La Dulce Esclava

Cap. 2 - Reconfortante

Hermione estaba intentando desesperadamente no merase encima. Nunca había estado tan asustada. Ni cuando luchó en la guerra, ni cuando la secuestraron junto a otros miembros de la Orden para llevarla a la temible mansión Riddle. La ira que irradiaba Voldemort era palpable y se dirigía directamente hacia ella, el terror la tenía tan dominada que no podía ni moverse ni respirar. Se sentó de rodillas, arrepintiéndose de que ese suelo de madera, mal barrido, fuera a ser lo último que viera de este mundo. Ni siquiera el ruido de Voldemort aclarando su garganta, mientras se sentaba en una silla cercana, la hizo reaccionar.

"Mia"…. Dijo Voldemort y absolutamente nada.

"Mia, mírame" ordenó él. Su mirada fija en la nada que estaba frente a ella comenzaba a irritarle.

"si no me miras en este mismo instante, haré todas las cosas horribles que te estás imaginando que voy a hacerte" Voldemort le dio un momento para digerir lo que acababa de decir. Su postura se relajó un poco y parecía estar volviendo a recuperar el control de su cuerpo, lentamente.

Finalmente giró la cabeza para mirarle. Él estiró su mano para darle un pañuelo, la sangre que bajaba por su mentón no le permitía tranquilizarse completamente.

Voldemort podía sentir el escepticismo, hasta hacía un segundo, ella estaba convencida de que iba a recibir la paliza de su vida… Literalmente, una que le quitaría la vida. Mia era especialmente inteligente, y se dio cuenta que seguir mostrando su miedo era inaceptable. Volvió a ponerse la mascara de indiferencia y cogió el pañuelo, aplicándolo gentilmente sobre su herida.

Voldemort se sorprendió por lo rápido que se había recuperado, incluso aunque no fuera lo suficientemente rápido para sus estándares. Era su turno de mirar a la nada mientras volvía a tomar el control sobre su furia.

Mia se levantó sobre sus piernas temblorosas y comenzó a recoger las copas de vino de la mesa, limpiando detrás de la horda de hombres que acababan de irse… eventualmente, no había nada más que dejar en su sitio, así que se quedó de pie en una esquina con los brazos entrelazados a la altura de su regazo, preparada para servirle. Voldemort observó la escena fascinado, hasta que decidió acabar con la calma del momento.

"¿qué es lo que te ha dicho Dolohov?" preguntó con tono autoritario. Hermione no quería contestar, esas palabras le daban ganas de vomitar, como estuvo a punto de hacerlo cuando las dijo el mortífago ruso. Pero sabiendo la falta de paciencia que tenía el Señor Oscuro…. Por miedo acabó contestando tan rápido como podía, que no fue antes de una pausa y un largo suspiro.

"él…" Mia aclaró su garganta y Voldemort podía ver el asco escrito en su rostro mientras intentaba repetir las palabras "él dijo que sabía que soy una chica sucia y que disfrutaría dándole placer"… Las palabras no parecían reales. Hermione intentó pensar en algunas cosas más para conseguir escapar de ese momento… Voldemort no sabía por qué le resultaba encantador que fuera incapaz de decir las palabras "haciéndole una mamada", ya que era obvio que era a eso a lo que se refería, suponía que era la atracción física hacia su inocencia, no queriendo admitirse a si mismo que la atracción que sentía por Mia iba mucho más allá.

Voldemort frunció el ceño, detectando que ella estaba ocultando algo.

"¿y?" preguntó. Ella le maldijo en sus adentros por haberse dado cuenta de que eso no era todo… otra pausa, un suspiro y siguió hablando.

"él también dijo que vendría a buscarme y que me follaría mejor que tu" el silencio se apoderó de la habitación, mientras Hermione intentaba mantenerse tranquila…. En verdad, ella no pensaba que a Voldemort le importara lo suficiente como para evitar que eso sucediese… para su sorpresa el dejó salir un largo suspiro.

Voldemort no quería que ella estuviera bajo la ilusión de que le importaba, porque no lo hacía. Era obvio que se la follaría pronto, pero tenía que recordarse a si mismo que ella no era nadie, basura, su única importancia radicaba en su relación con él.

"nadie tiene permiso para tocar mi propiedad sin mi permiso. Dolohov y Lucius, ambos me han faltado el respeto, y les haré saber a ellos y a todos los demás hombres que estaban en la habitación, que les pasarán cosas terribles como se atrevan a tocar lo que es mio" Hermione volvió a suspirar, era insultante y la hacía de menos, por supuesto. Pero en este momento y bajo estas circunstancias, su existencia no tenía ningún valor si no estaba asociada con Voldmeort.

Lo que él había dicho quería decir que estaba más segura de lo que había pensado originalmente. Él podía hacer lo que quisiera con ella y hasta el momento pensaba que eso significaba que la podría matar allí mismo, pero ella no era el juguete de sus soldados, era el suyo. Voldemort era el único al que tenía que temer.

Hermione había conseguido aguantarle la mirada por un impresionantemente largo periodo, pero finalmente miró hacia abajo.

"sí, mi señor" contestó. En su voz había un toque de gratitud que hizo que el corazón de Voldemort latiera más rápido…. Quería follársela, eso era todo, no significaba nada más.

"puedes irte" le dijo él moviendo la mano con un gesto ligero. Sansa caminó hasta la puerta, pero antes de irse se giró hacia él una última vez. A pesar de la complicación de su situación, ella aún era una señorita bien educada que había sido, de alguna manera, salvada por este hombre, su corazón sensible y sus buenas maneras traicionaron su mente,

"gracias, señor" dijo como acostumbraba a hacer cuando salía de una clase en Hogwarts, unas palabras que, sin saberlo, había sellado su futuro.

Se acomodaron a una rutina, aunque ninguno de los dos lo admitiría. Siempre que ningún otro mortífago estuviera cerca, Hermione se relajaba en su silenciosa compañía. Hacía calor en su estudio, al contrario que en el resto de las habitaciones de la mansión, gracias a su ubicación encima de la cocina. Hermione tomó las obligaciones de una sirvienta a tiempo completo… encargarse de que la chimenea estuviera siempre encendida, limpiar después de las comidas, preguntar "¿falta alguna cosa? Mi señor" y encargarse de lo que fuera que tuviera que hacer para.

A Voldemort le encantaba verla moverse. Al principio le costaba controlarse y casi la manda fuera en más de una ocasión, pero ahora, su lujuria see había calmado, no es que se hubiera ido… la vista perfecta de su figura o la forma en la que su cabello caía a ambos lados de su rostro le provocaban visiones en las que finalmente la tomaba y la hacía suya. En cualquier caso, su presencia se había vuelto reconfortante para él.

Dejando la lujuria a un lado, sus modales se habían vuelto para él como contemplar un campo en flor… Hablaba bajito y dulce, no gangosamente como el resto de los sirvientes. Tenía el perfecto equilibrio entre timidez y amistad, sabiendo de alguna manera cuando él quería que se quedara en una esquila o cuando podía moverse para limpiar o responder a algún comentario casual.

Ella nunca iniciaba una conversación y a Voldemort no le importaba. No se puede decir que conversaran, él era un hombre silencioso cuando intentaba pensar y ella no quería meterse en problemas, él no sabía que su silencio no se debía a que ella también era una chica tranquila, sino a que quería mantenerse a salvo. En cualquier caso, parecía que Mia era más consciente de sus cambios de ánimo que él mismo.

"a veces me pregunto como mis mortífagos han llegado tan lejos en la vida" él se dijo a si mismo una vez, tirando una carta sobre su mesa y levantándose para acercarse a la chimenea.

Mia le sirvió una taza de té caliente y se la llevó. Él frunció el ceño al principio, preguntándose porque no le había servido vino, pero luego recordó haber dicho en alguna ocasión que el té era mejor que el vino cuando se estaba enfadado, ya que era mejor tener la mente fresca cuando se planeaba una venganza. De eso hacía semanas ya… él sonrió para sus adentros, intentando no mostrar que estaba satisfecho.

No pensó que fueran imaginaciones suyas cuando notó un escalofrío recorrer el brazo de Mia cuando sus dedos se rozaron al tomar la taza de té. Prefirió ignorar esto para poder mantenerla con él más tiempo, sino tendría que echarla de la habitación con el fin de controlarse.

Mia se separó de él y siguió haciendo sus tareas en la habitación, todo sin magia, ya que una sangre sucia no merecía su uso… eventualmente regresó a rellenar su taza y avivar el fuego. Estaba haciendo cada vez más difícil ignorar sus pensamientos sobre follársela cuando estaba de rodillas debajo de él. Voldemort miró al techo, preguntándose cuanto más podría aguantar, cuando su dulce voz le sorprendió. "¿el título de general entre los mortífagos se otorga o se gana?"

"se otorga a las familias pura sangra ¿por qué lo preguntas?" le preguntó y se aproximó a ella para escucharlo, pero cuando su atención se volvió hacia él con sus brillante ojos pardos y su carita dulce, Voldemort se olvidó de lo que estaban hablando.

"solo estaba pensando en lo que dijo antes, mi señor. Me disculpo por la distracción"

Sin duda había sido una distracción pensó. Desde fuera parecía que ella estaba tranquila, pero Voldemort y sus poderes de percepción notaban como su pulso vibraba en su cuello… como un conejo, pensó. Le gustaba su sirvienta, pero había líneas que no podía cruzar… pensó en asustarla de nuevo, pero no quería deshacerse de su presencia.

"harías bien en recordar que a los sirvientes también se les otorga el honor de servir y ese privilegio puede ser retirado en cualquier momento" Bueno… estaba satisfecho con la combinación de amenaza y sarcasmo. La boca de Mia se abrió por la sorpresa …. Dioses, esa boca, lo que podría hac…

"por supuesto mi señor" dijo suavemente, dándole la espalda y volviendo a atender el fuego. Esta vez seguro que no imaginó el espasmo que recorrió la espalda de su sirvienta ante sus palabras…. Perfecto.


N.A: aquí estamos, subiendo la tensión entre estos dos... Mia y el Señor Oscuro.

Se que me está costando actualizar... pero todo llega, lo prometo... espero que valga la pena la espera.

tengo unas ganas de que explote todo y que Voldemort se de cuenta de lo que realmente ocurre y de que es un monstruito con sentimientos (o deseos)

contesto Reviews:

- SerenaStons: Aquí está el segundo cap! sé que ha tardado, Sorry.

- AMATISTE: Hola! gracias por tu comentario y tus ánimos... no me gusta dejar historias a medias así que la continuaré jejeje quizá voy un poco a destiempo, pero todo llega.

Recordad, las reviews son la mejor forma que tenemos los autores de saber como va nuestra historias y si está gustando o no, no dudéis en comentar...

un abrazo

Gracias por leerme

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