Capitulo 8
Cuando Iori salió de su apartamento, solo sintió que la reciente felicidad que sintió hace unos dias se estaba rompiendo. Pensando en ello, el no estaba de humor para ir a su oficina, entonces recurrió a Light
Hacía tiempo que no se comunicaban.
Cuando Light recibió la llamada de Iori estaba escuchando música en el bar y la bella cantante en el escenario le guiñó un ojo.
Cuando vio que era Iori, lo recogió y dijo con un dejo de ira.
"Hace mucho que no me llamas pero hoy arruinas mi experiencia romántica. ¿Qué... qué pasó?" Light dijo en un tono casual, aliviando la ira de Iori.
"¿En el bar?"
Light compartió la ubicación con Iori. El bar solía estar tranquilo y era adecuado para pasar el rato. Iori hizo un giro en U y siguió la ruta. Estaba cansado de esas preocupaciones y quería aliviar su ansiedad con alcohol.
Light se sorprendió ya que Iori nunca se había divertido durante el día. Así que algo le debe estar pasando. Después de pensar por un momento, Light solo pudo rechazar a regañadientes la invitación del cantante y esperó a Iori.
Tan pronto como Iori apareció, atrajo la atención de muchas personas. Después de todo, un hombre musculoso además de guapo. Sin embargo el pelirrojo no estaba de humor para tratar con las damas que acudieron a él con iniciativa y se sentaron junto a Light. Miró el cóctel y dijo con una sonrisa:
— ¿Solo esto?
— ¿Entonces qué quieres?
Light lo miró. Iori llamó a la mesa y pidió unas cuantas botellas de bebidas espirituosas extremadamente altas.
— ¿Tomás?
Light estaba sorprendido. Si se los bebiera todos, incluso él deliraría.
¿Qué diablos le había pasado a Iori? ¿Algo malo en su relación, otra vez?
— Oye, no te apresures. Dime, ¿qué te pasó? Estoy aterrorizado de verte así. La última vez que estabas borracho fue cuando Athena te mando al diablo.
— Estoy bien.
Iori no dijo nada. Quería decirlo, pero siempre era vergonzoso dejar que otros lo supieran. La mujer que ama estaba embarazada de otro hombre. No solo tenía que esperar a que naciera, sino que Athena no estaría dispuesta a enviarlo lejos.
— ¡Qué diablos!
— ¿Asamiya? - Light preguntó tentativamente. Instantáneamente, la cara de Iori cambió. No tenía expresión, pero cuando lo escuchó, fue mucho más frío.
Light se tocó la nariz y pensó: "Parece que realmente tuvo algo que ver con su relación con Athena. ¿Cómo puede esa mujer hacer que la mente del pelirrojo pierda el control una y otra vez?".
¿Era este el sentimiento del amor?
— ¿Cuándo te volviste tan locuaz? -preguntó Iori ya que a Light no parecía importarle en absoluto sus sentimientos..
Al ver que no quería decir nada, Light no pudo seguir preguntando, así que cambió de tema con vergüenza.
— Bueno... no bebas demasiado. Creo que deberias saber que Mei está hospitalizada y parece estar en malas condiciones. Una de sus amigas se contactó conmigo para que te avisara.
— ¿Qué pasó?
Iori frunció el ceño. La última vez que la vio se veia saludable.
— Intentó suicidarse con pastillas, le hicieron un lavado de estómago.. creo que algo está mal con su mentalidad. - Después de eso, Light palmeó el hombro de Iori. — Creo que deberías verla.
Iori se quedó en silencio por un momento. De hecho, después de que hablo con Mei se habia ido muy triste, tal vez su reacción fue por su causa.
— Ire a verla.
Iori se preocupaba por ella, Mei fue una buena compañera y siempre fue buena con el después de todo. Además que le hizo abrir los ojos y darse cuenta que estaba siendo engañado.
— Tal vez, podría ayudarla y encontrar un médico para que la ayude emocionalmente.
— Muy bien, déjame llevarte allí
Iori asintió y fueron directamente al hospital. Llegaron a la entrada del edificio de pacientes hospitalizados. Bajaron del auto, encontraron la sala y llamaron a la puerta. La voz ligeramente débil de Mei llegó,
— ¿Quién es?
Light también se sorprendió al escuchar esto.
— Yo y... Iori
Mei se incorporó de inmediato. Aunque su estado de ánimo se había estabilizado y aún estaba en mal estado. Tenia la esperanza que Iori la visitara y asi fue. Mei estaba allí con el pelo despeinado sobre los hombros. Cerró los labios ligeramente y el color de la sangre se desvaneció. Además de su piel blanca, se veía algo enferma y débil, delicada y lamentable.
Iori y Light entraron en la sala. Cuando la vieron sentada desganadamente en la cama, completamente diferente a la generalmente enérgica, suspiraron.
Light solo la saludo y salio de inmediato, sabia que ella queria estar a solas con el pelirrojo.
Mei miro a Iori, que estaba sentado a un lado.
— Sabia que vendrías a verme..
— ¿Te encuentras bien? - Iori luego se dio cuenta que era una pregunta estúpida y quizo arreglarlo pero ella respondió.
— Realmente no. - Mei bajó la cabeza y sonrió levemente: — No te preocupes, ahora estoy bien y no volveré a cometer una locura.
Iori no estaba muy familiarizado con este tono y se sintió un poco incómodo. Después de todo, solían ser amigos cercanos. Incluso si terminaron, no quería lastimarla.
— ¿Qué puedo hacer por ti?
Mei vio que Iori no parecía odiarla, así que levantó la cabeza, con un par de ojos hermosos y suplicantes.
— ¿Puedes estar aquí conmigo? ¿Para que pueda dormir bien? No he logrado dormir bien en mucho tiempo.. - Mei señaló lastimosamente sus círculos oscuros debajo de sus ojos. Iori solo pudo asentir y sentarse al lado de la cama.
Aunque todavía estaba lejos, ella estaba muy satisfecha. El pelirrojo se quedó con Mei por un tiempo, aunque ella le pidió que acostara a su lado y la observara dormir, ella no pudo evitar extender la mano y sostener la gran palma del hombre, tocando suavemente las huellas en ella.
— Iori, ¿me estoy volviendo loca? Estoy tan mal...
Al escuchar esto, Iori, naturalmente, no podía dejarla sola y no se atrevía a soltar su mano. Se sintió un poco culpable. Tal vez fue su falta de afecto lo que hizo que ella fuera quien era hoy.
— No te preocupes, estarás bien.
Iori no retiró la mano y dijo:
— Encontraré al mejor médico para tratarte. Solo relájate y no pasará mucho tiempo antes de que te recuperes
Mei se sintió aliviada después de escuchar esto. Sostuvo la mano de Iori y sintió sueño.
Después de unos minutos Iori se quedo al lado de Mei y se quedo dormido, ella aprovechó esto para tomar una foto del celular juntos y se lo mando a Athena, habia conseguido su contacto sobornando a una enfermera para que sacara su información ya que Athena se atendía ahi y se lo paso a la castaña.
En la imagen, Iori estaba acostado a su lado, durmiendo plácidamente. Tal vez asi dejaria a Iori y el volveria a ella, Athena no lo merecía.
En casa, Athena estaba aturdida con un plato lleno de galletas y chocolate mientras lloraba, tal vez era las hormonas de embarazo que la tenia en ese estado tan raro, estuvo asi durante mucho tiempo, cuando sonó el teléfono, lo levantó y lo miró. La imagen hizo que la taza de chocolate se cayera al suelo.
La imagen era muy llamativa, pero deslumbrante a los ojos de Athena.
Iori durmiendo al lado de Mei, se podria ver que hubo intimidad entre ellos ya que se veia el cabello revuelto de la chica.
Aunque no conocia ese número se trato de Mei que queria darle entender que la habia buscado.Tal intimidad fue el símbolo de su afecto por Mei, su ex novia. Iori se burló de ella y volvió con Mei, no quería seguir pensando en eso, pero no pudo contener la amargura en sus ojos. Al final, unas gotas de lágrimas brotaron de sus ojos.
Iori no creía en ella, odiaba su embarazo y queria alejarla de su bebé, ella borró la foto con manos temblorosas. Ahora que había entendido la situación actual, no había necesidad de guardar eso para romperle el corazón. Todo en el pasado se consideraría hecho debido a su estupidez. Ella no sería tan estúpida en el futuro.
Athena de repente se rió de sí misma, después de secarse las lágrimas, Athena comenzo a empacar sus cosas, ya no queria estar en ese lugar, no había necesidad de humillarse. Pidió un taxi y volvio de nuevo a la mansion Asamiya con sus pertenencias.
De repente pensó en lo que Kyo le dijo un dia cuando eran amigos en la preparatoria.
" Quiero que sepas que nunca voy a olvidarte Asamiya, siempre serás mi mejor amiga cuenta conmigo siempre"
Athena iba a llamar a Nikaido pero el ya habia hecho demaciado por ella y en este caso Kyo siendo la nueva cabeza del Clan podia ayudarla a enviarla al extranjero y comenzar una nueva vida con su hijo.
El contacto de Kyo era viejo, tal vez ni se acordaba de ella.
Kyo estaba en su despacho firmando unos papeles cuando contesto la llamada.
"¿Diga?"
"¿Kyo? Soy Athena.."
El se sorprendió a su llamado, se escuchaba que estaba en problemas. Por un lado estaba contento de volver a escucharla despues de años.
"Dime. ¿Estás en problemas? Dímelo y veré qué puedo hacer por ti".
" Estoy bien. Yo... Solo quiero preguntarte si puedes enviarme al extranjero sin que nadie lo sepa. "
" Por supuesto puedo enviarte en mi avión privado pero.. ¿Que esta pasando? "
Athena suspiró, debia decirle la verdad por otro lado Kyo sabia que debia ser algo importante ya que lo llamo después de años y su amistad terminó cuando ella empezó a salir con su rival.
" Estoy embarazada... Iori no cree que sea suyo y prometió que cuando naciera lo enviará lejos... por favor ¡Ayúdame!"
Kyo podía escuchar un toque de ronquera y agotamiento en la voz de Athena. No pudo evitar fruncir el ceño.
" Tranquila, me encargaré de ti. Nos vemos mañana".
Ante la amabilidad de Kyo, la psíquica accedió a reunirse en un restaurante mañana.
Kyo miró su teléfono móvil luego de colgar, habia creido todo este tiempo que Athena era una mujer feliz que disfrutaba de la vida y se habia olvidado de sus verdaderos amigos, el siempre la recordó con cariño a pesar de haber dejado de frecuentarla, ahora ella necesitaba su ayuda y el no la dejaría pasar, no importaba si tiene que enfrentarse a su antiguo rival.
Continuará...
