Capitulo 7

Después de la cena, Athena se metió en el coche y se dejó caer en el asiento con un suspiro.

— ¿Te gusto la comida? - pregunto Iori mientras arrancaba el coche.

— Si, estuvo deliciosa.

Iori quedo satisfecho a su respuesta y siguió conduciendo.

— Dios, estoy tan cansada...- Athena se abanicó. Intentó abrir una botella de agua, pero sus manos se negaron a cooperar, temblando de cansancio.

— ¿Es tu cuerpo tan débil?

Iori frunció el ceño con molestia, pero aun así alargó la mano para desenroscar la tapa por ella. Después de que Athena bebiera un sorbo de agua en un suspiro, jadeó levemente, pero finalmente se sintió mucho mejor.

— Desde que estoy embarazada mi cuerpo cambió, no solo físicamente.. tener un Yagami en mi vientre no es un embarazo normal.

En ese momento, sono el teléfono de Iori y contestó la llamada.

"Hable" "¿No di ya las órdenes? ¿Necesito repetirlo?

"Señor, me dijo que la reunión se programé para la mañana y haga que Light vaya en su lugar ."

"Así es..."

"Muy bien, solo es para confirmar "

"Solo haz lo que te digo".

Con eso, Iori colgó la llamada, pero otra llamada entro inmediatamente después.

— ¿Porqué insistes en salir a cenar cuando estas tan ocupado? - le preguntó Athena pero Iori no la escucho.

Esta vez, usó el manos libres Bluetooth en su auto para contestar.

"Hable."

"Señor Yagami, su padre pregunta cuando ocupara su lugar en la compañía, también ordena su instalación en la mansión"

" Lo hare después de casarme con Athena"

"¿De verdad? "Dan estaba un poco desconcertado. "No será fácil decirle esto a su padre."

"Solo obedéceme "

Después de terminar esta llamada, su teléfono se iluminó con otro de Mei. Habia olvidado hablar con ella, ya lo estaba artando con sus llamadas, inmediatamente rechazó la llamada antes de apagar su teléfono. Cuando volteó a ver a Athena ella se habia quedado dormida. Iori condujo directamente al estacionamiento del departamento del edificio donde vive.

Iori cargó a Athena y subió en el ascensor, Athena abrió los ojos aturdida para mirarlo brevemente. Luego, envolvió sus brazos alrededor de su cuello y enterró su rostro en su cuello antes de volver a dormirse.

Una vez en la habitación, Iori la colocó en la cama y notó los zapatos en sus pies. Ligeramente se los quitó y los tiró al suelo, luego la tapó con la manta.

Después de asegurarse de que ella estuviera cómodamente arropada, fue a tomar una ducha. Cuando salió del baño, ella estaba profundamente dormida, acurrucada en la cama con la manta envuelta alrededor de su cuerpo.

Iori se sentó en el sofá junto a la cama, sosteniendo una copa de vino tinto. Mientras tomaba un sorbo de vino, vio a la psíquica dormir con emociones encontradas arremolinándose en sus ojos, haciéndose la misma pregunta que ella le había hecho.

"¿Por qué insisti en salir con ella incluso cuando estoy tan ocupado?"

Él sabía que desde que ella se fue de su lado no podia comer ni dormir bien. Su corazón se sentía o si algo faltara, y solo después de volver a verla pudo llenar ese vacio. Incluso si no hiciera nada más que mirarla en silencio, su corazón estaria contento. Athena probablemente estaba muy cansada durmiendo tan profundamente que no pudo sentir la presencia de Iori a su lado y no le prestó la menor atención.

Pronto, solo quedaba un poco de vino en la botella. Iori dejó su copa de vino, se levantó y se metió en la cama. Deslizó su brazo debajo del cuello de Athena y la atrajo a sus brazos, presionando suavemente su rostro contra su pecho antes de cerrar los ojos con un suspiro de satisfacción.

Como un bebé dormido, Athena le acariciaba el pecho habitualmente, arqueando el cuello hacia arriba para aspirar con avidez su aroma. Iori estaba conmovido por sus acciones subconscientes y se inclinó para besarla. Sin embargo, ella negó con la cabeza en sueños y enterró la cara en su pecho, evitando que la besara.

Suspirando con cariñosa exasperación, se rindió y le acarició la espalda, luego cerró los ojos para dormir. Aunque su cuerpo se sentía inquieto y sus deseos amenazaban con apoderarse, se contuvo.

Esa noche, aunque ambos no hicieron más que abrazarse, durmieron profundamente. En medio de la noche, ella se despertó de un sobresalto y se volvió a su lado, buscando a tientas su teléfono junto a la almohada para comprobar la hora.

Cuando vio que aún era temprano suspiró aliviada. Mirando a Iori que estaba profundamente dormido, se rindió al impulso de besar suavemente sus ojos. Luego, con cautela, apartó su brazo de su cuerpo para poder levantarse de la cama.

— ¿Adónde vas? - Iori tiró de ella hacia atrás y la abrazó con más fuerza.

— Tengo que ir al hospital a hacerme unos exámenes pendientes- explicó en voz baja.

— Aún es temprano ¿Y mi desayuno? - la miró con los ojos entrecerrados.

— Tendrás que hacerlo tu, yo debo hacerme un análisis de sangre y me piden no tomar en ayuna. - lo besó la frente encontrándolo lindo en su estado de aturdimiento.

— Esta bien- le sujeto los brazos por encima de la cabeza y la apreto. — Te quiero para el desayuno.

— ¿Qué?

Las protestas de Athena fueron amortiguadas por los labios del pelirrojo. Había reprimido sus deseos durante toda la noche. Ahora que estaba despierta, no estaba dispuesto a dejar que la oportunidad se le escapara de los dedos.

Retorciéndose levemente debajo de él, el cuerpo de Athena fue correspondiendo gradualmente y finalmente cerró los ojos, aceptando su beso como si hubiera caido bajo su hechizo.

Sus pesados pantalones y sus dulces gemidos llenaron la habitacion, formando una armoniosa melodia.

Se aferraron el uno al otro, sucumbiendo a sus deseos y perdiéndose en una neblina de pasión. Su sesión de hacer el amor duró mucho tiempo. Sólo cuando los primeros rayos del amanecer entraron a raudales a través de las ventanas e iluminaron sus cuerpos enredados, Iori finalmente se sació. Se derrumbó encima de Athena y se quedó dormido.

Athena sacó su teléfono para comprobar la hora. Al ver que eran las cinco y media de la mañana, lo apartó con cuidado y rodó fuera de la cama.

— ¿Adónde vas? -dijo la voz de Iori mientras yacia despatarrado en la cama, a pesar de que estaba claramente dormido hace unos momentos.

— A tomar una ducha -ella fue al baño para limpiarse antes de vestirse apresuradamente. Luego, se acercó y le dio un beso en la frente a Iori. — Tengo que irme ahora. Vuelve a dormir.

Con eso, se enderezo y estuvo a punto de irse. Iori agarró su brazo de repente.

— Te llevare al hospital

— No hace falta, vuelve a dormir, Tomaré un taxi.

— Dame diez minutos. - Iori se bajó de la cama y entró al baño

Athena dejó escapar un suspiro de impotencia. Aun así, sintió una calida sensación de hormigueo que se extendió por su pecho.

"Está claramente exhausto, pero insiste en llevarla al hospital "

¿Qué es esto, sino amor?

Iori salio del baño luciendo todo renovado. Agarró las llaves de su coche antes de caminar hacia ella.

— Vamos - Iori convenientemente le pasó un brazo por los hombros, alborotando su cabello cariñosamente. — Retaco

Athena puso los ojos en blanco, pero se acurrucó junto a él de todos modos. Los labios de Iori se arquearon en una sonrisa encantadora, era como si volvieran hacer la pareja de antes.

Cuando el coche se detuvo en la entrada del hospital, solo eran las seis de la mañana.

Iori e frotó el espacio entre las cejas y bostezó.

— ¿De verdad tenías que venir tan temprano?

Athena hizo una pausa y absorbió la vista de él. ¿Cómo puede verse tan bien mientras bosteza? ¿Cómo es eso posible?

— Voy a preparar wafles para el desayuno. Vete a casa y duerme un poco. Te ves cansado.

— De acuerdo- Iori se inclino para acariciarle la cara. — Si lo deseas puedo pedirlo a domicilio.

— No, quiero hacerlo yo.

La boca de Iori se volvió hacia abajo, pero no discutió.

— No tardaré mucho - Athena se desabrochó el cinturón de seguridad y se despidió de Iori con un beso fugas, Iori se quedo mirándola hasta que entro al hospital y se marchó solo después de asegurarse de que estaba a salvo. Luego, encendió su teléfono y llamó a Dan para que la busque apenas termine sus estudios.

Los meses siguientes fueron tranquilos, Athena estaba en el centro comercial con Momoko, coincidió en el mismo lugar con ella y decidieron ir a tomar algo con la psíquica.

— Athena me alegra volver a verte, no puedo creer que estes embarazada y de.. Iori - hablo casi asombrada su ex compañera de equipo Soiders.

Athena miró por encima del hombro y sus cejas se fruncieron de inmediato. ¿Que está haciendo ella aquí?

— Vaya, con que también estas aquí- Mei miró fríamente a Athena. — No creí que fueras tan desvergonzada y meterte al departamento de mi novio.

— Sera mejor que salgamos y hablemos fuera.

Athena dejó los utensilios, se levantó y camino hacia la puerta. En lo que a ella respectaba, Mei no era más que un problema y lo último que quería era molestar a Momoko con su presencia.

— ¿Por qué debemos hablar afuera? -Mei se burló burlonamente. — ¿Tienes miedo de que otros sepan de tus sucias acciones?

— Este es un restaurante, no un lugar en el que puedas simplemente provocar una escena. -El ceño de Athena se profundizó. — ¿No podemos salir y hablar en privado?

— No. No me iré a ninguna parte... - Mei apretó los dientes y maldijo,— ¡Quiero que todo el mundo sepa que eres una perra desvergonzada que me robó a mi novio ¡Eres una..!

— ¡No tienes porque gritar ! ¿Que clase de mujer eres?- Momoko se puso morada de rabia al ver a Athena siendo intimidada por una mujer desconocida. — ¡Deja de lanzar acusaciones infundadas! ¡Athena es inocente!

— ¿Inocente? - Mei parecía como si acabara de escuchar la broma más divertida del mundo. — Muchacha, probablemente no lo sepas, pero Athena es una destructora de hogares. Sedujo a mi novio...

— Estás mintiendo. Athena no haria algo asi- Momoko levantó la voz con enojo, — Deja de molestarla y vete de aquí

— ¡No! Iori me dejo por culpa de ella - Mei gritó con ojos que ardían de odio. — Hasta se embarazo y le hizo creer a Iori que es suyo cuando no lo es.

— Mei ya basta - Athena finalmente tuvo suficiente y refutó: — El hijo que espero es de Iori.

— ¡No es cierto! Iori no puede tener hijos, el me lo aseguro en nuestra primera cita.. Nos comprometemos pronto...

— No digas tonterías- Athena interrumpió a Mei y gritó furiosamente: — Y déjame señalar que él estuvo conmigo primero. ¡En todo caso, tu eres la destructora de hogares!

— ¡Cállate! - Mei gruñó y abofeteó a Athena en la cara.

— ¿C-cómo te atreves a golpearla? - Momoko estaba lívida, levantó su mano y le devolvió la bofetada pero la mano de Momoko fue mas pesada que tiro al suelo a la castaña.

— ¡Maldita! ¿Cómo te atreves?

— Solo estoy dandote una lección y si quieres mas puedo dejarte con marcas que ni una operación podra borrar- Momoko miro con rabia a la castaña que se comportaba como una loca, bajo la guardia y miro a Athena. — ¿Te encuentras bien?

Mei corrió hacia adelante y empujó con fuerza a Momoko y la tiro al suelo. Athena al ver esto se enfureció y le dio una fuerte bofetada en la mejilla a Mei. El sonido nítido hizo eco a través del lugar.

— No te atrevas a volver a tocarla.

Mei no pudo recuperarse de su conmoción. Para ser precisos, nunca había esperado que Athena fuera tan atrevida como para golpearla. Una huella roja se formó inmediatamente en su mejilla.

— ¿Cómo ... cómo te atreves a pegarme?- Los ojos de Mei se abrieron con furia mientras gritaba histéricamente: — ¡Te voy a matar!

Con eso, se abalanzó sobre Athena pero la psíquica se la quitó de encima y la empujo dándole otra bofetada, si Athena queria podia darle una lección ya que por nada fue capitana del equipo Soiders en los torneos kof.

— ¡Vete al infierno Athena Asamiya! - Mei se levantó y estaba a punto de volver a golpearla.

— ¡Detente! -Un rugido furioso atravesó la tensión.

Athena miro al hombre se trata del Señor Akira Yagami quién solo veía la escena sin expresión alguna y estaba acompañado de dos guardaespaldas.

— Señor Akira - balbuceo Mei un poco asustada

— No vuelvas a molestarla sino quieres verme enojado. - le advirtió y al momento uno de los guardaespaldas tomó del brazo de Mei y la saco afuera del lugar, ella no se resistió en lo absoluto.

Akira miro a Athena antes de irse lo cual Athena se tranquilizó a verlo marchar, ese hombre le daba escalofríos.

Iori miro una vez mas el resultado de su exámen donde decía claramente que el no podia tener hijos. Después de la discusión que tuvo con Mei sembró dudas de la paternidad del hijo de Athena y fue a una cínica confiable para hacerse un estudio de fertilidad. Recordó unos dias antes, esa escena en su oficina.

"Mei, tienes que entender voy a casarme con Athena y tendremos un hijo"

" ¿Qué?" -Mei no podía creer lo que había oído." ¿Estás loco? ¿Cómo puedes inventar eso por una mujer asi? Es obvió que tu no eres el padre de ese niño.

" El doctor que me diagnostico eso se equivoco, no soy estéril "

" No es cierto, las veces que estuvimos juntos no me he cuidado porque sabia tu situación, si fuera asi yo también tendría un embarazo. Ademas.. ¿Porque lo ocultó?"

"Porque mi padre le hizo daño a un niño mientras los maestros le enseñaban tecnicas mortales y el niño no resistió a tanto poder.. es por eso que Athena se apartó para proteger a su hijo. Entonces no tuvo otra opción".

"Entonces, ¿Donde está la evidencia?"

Iori negó con la cabeza.

"No la hay. Confio en ella"

Ante la seriedad del pelirrojo, Mei solo pudo negar con la cabeza.

"Me temo que te estan viendo la cara Iori y tu debes descubrir la verdad " - Dijo Mei con firmeza y tristeza a la vez. " Ella está embarazada de otro hombre, ¿no es asi? ¿Estás dispuesto a que te pongan los cuernos solo para estar a su lado?"

Pensando en esto, el pelirrojo guardo silencio dudando ahora de Athena. Recordó cuando Nikaido fue al hospital y le dijo en la cara que ese bebe era suyo.

Al ver a Iori en un pensamiento profundo, Mei entendió que Iori no estaba seguro, entonces el niño definitivamente no era suyo. Se sintió aún más disgustada con Athena .

" No vale la pena una mujer asi. ¿por qué tienes que elegirla a ella, muy pronto va dar a luz a un bebé cuyo padre biológico no eres tú? ¿Qué pasa si el padre de ese niño regresa un día y quiere recuperar a su hijo.? ¿Que vas hacer?"

Mei aprovecho la oportunidad para persuadirio. Al ver que Iori la escuchaba, le dijo todo lo que debía decir antes que se produjera una reacción violenta.

"Iori eso es todo, no volveré a molestarte, se que eres muy inteligente y tienes un futuro brillante y una mujer como ella solo puede manchar tu vida"

Después de eso Mei, se fue de su oficina. Iori se quedó pensando por un tiempo. Tuvo que admitir que las palabras de Mei realmente tenían sentido.

Seguramente Athena inventó que el bebe era suyo para que no lo lastimara y eso podia entender pero ese niño como una espina, que solo podía ignorarse actualmente. Pero era un peligro oculto si Athena quería reconciliarse con el padre biológico del niño algun dia, ¿qué deberia hacer?

Con un poco de frialdad en su rostro, Iori salió y encendió el auto, dejando que sus pensamientos vagaran casualmente. Inconscientemente llegó a su departamento, se dio cuenta de que la mujer se estaba volviendo más influyente en su vida. Él lo aceptó, pero no queria dejar ningún problema atrás.

Hubo un destello de determinación en los ojos del pelirrojo, entro a su hogar, Athena estaba en la cocina y el lugar olia a galletas. Athena al ver a Iori le sonrió

— Bienvenido

— Quiero preguntarte algo, Athena.

Iori la miró a los ojos, encontrando una profunda tranquilidad sin preocupaciones que lo calmó.

— Antes de eso, prueba estas delicias que hice.

Athena estaba conforme con lo que habia preparado que queria compartirlo, Iori miro su enorme vientre y sintió molestia, si tan solo el niño fuera suyo sería diferente pero el jamás podra tener hijos no iba a correr el riesgo que quién sea el padre luego apareciera y confundiera a Athena, al igual que su relación: no permitiria que ella lo dejara al azar.

Ella volvió con una bandeja con ricas galletas de chocolates recién hecha y se lo dejo en la mesa para que el comiera. Iori de repente tomó su muñeca y la miró a los ojos sin posibilidad de escape.

— Athena, déjame preguntarte algo.

El tono del hombre era muy serio. Athena asintió.

— ¿Sí?

— ¿Quién es el padre del bebé? - Iori se decidió a obtener la respuesta. Podía permitir que ella diera a luz, pero no que lo viera crecer.

No permitiría que se quedara con Athena, ni le daría la oportunidad de ver al niño pensando en su padre biológico. La psíquica no esperaba que le preguntara esto ya que se lo habia dicho, pero resultó ser mas obvió su respuesta.

— Eres tú. - dijo segura. ¿Porque esa pregunta ahora? Ya no se veia feliz sino tranquilo — Iori ¿Que sucede?

De repente, un sentimiento extraño surgió en el corazón de Athena, la reacción del pelirrojo la hizo sentir insegura.

— ¿Mío?

Obviamente, Iori no lo creía. El estudió reciente decía lo contrario. ¿Cómo podría ser suyo?

La única razón era que Athena tenía miedo de que lo matara y la separara de él.

— Si tienes miedo de que te obligue a abortar, ahora te digo que es imposible por lo abanzado que esta tu embarazo. No arriesgaré tu salud. Sin embargo, después de que nazca el niño, debe ser enviado lejos. Puedo aceptar su nacimiento, pero no puedo permitir que permanezca en nuestras vidas. Este es mi punto final.

Athena estaba atónita. No esperaba que Iori le dijera eso .

— ¡No, es tuyo!

Ante la insistencia de Athena, Iori se sintió infeliz.

¿Será que realmente le importaba tanto el niño con otro hombre? ¿Tenía que engañarlo para criar al hijo de otro hombre?

Una ola de amargura brotó del corazón del pelirrojo. Parecía que Athena realmente amaba a ese hombre. De lo contrario, no se habría protegido a expensas de su dignidad.

— Iori, créeme, es... realmente tuyo...

— Athena, dime la verdad me hice un estudio de fertilidad ¡No puedo tener hijo!- Iori saco un sobre arrugado de su chaqueta y que se lo entrego a Athena, quien lo leyó de inmediato. No creyó lo que veia, claramente decia que Iori es estéril.

— Prometo que encontraré un buen hogar para él. Eso es todo.

La evidencia que tenia Athena en sus manos era muy clara y solo podía suponer que Athena mintió para quedarse con el niño. Esto lo hizo más deprimido.

— ¿Por qué? No lo entiendo, esto es imposible- Athena no esperaba que esto sucediera. — Solo he estado contigo ¡Lo juró! Esto tiene que ser un error.

Al ver que era terca, Iori pensó por un momento y dijo:

— Está bien, llamare al laboratorio.

Fue pan comido hacer una llamada telefónica y fue contestado de inmediato.

"Mi nombre es Iori Yagami, quiero que confirmen el estudio de fertilidad que me realicé hace unos dias. "

" Muy bien señor, espereme unos segundos ¿Podria decirme su tarjeta de identificación?

Iori le paso toda su información y en un minuto la recepcionista le dijo el diagnostico.

" Gracias por esperar Señor Yagami, según el resultado usted presenta una baja calidad seminal, lo cual supone que sus espermatozoides no tengan la capacidad suficiente para poder fecundar un óvulo y dar lugar a un embarazo. "

Las palabras de la mujer hicieron que el rostro de Iori se volviera más sombrío. Después de colgar la llamada, el pelirrojo miró a Athena, cuyo rostro estaba lívido.

— Bueno, ya escuchaste el resultado ¿alguna otra mentira?

"¿Cómo se atreve a pedirme que revise nuevamente el resultado?"

Los ojos de Athena parpadearon ya que no tenía idea de por qué la recepcionista dijo ese diagnóstico. En resumen, la cara de Iori hizo que su corazón se hundiera.

Al menos, nunca pensó que la reacción del hombre la decepcionaría después de decir la verdad. Iori miró el rostro avergonzado de Athena y pensó que ella era culpable por mentir y dijo:

— Está arreglado. Después de su nacimiento, organizaré una buena familia. ¡Eso es todo!. -Iori dijo palabra por palabra, decidió victoriosamente el futuro del niño.

Nunca criaría un hijo de otro hombre al menos que sea una adopción.

— ¡No no! - Athena se cubrió la parte inferior del abdomen con las manos y sintió un leve movimiento. ¿Cómo podría ser adoptado por otra persona?

¿Iori iba a separarlo de su madre biológica tan pronto como naciera? ¡Es demasiado cruel!

— Al menos, es mi hijo. Si no lo quieres en tu vida esta bien, lo criaré yo misma. ¡No te necesito! - Athena era obstinada por su instinto maternal. Miró a los ojos sombríos de Iori y no se intimido en absoluto.

Es más, tras su nacimiento, todo se aclararía con una prueba de paternidad. Pero si Iori lo mandaba a adoptar, todo habría terminado.

¡Ella no debe dejar que él haga esto!

Iori se acercó a ella paso a paso, mirándola desde lo alto.. ella fue envuelta por el pelirrojo. No evitar dar un paso atrás, pero no tenía intención de comprometerse.

— Athena, tienes que hacer esto. Escúchame..

La ira de Iori se despertó por su obstinación ¿Se preocupaba tanto por este niño desconocido, incluso a costa de ir en su contra?

— No, no lo haré- Athena se negó rotundamente. Iori la miró y se rió con enojo.

— ¿Solo por un bastardo así? ¿Qué diablos te hizo ese sujeto para que fueras tan leal a él? Es mi última palabra.

— Iori, créeme... es... ¡realmente es tuyo!

— ¡Ya deja de mentir!

Iori no quiso seguir escuchándola y salió del departamento muy enfadado.

Cuando Athena escuchó eso, su cuerpo se encogió. En ese momento, Athena sintió que el bebé en el útero la había pateado. Tenía seis meses de embarazo ¿Cómo podría aceptar ser separada del niño?

Athena miró al techo confundida, sintiéndose extremadamente cansada.

Ella realmente no sabía qué hacer.

Continuará...