Capítulo 7. Sucedió a la luz de la luna
Harry apenas alcanzaba a vislumbrar la silueta de su amiga, se hallaba se espaldas a él mientras miraba por la ventana. De inmediato notó que la habitación estaba completamente diferente. Era más grande de lo normal, el espacio que solía ocupar la cama estaba vacío, de hecho ninguna de las cosas que antes llenaban la habitación se encontraba por ningún lado, salvo por una pequeña mesa redonda de madera donde reposaba una botella de whisky y un par de vasos con hielo, junto a un par de sillas. Pero lo que realmente lo tomó por sorpresa fue la manera en la que lucía Hermione. La luz de la luna entraba por la ventana y le permitió a Harry mirar que su amiga llevaba el cabello completamente liso y sedoso además llevaba puesta una túnica azul celeste con la que Harry había visto a Hermione sólo una vez.
-Me gusta mucho ese vestido, es el que usaste en el baile de cuarto año ¿verdad? – comentó rapidamente un Harry sonriente –…creo que no estoy vestido para la ocasión - concluyó mientras señalaba sus vaqueros.
-Se me ocurrió que a lo mejor bailar nos podía servir para olvidarnos de todo… al menos por un rato – dijo la chica y volteó para ver a su amigo –creo que puedo hacer algo por ti –
Entonces, tomó la varita que estaba apoyada sobre la mesa y le dio unos ligeros golpes en el aire. De inmediato le vestimenta de Harry cambió, un traje formal sustituyo a los vaqueros y su cabello se dominó automáticamente.
-Luces realmente bien – dijo Hermione examinándolo.
-Tú también – respondió él al tiempo que se acercaba a su amiga para tomarla de la cintura.
-Para ser sincero no soy muy buen bailarín, así que te pido perdón de antemano por los futuros pisotones–
-Está bien, solo quiero disipar los pensamientos. Pero en un rato tendremos una plática. Krum me dijo algo y creo que es justo que tú también lo sepas – dijo haciendo una mueca de dolor al pronunciar el nombre del búlgaro.
-Bueno – comentó Harry asintiendo – Ahora si me lo permites pondré algo de música –
De la misma manera que lo había hecho antes Hermione, Harry movió su varita y la música surgió de la nada acompañada por un par de velas que flotaban en el aire alrededor de ellos. Él la tomo del brazo y ambos comenzaron a danzar en medio de la habitación.
Hermione estaba de verdad hermosa, o al menos eso pensaba Harry mientras él y su amiga daban vueltas tomados de la mano.
-Eres un mentiroso, bailas muy bien – dijo Hermione sonriendo.
Aquel gesto aceleró el corazón de Harry al máximo, de repente él comenzó a temer que estando tan cerca el uno del otro, ella pudiese notar las fuertes contracciones de su pecho. Sin embargo ella pareció ignorarlo y en cambio hundió su cabeza en el hombro de Harry. El sólo sentir la respiración de Hermione hizo que se le erizaran los cabellos de la nuca.
Al cabo de un tiempo, Hermione le indicó a Harry que deseaba sentarse. Ambos se dirigieron a la mesa acompañados por las velas, la música también seguía sonando. A pesar de que Harry no estaba del todo convencido con el hecho de emborracharse, accedió sin quejarse cuando Hermione le tendió un vaso lleno de whisky de fuego. Después de varios tragos, comenzaron a platicar acerca de sus años en Hogwarts. De vez en cuando decidían interrumpir su conversación para levantarse y bailar.
Ya habían pasado un par de horas para cuando la botella quedó finalmente vacía. Tanto Harry como Hermione se sentían un poco mareados, sin embargo ambos estaban conscientes de lo que sucedía.
-Harry, tenemos que hablar de Krum y Ginny. Ve a ponerte tu pijama y vienes a verme. Yo haré lo mismo y regresare a la normalidad esta habitación – comentó seriamente.
Un par de minutos después Harry regresó a la habitación de Hermione, que ahora lucia como antes. Su amiga llevaba puesta un pijama diferente a la que Harry conocía, esta cubría todo su cuerpo. El moreno se sentó a los pies de la cama frente a su amiga.
-Harry, Viktor está enamorado de Ginny y pretende confesarse en la boda de Bill y Fleur – dijo al tiempo que un par de lágrimas rodaban por sus mejillas.
El chico se quedó en shock. No esperaba esa noticia, aquello lo complicaba todo. Comenzó a sentir que el mareo que le había provocado el licor se apoderaba aún más de su cuerpo. Entonces los sollozos de Hermione lo despertaron de su letargo. Su amiga debía estarla pasando igualmente mal, de inmediato la abrazó y comenzó a acariciar su cabello. Hermione se quedó totalmente inmóvil al sentir a Harry tan cerca. No esperaba aquella reacción por parte de su amigo, sin embargo el mareo que sentía complicaba un poco las cosas, decidió relajarse y descansar en sus brazos.
-Todo estará bien – comentó Harry posando una de sus manos sobre el rostro de Hermione con el fin de atajar las lágrimas de su amiga a medio camino.
En realidad Harry lo dijo más para calmarse a él que para calmar a su amiga. ¿Y si todo salía mal? ¿Y si Ginny correspondía a los sentimientos de Viktor? La situación lo atormentaba demasiado, así que decidió que acompañaría a Hermione por un rato y se iría a dormir. Hablar estaba de más.
Sin embargo Hermione pareció leerle la mente por que inmediatamente se levantó para quedar a la altura de Harry.
-¿te puedo pedir un favor?- preguntó débilmente.
- Si claro- contestó Harry.
-¿Te quedarías a dormir conmigo? No quiero dormir sola – dijo Hermione con voz nerviosa.
- ¿Eh?…- comentó sorprendido. No espera aquella petición de parte de la castaña- si... sí claro – se apresuró a responder.
-Si no quieres hacerlo, dímelo- comentó Hermione con aire de orgullo.
-Claro que no. Sería un placer acompañarte Mimí – dijo Harry intentando ofrecer una sonrisa – Pero… pero ¿Dónde dormiré? Podríamos hacer aparecer un sofá para que yo pueda descansar – concluyó Harry pensativo.
-De hecho había pensado que durmieras aquí conmigo… en mi cama- respondió Hermione ruborizándose – necesito sentirte cerca. Necesito un abrazo-
Al parecer el consumir licor había provocado cierta valentía en Hermione. Harry por su parte la miró estupefacto , pero al verla no miró en sus ojos ninguna mala intención. El rostro de Hermione revelaba una infinita suplica y la absoluta necesidad por estar acompañada. Él no supo si era el efecto del whisky, pero al verle, la idea no le pareció del todo descabellada, así que se acercó y le ayudo a meterse en la cama. Luego fue hasta el otro lado, se metió en la cama y rodeo con su brazo su cintura.
Un sentimiento de cariño le embargó al ver que su amiga se volteaba y lo miraba con los ojos hinchados. Harry subió su brazo para abrazarla por el cuello. Ella se acercó a él y colocó su cabeza entre el brazo y su pecho, allí permaneció inmóvil por un rato, cuando al final con un largo suspiro se quedó dormida.
Allí con Hermione descansando a su lado en medio de la noche, los sentimientos hacia Ginny se sentían cada vez más lejanos. Decidió no pensar más ni en la pelirroja ni en el búlgaro. Volteó a verla, ella lucia muy tranquila durmiendo en su pecho. Harry le dio un suave beso en la frente y se fue quedando dormido en la incómoda posición en la que estaba. Mañana todo estaría mal, pero al menos esa noche los dos dormiría abrazados bajo la luz de la luna.
Hola :) lo prometido es deuda. Espero que les haya gustado. Un abrazo
