Recuerdos.
Pensamientos.
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Capítulo 4
De repente con la llegada de Kiba todo parecía tornarse más frío y tensionado... Como si el tiempo se hubiese parado ante todos en aquella habitación mientras que Hinata sintió el pronto desmayo venir por ella.
Solo quería salir huyendo con su bebé.
Con una gélida expresión Sasuke miró al hombre que recién atravesó la puerta y lanzó una pequeña risa siniestra.
— Tú eres la que no sabe con quien se metió... me conocerás Hyuga. - dando media vuelta caminó molesto hacia la salida del cuarto donde se cruzó con Kiba y compañía. — Deduzco que tienen buenos abogados. - miró de forma altanera al joven castaño mientras continuaba su caminata hacia la salida del hogar. — Los van a necesitar. - sonriendo de manera soberbia finalmente el Uchiha salió directo a la calle.
El Inuzuka que lo siguió hasta la salida observó la partida de Sasuke apretando los puños con rabia, ya se imaginaba lo que venía, sabía con certeza que el padre de Hiro formaba parte del clan Uchiha pero no se imaginó que precisamente fuese su antiguo compañero de universidad con quien se graduó al mismo tiempo. Increíble Hinata... no solo pasé el infierno de soportar a este imbecil durante años sino que ahora al parecer somos cercanos... ugh - sacudió su cabeza al sentir un escalofrío recorrer su espina.
Despejando aquellos pensamientos siguió con desagrado el coche del Uchiha hasta verlo desaparecer entre los demás autos.
Resopló cansado. Por lo que Hanabi le había resumido, su amiga salió muy herida del fugaz romance que vivió con el misterioso padre de Hiro, que estuvieron juntos hace varios meses atrás durante el verano y al parecer todo había terminado ahí.
Kiba no podía parar de pensar que aquello en parte fue su culpa por no saber cuidar mejor a Hinata, él sabía que su hermana del corazón era frágil ante los sentimientos pero nunca se imaginó que la podrían dañar de esa manera. Tomando un gran respiro comenzó a caminar hacia la habitacion donde estaban las mujeres y su sobrino, probablemente debía hablar con Neji para que se ponga al corriente con todo.
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Sasuke caminaba de un lado al otro con un vaso de whisky escocés en mano, todavía vestido con el traje negro del trabajo tomó un largo trago del líquido pensando cómo demonios todo cayó sobre sus hombros y ahora al parecer tenía un hijo con aquella Hyuga.
Un hijo... - suspiró con una sensación rara en el pecho parecida a la emoción.
Mientras tanto Naruto miraba el desorden que había en la sala, parecía que un huracán pasó por allí... supuso que el moreno decidió descargar toda su furia y frustración contra el living de su casa dejando todo prácticamente destrozado, tenía suerte que Sakura todavía estaba fuera del país.
El Uchiha detuvo su rabioso caminar y de un sorbo se bajo el resto de la fuerte bebida, ni siquiera pestaño ante el líquido quemando su garganta. Era una locura que aquella conejita asustada ahora mismo le prohibiera ver a su hijo, le parecía una acción totalmente egoísta de su parte no dejarlo formar parte de la vida del pequeño.
El nunca recibió ninguna bendita carta ni siquiera un maldito e-mail o llamada de ella, y de todas formas ¿quién demonios enviaba cartas en pleno siglo veintiuno? Era una total mentira su versión. Debía estar mintiendo no había otra razón para inventar semejante historia.
— Hey teme..- saludó un rubio quien se encontraba esquivando el desastre que era el living, ignorando los cracks que se escuchaban por los vidrios rotos en el suelo Sasuke se sentó sobre el sofá y comenzó a desajustar su corbata con cansancio. Sacando su teléfono celular del bolsillo marcó un número y esperó respuesta.
— Si, quiero que contactes a Naori y a Shisui. - el rubio miraba con cara preocupada a su amigo charlar por el teléfono pues conocía esos nombres y sabía lo despiadados que podían ser en su trabajo. — Si, diles que son asuntos familiares importantes. No le digas a Itachi que los convoque. - sin más el de ojos oscuros cortó la llamada y revoleó el aparato contra el sofá en frente suyo. — Le voy a quitar mi hijo a esa mentirosa.
— Sasuke cálmate no sabemos bien como se dieron las cosas. - Naruto sintió la culpabilidad subir por su garganta, él fue quien abrió su bocota en primer lugar sin siquiera pedir permiso. La chica Hyuga era de su aprecio y prácticamente la conocía hace varios años... aún así no pudo ocultarle su descubrimiento a su hermano, el debía saber que tenía un hijo. — También recuerda que no estas lidiando con cualquier persona estamos hablando de Hinata-chan no voy a permitir que le hagas daño. ‐ Suspiró con pesar y se sentó en el sillón enfrentado a su amigo. — A pesar de eso también su familia es importante, los Hyuga tienen el mismo o hasta más poder que ustedes. Piensa bien lo que harás.
El silencio reinó por unos cuantos minutos en la habitación.
— Ambos salimos durante esas vacaciones en la playa. - Sasuke reavivó la conversación. Sirviéndose más whisky fue en busca de otro vaso y le ofreció a su amigo, el rubio dudoso aceptó el trago más por compromiso que por ganas pues eran recién las cuatro de la tarde. — Pasamos un buen momento.
Naruto sorbio un poco del licor degustando el amargo sabor y sintiendo arder su garganta. Pensó en las razones por las que algo evidentemente salió mal entre sus amigos. — ¿Y si para Hinata no fue solo un buen momento? Teme conozco a Hinata-chan no es una chica que tiene aventuras de verano y lleva una vida como la tuya.
Sasuke pensó en lo dicho por el rubio ¿por qué la Hyuga se comportaba tan agresiva en su contra? Cuando pasaron esos días juntos fue una mujer maravillosa, era inteligente, timida y dulce, en la cama se volvía coqueta y eso le encataba al moreno. En sus recuerdos aparecía la imagen de una Hinata mirándolo con ojos dulces enfundada en ese vestido corto blanco ajustado a su cuerpo que lo hacía delirar de deseo por ella. ¿Por qué no le dijo sobre Hiro?
— Ella nunca se portó cursi ni romántica. - respondiendo la pregunta de Naruto se volvió hacia él para llenar nuevamente su vaso. — Nunca me reclamó algún título ni tampoco me dijo un te quiero u algo por el estilo. - tomando nuevamente se recostó contra el enorme sofá gris. — Créeme dobe sé cuando las mujeres quieren algo más no soy tarado como tú.
— ¡Oye! - indignado el rubio estaba a punto de soltarle el típico discurso sobre ser un mal amigo pero se detuvo.
El moreno echó su cabeza hacia atrás sobre el respaldo y resopló, nunca le diría a nadie que Hinata fue quien lo dejó plantado. Durante aquellas vacaciones pasaron días fantásticos e intensos. Paseaban juntos, iban a la playa o a veces se unían en plan amigos para juntarse con Naruto e Ino... En las noches la pasión los desbordaba y en la mañana desayunaban juntos planificando el resto del día, luego simplemente una mañana despertó y la chica no estaba más. La recepcionista le confirmó que hacía no más de dos horas la de mirada perlada había retirado su suscripción del hotel y pedido que llevarán todo su equipaje al aeropuerto. Se había ido sin despedirse y el moreno de conclusión sacó que aquella joven se arrepentía de su aventura con él, por favor ¿quién en su sano juicio se acostaba con su rival en marketing y con el tipo que supuestamente le hacia la vida imposible a su familia?
Repentinamente vió a Naruto pararse y salir hacia la entrada, al parecer el timbre estaba sonando y perdido en sus pensamientos no lo escuchó.
— ¿Qué hay Naruto? - la voz de Shisui se escuchó dentro del departamento sacando por completo a Sasuke de su transe. — Hey! - pegándole un empujón en el brazo, el de cabello ondulado saludó con gracia. — Me avisó tu asistente que me necesitas, Naori se quedó resolviendo unos asuntos legales del buffet en la empresa, espero no me hagas perder el tiempo primito ¿Cuáles son las novedades? - el menor de los Uchiha le dirigió una mirada a Naruto quien comenzó a contar el contexto del por qué la llamada a los dos mejores abogados que tenía la empresa.
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— Wow.
Shisui no podía creer lo que el rubio le contaba. Por un lado se encontraba satisfecho al saber que su primo parecía haber encontrado algo por lo que vivir además de la empresa. Su vida no parecía muy alegre desde que su padre lo obligó a cumplir con el acuerdo de los Haruno casandolo con la hija de ellos, pero también comprendía que todo el desastre legal que parecía estar por explotar no era bueno para nadie.
— Ya. - mencionó ordenando sus ideas luego de oír la historia completa. — Si esto es tal como me lo están diciendo podrías plantarle una demanda tan grande como tu cara de amargado. - los tres hombres estaban sentados bebiendo y poniendo las cartas sobre la mesa. — ¿Tú te enamoraste de la Hyuga?
La pregunta de su primo lo sacó de onda, claro que no tuvo malditos sentimientos por la Hyuga o de eso se convenció antes de poner un pie en Japon nuevamente.
— ¿Al menos te gustaba o lo hiciste por capricho? - Shisui lo observó fijamente.
— Tsk claro que me gustó idiota sino esto no hubiese ocurrido en primer lugar. Es hermosa y me atrapó que no fuese una hueca sin neuronas lo cual es raro ver en las mujeres de nuestro entorno hoy en día. - fastidiado se sostuvo la cabeza con ambas manos. — Nunca me enamore, tampoco podría hacerlo de alguien como Hinata. - su comentario sonaba déspota y con mala intención pero era todo lo contrario.
La chica era joven, bella y con un futuro brillante por delante. Los medios la adoraban por su gentil y dulce corazón, desbordaba honestidad y dulzura por cada poro de su piel, ellos no iban a funcionar como pareja y tampoco veía un futuro con sus familias aceptando tal unión. Pensar en todo eso le daba un gran dolor de cabeza, el nunca confundió sexo con sentimientos, especialmente porque Sasuke Uchiha carecía de lo segundo.
— Haremos esto. Intentarás contactar nuevamente a Hinata y si se niega como hoy... buscaremos una solución legal.- Shisui se levantó y comenzó a recoger los papeles que había apoyado en la pequeña mesa ratona del living. — Debo decir que estoy anonadado con la noticia de un nuevo Uchiha en el clan. - riendo por lo bajo terminó de juntar los papeles y se dirigió a la salida. — Ja, Itachi se muere y a tu padre con esta noticia lo dejas paraplejico del disgusto. - riendo chocó el puño con el rubio y luego hizo lo mismo con el menor.
— Suerte primito la necesitarás.
— Tsk. Vete a la mierda Shisui.
Antes de que el menor le revoleara el vaso de whisky el simpático hombre saludó con un movimiento de manos y se despidió de ambos chicos.
— Volveré a buscar a la Hyuga, si se vuelve loca como hace un rato nos tendremos que ver en la corte, Hiro es mi hijo también y no voy a permitir que me prohíba verlo.- tomando lo último que quedaba en su vaso también se levantó del sillón y se dirigió a su habitación.
Naruto escuchó todo inusualmente callado desde una esquina, sacó su teléfono y observó los mil mensajes que su novia le dejó, lo guardo nuevamente ignorándolos. Estaba ofendido con Ino, en todo momento lo supo y no fue capaz de comentar nada, aunque también la entendía después de todo Hinata era como su hermana y el sabía que su novia era la persona más leal y compañera.
Volvió a suspirar y se encaminó a la salida. — Debo irme a tratar de componer las cosas con Ino, mantenme al tanto teme ¡y no hagas locuras! - gritó desde la puerta.
Sasuke que había encendido la ducha ni siquiera volteó su rostro hacia la estridente voz de su amigo, oyó como la puerta fue cerrada y posteriormente el rugido de un motor vehicular de fondo. Él continuaba analizando y pensando en las razones por las cuales Hinata mentiría sobre su hijo. Sorpresa, ninguna cuadraba.
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Un nuevo día se alzaba para los mortales y en la cocina se encontraba Hinata con sus amigas intentando hornear un pastel. Luego del incidente con el Uchiha su hermana e Ino decidieron pasar la noche en su casa debido al estado nervioso en el que terminó al saber que podrían estar en problemas judiciales con el padre de su bebé.
Mientras Hanabi trataba de poner harina en el bowl verde para postres, Ino preparaba el relleno dulce de chocolate y frutillas para el pastel.
Hiro que estaba en los brazos de su madre jugueteaba con el largo cabello sedoso de ésta intentando jalarlo con diversión, la joven observaba a las dos mujeres trabajar en la cocina mientras ella cargaba a su bebé meciéndolo con suavidad.
Los minutos continuaron pasando y la charla hizo presencia entre las tres mujeres, en ese momento ruidos en la entrada se escucharon cuando Kiba cruzó la puerta acompañado de Naruto. Dicho rubio mostraba una seriedad inusual en su rostro, era de conocimiento público que el Uzumaki vivía con su característica sonrisa plasmada las veinticuatro horas del día pero ahora se mostraba de un humor calmado y observador. Hinata decidió no preguntar sobre eso dado que imaginaba el por qué de tal situación, la visita de Sasuke le daba una idea.
El rubio saludo a las mujeres y no se quedó mucho tiempo allí, solamente pasó a buscar a su novia, se despidieron prometiendo cenar en la semana y se fueron dejando a las hermanas junto con el castaño.
— Ugh soy la peor cocinera del mundo. - pronunció Hanabi revoleando el trapo de cocina contra la mesada. Kiba reía al verla cubierta de harina, la Hyuga lo miró con enojo fingido. — Solo tú puedes pedirnos un pastel cuando hay millones de cosas por hacer. - haciendo pucheros la chica siguió revolviendo la masa de dudosa consistencia. — Mínimo podrías ayudarme. - señalandolo con la espátula de plástico cubierta de producto, el Inuzuka suspiró con gracia por el temperamento impaciente de su novia y comenzó a colocarse un delantal blanco floreado para sumarse a ella.
Ambos siguieron con la preparación, las risas se escuchaban por toda la casa y mientras la pareja se divertía agregando más cosas a la receta Hinata comenzó a retirarse lentamente para no interrumpir a su hermana y amigo, ya bastante tenían con cuidarla y ayudarla con Hiro como para que también les invadiera su privacidad.
Recordó cuando Hanabi un día al azar se sentó a comer con ella en su antiguo departamento y le soltó de golpe que tenía sentimientos por Kiba. En ese momento todo fue muy raro porque, está de más decir que ver a tu hermanita con tu mejor amigo juntos no era exactamente lo que uno espera, pero Hinata nunca vió tan avergonzada y tímida con algo en su vida a la menor, entonces decidió alentarla en su conquista hacia el Inuzuka. Al tiempo de probar salir juntos rápidamente formaron la relación que actualmente tenían, aunque todavía ninguno blanqueó nada en la empresa, la gente no era ciertamente tonta y sospechaban que un vínculo más fuerte había entre ellos pues las visitas seguidas de Kiba a la oficina de la Hyuga no eran secreto de nadie. También cada tanto el sector de recursos humanos en Hyuga's Company recibía la visita de Hanabi quien caminaba directo a la oficina del muchacho para pasar horas encerrados haciendo quién sabe qué.
Llegando al final del pasillo Hinata vislumbró la habitación de Hiro y rápidamente entró y cerró la puerta con su hijo abrazado a ella. Apoyó suavemente al pequeño sobre la cuna quien estaba semi dormido frotándose los ojitos. La chica acercó su mano y comenzó a darle cariños suaves observando cada movimiento que su niño hacía. Hiro empezó a revolverse ante el toque de su madre y parecía estar despertando completamente, mirando a la joven con sus enormes ojos negros Hinata sintió derretirse de amor.
— Hola Hiro soy mamá. - comenzando una conversación con su hijo la mujer tomó un bonito peluche de zorro que su tío Naruto le regaló en la fiesta de bienvenida y mientras el pequeño trataba de pellizcar el tierno peluche la Hyuga reía ante las ocurrencias de su bebé.
Dejando el juguete dentro de la cuna para que el infante se divirtiera aprentandolo con sus manitas, Hinata se puso a recordar el por qué abandonó a Sasuke aquella mañana en el hotel que ambos ocupaban.
Ella no estaba segura de lo que el Uchiha sentía por su persona y tampoco tenía la valentía para enfrentar sus propios sentimientos los cuales estaban llenos de duda, entonces abrumada por su corazón y pensamientos decidió darse espacio y esperar a que él la buscara en Japón, lo cual claramente no sucedió y la mujer finalmente confirmó que durante esas semanas sus sentimientos no eran recíprocos provocando que la tristeza la abordara, se sintió tonta por tener la mínima esperanza con alguien como Sasuke Uchiha, un hombre que tenía un sinfín de mujeres desfilando tras él ¿por qué la elegiría a ella? No tenía nada especial o fuera de lo común, si, claro que era bonita pero nada se comparaba a las conquistas usuales del moreno.
Semanas después ocurrió lo del embarazo, ella lo comprobó y antes de darle la noticia a su propia familia le escribió la carta solo para lograr que tiempo después no se dignara a darle una respuesta.
Contemplando a Hiro la mujer admiró la blanquecina piel de porcelana, los ojos de un profundo negro y el cabello oscuro azabache de su pequeño. Rió para sus adentros, ni siquiera había sacado el tinte azulado que tenía ella en algunas partes de su cabellera y por un momento se arrepintió de no haber dejado a Sasuke cargar al bebé o si quiera conocerlo... pero pronto recordó lo difícil que fue para ella atravesar aquel período sola y simplemente el arrepentimiento se esfumó.
— Vas a ver que no necesitaremos a papá, en su lugar tendrás tíos que te querran muchísimo, ellos te adorarán tanto como yo. - mirando nuevamente a su hijo Hinata suspiró. — Ay bebé por qué debes parecerte tanto a él eres una pequeña copia suya. ‐ riendo bajito la mujer pellizco las regordetas mejillas del infante provocando que el niño compusiera una típica mueca muy parecida a las de Sasuke. — No puede ser eres un pequeño emo rebelde. ‐ embobada con su hijo siguió dándole caricias en su cabecita.
Pensativa y con la nostalgia persistiendo decidió que no podía dejar que sus sentimientos siguieran allí, admitir que se había enamorado de Sasuke fue un proceso dificultoso y se triplicó al saber que para el moreno no fue más que una aventura de la larga lista. Él no podía acercarse a su hijo, no era una buena persona. Sabe que ella también actuó de manera cobarde en aquella carta, además de informarle sobre su embarazo también confesó sus sentimientos hacia él, sabe que debió haberse presentado en su puerta y afrontar a su corazón pero la cobardía y el miedo al rechazo fue demasiado.
Rió irónica ante su tonta imaginación y esperanza. Pensó que enviando aquella confesión en papel, el rechazo dolería menos pero se equivocó tanto que quiso desaparecer. Se esperó todo menos el silencio que recibió, ese hombre parecía no tener sentimientos, disfrutaba de jugar con las personas a su antojo tal y como Kiba le había dicho varias veces.
El Inuzuka quien compartió clases con el moreno presenció como usaba y descartaba mujeres durante la etapa universitaria.
Y si, claro que era cruel separar padre e hijo pero Sasuke nunca sería un buen progenitor para Hiro.
De pronto sintió una caricia con suavidad en su dedo y la vista de la joven se volvió vidriosa. — Lo siento tanto bebé por no poder darte un padre pero verás que seremos muy felices. - aferrando su mano con la de su criaturita se sentó en la silla mecedora junto a la cuna.
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Notas finales:
Holaaa! ¿Cómo va? Espero que bien :) Capítulo más larguito de lo usual ojalá no les disguste.
Me alegro que les agradara el anterior capítulo, estoy trabajando bastante en la parte de estructura en cada capítulo intentando dar una mejor redacción en cada párrafo, yo personalmente me gusta mucho que la lectura sea llevable y amena así que ando intentando plasmar eso, aunqueeee no se que tan bien me está saliendo..
Bien, leí algún que otro comentario donde preguntaban por Itachi y lamento con el corazón decirles que tal vez no este tan involucrado como crei que sería al principio del fic. Decidí simplificar un poco la historia ya que apenas publiqué el primer cap dije que sería un fic de tal vez 10-15 capítulos... o sea que esta historia lleva una trama dentro de todo simple y entonces llegue a la conclusión que no puedo meter a mi amado Itachi con la idea que tenía en mente para su personaje... peeero no desesperen jugará un papel importante para lograr que Sasuke empiece a empatizar y darse cuenta que Hinata no es mala como el cree, probablemente aparezca en el próximo capítulo.
De verdad siento mucho haber cambiado de idea pero por el momento no puedo darme el lujo de escribir un long-fic digno de un triángulo amoroso, aunque esta en mi mente y probablemente comience a escribir borradores para ver como resulta... Sin más que decir me despido.
Les agradezco millones los comentarios y follows a la historia, soy bastante insegura al escribir y ver el apoyo que este fic está teniendo me pone muy contenta y motivada. Muchísimas gracias amores!! Nos leemos pronto 3.
