Cuando llegó Iori, la psíquica miraba aburrida por la ventana, no estaba de humor para ver la televisión y al notar la presencia del pelirrojo ella solo lo miró y luego miró hacia otro lado sin embargo tenia que hablar con el.
— ¿Podemos hablar? - Athena suspiró y miro a Iori.
— Ya lo estas haciendo ¿No?
— Si volviste con Mei, ¿Porqué me tienes encerrada? Tienes que dejarme ir..
Iori se burló. Sabía que no había otro pensamiento en la mente de esta mujer excepto salir de aquí.
Entonces, ¿a qué se refería cuando se preocupaba por él, lo amaba y se apegaba a él? ¿Estaba simplemente fingiendo?
Entonces realmente tuvo que admirar su actuación, que incluso lo engañó.
— Asamiya como dije, no puedes ir a ningún lado sin mi permiso.
Athena miro al pelirrojo y penso que era ridículo pensar que Iori la protegería a ella y al bebé. Se sento al borde de la cama.
— No podras mantenerme encerrada mucho tiempo, tarde o temprano alguien vendra y te denunciará por psicópata.
— ¿Psicópata?
Los ojos de Iori relampaguearon de ira al escucharla no tenía dónde desahogar su enojo asi que golpeó con fuerza el colchón al lado delado psíquica luego cerró la puerta y se fue enojado.
Al verlo irse, la psíquica se sintió aliviada, Iori ya no era el mismo que conoció, comenzaba a asustarla. Después de calmarse Athena se levantó lentamente de la cama, abriendo la ventana.
Esta vida encarcelada la estaba cansando.
— Señorita Asamiya, le preparé un jugo de frutas. - la empleada le dejo sobre la mesita de noche el vaso. — Es un dia precioso.
— Si lo es. - medio sonrió Athena, mientras bebía un poco de jugo. — ¿El ya se fue?
La empleada asintió, no entendia que habia pasado entre ellos pero nunca vio a la señorita sonreir.
— ¿Por qué no vamos a dar un paseo? -La criada pensó por un momento. — Las flores están en plena floración. Son tan hermosas - Athena pensó por un momento y asintió.
Era demasiado aburrido para ella quedarse en la habitación todo el día. Si salía a caminar, podría encontrar una oportunidad para escapar. Aunque era inútil, debería intentarlo. Los jardines de la mansión era espacioso y magnífico, donde se plantaban todo tipo de flores. La mayoría de ellos estaban en flor en esta temporada luciendo hermosos. Hacia tiempo que no apreciaba estas maravillas en su propia casa.
¡Qué belleza!
Nikaido desde su auto vio a Athena junto con una mujer mayor de lejos, habia estado preocupado por Athena ya que no respondía sus llamadas y decidió ir a buscarla al departamento de Iori pero se habia cansado de llamar al departamento y nadie contestaba, una vecina le dijo que habia escuchado decir a la psíquica que volvería a su hogar, el rubio entendio que hablaba de la mansion Asamiya. Cuando estaba llegando vio el automovil del pelirrojo saliendo a toda velocidad, se notaba enojado. Algo no andaba bien.
Athena inconscientemente miró hacia arriba y descubrió que había un auto allí, pero estaba mayormente escondido por los árboles y las flores. Miro con atención, era el auto de Nikaido.
Athena contuvo la emoción, era el. Su amigo. Cerro sus ojos y se concentro para poder hacer telepatía con el, sus poderes no estaban respondiendo últimamente pero debia intentarlo.
"Benimaru.."
El rubio abrió sus ojos al escuchar la voz de Athena en su mente.
"Athena ¿Estas bien?"
Ella sonrió habia hecho contacto con el a través de la telepatia, al parecer la empleada no se habia dado cuenta.
"Si no te preocupes, pero Iori me tiene encerrada en mi propia casa ¿Puedes creerlo? "
Nikaido vio que había mucha seguridad que rodeaba la casa.
"Tranquila te ayudaré a salir de ahi, espera algo se me ocurrirá "
"Gracias amigo"
La noche llego y la empleada estaba preparando la cena cuando ese momento, un automóvil delivery de delicias dulces se detuvo frente a la puerta. Cuando los guardaespaldas descubrieron que no era Iori, se pusieron alerta. Sin embargo, un repartidor salió del auto y entregó una porcion de torta.
— Esto lo envía el señor Yagami a la señorita Athena. Por favor recibalo.
Los hombres del Yagami estaban confundido, después de pensarlo, no había mucha gente que supiera lo que sucede aquí, tal vez el Señor Yagami queria complacer a la señorita entonces decidieron recibir el paquete y se lo enviaron a Athena.
A Athena no le importó mucho cuando lo vio. Pero el olor a chocolate había ido despertando su apetito, así que abrió la bolsa con cuidado.
Entonces cayó una nota de la bolsa.
" Soy Nikaido, lee con atención este es mi plan ..."
Al leerlo, Athena abrió ampliamente los ojos, no creyo que Benimaru actuara tan rápido. Estaba conmovida y se sintió esperanzada rápidamente rompio la nota y la arrojo a la basura.
El plan de Nikaido...
Se comió la porción de torta mientras pensaba, de acuerdo con este plan, ella realmente podría escapar. ¡Tenía que intentario.
Después de media hora Iori salio de la oficina y no estaba de humor para ir al departamento, quería salir a tomar con Light, pero no pudieron localizarlo. Inconscientemente condujo hasta la casa de Asamiya, al ver esto, Iori no pudo evitar fruncir el ceño. "¿Por qué estoy aquí de nuevo?"
Originalmente, quería dejar a la psíquica sola durante unos días, pero inconscientemente, vino aquí de nuevo.
Iori no se bajó. Miró hacia la habitación del segundo piso donde estaba Athena. La luz estaba encendida y la cortina se abrió. Desde este ángulo, pudo ver una figura esbelta caminando en la habitación.
Salió de su vehículo y entro a la casa mientras sus hombres lo saludaban con respeto, aunque no tenia planes de subir las escaleras, pero cambió de opinión. "Iré por un momento".
Iori subió las escaleras y abrió la puerta, ella se estaba peinando mientras pensaba en el plan de Nikaido. Cuando escuchó el sonido y se dio la vuelta, descubrió que era el pelirrojo, y un rastro de miedo brilló en sus ojos, rápidamente ocultó su temor y sonrió de mala gana.
— Hey.. hola.
Iori notó que estaba inquieta y entrecerró los ojos.
— ¿No... quieres verme?
Athena no dijo nada. Incluso si ella no quisiera verlo, ¿Vendria?
— No es eso..
— ¿Qué estabas pensando? - Iori se acercó, tomó el peine de la mano de la psíquica y la miró con curiosidad.
Ella habia terminando de ducharse y había una leve fragancia floral en su cabello. Su cabello era muy suave y suelto, lo que la hacía lucir más encantadora. Iori no pudo evitar tocar su suave y sedoso cabello. Era gentil, como cuidar un tesoro. Por un momento, Athena casi se quedo encantada.
Sin embargo, rápidamente apretó los dedos y evitó perderse en esta ternura temporal.
— En nada.. -cambió de tema. — La empleada Dina hizo la cena por si deseas comer algo.
Iori notó que se estaba poniendo nerviosa, por lo que bajó la cabeza y la tomo de la barbilla.
— Te ves bella cuando te sonrojas.
La cara de Athena se puso roja de repente y suavemente quitó la barbilla de la mano del hombre. — Es que hace calor aquí..
Iori resopló, aunque ella no lo admita lo quiere, después de todo lo que vivieron juntos ella no podia haber fingido tan bien, al menos no cuando le hacia el amor y la hacia gritar su nombre mientras lo abrazaba. En esos tiempos en donde era feliz, por el momento era mejor dejar pasar el tiempo hasta que ella vuelva a el de buena manera. Pensando en el bebé de Kyo Iori frunció el ceño y se sintió molesto.
— Estoy cansado. Quiero dormir. - Iori apagó la luz y sostuvo a la psíquica en sus brazos. El elegante aroma de su cuerpo relajó su enojo, sintió sueño y se quedó dormido.
Ella no cerró los ojos todavia. Miró la luna que se veía por la cortina y brillando en la habitación, luciendo confusa y tranquila, con el aliento del pelirrojo y no pudo evitar sentirse fascinada por un momento. Si pudieran permanecer juntos para siempre así, ¿sería un final feliz?
Pero al final, todo esto fue solo su fantasía.
Athena se dio la vuelta y miró a Iori quien se quedó dormido. Incluso cuando dormia todavía se veía serio y autoritario. Pero sus ojos parecían más suaves. Ella no pudo evitar tocar el punto medio de sus cejas. Tal vez fue porque Iori a menudo fruncía el ceño, incluso si se quedaba dormido, tenía algunas arrugas entre las cejas.
"Iori... En realidad, yo..."
Athena bajó los ojos.
"Me gustas, pero después de todo, no estamos en la misma página".
Athena sintió que Iori no la amaba, solo estaba obsesionado con ella y nada más, un juguete al cual un dia se aburriría porque ambos eran diferentes pero aún asi no pudo evitar enamorarse de él.
Cayendo en su ternura y agresión una y otra vez, tenía muy claro que si seguía con el correría el riesgo de ser separada de su hijo para siempre.
No podía dejar que eso pase, por lo tanto, tiene que irse. Incluso si no quería irse, tenía que hacerlo. Ella pensó con un rastro de tristeza en sus ojos. Quizás, este fue su destino, pensando en esto, Athena cerró los ojos y se quedó dormida en los brazos de Iori.
Al día siguiente, la luz del sol penetró en la habitación a través de la cortina despertando al pelirrojo, cuando movió el brazo, descubrió que ella se quedó dormida en sus brazos con un fuerte apego. Inconscientemente, el se detuvo. Tal vez fue porque la atmósfera era demasiado hermosa, o tal vez porque desde que llegaron aqui no tuvieron un momento tan pacífico, no pudo soportar perturbar esta sensación de belleza y comodidad.
Sin embargo después de unos minutos mas, ella desperto y miro al pelirrojo ¿Cómo puede lucir bien incluso a la mañana? luego parpadeo y se dio cuenta de que Iori no podía mover los brazos por su culpa.
— Ah, lo siento
La cortesía de Athena hizo que Iori volviera a la realidad. Se levantó.
— No te preocupes.
Con una conversación tan corta, los dos parecían extraños el uno para el otro. Después del desayuno con Athena se apresuró a ir a la empresa.
Athena lo vio irse junto a la ventana. Por alguna razón, se sintió un poco molesta. Este, este podría ser el último vistazo ...
Según el plan de Nikaido, se iría esta noche, tal vez no se vuelvan a encontrar en el futuro.
...
