llamado tan tarde. "Benimaru, estoy en el hospital central de Tokio. Por favor, ven a ayudarme, yo..."

Antes de que Athena pudiera terminar la oración, alguien llamó a la puerta.

— ¿Con quién estás hablando?

"¡Estoy en la sala de invitados VIP en el último piso, ven y sálvame!"

Después de esto, rápidamente colgó el teléfono.

Abrió la puerta como si nada hubiera pasado.

— Hablaba conmigo misma ¿Algún problema?

Como ella había estado adentro solo unos minutos, el enfermero no dijo nada. Athena fue a la cama y cerró los ojos.

La gota que colmó el vaso que podía contener era Benimaru.

Y lo único que podía hacer era esperarlo. Recordó como fue que Nikaido la ayudo cuando mas lo necesitaba.

Un coche se detuvo frente a ella.

— ¿La llevo señorita?-preguntó el hombre con voz ronca, llevaba una sudadera negra y una gorra, sin dejar ver del todo su rostro.

— Ya vienen a por mi. -dijo ella y se marcho de la terminal de bus, para sorpresa de Athena, el vehículo comenzó a reducir la velocidad. Presa del miedo, ella comenzó a caminar mas rápido, el vehículo la seguía de cerca y no dejaba de mirar hacia atrás.

Tenia un mal presentimiento.

Miró hacia atrás nuevamente y el vehículo habia encendido las luces largas y aceleró, ella comenzó solo a correr. Fue hacia una calle ya era muy estrecha y no creía que el vehículo pudiera entrar, mas escuchó unas pisadas detrás de ella y no paró de correr, ahora la perseguían a pie.

Vio unas luces y creyó escuchar música mas adelante, siguió por ese estrecho callejón, raspando sus manos por no cruzar con mucho cuidado. Cuando llegó al otro lado, observó una puerta de una especie de antro y solo entró, camino de espaldas, chocando con las personas pero de ese modo vio cuando una puerta se abrió y dos hombre vestidos de negros entraron, buscandola con la mirada.

Ellos eran quienes la perseguían. Mientras caminaba entre la gente, vio que el lugar era grande a pesar de su pequeña entrada y que mientras mas caminaba se chocó con una persona y estaba por caer pero los fuertes brazos del hombre la sostuvieron sin dejarla caer, era un hombre rubio de ojos muy claros.

— ¿Athena?

Ella levantó su rostro, creyendo reconocer esa voz. Era Nikaido.

— Me vienen siguiendo. Entré aquí para escapar y ahora no sé si al salir yo... vi a dos hombres de negro.

Nikaido lo vio de lejos y la tomó de la mano.

— Sígueme.

Comenzo a caminar con el y cada vez habia menos personas y la música era mas baja. Observó varias puertas con personas custodiándolas, trajeadas y con expresiones muy serias y entraron en una.

Habían tres mujeres y cuatro hombres y eso parecia una sala VIP se dieron cuenta que estaba con el rubio.

— ¿Y ella? ¿Viene contigo Nikaido? .-dijo un joven acercándose a su lado mientras soltaba mucho humo, proveniente de un cigarro eléctrico.

— Si, viene conmigo. Dan, llama a la policía. Alguien la ha venido siguiendo -anunció él rubio dando las órdenes, se supone que las personas que estaban ahi era parte de su equipo de trabajo, los mas cercanos. Habían ido a celebrar luego del desfile de modas, en la que todo salió con éxitos.

La música de la habitación fue detenida y todos guardaban silencio. Alguien tocó a la puerta y una de las mujeres que estaba allí le dio un poco de agua a Athena. La puerta fue tocada otra vez y los presentes miraban a Nikaido para saber qué hacer.

Tocaron con mucha mas insistencia.

En la parte trasera, había un diminuto baño, Nikaido tomó a Athena de la cintura y la guió allí, le estaba entrando un ataque de nervios a Athena y este iba en aumento cada vez que tocaban la puerta, la dejo ahi con seguro y junto con sus compañeros se dirigieron a la puerta. Dan y Neo.

Fue Dan quien abrió, dejando a la vista a dos hombres vestido de negro y altamente sospechosos.

— Buenas noches, andamos buscando a una mujer, tiene un vestido blanco con rosa. ¿La han visto?-dijo uno de ellos. Rápidamente Dan echó un vistazo a Nikaido que estaba detrás de la puerta con Neo.

— No, creo que no.

Pero esa respuesta no agradó a los hombres.

—¿Podríamos echar un vistazo? Es algo importante. Es nuestra hermana menor y ha escapado.

Desde atrás, Nikaido asintió. Se supone que ya habían llamado a la policía, pero dado que se trataba de una discoteca, Nikaido sabia que poco interés iban a tener, dejando que se ocupara la seguridad del lugar.

Cuando los hombres pasaron, Dan cerró la puerta y Benimaru los atacó desde atrás, y con unos golpes certeros logró derribarlos. De inmediato, los demás se acercaron para ayudar a inmovilizarlos, pues ellos se resistian.

Cuando ya los hombres no podían hacer nada en contra, Dan y Neo comenzaron a revisarlos, uno de ellos tenía un arma.

Benimaru sacó a Athena del baño para que viera a los hombres.

— ¿Son ellos?

— Si, ellos me venían siguiendo, andan en un coche, lo habrán dejado cuando empecé a entrar por esta calle.

Nikaido colocó su pie sobre la cabeza del mas cercano, haciendo presión hasta que el hombre soltó una queja por el dolor.

—¿Hace rato que te persiguen?-preguntó enojado.

— No sé cuanto.. nunca los había visto antes. - Athena noto un tatuaje de luna creciente por el costado del cuello de uno de esos hombres ¿Acaso eran hombres de Clan Yagami?

— Dan ¿qué dijo la policía?

— Que estaban cerca de aquí.

— Ve y llama a los de seguridad del lugar, ellos que se encarguen de estas basuras. Athena tienes que tener cuidado, estas son horas muy peligrosas para andar en la calle, quizás te vieron y quisieron intimidarte aunque ellos no son rival para la lider de psicho soiders.

Athena se toco el vientre disimuladamente, no queria exponer a su hijo a una pelea, la puerta se abrió otra vez y entró un hombre alto y musculoso, viendo a los hombres tirados en el suelo.

— Me encargaré de ellos. -dijo. Tomó sus muñecas atadas y los levantó. —La policía ya está en la entrada -se los llevó.

Al ya ellos no estar alli, Athena se sintió mucho más relajada y solo se le ocurrió darle un abrazo a Nikaido, sintiéndose muy agradecida y feliz de encontrar un rostro conocido.

— Jamas en mi vida crei que estaria mas feliz en volver a verte Benimaru, este encuentro casual ha sido lo mejor que me ha pasado en las últimas semanas. ¡Gracias!

La puerta volvió a abrirse cuando Athena se separaba de Nikaido. Neo entró con dos policias.

— ¡¿Dónde están?!-señaló el suelo vacio donde los había dejado, fue alli cuando todos comprendieron que quien entró antes era un cómplice de ellos, no parte de la seguridad del lugar.

— ¡Maldición! ¡Se han ido! Llegó un hombre, pensé que era de la seguridad de aquí y se los llevó.

—¡No puede ser!

— ¿A quién perseguian?-preguntó uno de los agentes.

— A mi -lamentablemente, ahora que habian escapado, el miedo volvía a ella ahora que sabia que eran hombres del Clan Yagami quien la perseguia ¿Acaso Akira sabia que estaba embarazada?

— No se preocupe, con los videos de vigilancia al menos podremos saber sus rostros.

Athena tuvo que irse a la comisaria para poner la denuncia y que asi se le pusiera mas interés a su situación y a la búsqueda de esos tres hombres que ahora estaban la fuga, omitiendo el hecho que podria ser personas a cargo de Akira Yagami pero no estaba segura. Benimaru había ido con ella, quedando con sus amigos para verse ya otro día, puesto que también se aseguraría de llevarla a su casa de manera segura.

Cuando salieron de la comisaría, ya eran las dos de la madrugada.

— Lamento ocasionarte estas molestias, te agradezco todo lo que hiciste por mi.

— No ha sido nada, quizás debas evitar salir por un tiempo tan tarde.

— Mi trabajo termina a esa hora, supongo que tendré que buscar otra cosa.

— Disculpa que me meta en algo que no me concieme pero ¿Porque dejaste de cantar No entendi nada y te alejaste de todos, ahora vives aqui ¿Qué pasó y dónde trabajas ahora que tienes que salir tan tarde?

—Renuncié a la música por asuntos personales, ahora trabajo en un cine. No puedo irme hasta la última función, por eso salgo tarde. Hoy fue mas temprano, suele ser a eso de la una de la madrugada. Depende el tiempo de duración de la pelicula, puede variar.

— Athena Asamiya , eres rica ¿Qué haces trabajando en un cine? Eres heredera de una gran fortuna ¿qué necesidad tienes? ¿Qué haces en este pueblo?-miró por la ventanilla, aparcado frente a la casa de ella. Era pequeña y quedaba en medio de dos mas, compartiendo paredes con otras casas, una pegada a la otra. —Lo siento, no debes responder a ninguna de mis preguntas, me dejé llevar. Pero tengo para decirte que me encantaría tener a una persona como tú en mi equipo, eres brillante como diseñador y no sé como paraste a este lugar pero me gustaria trabajar contigo. -tomó una tarjeta de su cartera y se la dio a ella. —Por favor, tengo un buen trabajo para ti, en el departamento de diseño, estamos trabajando en mi nueva colección de ropa y se que a ti te da de maravilla. No tardes en aceptar, me hace falta esa persona y si eres tú podria ser perfecto.

— ¿Hablas encerio? despues de lo que sucedió hoy..

— Sé que no fue en un agradable momento, pero también me alegró volver a verte. Mi número personal también está en la tarjeta. Esperaré tu llamada .

Su coche se quedó frente a la casa hasta ver a Athena entrar.

Al otro dia Athena tomo la tarjeta de Benimaru y dudo en llamar pero tenia razón, no podia arriesgarse más después de lo que sucedió ayer. Por su seguridad tenia que vivir de manera normal para no llamar la atención de la gente que la conocia, podrían sospechar que estaba esperando el hijo de Iori Yagami y el señor Akira podria lastimarla.

" Buenos días, no sé si estoy llamando muy temprano, soy Athena. "

"Hey, qué bueno que me llamaste, ¿Cómo estás? ¿Te sientes bien?"

"Acepto trabajar en tu empresa, quiero ser esa persona que necesitas. ¿Aún està disponible el puesto? "

"Lo está y siendo tú, aunque no estuviera disponible lo fabrico ¡Te quiero en mi equipo!"

" Entonces ¿Cuando empiezo? "

"Lo antes posible, no quiero perder tiempo, veámonos hoy, acordemos algunas cosas, te lees el contrato y hablamos de tus condiciones. ¿Te parece bien?

"Antes que nada, Benimaru debo avisarte que estoy embarazada. ¿Hay algún inconveniente a la hora de aceptar el trabajo?"

Hubo una corta pausa de parte de él.

"En lo mas minimo, ninguno."

"¿No preguntarás de quién es mi hijo?"

"¿De Sie Kensou? jajaj ¿Importa de quién sea?"

Continuará...