Recuerdos.
Pensamientos.
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Capítulo 8.
— Dime dónde está la carta Sakura déjate de estupideces. - murmuró en un tono bajo que denotaba un gran enojo.
— S-sueltame Sasuke-kun me estás la-lastimando. - el agarre del chico se afianzó todavía más luego de oírla y Sakura creyó escuchar a su muñeca gritar, sin querer soltó la costosa valija que traía en la otra mano provocando que el ruido llamara la atención de algunas personas que circulaban por allí.
Al ver esto Sasuke la soltó sólo para tomarla nuevamente del brazo y comenzar a caminar hacia la salida, bueno él caminaba y la joven parecía ser arrastrada a su ritmo...
Luego de aquella mañana un tanto complicada Hinata se quedó con su bebé en la habitación durante el resto del día, apenas salía para buscar cosas necesarias y rápidamente se encerraba con Hiro.
Ino suspiró, en una hora vendría Neji para hablar con su amiga y de paso cenar con los presentes en la casa. Kiba salió a comprar bebidas acompañado de la Hyuga menor así que estaban solas en el hogar.
Mientras revisaba los deliverys disponibles para aquella noche recordó el estado taciturno con el que Hanabi había salido de la habitación, al parecer la charla con Hinata fue muy importante por lo que nadie hizo ningún comentario hasta que media hora después Kiba interrumpió el silencio preguntando por qué la peli azulada no salía para almorzar junto a ellos. La castaña les explicó muy por encima su opinión acerca de la situación e Ino no pudo más que comprender a la chica. Hanabi estaba velando por su sobrino, claro que apoyaba a su hermana incondicionalmente pero su prioridad era el infante y en algún punto la Yamanaka también estuvo de acuerdo. No es que buscaban entrometerse en la vida de Hinata ni mucho menos verle sufrir pero una amiga real siempre trataría de indicarte el mejor camino a tomar, aún cuando este no era el más satisfactorio. La menor también les comentó que Neji parecía haber contactado con ella hacía no más de diez minutos diciendo que tenía información importante, que vendría un rato antes de la cena para que lo charlasen.
Suspiró nuevamente marcando el número de un restaurante lindo y sabroso.
También recordó que Kiba reaccionó de una manera no tan civilizada, le echaba en cara a la joven Hyuga que no debía interceder por Sasuke o si quiera plantear la posibilidad de que Hinata le permitiera estar cerca de Hiro, según el Inuzuka, Sasuke sería un padre fatal.
Pero bueno... todavía faltaban cartas por jugar y situaciones que aclarar.
El tono de llamada se cortó y recibió un saludo. — Hai. Si, quería encargar una cena para cinco. ...
La pareja recién salida del aeropuerto ahora se encontraba abandonando el auto del moreno que se estacionó frente al hogar de ambos. Un departamento lujoso de colores neutros se alzaba frente a ellos, la arquitectura era preciosa y minimalista. Sakura recordaba el día que ambos visitaron varios espacios y rápidamente ella se enamoró de la que actualmente era su casa.
La mujer bajó del automóvil temblando levemente, ajustó su vestido y miró hacia el cielo que comenzaba a oscurecer. Se podía percibir una suave brisa otoñal en el aire trayendo un ambiente fresco y agradable, aunque para la pareja parecía todo lo contrario, ambos caminaban rígidos y manteniendo una distancia prudente entre ellos.
Sasuke entró primero con la valija de la joven y esperó hasta que ella hiciera lo mismo.
— Sasuke-kun. - la mujer lo miró con insistencia. Bajó la vista a su reloj de plata y notó que pronto sería la hora de la cena. — ... Quieres... ¿quieres algo de comer? Puedo preparar algo, podríamos cenar junt-
— Sakura, no lo volveré a repetir. - le advirtió de forma seca y fría.
Apretó los puños sintiéndose una tonta, los ojos le picaron al recordar como la trató en el aeropuerto.
— ¿Tú robaste una carta a nombre de Hinata Hyuga? - preguntó.
Con un lento caminar se posicionó frente a la pelirrosa mirándola de forma furiosa.
Sakura parpadeó confundida y su mandíbula se tensó, los ojos color jade se movieron de forma nerviosa y Sasuke supo que estaba en lo correcto, ella sabía algo.
— ¿Dónde está la carta? ¡¿Cómo demonios se te ocurrió hacer tal cosa Sakura?! - la sangre del Uchiha entró en estado de ebullición. No podía creer lo imbécil que fue pensando que Hinata le estaba mintiendo, se sintió un idiota, necesitó que su hermano le revolease las pruebas a la cara para poder darse cuenta. Su furia iba en aumento.
— ¡Estábamos a semanas de casarnos Sasuke! ¿Qué pretendías que hiciera? ¡¿que te dejara caer en manos de otra luego de luchar tanto por ti?! - agitada la de ojos color jade lo enfrentó desbordada. — Te amé y te amo sin reparos desde que te conocí, te perdoné esa aventura que tuviste con aquella mujer con tal de casarnos y ser felices. No iba a renunciar a ti por una estúpida carta. - mencionó exaltada aunque mantenía distancias con el moreno, parecía que explotaría en cualquier momento.
— No estábamos a semanas de casarnos no digas estupideces ni siquiera estaba arreglado el compromiso en ese momento tú decidiste apurarlo y ahora veo por qué. - viendo el rostro de la mujer no pudo más que sentir un ligero desprecio. — Lo nuestro nunca estuvo destinado a ser. - respiró buscando calmarse. — sólo por cuestiones de dinero ocurrió pero tú decidiste inventarte un cuento de hadas y amor y toda esa estupidez. - la chica abrió los ojos con dolor empañados en llanto. El recuerdo de aquel día vino volando a su cabeza.
Cuando Sakura recibió esa carta fue pura y exclusiva suerte, ese día se encontraba tonteando por la mansión Uchiha pues su padre debía tratar asuntos con aquella familia y recordó estar paseando por el enorme living cuando la puerta fue abierta por una de las muchachas que realizaban el aseo. Rápidamente se acercó de curiosa y notó que estaban recibiendo paquetes y correo semanal.
— Señorita esta carta tiene un sello que indica necesita ser firmada para entregarse. - comunicó el joven cartero.
— ... ah.. joven yo no tengo permitido tal-
— ¡Oh dejame recibirlo! no creo que a Mikoto-sama le moleste. - sonriendo la pelirrosa interrumpió la conversación y se acercó hacia la entrada con curiosidad, notó el fino sobre que el hombre cargaba y procedió a firmar el registro.
Con el sofisticado papel en manos decidió llevarlo hasta el despacho de la primera planta para que pudieran notarlo fácilmente pues parecía importante.
Sakura sonrió mientras atravesaba los pasillos repletos de fotografías familiares donde se podía observar a Sasuke de pequeño y también a Itachi. En algunos cuadros aparecía la familia completa y en otras sólo Fugaku y Mikoto. Suspiró de manera soñadora... amaba esa casa, ella tenía la esperanza de que algún día tendría algo así con su querido Sasuke-kun.
Dando pequeños saltitos llegó hasta el despacho y dispuesta a dejar el sobre, antes de apoyarlo sus ojos lo analizaron con detenimiento, realmente era un diseño precioso, curiosa volteó el papel y con emoción notó el sello con el que parecía estar sellada la carta, parecía ser... ¡¿oro laminado?! no podía ser...
Con entusiasmo pasó el dedo por donde el líquido seco impedía que el sobre se abriera, era exquisita aquella forma de mandar misivas. Sonrió como una niña pequeña y nuevamente rasco la parte sellada para sentir la textura agradable provocando que el material se despegará y sin querer se abriera.
Oh no.
¡Dios! Sin querer había abierto un sobre que parecía ser importantísimo y... ¡ahora la tacharian de chismosa!
Bueno sí lo era pero eso no indicaba que todos debían saberlo, en especial la familia de tu futuro amor.
Notó el sobre abierto que contenía una carta escrita a mano y su yo interno gritó fascinada. Ya nadie enviaba cartas de ese estilo y aquella caligrafía parecía ser tan preciosa que husmear le pudo más y terminó sacando el papel que habitaba dentro del sobre. Si tan solo supiera que aquello sería su perdición...
— ..Sasuke-kun... - susurró volviendo a la realidad, buscó acercarse a él tratando de que ambos hablaran civilizadamente. — No tiene por qué importarnos esa carta... yo...yo puedo perdonarte que hayan habido otras antes de mi, nosotros podemos... -alzó su mirada hacia la de él con esperanza. — Podemos olvidarlo y continuar.
Sakura acercó su mano hacia el hombro de su marido en un intento de caricia pero de un manotazo fue apartada con fuerza.
Parpadeó confundida.
¿Qué demonios le pasaba? Ya era la segunda vez.
Sonrió con amargura, parecía que aquella carta no era la de una simple aventura para Sasuke, algo en su interior se apretó al sospechar que su marido parecía desesperado por saber que fue de dicho papel. Sus ojos picaron aún más.
— ¿Tú crees que puedo seguir como si nada cuando hay un hijo mío por allí sin su padre? - preguntó con rabia.
Lentamente el rostro de la mujer se desfiguró ante tal noticia.
—... Qu-qué...? - pronunció en un susurró casi inaudible.
Un nudo se formó en su garganta. No podía ser. ¿Acaso escuchó bien? Tal vez pasar tanto tiempo encima de aviones la estaba dejando un poco sorda.
— Te lo advierto ¡no te hagas la estúpida conmigo sabes bien de lo que hablo! - con furia cerró la poca distancia que los separaba y tomó del brazo a la pasamada chica. Sakura asustada levantó los ojos para notar lo terriblemente oscuro que se tornaban los de él. — ¡Dime qué mierda decía esa maldita carta! - encolerizado sentía su ira bullir dentro de él.
La joven lo miró con auténtico miedo al sentir sus dedos hundirse en la piel de su brazo. — ¡Sasuke no sé de qué me hablas me haces daño! - gritó alterada.
¿qué demonios dijo?
¡¿un hijo?! Todavía shockeada lo miró fijamente.
Todo fue silencio por unos segundos, la pelirrosa se encontraba acorralada contra el moreno analizando lo escuchado. Su expresión completamente descolocada no pasó desapercibida para Sasuke, algo no cuadraba en todo ese desastre y necesitaba explicaciones ya.
Sakura llevó su mano buscando tapar el asombro de su rostro, cayendo en cuenta de lo dicho gruesas lágrimas bajaban por su rostro ¿Cómo era posible?
— Te lo advierto...necesito esa carta o podría perder el juicio por la tenencia. - murmuró seco.
Sakura comenzó a sollozar con fuerza.
¿Un hijo? pensó con el alma cayendo al suelo, ¿cómo era posible que todo se desmoronara de tal manera? Su feliz vida parecía estar atravesada por un huracán que tal vez ella misma provocó.
Negó en silencio, ella no sabía de que estaba hablando Sasuke. Si, había recibido aquella carta donde una mujer le confesaba sus sentimientos al moreno pero ella no tenía idea de que existía un hijo de por medio. Recordó nuevamente aquel día con la mente un tanto confusa.
Luego de abrir el sobre por accidente la pelirrosa sacó aquella carta con una caligrafía preciosa. Se sorprendió al leer que iba dirigida especialmente a Sasuke por lo que su curiosidad aumentó en grandes cantidades y continuó la lectura.
Comenzaba con un saludo por parte de una joven, Hinata. Rápidamente se dió cuenta que no parecía ser algo de negocios pues la familiaridad con la que la chica pareció haber plasmado cada oración no lo indicaba. Casi llegando al tercer párrafo descubriendo la reciente aventura del que probablemente sería su prometido un gemido escapó de su boca al leer la fuerte confesión de la mujer, con los manos temblando decidió dejar de leer, no necesitaba seguir enterándose de todo lo que hacía el hombre que amaba con otras mujeres que no eran ella. Ese día su corazón se rompió un poquito, fue la primer fisura de muchas.
— ¿Cómo diablos se te ocurre abrir correspondencia personal? - soltando el brazo de la chica con descuido comenzó a caminar al rededor del living con la mente trabajandole a mil. — No te creo. - escupió con bronca.
— Yo lo siento tanto no tenía idea Sasuke de verdad. - mencionó descompuesta y con la cabeza revuelta. ¿Qué debía hacer? — Yo... - suspiró buscando su voz. — Leí el principio de la carta con el corazón en la mano y al saber que tuviste una aventura con otra mujer pronto a nuestro arreglo de compromiso me dió terror. - tragó nerviosa y agitada. — ...Creí... creí que te arrepentirías pues esa carta sería el recuerdo constante de tu vida de soltero. - temblando continuó explicándose. - ...yo pensé que tal vez declinarías el trato con tal de no sentar cabeza conmigo. - susurró con el llanto cubriendo su rostro.
Sasuke la miró perplejo. Por culpa de esa mujer y sus ridículas ensoñaciones de niña pequeña podría llegar a perder a su hijo.
Enojado tomó lo primero que vió sobre la mesa y lo estrelló contra la pared de mármol de la cocina, los vidrios de aquel adorno explotaron en varios pedacitos.
— Para Sasuke por favor, tienes que creerme. - un gemido lastimero escapó de su boca al intensificar el llanto. — Yo dejé la carta abierta dentro del despacho. - con la voz llorosa se acercó hacia él. — Recuerdo haberla apoyado sobre el escritorio y salir corriendo sin saber que hacer. - dijo en un murmuro distorsionado por el esfuerzo de hablar mientras el nudo en su garganta crecía cada vez más.
— Quiero que tomes tus cosas y te largues. - escupió el Uchiha, prosiguió a tomar sus llaves y salir de aquella odiosa casa.
—... ¿Eh? - quedo de piedra viéndolo irse, al escuchar el estruendoso cierre de la puerta principal, la muchacha quien lucía como una muñeca de trapo se apoyó sobre la pared y se dejó caer al suelo sentada, esto no podía estar pasando.
Se metió al auto dando un portazo y salió como alma que lleva el diablo.
Apretando los dedos en el manubrio del auto mientras tenía la mirada fija en el camino, aceleró buscando deshacer de alguna manera la irritación y mal estar que venía en aumento desde que la pelirrosa le reveló que la carta no estaba en su poder y que tampoco sabía dónde se encontraba.
Enojado avanzó de manera peligrosa entre varios autos, debía volver a la empresa y continuar revisando el pendrive que Itachi le dejó con evidencia, allí tenia las cámaras de la entrada y podría ver quienes habían estado presentes ese día en la mansión.
— Kuso. - murmuró pasando un semáforo en rojo.
De todas las formas que Hinata podía revelar su embarazo terminó eligiendo la que más posibilidades de acabar mal tenía. Rememoró la conversación con Sakura y entre todo el conflicto terminó divulgando que la chica Hyuga parecía haber escrito sus sentimientos e intenciones con él además de comunicar el embarazo.
De repente abrió los ojos con exaltación al oír el bocinazo de un camión que lo sacó de sus pensamientos con violencia, tuvo que dar un ágil volantazo para evitar un choque con dos vehículos frente a él. Respirando agitado bajó la velocidad y se estacionó en un costado, la impotencia lo golpeó con fuerza y sintiéndose inútil se desquito dándole puñetazos al manubrio del auto.
Con la espalda recargada en el asiento Sasuke se tomó la frente con una mano y respiró hondo en una clara señal de estrés. Necesitaba pensar y actuar de manera calmada o podría salir perdiendo en todos los aspectos.
La carta existía y se sintió como un idiota por juzgar a aquella mujer. La realidad le cayó como balde de agua fría al saber que en el fondo estaba tan enfadado porque deseó con todo su ser haber recibido ese endemoniado papel.
Apretando el volante del vehículo maldijo nuevamente.
Si hubiese recibido aquella carta tal vez toda su vida sería distinta e internamente ansió poder volver el tiempo atrás, nunca cruzó por su mente la posibilidad de ser padre... tener la oportunidad de vivir la experiencia y todo el rollo que aquello traía nunca lo entusiasmo.
Maldijo a todos y cada uno de las personas involucradas.
En el fondo de su ser deseó haber hecho las cosas bien con la Hyuga e irónicamente lo que menos sucedió fue eso, desde el principio todo comenzó mal y esto parecía una vil jugada del destino con una pizca de karma...
Hanabi fue al cuarto de su hermana antes de cenar, obviamente se sentía feo saber que tal vez lastimó a Hinata pero alguien debía cantar las cuarenta en aquel asunto.
La castaña abrió la puerta de la habitación y notó a su hermana hecha un ovillo con su bebé al lado, ambos tapados por las sábanas. Oyó a Hinata sorber y suspiró, continuó sus pasos hasta toparse con la gran cama ubicada en una esquina del cuarto y se recostó.
La mayor oyó el sonido de las zapatillas caer al suelo y sintió un leve movimiento a su lado, despacio se quitó las sábanas y miró a la joven que estaba ubicada a un costado.
— ... Lo siento si fui ruda hoy temprano... - Hinata abrió un poco los ojos con sorpresa, pocas veces su hermana se disculpaba por algo. — Pero quiero que seas feliz junto a Hiro. - habló tranquila, las manos de las hermanas se buscaron con confort en aquella ocasión. — Si continúas dándole vueltas a todo este asunto nunca lo serás hermana.
La mayor no dió indicio de querer hablar pero asintió dando a entender que estaba prestando atención.
— Sabes todas estas noches desde que me confesaste lo de la carta algo no paró de hacer ruido en mi. - Hinata sorbía su nariz despacito intentando no molestar a su bebé quien dormía plácidamente. — ¿Nunca se te ocurrió que aquella carta tal vez jamás llegó a manos del Uchiha? Es extraño su actuar, primero tú lo abandonas luego de sus vacaciones amorosas. - dijo en un tono juguetón provocando una pequeña sonrisa en la mayor. — entonces él, orgulloso como es no vuelve a buscarte y aquí viene lo que no encaja... Supuestamente recibe una carta donde se le comunica que va a ser padre y él, y toda su familia deciden ignorarlo. - murmuró viendo a su hermana. — Es raro, tal vez decidió no contarle a su familia y hacer de cuenta que nada ocurrió.
El silencio las rodeó por unos segundos asimilando lo dicho.
— ... Pero si eso fue lo que pasó... ¿Por qué luego de que Naruto va de chismoso comienza todo este enrriedo? Actúa como un auténtico hombre que quiere conocer a su hijo y mandó al diablo todos los protocolos con tal de tenerlo al demandarte. - Hanabi observó a la joven a su lado, parecía pensar tanto que humo podía verse salir de sus orejas.
— Pu-puede que sólo lo este h-haciendo para salvarse del ojo público cuando la verdad se s-sepa. - susurró la peli azulada sin sonar muy convencida.
— No lo sé hermana, justamente Sasuke no parece ser alguien a quien le interese la mala prensa. - hizo una mueca con su boca denotando inconformidad. — O tal vez la carta simplemente pudo haber sido interceptada por un tercero... es más el clan Uchiha no dejaría nunca a nadie de su sangre fuera de la estirpe entonces mi teoría me llevó a pensar que nadie de esa familia leyó o recibió ese papel... - Hinata pensó en el análisis que su hermana le estaba comentando y algo dentro de ella se despertó ansioso. — Tampoco enviaron una respuesta, ni siquiera te contactaron lo cual es algo muy raro. - la menor siguió barajando opciones. - Y si no buscan estar metidos en escándalos jamás habrían ignorado un sobre cerrado con el sello oficial Hyuga, estarían arriesgándose a un conflicto posiblemente público con padre, se vería totalmente descortés aquel movimiento.
Nuevamente el silencio las envolvió de manera pensativa.
Hinata quería creer que aquello no era verdad porque si Hanabi estaba en lo correcto se sentiría la peor persona del mundo, habiéndole negado a Hiro tener a su padre cerca y todavía seguir alejándolo por un tonto malentendido que también sería culpa suya resultado de su poco valor para afrontar la situación.
Suspiró cansada y vió a su hermana levantarse de la cómoda cama.
— Neji vendrá en unos minutos a cenar y parece tener cosas importantes que decir. ¿Bajas en un rato? - habló la menor mientras le echaba un vistazo a Hiro, con cuidado acarició la suave cabellera de su sobrino.
Hinata asintió y observó a la joven caminar hacia la salida del dormitorio dejándola sola nuevamente.
Lo que Hanabi le comentó daba vueltas en su mente torturandola con saña y el dolor de cabeza llego en un santiamén por todo lo revelado.
Hola! ¿Cómo están :3? Les dejo esta actualización para los que aún están esperando el capítulo.
Mi vida últimamente viene en picada y crear un cap me lleva bastante tiempo y ganas pero aqui sigo! que lo disfruten 33
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MUCHAS GRACIAS POR TU COMENTARIO!
Vchristell - Mangelot Farid - Guest 1, 2, 3 - Francisvict - Patohf- Blacklady Hyuuga - Crislove.
