Capítulo 6. Un largo viaje
-Hola chicos – respondió Krum manera cordial y agitó su mano como gesto de bienvenida - veo que se alegran mucho de verme. Estoy aquí porque…- Krum no alcanzó a terminar la frase porque de repente Ginny le había propinado un fuerte codazo en las costillas, lo que provocó que el muchacho se encogiera de forma extraña.
-Creo que eso lo sabrán después, Krum. Acordamos contarles a los demás cuando la familia estuviera reunida- comentó Ginny en tono amenazador. Luego girando para ver a los tres llegados dijo – Hola chicos, mi madre bajará en un momento-
Tanto Harry como Hermione notaban la obvia actitud de Ginny, algo había sucedido con ella. ¿Desde cuándo ella y Viktor se la llevaban tan bien? Ginny se levantó de la silla con aire despreocupado y tomó a Harry del brazo llevándolo hacia el jardín del que acababan de entrar.
-Vamos, tengo algo que enseñarte – agregó con una sonrisa al ver la cara de confusión del moreno.
Una vez salieron Ginny se sentó en una pequeña caja de madera y le hizo indicaciones a Harry para que la siguiera. Él tomó asiento y miro a Ginny de pies a cabeza, como quien quiere examinar a un enfermo.
-Mira Harry, tengo algo que decirte y creo que es mejor que te enteres tú primero – comenzó la pelirroja. Hasta ese momento su interlocutor se hallaba ensimismado en el brillo de su cabello que reflejaba a la perfección la alegría del sol de aquella mañana, sus mejillas sonrosadas por donde Harry hacía transitar a sus ojos antes de llegar a su boca… por Dios como añoraba un beso de esa boca. Sin embargo en cuanto la joven comenzó a hablar con voz realmente seria, todo se oscureció alrededor de él, el sol se apagó instantáneamente, solo importaba que las palabras que se disponía a escuchar no fuesen las que él había imaginado antes – tú bien sabes que siempre he puesto a todas las personas delante de mí: mis padres, mis hermanos, incluso tú. Pero esta vez he estado pensado en mi propio bienestar. Hemos hablado con Viktor desde hace un par de meses a petición de Hermione, y nos hemos convertido en buenos amigos. Alguna vez hablamos mucho sobre quidditch, Hermione le había comentado a Viktor que yo era una muy buena buscadora - la muchacha se ruborizó al comentarlo – y él quiso comprobarlo así que viajó a Londres para verme competir-
-¿Viajó a Londres únicamente para verte competir?- interrumpió Harry con un tono bastante escéptico.
-No, no exactamente. Él deseaba también hacerme una oferta. En Durmstrang necesitan con urgencia un nuevo buscador (o buscadora) y Viktor me ofreció hacer un intercambio a Bulgaria en mis dos últimos años escolares. Él mismo correrá con todos los gastos. Así que viajaré a Bulgaria la tarde siguiente a la boda de Bill y Fleur -
-¡PERO SI LA BODA ES EN TRES DÍAS! No puedes irte. No quiero que te vayas – sentenció. Las últimas palabras salieron de su boca bastante entrecortadas y en una voz apenas audible debido al grueso nudo que se le había formado en la garganta. Las lágrimas tampoco se hicieron esperar. Indignado Harry se levantó y se fue caminando mientras se alejaba de la casa.
Diez minutos después Harry volvió hacia la casa y sentó junto a Ginny quien se había quedado sentada llorando al verlo alejarse.
-Per… perdóname Ginny. No debí ser tan egoísta. Tu bienestar y tu felicidad están primero. Además, estarás más segura si te encuentras lejos- comento débilmente Harry. Era obvio que decir esto le estaba partiendo el alma, pero Ginny debía saber que él la apoyaba.
-Esa fue la excusa que inventó Krum con papá. Pero sabes muy bien que no huyo como cobarde. Toda mi familia está en peligro. Es solo que de verdad quiero ir a Bulgaria y probarme como cazadora. Y sabes muy bien que ante cualquier eventualidad volveré para estar en el frente de batalla- dijo mientras su rostro dibujaba una tímida sonrisa.
-Está bien, ve y haz tus sueños realidad- comentó Harry mientras la abrazaba y le besaba la frente – Ahora será mejor que salgamos a dar un paseo, no sería buena idea entrar a la casa con los ojos hinchados. Vamos, quiero que me lo cuentes todo- dijo él en un tono que parecía más el de un padre, que el de un hombre enamorado.
Ginny le contó todo acerca de su viaje. Como habían comenzado a hablar con Krum, como él le había ofrecido la beca, las pruebas que le había realizado para comprobar lo que Hermione le había comentado acerca de ella y todos los detalles que habían ultimado para salir el sábado. Para cuando los dos terminaron su conversación la señora Weasley había llamado a gritos a todos para el almuerzo. Los dos se dirigieron a la casa. Antes de entrar, ambos compartieron un amistoso abrazo y siguieron a la cocina.
-Harry, querido no te había visto. ¿Dónde andaban metidos ustedes dos?- pregunto la señora Weasley mientras ofrecía a Harry una silla. El muchacho buscó con la vista a su amiga y la encontró con una cara peor que la que llevaba en la mañana. Era obvio que ella también se había enterado de la noticia. Si para él todo esto era bastante fuerte imaginó que sería peor para su amiga, en primer lugar Viktor era el primer amor de Hermione y se había arriesgado viajando a Londres, pero no era ella la razón del viaje, sino Ginny una de sus mejores amigas, a quien también perdería muy pronto. Intentó animarla sonriendo un poco pero él se hallaba tan mal que apenas pudo hacer una pequeña mueca. Más allá Krum se mostraba absolutamente inmutable ante la tensa situación.
-Hola, veo que ya se enteraron de la buena nueva – comentó Bill, que acababa de bajar las escaleras – Papá se negó rotundamente al principio, pero al final Krum consiguió convencerlo en cuanto le habló de la seguridad de Ginny. Está claro que ella estará mejor allá-
Nadie dijo nada. Todos se hallaban sumidos en sus propios pensamientos. Sin embargo en cuanto la señora Weasley sirvió el almuerzo todos comenzaron a hablar unos con otros.
Luego de comer Harry, Ron, Charlie, Krum y Ginny salieron al patio con sus escobas para jugar algo de quidditch, mientras Hermione leía un libro titulado Combatiendo las Artes Oscuras, que había comprado en Flourish y Blotts esa misma mañana. La tarde pasó rápidamente y la tensión se había disipado para cuando la noche comenzó a caer. La señora Weasley no logró convencer ni a Harry ni a Hermione para que pasaran la noche allí. Ron se despidió de sus amigos cuando los dos decidieron que ya era hora de irse.
-Extraño a mi familia. Mañana en la mañana estaré en la casa- había dicho Ron para justificar el hecho de que los dejaba solos. Ambos se mostraron bastante comprensivos, se despidieron de los demás y desaparecieron en medio de la oscura noche.
Antes de salir, Harry le ofreció a Ginny un extenso abrazo y le susurró al oído "será un viaje igual de largo" y salió por la puerta de la cocina detrás de Hermione.
Segundos después ambos se hallaban frente a la casa de Hermione, se apresuraron a entrar porque el frio les caló por los huesos. Una vez dentro Harry abrazó a Hermione por la cintura.
-¿Te encuentras bien?- le preguntó desanimado.
-No, ¿y tú?- respondió ella con un aire de aplomo.
-Tampoco- inquirió Harry con la mayor sinceridad que le fue posible.
-Tengo un par de botella de whisky de fuego en mi habitación y la verdad creo que este es el mejor momento para destaparlas – comentó Hermione dolida.
-¿Es enserio?- la interrogó Harry suponiendo que lo que había dicho su amiga era una broma.
-si –aclaro ella.
Entonces ambos decidieron subir a la habitación de Hermione para pasar el sabor amargo de la noticia. Harry no quería embriagarse, sin embargo tampoco le apetecía mucho la idea de pasar la noche solo. Intentaría decirle a la castaña que dejen al menos una de las botellas para un día feliz y más tarde iría a dormir, pero esta vez necesitaba la compañía de su amiga y pensaba que ella también necesitaba la suya. Esa iba a ser una larga noche, aunque la idea de estar con Hermione despertaba en él un poco de alegría. Deseaba estar a su lado y no separarse de ella nunca más. Supuso que el hecho de que los dos pasaran por el mismo mal rato había despertado en él aquel sentimiento. Tocó a la puerta de la habitación de Hermione con los nudillos para hacerle saber que estaba allí.
-Sigue- murmuró ella desde adentro
-¿Hermione?- preguntó Harry exaltado al verla.
Chic s, quería agradecer a todos por su apoyo. Gracias por sus comentarios. Espero que disfruten la historia :)
