La Dulce Esclava
Capítulo 1: Mia
Voldemort no se ha acostado con una mujer en años. Antes era todo diferente, cuando estaban en mitad de la guerra, cuando acababa de volver de entre los mismísimos muertos, Bellatrix siempre estaba dispuesta, conocía el acuerdo y sus límites, cuando murió durante la batalla de Hogwarts todo se acabó. No porque ella fuera especial, no… era porque gobernar era más estresante de lo que se podría haber imaginado.
Su nueva sirvienta, con su cuerpo en pleno crecimiento, estaba trayendo el tema de nuevo a su cabeza. La Orden del Fenix había caído y con ellos los sangre sucia, ahora estaban en el lugar que les correspondía, esclavizados para las grandes familias. Así es como consiguió a Mia, su esclava. Cuando fue a escogerla entre la multitud, la vio allí, mirando hacia el suelo, con las manos entrelazadas en su regazo y supo ver los signos de una buena sirvienta.
Mia había mejorado mucho desde que era su esclava, una comida al día y un sitio donde descansar ha mejorado su forma física, no es que sea la mujer más sana a su servicio, pero su tez tenía un hermoso color rosado y sus muñecas ya tenían algo de carne y no parecía que se fueran a romper como unas ramitas… este pensamiento casi le hace sonreír, solo era capaz de ver la belleza de las cosas según lo fácil que pudiera destruirlas.
En cuanto su sirvienta se acercaba, no podía evitar dirigir sus ojos hacia sus balanceantes pechos, estaba claro que ella intentaba esconderlos, posiblemente por su propia seguridad. También era verdad que el vestido de esclava que llevaba era demasiado pequeño para su cuerpo y estaba hecho jirones… no importándole si le había notado mirándole los pechos, subió sus ojos lentamente hacia los de ella. Dios…. Eran tan brillantes, le hacía recordar a una de las victimas de uno de los libros que más le habían gustado de pequeño.
"¿has oído hablar de Drácula?" preguntó el como si nada, mientras ella se acercaba tímidamente a rellenar su vaso de vino … para su sorpresa ella asintió, él levantó sus cejas.
"¿oh?" él preguntó, ella no rompió su concentración al ponerle el vino.
"había un viejo libro en casa de mis padres, a mi padre le encantaba el terror, a mi madre los libros de fantasía romántica, supongo que coincidían en algunas preferencias… aunque a mí siempre me dio miedo" los fantasmas de su memoria pasaron por delante de sus ojos, y ella dejó de hablar y se alejó al momento.
"¿sangre sucia, entonces?" ella apretó sus puños, pero no movió sus manos, sus ojos miraban el suelo como si fuera interesante, eso irritaba mucho a Voldemort… tan terrible era de mirar, antes de retomar su apariencia podía haber sido, pero ahora tenía la belleza con la que había vivido antes de desaparecer por culpa de Harry Potter… parecía haber pasado una eternidad de eso ahora que tenía el poder sobre todo.
"sí, mi Señor" ella no dio más información.
Él entrecerró los ojos amenazadoramente, pero ella no lo vio porque seguía concentrada en el suelo.
"estoy seguro de que eres consciente de que hay un grupo de sangre sucia que se ha rebelado… ¿debería preocuparme que les pases información?" ante esto su cabeza se levantó para mirarle a los ojos. Ella tenía una mirada… furiosa.
"no, mi Señor. Mi familia y el resto de sangre sucia me han abandonado, no tengo nada que apoyar en su rebelión" él comenzó a ponerse duro dentro de sus pantalones… intimidar a una joven atractiva hacía subir su ego.
"Si noto que estás espiando en cualquiera de mis reuniones la luz verde será lo último que veas" ella nunca dejó de mirarle y solo confirmó con la cabeza.
"por supuesto, mi Señor" fue lo único que dijo, antes de irse de la habitación silenciosamente
Hermione apenas había salido de la habitación cuando comenzó a temblar. Su cuerpo sucumbiendo a los nervios mientras hacía su camino hacia la habitación donde se hacía la colada, sería incapaz de arreglar su vestido con la forma en la que le temblaban los dedos, eso estaba claro.
Estúpida… ella pensó de si misma… estúpida, estúpida, estúpida…. Abrir la boca era un error. Ella debería haber tirado algo que sirviera de distracción o haber dado una respuesta simple para salir del paso… Ron siempre le dijo que se iba por las ramas… Ron… ella había contado demasiado.
Era una situación muy precaria, vivir tan cerca del que era, sin lugar a duda, el hombre más terrible del universo. El mismo hombre que no dudaría ni un segundo en lanzarle un avada si descubría su verdadera identidad. Mia era el nombre de una niña muggle de su vecindario, una que murió de una enfermedad cuando a penas eran unas crias.
Hermione repasó la conversación una y otra vez en su cabeza ¿por qué le ha preguntado por Drácula? ¿por qué demonios ha contestado ella que conocía el libro? Hermione cerró los ojos en frustración e inspiró tranquilamente por la nariz. No era el momento de perder sus nervios, especialmente no cuando estaba sola consigo misma. Ya tenía suficiente presión.
…
La conversación perseguía a Voldemort, si se podía llamar a esas dos frases una conversación. En todas las circunstancias, ella parecía una chica normal, una bruja mediocre, pero algo era especial en ella. Una gran parte de él pensaba que era porque se la quería follar, más de una vez había dejado su mente volar pensando en tocar ese alocado cabello y agarrar ese maravilloso trasero. Se engañó a si mismo pensando que era su atracción hacia ella lo que le hacía sentir extraño a su lado… llegaría a arrepentirse de pensar así.
La sirvienta de Voldemort se mantuvo cuidadosamente alejada de todas sus reuniones y él se arrepintió de haberla asustado. Pidió a otra esclava que fuera a buscarla para que les sirviera durante una de sus reuniones. Tenía a sus generales sentados alrededor de la mesa, algunos de los más temibles y los más fuertes.
Increíblemente incomoda, Mía entró en la habitación, con una botella de vino, sirviendo a todos los generales, cuando terminó se quedó en una esquina, esperando que la volvieran a necesitar. Él podía ver su respiración elaborada, como su pecho subía y bajaba, seguro que pensaba que esto era una trampa de algún tipo… pero Voldemort solo la estaba atemorizando por diversión cuando la acusó de espionaje.
Después de una hora de servicio, era evidente para Voldemort que él no era el único hombre que se había fijado en su criada, en su dulce figura y sus brillantes ojos.
Dos de sus generales la estaban mirando sugestivamente, sin intentar ocultar su predilección, alguno de ellos parecía conocerla, pero de eso Voldemort no se dio cuenta.
Dolohov casi consigue volverle loco de rabia… Cuando llamó a Mia para que le sirviera otra copa de vino, la agarró del brazo derecho mientras ella le servía con el izquierdo, acercándola hacia su cuerpo.
Ella se asustó e intentó zafarse del ruso, que le susurraba algo al oído antes de dejarla ir, la conversación de su circulo privado era lo suficientemente animada como para que nadie se fijara en lo sucedido más que él mismo.
Notaba como su mal genio estaba creciendo en su interior a punto de soltarse, pero una pregunta importante de uno de sus generales le hizo dejar de pensar en lo sucedido… estúpido… pensó para si mismo. Se trataba de una esclava, no una damisela en apuros que necesitara de su protección.
Podía no ser la damisela virginal que él se pensaba, la mansión Riddle era famosa por su violencia y por su falta de control, la violencia sexual no estaba excluida. No que eso importara, ella no significaba nada para él. Le mandó una mirada asesina a Dolohov y siguió hacia un análisis de la situación en los pueblos mágicos del norte de escocia.
Tres horas más pasaron sin que Voldemort le prestara especial atención a Mia, totalmente concentrado en la conversación que se estaba llevando a cabo. Si hubiera mirado la hubiera visto temblar, lo notó cuando le puso una copa a Lucius, todo el mundo lo notó entonces… cuando se echó hacia delante para ponerle la copa, la mano de Lucius fue directamente a su trasero y de allí pasó entre sus piernas para tocar sus partes más sensibles, el shock del momento hizo que Mia perdiera el equilibrio.
Una esclava debería haber aprendido a lidiar con cosas así, pero Voldemort tenía que recordarse a si mismo que ella era una reclusa de guerra… la totalidad de la botella de vino calló sobre el regazo de Rowle que estaba sentado al lado de Lucius. Rowle se levantó de inmediato y le dio un guantazo a Mia, cruzándole la cara con tanta fuerza que la hizo caer al suelo y Voldemoort pudo ver sangre en la mano del vikingo.
Mia no parecía entender todo lo que había pasado en tan solo unos segundos, sus ojos estaban vacíos y ni siquiera parecía haber procesado el dolor de su labio partido. Voldemort tampoco parecía reaccionar, estando en complete shock mirando a la chica que estaba de rodillas en el suelo.
Pero la rabia por lo que había ocurrido solo tardó unos segundos en inundar el pecho de Voldemort.
Su rabia no era de la que asustaba a la gente por ser alta. Su rabia mantenía a todos a raya por que era una especia de furia controlada, una furia silenciosa. Se levantó abruptamente y el resto de los hombres de la mesa hicieron lo mismo.
"fuera, ahora" dijo en un gruñido, señalando hacia la puerta de salida. Sus generales estaban claramente confundidos. Es sus mentes, era Mia la que debía ser echada de la habitación, quizá incluso debería ser castigada, pero Voldemort estaba mostrando que sus hombres habían perdido completamente su favor.
Lucius recolectó sus cosas y salió de la habitación, el resto de los hombres hicieron lo mismo, como ovejas. Mía estaba sentada en el suelo, llorando en silencio, pero sin moverse, como una estatua, sin mirar a los hombres que se movían a su alrededor. A Voldemort no le preocupaba que sus hombres pensaran que iba a torturarla hasta la locura, ese no era el motivo por el que estaba enfadado, alguien le había faltado el respeto a través de su propiedad, ella era suya.
Cuando el ultimo hombre salió de la habitación, Voldemort cerró la puerta, quedándose a solas con su esclava.
N.A: ¡Estoy de vuelta! con una historia que me apetecía muchísimo escribir. La actualización de esta historia será más estable que la de las otras, que al ser más cómicas… espero a la inspiración y últimamente tengo más ganas de desesperación y angustia #sadvibes
Este comienzo está fuertemente basado (muy fuertemente) en el fic "A Comfortable Silence" de lillylecters una historia de Twin Lanister/ Sansa Stark del fandom de Juego de Tronos… esta pareja y en el contexto de Harrenhall me recuerda mucho a Voldmeort/Hermione así que he decidido escribirlo.
Recordar que vuestras reviews son la mejor forma que tenemos los autores de saber cómo está yendo nuestra historia, si está gustando o no y como os gustaría que continuara… no dudéis en escribir, ayuda muchísimo y da ganas de seguir escribiendo.
Muchas gracias por leerme en una nueva aventura con una de mis parejas favoritas. (mi recomendaciones de fics V/HG en www. bookybuku. com /category/mortifagos/lord-voldemort-hermione-granger/ )
Un besazo
BookyBuku
