Capitulo 4

Después de permanecer en el hospital durante unos días, Athena solicitó que le dieran el alta, estar ahi la hacía sentir incómoda. El médico estuvo de acuerdo después de preguntarle a Iori .

El día que fue dada de alta, ella pensó que todo había terminado. Inesperadamente, tan pronto como salió del impaciente edificio, notó el llamativo auto deportivo de Iori.

¿Qué hace aquí?

Athena se acercó, y el hombre sentado en el asiento del conductor de repente abrió la puerta y tiró de su brazo para que se subiera al auto.

—¿Qué estás haciendo?

— No creas que este es el final. Aún no hemos terminado. Vendrás conmigo.- Iori la miró con frialdad y la parte inferior del abdomen. Aunque cedió frente al bebé eso no significaba que permitiría que ella y Nikaido se reunieran como una familia feliz.

— Gracias por no haberme hecho abortar- ella lo miró y pensó que todavía estaba enojado por sus crueles palabras ese día.

Cuando escuchó esto, la mano del pelirrojo en su muñeca se alivió un poco. Athena prosiguió.

— En verdad lamento lo que paso ese dia que terminé contigo, debi decirte que estaba embarazada, creo que es mejor que no vernos más. Si me dejas ir, no te molestaré, lo cual es bueno para los dos.

La mirada de Iori se oscureció de nuevo. Sosteniendo el brazo de Athena, la arrojó dentro del auto.

— ¿El propósito de tu disculpa es escapar de mi y reunirte con el playboy? realmente lo amas.

Iori estaba enfadado ya que tuvo que ceder y dejar a Athena con su bebé ¡No dejará que haga lo que quiera! Athena no pudo hacer nada contra su terquedad. Y sin importar lo que dijera, Iori no la escuchaba.

El coche se detuvo.

— Baja.

Athena no quería hacerlo al principio. Pero ante los ojos amenazadores del hombre, era muy probable que la obligara, por lo que tenía que ser obediente.

Al salir del auto, descubrió que se trataba del edificio donde vivía Iori, un apartamento de lujo en el centro de la ciudad.

— ¿Por qué me traes aquí?

Athena no tenía idea de lo que Iori quería hacer.

— Dijiste que esperas a mi hijo. - dijo Iori a la deriva a lo que Athena sabia que el no lo creia en lo absoluto. — Desde hoy, vivirás aquí. - Iori sacó una llave y se la dio. — Conmigo.

¡¿Que?! ¿Quiere que viva con el? ¿Como antes? Pero ya no tenían nada que ver el uno con el otro.

— Crei que tenias novia. - Athena recordó a la joven que lo acompañaba ese dia en el centro comercial.

— Ya no es mi novia.

— Iori, esto es demasiado...

— ¿Porqué? Tienes a mi hijo, solo estoy cumpliendo con mi deber de padre en darle una familia. -Iori la miró, sin lugar para la negociación.

Athena pensó por un momento y era cierto lo que decia aunque no era sincero, el solo queria controlar su vida. Pero ya estaba cansada de esconderse, si Akira se entera que esta embarazada de Iori, lo enfrentaria a muerte si es necesario, no le daria a su hijo en un futuro. Asi que aceptó de mala gana.

— ¿Dónde están mis maletas? -Ella recordó.

Iori señaló una maleta en la esquina, ella lo miró y no dijo nada.

— Estaré fuera unos dias, esta de más decir que te comportes y no vayas a ver a Nikaido.

Al ver que ella había aceptado esto, el rostro frio de Iori se alivió un poco. Athena no estaba de humor para discutir con Iori. Al menos no tendria que verlo por unos dias.

— ¿Porqué haces esto?

— Es lo que deseo.

Al escuchar esto, ella se quedó completamente sin palabras.

Muy cerca de ahi un hombre vestido de negro los observa de lejos, era uno de los que siguieron a Athena esa vez y tomo su teléfono llamando al jefe de la familia Yagami y apenas se conectó la llamada.

"Yagami-sama, sus dudas han sido resueltas, la mujer esta embarazada del joven Iori y ahora mismo ella en el apartamento de su hijo"

Una sonrisa de satisfacción apareció en los labios de Akira.

" Quiero que la traigas a mi"

Pasaron tres dias desde que Athena vivía en el departamento de Iori, hasta habia renunciado a su trabajo en la empresa Nikaido para no traerle mas problemas. Salia de una cafetería y eran como las siete de la tarde, debia volver al departamento, últimamente no se sentía muy bien, volvió a toser, habia vuelto a toser con sangre.

Pensando en esto camino con la cabeza baja. Sin embargo, fue tomada del brazo por un hombre vestido de negro.

¡Era el mismo que la siguió aquella vez! tenia el mismo tatuje de luna creciente.

— Señorita Athena, Yagami-sama quiere su presencia en la mansión. -

La voz del hombre era muy fuerte y pronto apareció otro hombre que vestia igual pero este tenia el escudo de armas de la familia Yagami estampado en su ropa, era aun mas grande que el otro. Athena un poco asustada se soltó de este que la tenia.

— Dígale al señor Akira que no tedra a mi hijo.

De repente el hombre se molestó.

— ¡Cómo te atreves a llamarlo por su nombre!

— Es nuestro lider, habla con respeto mujer- le advirtió el otro. —Es mejor que obedezca.

Las manos de ese sujeto la tomo del cuello pero ella al querer liberarse, con la lucha escucho un sonido de desgarro, hizo un agujero en su vestido azul.

— ¡Están locos! - Athena logro separarse de ellos y tuvo que luchar a pesar que la figura de este era un tamaño más grande que la de ella, y sus movimientos eran extremadamente feroces, lo que la hacia mas complicado defenderse. — ¡Lo que hacen es un crimen! -grito ella lo que esos hombres se echaron a reir.

—Déja las tonterías, nadie va a protegerte.

— ¡Váyansen! ¡Soy la novia de Iori Yagami! El no los perdonará. - le advirtió ella a los que ambos se miraron entre si como si dudaran pero tenia ordenes del lider del Clan.

Athena lucho como pudo para no dañar al bebé y recibió algunos golpes en la cara y hugo algunas caidas al suelo, debia invocar sus poderes para poder librarse de aquellos.

— Señorita sera mejor que se resista, puede perder a su hijo si sigue peleando - hablo uno casi perdiendo la paciencia.

Athena entro en desesperación y empujo al sujeto y corrio con todas sus fuerzas, saco saco su móvil y marcó el número de Iori mientras corría.

Todo sucedió en un instante, e incluso Athena no tuvo tiempo de pensarlo detenidamente. ¿Por qué pensó en Iori en ese momento? Solo sabía que necesitaba a alguien que la ayudara. Los hombres la seguian, ella lo notó y estaba aún más nerviosa, pero no se atrevió a detenerse y rezó para que la llamada se conectara pronto. Sin embargo, ella no pudo comunicarse con el pelirrojo pero se escuchó la fría voz electrónica..

"El número que usted marco se encuentra apago o fuera de area de cobertura "

Aun asi no se dio por vencida y siguió llamando, pero nada.

Iori estaba fuera de la ciudad por unos negocios. Su corazón se hundió lentamente. En ese momento, uno de los hombre que la perseguian vio a Athena escondida en el monte.

— ¡Ella está aquí!

Mientras hablaba, el hombre de mediana edad se acercó a ella con una cara de pocos amigos por haberle hecho correr demaciado. Athena dio dos pasos hacia atrás y estaba a punto de huir cuando alguien llegó detrás de él. El otro hombre se apresuro y la atrapo con fuerza.

Sin embargo una voz fría de repente sonó en medio del caos.

—¿Qué están haciendo? ¡Suéltala!

Athena levantó la cabeza y vio que Nikaido se acercaba. Se sintió afortunada e indescriptiblemente decepcionada.

Cuando escuchó la voz hace un momento, la primera persona que apareció en su mente no fue Nikaido...

Pero Iori no vendría en este momento.

El rubio miró a Athena, su ropa estaba desgarrada y desordenada, y había algo de suciedad y moretones en su piel. Ella debe haber sido tratada con rudeza en este momento.

Nikaido se enojó más y gritó.

— ¿Están locos? ¿Cómo se atreven a hacerle esto a una dama? - fue hacia uno de esos hombres y lanza una patada a gran velocidad estilo iai y regresa su pierna a su posición inicial, este cayó al suelo inconsciente. El otro hombre fue directo al rubio quien no dudo en mostrar su ataque. — ¡Raijinken! - con una gran esfera eléctrica termino con el otro. Cuando noto que sus oponentes estaban fuera de combate camino hacia Athena y la observó detenidamente para saber si tenia aguna herida y se quitó la chaqueta del traje, poniéndosela a ella.

— ¿Te encuentras bien? ¿Quienes son esos hombres?

—Estoy bien... Ellos son hombres de Akira Yagami ¡Un maldito!

Nikaido sintió simpatía por ella, era la primera vez que la escuchaba maldecir a alguien.

— Creo que mejor que nos vayamos.

Unas personas vieron al conocido modelo y una niña tomó agunas fotos de el con Athena y de los sujetos en el suelo mientras que ella se iba con el rubio hacia su automóvil estacionado a un lado.

"Oh, Dios mio! ¡Es tan guapo! ¡Es el diseñador y modelo mas famoso de Japón! ¡Qué hermoso millonario!"

Una vez en el automóvil Athena se nego a subir.

— No, mejor déjame aqui. Si hago esto... te traeré problemas - dijo ella con amargura, no quería implicarlo.

—¿Qué te pasa? ¿Cómo puedo dejar sola a una dama en peligro?

Benimaru estaba enojado y angustiado. Esta mujer queria protegerlo de Yagami o de quien sea pero no iba a dejarla sola.

— ¿Acaso no somos amigos? ¡Déjame ayudarte!

Athena dudo pero asintió y aceptó la ayuda de Nikaido por el momento, el rubio asintió, le abrio la puerta del auto y una vez ella dentro la cerro.

— Te llevare a uno de mis apartamentos, estarás a salvo ahi.

Athena asintió y luego miró a Nikaido que conducía.

— Gracias.

Desde el principio hasta el presente Athena habia pensado que no tenia ningun amigo hasta que conocio a Nikaido, ya lo conocia en los torneos y por ser amigo de Kyo pero nunca se preocupó en conocerlo a fondo, era una buena persona.

— ¿Como me encontraste?

Después de un rato el, sonrió.

— Tambien soy Psíquico ¿de acuerdo?

— ¿De verdad? - Athena rió por lo bajo.

— Estaba en la misma cafetería en la que tu saliste y vi como esos hombres te siguieron. - Nikaido la miró mientras esperaba la luz verde.

— Akira Yagami, es el padre de Iori. El quiere a mi hijo.. y no se lo pienso entregar nunca - En sus ojos, no había broma en absoluto, solo sinceridad.

— ¿El pelirrojo lo sabe?

— Se lo dije.. aún piensa que es de otro hombre. -Ella bajó la cabeza con un sabor amargo en los ojos. Después de un rato, las lágrimas se deslizaron por sus ojos y bajaron por sus mejillas. Se limpió sin que el rubio lo supiera y luego suprimió su voz de llanto.—Gracias por ayudarme. Te lo agradezco.

Beni miró a Athena, que estaba acurrucada en el asiento y no mostraba ninguna debilidad. En un futuro seria una gran madre. Luego la llevó a un apartamento vacio y le dio la llave.

— Puedes estar tranquila aqui, nadie conoce este departamento.

Athena estaba un poco avergonzada al principio por molestar a su amigo, no sabia como expresar mi gratitud.

— Esta bien.

—Si me necesitas solo llamame. -Parecía que ella quería tomarlo como un hermano, lo cual a el no le importaba. Si ella era bonita pero no tenia intención de enamorarla. —Eso si nada de fiestas niña traviesa.

Mirando el rostro divertido del hombre, ella no pudo evitar sonreir.

— Yo.. iré a tomar una ducha. - dijo ella, después de correr y andar por el monte, necesitaba un baño urgente.

—Si entiendo. Yo haria lo mismo, deja tu bolso en la mesa y ve tranquila. - Beni asintió, indicandole el baño a Athena.

Luego de unos minutos el teléfono de Athena sonó de repente. Nikaido quería darle el teléfono a Athena pero se estaba duchando, así que simplemente lo dejó alli. Sin embargo, la persona que llamó fue muy persistente y siguió llamando. Desesperado, solo pudo responder a la llamada y quiso explicarse.

"¿Hola?" La voz de Nikaido provino del receptor. Por un momento, el rostro de Iori se oscureció, no espero que el playboy contestara el teléfono. ¿Por qué estaba con su teléfono?

"¿Tú?" Iori preguntó con frialdad en un tono poco amistoso.

" Athena no esta disponible para contestar en este momento". Nikaido estaba un poco avergonzado y trató de no causar ningún malentendido.

"Quiero hablar con Athena ¡Pasala al teléfono!"

Justo cuando Iori contuvo su temperamento, se escuchó el grito de una mujer desde el receptor. Y la voz, que no podía confundir, era la de Athena.

"¿Qué pasó?" Cuando Nikaido escuchó el grito fue hacia ella.

"La luz del baño se apagó de repente". La voz de Athena salió del auricular. Al mismo tiempo, Beni escuchó que se estaba vistiendo.

Al escuchar esto, el hermoso rostro de Iori se volvió inmediatamente tan oscuro como el fondo del océano. La palabra "baño", así como el leve sonido del agua corriendo, indicaban una cosa... Athena estaba con Nikaido y se estaba duchando.

"Maldición!" Iori colgó la llamada, ahora solo quería volver a Tokio y encontrar a esta maldita mujer por haberse burlado de el nuevamente.

Athena, que estaba en bata de dormir en el baño, salió avergonzada. Su cara estaba roja por el vapor caliente, lo que la hacia lucir más hermosa que de costumbre cuando estaba pálida. Su cabello todavía estaba mojado, y las gotas de agua en su cabello cayeron y en la túnica ligeramente suelta a lo largo de su elegante clavicula.

Beni solo lo miró y rápidamente desvió la mirada. A veces, este tipo de acción inconsciente era más emocional que la deliberada.

—Probablemente es porque nadie ha vivido durante mucho tiempo y el circuito se agotó. Lo siento, olvidé cuánto tiempo ho he revisado la casa, pero mañana llamaré al electricista.

— Ok, puedes conseguirme algo de ropa - respondió suavemente.

— Creo que alguna amiga abra dejado alguna prenda en el closet. - Beni asintió y rápidamente saco del closet un vestido bordo justo a la medida de la psíquica y habia otros mas, en caso de que Athena caminara asi frente a él. Este fue un gran desafio para su fuerza de voluntad, Benimaru también es hombre.

Athena se acosto en la cama sintiéndose segura, finalmente se relajó y ya Nikaido se habia ido a su mansion a descansar.

Con un suspiro de alivio, Athena encendió su teléfono y vio un número desconocido en Recientes. Inmediatamente pensó en Iori.

Después de dudar por un momento, ella volvió a llamar.

La llamada se conectó rápidamente.

"Acabo de ver tu llamada perdida".

Al escuchar la voz de Athena, el pelirrojo, que conducía como un loco hacia el aeropuerto, se burló y dijo con una ira en los ojos:

"Vaya, siento haber interrumpido tus acciones intimas".

Athena estaba atónita. ¿De qué estaba hablando? Pero no podia ignorar el tono obviamente burlón del hombre.

"¿De qué tonterías estás hablando?"

"Athena, ¿qué desvergonzada eres? Me voy unos días pero tu inmediatamente te fuiste tras el playboy ¿No puedes alejarte de el?"

Al pensar en la voz masculina de Nikaido y la ducha de Athena en el baño, Iori no pudo contener su ira y las venas de su mano que sostenía el volante se revelaron.

Athena estaba tan ahogada por sus palabras contundentes que no podía hablar. Entonces, ¿llegó a saber qué pasó? ¿Porque siempre piensa lo peor de ella?

De repente, sintió como si tuviera un nudo en la garganta, lo que le dificultaba respirar. Después de mucho tiempo, se burló y dijo:

"¿En serio? Si crees que soy tan desvergonzada me alejare de ti de inmediato. Estoy cansada. Adiós"

Después de eso, colgó la llamada. Al escuchar el tono electrónico, Iori golpeó el volante en su mano y la bocina fue presionado por él y dejó escapar un grito áspero.

Era tarde en la noche cuando Iori aterrizó en Tokio, llamo a su primo Light quién contestó de inmediato y le pidió localizar a Athena, el le respondió

"Tienes que hablar con el tio Akira"

"¿De que hablas?"

" Ha estado siguiendo a Athena, mira las fotos que estan por internet hace unas horas"

En ese momento Light le envio algunas fotos donde se veia a Athena en mal estado junto con Nikaido y otras fotos de hombres tirados en el suelo, eran hombres del Clan Yagami. Segun lo publicado El gran heroe Nikaido peleó con ellos ya que seguian a una mujer que era Athena.

Iori frunció el ceño e inmediatamente llamó a Athena, el teléfono de ella sonó durante dos segundos. Cuando vio que era Iori, lo apagó sin dudarlo.

Lo que dijo por la tarde todavía estaba en sus oídos. Tal vez, estaba a punto de ridiculizarla de nuevo. No quería volver a escuchar esas feas palabras.

"¡Maldición!" Iori escuchó el sonido de la respuesta electrónica

"el número que marcó está apagado" y se estrelló contra la pared.

Esta mujer tenía mal genio. ¿Dónde diablos estaba ella ahora?

Iori no podía ver claramente la expresión de Athena en las fotos, pero sí se veia triste. ¿Qué tipo de impotencia estaba sufriendo? Ni siquiera podía imaginar.

Después de ver todo esto. Iori se sintió confundio. Su ira original se desvaneció al pensar en los ojos desesperados de la psíquica al sentirse perseguida. ¿Porqué su padre mando a secuestrar a Athena?

Continúa...