Capítulo 7. La pena secreta de Harry

Había pasado la media noche para cuando Hermione se despertó sobresaltada. Un extraño y terrible sueño causo tanto pánico en ella que terminó por despertarla. Soñó que Krum estaba enamorado de Ginny y que ella y Harry, en medio de un berrinche de despecho, habían pasado la noche juntos. La sola idea le hubiese resultado lo suficientemente estúpida como para reírse, de no ser por la presencia de una mano que rozaba suavemente la suya.

¡Por dios, Harry!, fue lo que pensó ella mientras decidía la mejor manera de liberarse del par de brazos que la mantenían atrapada. Tan pronto como se levantó la cabeza comenzó a dolerle, se llevó instintivamente una mano a la frente e intentó salir de la cama con la mayor cautela posible para no despertar a Harry, quien se encontraba tan profundamente dormido que no sintió el fuerte ruido que provocó Hermione al sacar una extraña caja de su ropero.

Ella salió a la sala y abrió la caja. Dentro de la caja se encontraban un montón de fotografías y recortes del periódico mágico El profeta, todos ellos tenían como finalidad crear una colección de recuerdos de sus años en Hogwarts, la mayor parte de fotografías y los recortes tenían como personajes principales a ella, Ron y Harry. No cabía duda de que cada año en el colegio había sido un año lleno de aventuras. En primer año la búsqueda de la piedra filosofal les había hecho amigos, en segundo ella había preparado a la perfección una poción prohibida con el fin de encontrar al heredero de Slytherin, conocieron a Myrtle La Llorona, un odioso fantasma quien resultó ser la clave para descubrir el gran secreto. En tercer año montó un hipogrifo para liberar a un presunto asesino, que resultó ser el padrino de Harry. En cuarto año… ay Dios, si en cuarto año Harry o Ron la hubiesen invitado al baile antes de que lo hiciera Krum, muy seguramente nada de aquello estuviera afectándole en lo más mínimo. Aun recordaba la cara que había puesto Harry al verla en el baile de Navidad de ese año, para ser sincera por un momento deseó que el moreno extendiera la mano hacia ella y bailaran juntos.

De repente uno de los recortes se le resbaló de la mano. Allí estaba un odioso artículo de la revista Corazón de Bruja que se titulaba La pena secreta de Harry Potter que hablaba principalmente de un supuesto triángulo amoroso entre Harry, Hermione y Viktor, donde Harry salía muy mal librado en la batalla por ella. No sólo los alumnos de Slytherin habían usado aquel artículo para hacer la vida imposible a Hermione, en aquella ocasión recibió cartas y vociferadores bastante intimidantes de muchas mujeres que defendían a su amigo y miraban con muy malos ojos el "acto de traición".

La verdad Harry siempre había tenido muchas admiradoras desde que entró a su primer año en Hogwarts. Romilda Vane era un claro ejemplo de una chica perdidamente enamorada, en sexto año había intentado suministrar una cantidad excesiva de filtro del amor en una caja de chocolates.

Hermione siempre había odiado a todo el montoncito de mujeres que solían rodear a Harry en medio de clases, eran extremadamente bulliciosas. En parte porque le resultaban apáticas y en parte porque a su lado femenino le provocaba un poco de celos al ver las posibles conquistas de su amigo.

Ella jamás había pensado con detenimiento cuales eran sus verdaderos sentimientos hacia Harry. Pero era muy cierto que los nuevos acontecimientos habían generado bastantes preguntas. ¿Por qué ella se sentía más unida a Harry que nunca? La respuesta lógica era tal vez el que ambos sufrían por una razón en común: amor no correspondido. Esa respuesta la tranquilizó, sin embargo una de sus tantas preguntas no lograba ser respondida sin sugerir una relación distinta a una amistad. ¿Por qué diablos ella y Harry habían amanecido juntos? Por más que lo pensara cualquier respuesta carecía de sentido, el sólo pensar en el momento que le había pedido que se quedase le provocaba escalofríos. ¿Por qué? Porque nunca se había permitido expresar sus deseos de manera tan fácil. Quizás los más de seis años que llevaba conociéndose con Harry ayudaran al momento de prácticamente suplicarle que la acompañara esa noche.

Pensaba en Harry y cada minuto que gastaba haciéndolo se sentía bastante atraída hacia su amigo. ¡Por Dios! Pensó al sorprenderse mirando de manera tonta una fotografía de Harry sonriéndole. Estaba muy guapo, pero indudablemente el retrato no lograba mostrar esa parte que ella adoraba de él, su sensibilidad, su valentía, su determinación y la manera en la que él enfrentaba todos sus traumas del pasado, todo eso sumado a su grandiosa habilidad para jugar al quidditch y muchas más cualidades que Hermione recordaba de él.

Luego de una hora, decidió que subiría a dormir un poco, la cabeza aún le daba vueltas y su estómago se retorcía de manera amenazante. Entró en la habitación y guardo la caja, entonces volteo a ver hacia la cama. Allí estaba, durmiendo apaciblemente. Si el mundo se venía encima a ella no le hubiese importado. Deseaba quedarse mirando a Harry una eternidad, pero una impulsiva idea atravesó por su mente. Las piernas comenzaron a obedecerle a su capricho y la conciencia quedó a un lado. Se arrodilló a la altura de la cabecera, deslizó su mano en el rostro de Harry y hundió los labios en los suyos. La sensación fue gloriosa, nada se le comparaba.

Sin embargo la victoria le duró muy poco, porque tan pronto ella se alejó un poco, él se removió entre las sabanas. Hermione se alarmó, ¿Se percataría del beso? Después de unos segundos, ella no evidenció señales de que Harry se hubiera despertado, así que aprovechó el profundo sueño en el que se hallaba y se metió en la cama abrazándolo por la cintura.

La luz entraba débilmente por la ventana, esa noche había terminado. Por alguna extraña razón un brazo halaba del suyo de manera desesperada. Eso había sido lo que le despertó.

-Harry, debes irte a tu habitación. Ron está por llegar- dijo Hermione levantándolo a empujones.

-Está bien – respondió él mientras intentaba salir de la habitación dando tumbos

Aproximadamente una hora después llegó Ron. Tuvo bastantes problemas para dar con la casa y aún más para acceder a ella. Tan pronto como llegó fue a despertar a sus amigos.

-No estaría mal que preparas el desayuno Hermione. Supongo que necesitaras comer con la resaca que tienes. Toda la casa huele a alcohol. Al parecer Harry y tu tuvieron una fiesta anoche… sin mí– comentó burlonamente el pelirrojo mientras se sentaba en el comedor.

Luego se giró hacia Harry y agregó

-Tú no te ves tan mal como ella. Pero te conozco demasiado bien como para darme cuenta de tu resaca-

Hermione palideció. Ron se había percatado de que ambos habían compartido algo de licor. Sin embargo Ron pareció darle muy poca importancia a ello y continuó diciendo

-Nosotros también tomamos algo de whisky de fuego. Anoche todo fue genial. Estuvimos todos hablando hasta muy tarde. Bill y Fleur parecían un par de tortolitos. Pero lo mejor de la noche fue sin duda el beso entre Krum y mi hermana… - añadió al tiempo que la sonrisa se le desdibujaba del rostro al darse cuenta de lo que acababa de decir.

Hermione soltó un plato provocando que este se estrellara contra el piso, los pedazos se esparcieron por toda la cocina. Harry se quedó boquiabierto mientras Ron buscaba frenéticamente una manera de salir de aquel problema en el que él solito se había metido.


Bueno chic s por fin he podido publicar un nuevo cap. Espero que les guste :)