¿Masoquista?

Capítulo 02: Consensual

Hermione se despertó sin ropa y amarrada, sus muñecas juntas con una cuerda, sus brazos estaban pegados a su espalda sujetos con una cuerda que pasaba por su barriga.
Sus piernas estiradas estaban inmovilizadas por cuerdas en sus tobillos a la cama. Y por si fuera poco siente algo dentro de sus dos entradas que supone que son dildos pues su posición le impide saberlo.
Poco a poco recordaba todo los sucesos que le ocurrieron para llegar a este momento.

Flash back.

Por su culpa habían terminado en la mansión Malfoy, Harry y Ron estaban en el calabozo y ella se encontraba a merced de Bellatrix quien le preguntaba por la espada de Godric Gryffindor.
La castaña repetía su desconocimiento del tema mientras con una daga le escribían en el brazo la frase que más destesta un nacido de muggles.
El ardor que sintió de las cortadas le gustaba y cuando la áspera lengua de la mortifaga paso por esas heridas soltó un vergonzoso gemido.
No entendio porque lo hizo pero de allí todo fue confuso para ella.
Termino siendo la esclava sexual de Bellatrix por lo menos durante dos meses hasta que un grupo de aurores logra sacarla de la mansión Malfoy.
Resulta que la pelinegra le había mentido y Harry seguía vivo, había vencido a Voldemort y seguía manteniendo una relación a escondidas con Snape.
Una semana después decide testificar a favor de Bellatrix causando que la dejarán libre pero bajo la custodia de Hermione.
Terminaron viviendo juntas en Grinmauld Place debido a que Sirius no quiso quedarse allí después de la Guerra.

Fin del Flash Back.

Ahora Granger recuerda que al llegar a la entrada de la casa de los Black se sintió mareada y perdió el conocimiento.
Y allí estaba en esa situación ¿Ahora que hará?
Es obvio que Bella la durmió para amarrarla en esa posición ya que Hermione nunca permitió que la amarraran, no le gusta dejar que Bella le haga de todo y ella no poder hacer lo mismo.
A la hora apareció la mayor con un baúl.
— ¿Qué es eso? — pregunto, después podía regañarla por atarla.
— Es una sorpresa para mí sangre sucia favorita — fue la respuesta de Bella.
Iba a pedir que la desatarán cuando un hechizo fue lanzado impidiendole hablar.
Bella, quien andaba con un vestido negro ajustado y sin nada debajo, se montó arriba de la cama y se puso entre las piernas de su "prisionera"
— Eres mi esclava sangre sucia — le dijo mientras pasaba un dedo por su cuello hasta llegar a su teta izquierda — ¡Mi Esclava! — apretó fuertemente la teta para afirmar su punto.
Si Hermione pudiera soltar algún sonido seguramente sería un gemido por el trato recibido.
Sabia que a Bellatrix le encantaba el daño físico sobre el mental, por lo que durante el sexo siempre era ruda y aunque la castaña dijera que no, le fasinaba esa faceta de su contraria.

•~•~•~•

Hermione estaba somnolienta y se encontraba en una cafetería con Harry y Ron quienes le pidieron reunirse después de una semana viviendo ella con Bellatrix.
— ¿Herms segura que estas bien? — Le pregunta el de ojos esmeraldas.
— Pareciera que te golpearon — le comenta el pelirrojo.
La castaña no creía que estuviera tan mal, en su abdomen tenía un morado, poseía vendajes en los brazos debido a cortadas que aún no se curaban, en la espalda y el abdomen tenía heridas causadas por maldiciones y latigazos.
— Estoy perfectamente chicos, no entiendo su preocupación — fue su respuesta, ella no está tan mal.
Harry y Ron se miraron entre sí por unos segundos para luego mirar a su amiga.
— ¿Bellatrix te trata bien? — siguieron preguntando los dos jóvenes.
Hermione les dió una penetrante mirada mientras responde, hastiada — Si, ¿Vinieron aquí solo por mi vida sexual o...? — fue interrupida por la voz del pelirrojo.
— Todo esto es tan raro. — Soltó en un suspiro.
— ¿Qué? — preguntaron al unisono Harry y Hermione.
— Todo, en nuestro primer año, odiabamos a Malfoy por ser un maldito creído, a Snape por ser un maldito grasiento y nunca creímos relacionarnos con ningún Slytherin y ahora... Ginny se va a casar en una semana con Malfoy, Harry mantienes una relación "secreta" con el murciélago; Sirius, que me cae muy bien tu padrino Harry, está con Lucius estirado Malfoy y resulta ser el padre de Draco. — Ron se detuvo, para recuperar aire y evitar morirse — Y ahora Mione estas con Bellatrix Black... Si esto sigue así yo terminare en una relación con el papá de Theo —
— ¿Lo conoces? — Pregunto Harry curioso por lo dicho por su amigo.
— No, y no quiero conocerlo, ustedes acabaron con Slytherins gays que les doblan la edad... Lo siento chicos pero yo no quiero arriesgarme. — Sentenció con miedo el pecoso.
— Estas exagerando Ronald, El señor Nott está en Azkaban, dudo mucho que él pueda interesarse en ti siendo él malditamente hetero. — Hizo incapié en la última frase.
Ron y Harry sabían que ese dato lo saco muy posiblemente de un Malfoy, no importa si de Draco o de Lucius pues en "ese mundo al revés" (como Ron lo llamaba) la nacida de muggles consiguió el respeto del patriarca Malfoy y la "amistad" del heredero de los rubios.
— No quiero terminar con un Slytherin chicos, Fred y George no dejarían de molestarme si lo hiciera. — Les dijo el pelirrojo.
— No tienes porque preocuparte Ron, dudo que termines con un Slytherin. — Le dijo Harry.
Hermione sabía que Harry tenía razón.
Ella podía entrar en Slytherin y rivalizar con uno, lo entendió cuando consiguió amistarse con Draco, podía ser astuta y siempre fue una mujer ambiciosa.
Harry era la combinación perfecta de un Slytherin y un Gryffindor no había duda alguna de eso.
¿Pero Ronald? Él era un Hufflepuff, cierto que es envidioso y un gran estratega pero siempre destaca su personalidad Gryffindor ante muchas situaciones.
Aunque quizás a un Slytherin le guste.
— Gracias amigo — le agradeció Ron al de mirada esmeralda.

•~•~•~•

— ¡Hermione! — Escucho un grito antes de caer en la inconsciencia.
Al despertar se encontraba en una habitación de hospital en San Mungo, Ron y Harry estaban a su lado. Hacia un mes de aquella reunión en la cafetería.
— ¿C-Chicos? — La voz le sale con esfuerzo a la castaña.
— ¿Por qué no dijiste nada? — Pregunta dolido el azabache.
— Eh... Es mi vida privada, No esperarán que yo les cuente todo. — Se intento defender la fémina.
— Bellatrix te maltrata Herms ¿Por qué te dejas? ... ¿Por qué no nos...? — Harry no pudo continuar pues ella lo corto.
— ¡Te equivocas Harry! Mi relación con Bella es total y completamente consensual y segura. — Y se dió cuenta de algo que no se había percatado hasta ese momento. — ¿D-donde está ella? — Se notaba preocupada.
— Afuera, quería llamar a los aurores pero Harry no me dejó. — Contesto molesto el pecoso.
— Gracias Harry... — Fue cortada por las palabras de su amigo.
— Quiero saber todo lo que te paso en la mansión Malfoy el tiempo que estuviste recluida Herms, no podemos verte vivir así con Bellatrix y solo permitirlo. —
Ella asintió puesto a qué no le quedaba de otra.
— De acuerdo, pero no tienen ningún derecho de entrometerse en mi vida. — Agarra su varita y les entrega todos sus recuerdos de su estadía con Bella en la mansión Malfoy.

Flash Back

Se encuentra vestida con una bata sencilla, blanca con bordados en oro. No tenia su varita cerca. Todas sus heridas sanaron y ni rastro de Ron o de Harry.
Sus ojos vagan por la habitación buscando una forma de salir de allí.
A las horas aparece Bellatrix Lastrange.
— Tu amiguito... — inicio a decir para luego subirse encima de la castaña — Potter... Fue asesinado por mi Lord y tú... — mete una mano por debajo del vestido agarrandole a la nacida de Muggles un pecho — Seras mi juguete. —
Hermione trato de hablar pero fue interrumpida por un hechizo lanzando por la mayor, un gemido de placer y de dolor fue soltado por la castaña al sentir su cuerpo quemarse.
— ¿Te gusta impura? — Pregunto colocando la punta de su varita en el cuello de la menor.
Levanto la prenda de la castaña y pudo apreciar la delicia que se escondía entre las piernas de esta, pues la había dejado sin ninguna prenda interior. ¿Para que iba a necesitarla un juguete sexual?
Hermione temblo al sentir, y observar, esa mirada lasciva y lujuriosa en su zona baja.
— P-para... — Logro articular aun con aquel calor sofocante.
El ceño fruncido de la pelinegra no se hizo esperar y tras esto un hechizo, no verbal, salio de la punta de su varita cerrandole las vias respiratorias a la menor.
— ¡Jajaja! ¡Yo mando! — Suelta la loca para pasar su aspera lengua por todos los lugares del cuerpo ajeno.
Antes de morir por asfixia el hechizo se detuvo dejando a la castaña respirar, así mismo las ataduras de esta fueron soltadas.
Hermione no entendia el motivo de esto pero vio como la mayor convocaba, con un accio, un cuchillo y se lo extendia.
¿En que estaba pensando Bellatrix al extenderle el cuchillo? y... ¡¿En que estaba pensando ella al aceptarlo?!
Hermione se hizo algunos cortes en los brazos y con el mismo cuchillo se ayudo a desvestir a la mortifaga de manera rapida.

•~•~•~•

Las dos iniciaron a cojer como conejos desde ese día, tanto la una como la otra terminaban llenas de cortes, mordeduras, chupones y morados, por muy raro que pueda parecer a Hermione le encantaba esa relación con la mortifaga.
Aunque al principio no la dejaba salir de la habitación después de unos días podía vagar por la mansión Malfoy sin problema alguno.
El día en que se gano la amistad de Draco Malfoy en específico se encontraba leyendo en la biblioteca sobre magía de sangre cuándo un "algo" alterado rubio se tiro en el sofá ubicado enfrente del suyo.
— Mi papá... — Inicio para callarse casi en el momento.
Hermione cerro el libro y lo miro, el rubio nisiquiera tenía la mirada puesta en ella sino en sus zapatos.
— Me puedes contar, no le dire a nadie. — Intento sonar maternal, y aunque no sabe si lo logro el rubio la miro y comenzo con su monólogo.
— Y... Yo tengo dos padres, nunca pensé que mi tío Sirius fuera mi papá... Es el padrino del cara rajada. Cuando se escapó de Azkaban nisiquiera me visito, ni siquiera lo había visto hasta aquella vez en el ministerio de magía... — Se escuchaba rabioso y dolido a la vez. Se quedo callado nuevamente cuando su parte "racional" le dijo que no debería contarle sus problemas a una "sangre sucia". — ¿Qué tienen tú y mi tía Bella? —
— No lo sé, sólo vivo aquí, tenemos sexo... Aveces me cuenta sobre su vida y problemas existenciales, me gusta. — Tras decir eso abrió su libro y enfocó su vista en este mientras volvía a hablar. — Sirius es un buen hombre, dudo mucho que se haya alejado de tí tantos años sin un motivo claro. Puedes intentar meterlo en tu vida y sacarlo cuando veas que no funciona, pero si el señor Malfoy va a retomar su relación con Sirius debes estar preparado para verlo seguido. — Le dijo para retomar su lectura.
De allí Malfoy volvió a hablar. — Soy novio de la chica Weasley. —
— Ya lo sabía. — le dijo sin despegar su vista del libro que tenía entre las manos.
— ¿No te molesta sangre sucia? — La interrogo.
— ¿A tí te molesta que sea... algo de tu tía, Malfoy? — le hizo la misma pregunta.
— Tía Bella esta loca. — Fue su respuesta tras unos segundos en silencio.
— Je... Lo mismo se podría decir de mí. — Bajo el libro y le extendio la mano. — Hermione Jean Granger, nacida de muggles. —
El rubio acepto la mano y le respondió. — Draco Lucius Malfoy Black, sangre pura y heredero de las casas Malfoy y Black. —

•~•~•~•

Desde ese día la castaña y la rubia se reunían en la biblioteca de la mansión a platicar y practicar hechizos.
Sin preverlo así pasaron dos semanas cuando Granger se vió así misma hablando con Lucius Malfoy sobre el trato a los elfos domésticos. Se sorprendió cuando esté termino aceptando mejorar el trato a los elfos.
tras dos meses viviendo allí llego una patrulla de aurores. Ella estaba dormida, utilizando el pecho de Bellatrix como almohada y siendo abrazada posesivamente por la mortifaga cuando abrieron con fuerza la puerta.
— ¿Hermione Granger y... Bellatix Black? — Pregunto un auror que no pudo reconocer.
— ¿Sí? — Interrogó mientras intentaba sentarse en la cama.
— Vengan con nosotros. Bellatrix Black esta arrestada por posesión de la marca tenebrosa. —

•~•~•~•

Estaba sentada en una banqueta del ministerio de magía cuando vió a Harry, salío corriendo a abrazarlo.
— Bellatrix me dijo que habías muerto. — Dijo apretando al de lentes.
— Herms... Estoy bien. Ganamos. — Le dijo devolviendo el abrazo.

Fin del flash back

Cuando Ron y Harry terminaron de ver aquellos recuerdos de su amiga llegaron a la conclusión de que no necesitaban saber más sobre la relación de herms y Bellatrix.
Cuando regresaron a la habitación de hospital, después de haber visto los recuerdos y tomarse una cerveza de mantequilla, encontraron a la pelinegra acariciando gentilmente los cabellos de la castaña mientras esta última dormía plácidamente.
— Vamonos Ron, volveremos más tarde. — Y Harry Potter se llevo a su amigo.

Fin.