Capítulo 11. Un momento para recordar.

Hermione quedó estupefacta, habría esperado escucharlo todo, excepto la última frase que Harry acababa de pronunciar. Afortunadamente para ella en ese mismo instante hizo su entrada triunfal la novia.

-¡Está bellisima!- exclamaron casi en coro Ginny y ella, luego de lanzarse la una a la otra una feroz mirada.

Fleur llevaba puesto un vestido celeste pálido con un arreglo de encanje blanco que se había colocado delicadamente a lo largo de la falda, de su cabeza salía un largo y hermoso velo que cubría su rostro y su cabello en aquel instante. Mientras caminaba hacia el altar, pequeños puñados de petalos de rosa que emanaban del aire caian a su alrededor. La muchacha caminaba muy lentamente mientras saludaba a todos con la mirada. Su padre lucía bastante nervioso y su madre unas filas más adelante de Harry parecía no poder contener el llanto.

Bill por su parte esperaba ansioso y emocionado la llegada de su futura esposa. Al parecer la señora Weasley había puesto su mejor esfuerzo en peinar el cabello de Bill. Cuando finalmente el padre entregó a la novia, Bill le quitó el velo, Fleur lucía realmente radiante. Harry recordó en ese instante su cuarto año en el colegio, el conocer a Fleur y a Vicktor, Cedric, sus años en Hogwarts, Cho, su primer beso y depronto vino a su mente la imagen del último, automaticamente sintío una punzada de escalofrio recorrer todo su cuerpo, se enderezó con la esperanza de que nadie hubiese notado su reacción.

La ceremonia transcurrió sin ningún inconveniente y finalmente fue el momento de la cena y el baile.

Hermione salió apresuradamente de la tienda en cuanto dieron fin a la ceremonia. Necesitaba tiempo para pensar, debía disculparse con Harry. Besarlo cuando él se hallaba dormido... o bueno, cuando se suponía que se hallaba dormido no fue lo más prudente de su parte. Por otro lado él pudo haberle detenido en ese preciso instante, pero ¿Porqué? ¿Qué razones tuvo para dejar que ella le besara descaradamente aquella noche? Quizas él tambien lo deseaba. Opinó una parte profunda de su alma, pero esa idea fue rechazada rapidamente. Harry amaba a Ginny, lo sucedido tenía como objeto darle celos a ella y a Vicktor. Si, eso era. Dejaría de agobiarse con imaginaciones suyas.

Finalmente la castaña tomó una bocanada de aire y se decidió a entrar nuevamente. Allí le esperaba sonriente aquel chico de aspecto tosco, pero de ojos amigables: amigo de Krum, o al menos eso creían los demás. En cuanto la miró le hizo una seña para que fuesen a bailar. Hermione se extrañó un poco, ahora que lo recordaba su amigo jamás tuvo la habilidad para bailar, ese asunto era clarisimo desde cuarto año, sin embargo al parecer ahora disfrutaba mucho bailar.

-Me gusta mucho bailar contigo, es todo- repuso el chico en cuanto estaban en la pista- Así que deja de mirarme con esos ojos de reproche, he practicado durante años para dejar de hacer el ridiculo-.

¿Cómo podía saber lo que estaba pensando?. Era realmente frustrante. Se limitó entonces a lanzarle una timida sonrisa a su interlocutor.

-Mimí,existe algo que aún no puede salir de mi cabeza. Tú no pareces para nada la típica chica acosadora que esperaría a que un hombre estuviese durmiendo para lanzarse encima, ni tampoco eres tan arriesgada para hacerlo solo para sentir un poco de adrenalina, pero esa noche lo hiciste...mi pregunta es: ¿Cuán borracha estabas? ¿o acaso me confundiste con Vicktorrrrrrrrrr?- dijo el chico sin poder ocultar una mirada burlona.

-Ahhhhhhhhh pues...- baulbuceó. No podría salvarse en esta ocasión. Ni siquiera se le ocurria algo.

De repente Harry la interrumpió.

-Míra, no es que me moleste lo que hiciste. Es más me divirtió mucho. Pero la próxima vez que decidas arriesgarte así preferiría estar despierto.

Lentamente se acercó y besó delicadamente la comisura de su boca con un gesto que pareció pasar desapercibido ante los demás invitados y siguió bailando como si no hubiese pasado nada. Hermione sintío un fuerte deseo de devolverle el gesto a su compañero, pero determinó que ese no era el lugar apropiado para hacerlo.

-¿Quieres acompañarme al jardín?- propuso él- Presiento que el efecto de la poción multijugos pasará muy pronto y debo ir a la Madriguera por más, ¿Vamos?- comentó mientras le ofrecia la mano para que salieran.

Ella asintío y juntos se dirigieron a la casa. Harry tenía toda la razón, aproximadamente unos 5 minutos despues de entrar un chico moreno de melena alborotada, ojos azules y contextura delgada apareció frente a la chica, llevaba puesto un traje que parecía 3 tallas mas grandes y buscaba con afan una botella pequeña alrededor de toda la casa.

-No sé en que lugar la coloqué, estaba casi seguro que la había dejado en la mesa junto a mis libros- repuso.

-¿Alguien más entró en la habitación?-

-Tú, y no creo que tuvieses la intención de robarmela.

-No creo, he tenido muy malas experiencias con esa poción, y no tengo razon alguna para hacerlo.

-Oye Mimí, ¿no te pone nerviosa estar sola conmigo en la casa? Recuerda que yo soy el chico irresistible al que le robaste un beso.

¿Hasta cuándo seguiría con eso? La unica intención de todo esto era ridiculizarla.

-Harry... - comenzó ella.

-Hermione...- le interrumpió por segunda vez – voy a hacer algo y no me importa si decides odiarme por esto, pero yo no puedo ser como tú, no puedo andar por allí fingiendo que no siento nada por tí-.

La tomo del cabello y la acercó firmemente hacía él, finalmente la besó. Esta vez fue un beso apasionado, no solo les había quitado el aliento sino que había logrado despertar en ambos sentimientos nunca antes imaginados. Luego de algun tiempo finalmente se separaron . El simplemente la abrazó y permanecieron así durante un largo rato.

-Por cierto, hace 5 minutos encontré la botella, así que podemos volver a la fiesta cuando lo desees- explicó él.

-¿Te parece bien sí digo que ahora? Tengo un hambre terrible, y la comida tenía muy buena pinta.

Ambos sonrieron y él asintió. Sacó de su bolsillo una botella que contenia un liquido fangoso y asqueroso y lo bebió. Un momento más tarde su aspetco cambió completamente y se dirigieron de nuevo a la carpa.

- Entrá, hace frio y será mejor que entremos por separado si no queremos levantar sospechas- dijo Harry.

Ella lo hizo, y mientras entraba observo como el muchacho se alejaba de la carpa. Quizás necesitaba tiempo para pensar un poco.