Capitulo seis
"Beso, Cena y Disco "
Iori mientras conducía de regreso a la mansión meditaba...
Es natural que cuando algo no se practica, se pierda la seguridad en dicha acción y mas si no se le conoce bien a la persona.. pero Athena tiene razón ¿Qué pueden hacer si la situación los obliga a ello? El ex de Athena parece ser un entrometido, persistente y curioso. Si él se da cuenta de que todo es una farsa lo ventilara por todas partes la verdad será un gran problema y el nombre de su Clan estarían en boca de todo el mundo y esa si seria la mayor humillación de su vida. No podía permitir que eso sucediera.
Una vez que llegaron a la mansión, Athena noto que Iori no comento nada durante todo el camino. ¿Acaso dijo algo que lo molestara?
Ella lo siguió hasta su despacho y cerro la puerta para que nadie escuchara, se acerco hasta el y dijo.
— Son solo besos..
Iori la observa estático y se lleva una mano al cabello, mientras presiona sus labios. Nunca pensó sentir esa tensión, pero era obvio que tarde o temprano pasaría. Athena suspira y dice.
—Es un sacrificio que debemos hacer si la posición nos lleva a eso ¿Entiendes?
Iori frunce el ceño.
— ¿Sacrificio?
— ¡Claro! Lo hare por el bien del contrato - ella da el primer paso a lo que Iori retrocede un poco nervioso.
—¿ Ahora?
— Bueno, si no puedes besarme yo lo entiend... - no pudo terminar la frase que Iori va hacia ella y la sorprende tomándola del rostro para luego juntar sus labios y devorarlos.
Athena coloca sus manos sobre su pecho y siente su palpitar, ella corresponde tratando de seguirle el ritmo aunque van un tanto descoordinados ¿Cómo si le faltara experiencia al pelirrojo?
— Despacio- susurro ella separandose y ahora es ella que toma su rostro y lo atrae hacia ella dejándose llevar.
— ¿Así? -pregunta Iori separándose un poco y repartiendo cortos besos en la boca de la psíquica.
— Si. - responde ella y junta mas sus labios, el beso se vuelve intenso, Iori tiene un aliento tibio y rico. A su vez, su lengua se asoma un poco y el también le da rienda la suya.
¿Qué estaba pasando? Ya ninguno pensaba con claridad, esta práctica va muy bien, pero ella podría decir que esta mal y así poder seguir besándolo, mentira piadosa.
— Creo -murmura él contra su boca — Que lo hacemos bien ¿No?
— Sí -afirmo ella abriendo los ojos despacio —digo, ¡No! Creo que tienes que mejorar el movimiento de tu lengua y podrías sujetarme la cintura mientras...
El pelirrojo junta de nuevo sus labios y rodea su cintura. Athena sentía que en todo su cuerpo miles de sensaciones, hasta podría decir que se estaba derritiendo en sus brazos, por otro lado ella sabia que debía parar cuando a ella se le escapa un débil gemido.
"¡Rayos no!"
Athena comienza a toser separándose y tomar un poco de aire.
—Eso estuvo mucho mejor.. eh.. tengo que irme..
Athena sale del despacho muy sonrojada a lo que el pelirrojo sonríe, no será difícil fingir que ella le gusta. Al menos el beso fue una gran experiencia, ya ni recordaba cuando fue la última vez que beso a alguien, ya que el sexo y los besos eran cosas distintas para el.
Al otro día Athena estaba tomando te en jardín cuando su teléfono comenzó a sonar y al ver la identidad del llamante suspiró resignada a contestar
"Hola Ken"
" Hey Princesa, te llamo para invitarlos a cenar esta noche.. así conocen a la futura señora Ken. "
¡Pero que cínico!
Athena estaba a punto de negarse pero era mejor que Iori se lo dijera asi ella no quedaría como la mala y mucho menos celosa "
"Oh, me encantaría pero debo preguntarle a mi esposo "
"Bien, pregúntale Princesa yo espero en linea" - la animo
Athena rodeo los ojos y fue hacia el despacho del Yagami, estaba de costumbre sentado viendo algunos papeles pero al verla entrar dejo todo para prestarle atención, ella tapo el tuvo del teléfono antes de hablar con el Yagami.
— ¿Qué sucede?
— Es Ken, quiere invitarnos a cenar junto con su prometida. Contesta y diles que no podemos ir.
— Esta bien. - Iori toma el teléfono y habla con Ken.
"Hey, Yagami los invito a cenar así conocen a mi prometida... como salieron apresurados de la fiesta creí que esta seria la mejor manera"
" No estoy seguro tengo cosas que hacer.."
"Vamos, será divertido pediré tu platillo favorito.. se que te gusta la carne asada.. prometo que no te arrepentirás de venir.. "
"Esta bien, iremos pásame la dirección y ahí esteremos "
"¡Que bien! Si te pasare la ubicación y los esperamos "
Athena lo mira asombrada y luego Iori cuelga el teléfono, ella frunce el ceño.
— ¿Qué hiciste? -murmuro enfurecida. — Solo debías decirle un fuerte y claro no.
— ¿Quieres que se de cuenta de nuestra farsa? - inquiere él — Ya demasiado que salimos sin avisar en la fiesta
— ¡Claro que no! -replico ella.
— Aun no entiendo por qué te niegas a verlo. - cuestiona el a lo que Athena queda muda. — ¿Aún lo amas? ¿Es por eso?
— ¿Qué? ¿Cómo se te ocurre? Jamás y nunca.
— ¿Entonces?
— Es solo que al verlo recuerdo todo lo malo que me ha hecho.. ¿Entiendes? Lo único que siento por ese idiota es odio. -dijo apretando sus manos.
— No es bueno que sientas odio, lo digo por experiencia. - la toma de la mano y la anima. —Todo saldrá bien no te preocupes.. eres mi esposa y estamos felices.
— Lo soy.. - repite ella creyéndose las palabras.
El corazón de Athena late a mil cuando Iori besa su mano, ¿Porqué tiene que ser tan amable?
¿Porqué Iori tuvo que aceptar una invitación a cenar de Ken?
Los invito a un lujoso restaurante y así conocer a la futura señora Ken porque no tuvo la oportunidad de conocerla ya que Athena y Iori tuvieron que irse inesperadamente de la fiesta. Además que Hinako insistió en ir también y acompañarlos, La verdad es que la rubia lo detesta, nunca le cayo bien, Athena nunca entendió porque hasta ahora, al parecer su amiga si tenía despierto ese sexto sentido que a ella le faltó.
Athena le había contado a Hina lo del beso y cuando la rubia vio al pelirrojo arreglado para salir al restaurante hizo el gesto de hacer un silbido y luego le guiñó el ojo a la psíquica.
— Es una oportunidad única amiga, deberías considerar consumar tu matrimonio. - le murmuró al oído a la psíquica quien sonrió a las ocurrencia de su amiga.
Athena le presento al pelirrojo a Hinako y el fue bastante educado, así que la trató con cortesía. Hinako quedó encantada.
Una vez que los tres estaban en ese restaurante se acomodaron en la mesa reservada. May Lee apena la ve le sonríe amable a la psíquica y se levanta de inmediato. Se trataba de la misma luchadora Kof.
— ¡Athena! - la abraza entusiasmada a lo que Athena deja que la ex luchadora kof la abracé como si fueran grandes amigas y la psíquica hace debidas presentaciones.
Athena ve a Ken quien también sonríe pero se le borra la sonrisa al ver a Hinako y se nota a leguas su incomodidad. Tal vez no fue tan mala idea que viniese la rubia.
— Vaya, Hinako la chica Sumo jajajja - la saluda Ken. Sabe muy bien que la rubia odia que la llamen así. — Me alegra verte.
—Quisiera poder decir lo mismo -replica Hinako sonriendo con autosuficiencia.
— No esperaba verte pero bueno pero como dice el dicho, éramos pocos y parió la abuela. - Ken comienza a reír y luego se hace un silencio incómodo. —Descuida, donde comen cuatro comen cinco.
— Claro y donde comen dos comen tres, ¿No? - replica Hinako cruzando los brazos a lo que Athena reprime una sonrisa. "Bravo "
— Mejor ordenemos la cena. - dice Ken ignorando su comentarios.
¿Entendieron? Hinako hizo referencia a la antigua relación de Athena con Ken y Lita. La supuesta ex amiga de Athena. Los tres se sentaron en la mesa.
Hay daños que uno no se recupera e inseguridad creyendo que fue ella la culpable preguntándose muchas veces. "¿Que fue lo que hizo mal?"
La mano de Iori sobre suya la vuelve a la realidad y ella le sonríe con agradecimiento. Esos ojos azules que oculta bajo su mechón rojo no debería taparlo y fue ahí que recuerda su beso, que no ha podido sacar de su mente . ¿Tan alborotadas están sus hormonas?
La pareja del año "Ken y May Lee" tenían todo un festín de platillos y delicias organizado mientras hablaban de como Ken y May se conocieron y los viajes a Europa.
Iori fue un buen oyente diciendo palabras como "Bien" "He ido a ese lugar" "Que interesante " y Hinako solo comía sin importarle de lo que hablaban y Athena solo asentía también cenando.
— ¿Y ustedes? ¿Cómo se conocieron? -pregunta May Lee cuando a Athena dijo.
— En un concierto.
— En King Of Fighters- responde Iori al mismo tiempo, Athena mira a May un poco confusa.
— En realidad, ya nos conocíamos en los torneos. - contestó Athena girando para ver al pelirrojo — El nunca decía nada.. recuerdo cuando me presente ante el siendo educada le preguntaba cosas como su nombre, de donde venía.. no respondía nada, solo me veía y luego se alejaba de mi.. creí que no le agradaba pero luego comprendí que el era así y solo tenía un objetivo.. pero note que mientras yo hablaba sus ojos brillaban hablando con el corazón, y eso bastaba.
Iori la miró un poco sorprendido recordando ese día que ella se acercó a el para presentarse, lo único que le vino a la mente fue que era una niña parlanchina que no lo conoce y por eso tuvo el valor de acercarse a el pero no se dio cuenta que la miró mas de la cuenta, su sonrisa, su voz suave y divertida. Era la clase mujer que necesitaba en su vida, a alguien que le hiciera recordar lo valioso que es la vida. A May le brillan los ojos de la emoción.
—El inicio de su amor. - canturreo May con un suspiro. —Athena quiero que seamos amigas..
— No serías la primera ni la última amiga, ¿Cierto Ken? - ataca Hinako.
Ken tose exageradamente y se pone rojo como un tomate.
— ¿Te hice algo Hinako? -le cuestiona a lo que la rubia se levanta y pone sus manos en su cadera.
— ¡Descarado! ¿Por qué no le preguntas eso a Athena a ver si eres hombre? -escupe iracunda.
Ya inicio el primer raund amigos.. que gane el mejor.
— Hinako - la llamo Athena y toma un poco de aire. — Por favor siéntate
— Lo siento Athena pero no puedo seguir viéndole la cara a este tipo.
— Discúlpenme un momento - dice Athena y lleva a su amiga hacia el baño de mujeres. Una vez a solas, Athena le reprocha. — ¿Qué fue eso?
— No soporto que ese idiota sea tan descarado. Alguien debe ponerlo en su lugar.
— Hinako, en verdad agradezco lo que haces pero ya debo olvídame de ese infeliz y mi venganza es que el me vea feliz.
— Eso es amiga pero debes sacar lo que tienes adentro o será peor luego. - le advirtió la rubia. — Me iré a casa ¿Sí? Diles que gracias por la comida y que tuve que irme. Lo bueno es que arruine su cena jajajja -añade con orgullo — Te quiero Athena, tu deberías decirle cuanto lo detestas ¡No te dejes enredar con la idea que esta arrepentido!
—No lo haré. - dice Athena viéndola marcharse.
Cuando volvió los tres hablan en un ambiente que se ve más animado. Athena se cruzo de brazos sintiéndose traicionada por Iori.
— Princesa- hablo Ken con una gran sonrisa —Iori es verdaderamente divertido, acepto ir a una disco esta noche ¡Salida de parejas!
¿QUEEEE?
Cuando llegaron a la disco en cuestión, Iori miro a la psíquica que lo veia molesta.
— No lo creo -regaño a su "esposo" una vez que terminó de estacionar — Desaparezco unos minutos y tu haces planes con el idiota de mi ex para ir a una disco.
— Comenzaron hacer preguntas y cuando me preguntó si te gusta bailar y solo se me ocurrió decir que sí. - se defendió el.
— Si me gusta bailar pero no quiero verlo a él. - responde viendo como su ex estaciona su auto y baja junto con May, la verdad es que su ex pareja se ve muy feliz con su prometida. Ambos emiten una vibra de amor sincero que da cierta envidia.
— Solo tienes que bailar ¿No es tan difícil?
— Ujú, sii será divertido- replico ella a lo que Iori baja en ese momento, ella hace lo mismo y siente como Iori toma su mano caminando hacia Ken y May.
— Awww se ven tan bien juntos- sonríe May.
— Soy una mujer muy afortunada- responde Athena viendo a Iori tenerlo a su lado la llena de seguridad y lo sorprendente con un beso a lo que el también corresponde, Ken solo los observa con sorpresa para luego bromear.
— Hey, busquen un motel jajaja
Una vez adentro van los cuatro hacia la barra. A lo que Iori se acercó a la oreja de la psíquica
— Ni si te ocurra beber hoy.
Ella frunce el ceño.
— ¿Por qué?
— Ya sabes cómo te pones cuando bebes
— Estaré bien, no te preocupes
— Athena -responde él en una clara advertencia la toma de la cintura, a lo que Athena se pone nerviosa ante tanta cercanía. No tenía pensado hacerle caso ¿Porqué tenia que actuar como el marido preocupado? Ya la pareja de tortolos enamorados fueron los primeros en ir a la pista. — ¿Vas a seguir tomando?
— Sudaré el alcohol en el baile Iori, no seas aguafiestas.
— Bien, bailemos entonces - le dice Iori a lo que Athena no pudo evitar reír, cada momento el la sorprende mas.
— ¿Bailas?
— No, pero se que tu bailas mejor que yo. -responde él y es ahí cuando Athena se da cuenta de lo absurdamente precioso. Sus gestos, su rostro, su forma de tratarla, su voz, todo aquello que sale de su boca. Iori es realmente hermoso, no solo físicamente, sino también como persona. ¿Cómo no vio eso antes? Tal vez si lo hubiera conocido más..
— Bien, te enseñaré -replico divertida tomando su mano y siguiéndolo hasta el centro de la pista.
Ahi empezaron a moverse siguiendo la música. Frente a frente pero manteniendo cierta distancia pero divertidos, Athena comienza a menarse siguiendo la música, se ríen olvidándose de los que están a su alrededor. Ella se arriesga acerca a el dándole la espalda moviéndose a su vez el la toma de la cintura pegándola a el y ella siente su respiración en la nuca. Athena gira nuevamente para quedar frente a el, será por la oscuridad, la música hot o las personas. Pero la agarra del rostro y lo besa a lo que el corresponde hambriento.
Sus respiraciones se agitan en medio del baile y ella lo atrae aun mas a su cuerpo haciendo del beso mas profundo a lo que Iori no retrocede, su lengua juega con la suya, las manos de Iori bajan hasta su cintura pegándola mas a el y muerde su labio inferior. Cuando abren los ojos, el la mira serio como si quisiera decirle algo y ella también pero no sabia que decir.
— Ahora vuelvo. - hablo rápido Iori y se alejo de ella, desapareciendo.
Athena quedo paralizada en medio de la pista, sin entender ¿Qué paso? Pensó que todo marchaba bien y estaban en sintonía esperando que el accediera en terminar lo que comenzaron en su casa y ella dispuesta accedería pero en fin, suelta un suspiro y ve que Ken esta sentado tomando en el área de la barra. La llama haciendo señas con la mano. Athena cerro sus ojos, es tarde para fingir que no lo vio.
— ¿Qué quieres tomar, Princesa? -pregunta casi a gritos una vez que esta lo suficientemente cerca.
— Un mojito. - contestó derrotada al sentir el rechazo del Yagami, pensó que a el también le gustaba, que lo disfrutaba. ¿Qué hizo mal?
Ken, habla y habla. Apenas llega su bebida se concentra en tomarla de una, al parecer May estaba en el baño y Ken observa el lugar divertido, cuando termino pidio otra bebida y lo tomo de inmediato.
— Hey, Princesa.. estas tomando mucho
— Quiero otro. - replico ella a lo que el parece pensarlo pero pide dos bebidas mas. Uno para cada uno.
— Bien, vamos a divertirnos, dos tragos mas por favor. -le dice al tipo de la barra y saca un billete. Cuando sirven las bebidas, hacen un pequeño brindis y toman sorbos largos.
Athena comienza a sentirse mareada y siente que le falta el aire, teniendo mucha calor. Pasa su mano por su cabello, trata de pararse y se va de lado, pero Ken la sostiene.
— Mejor salgamos un rato para que tomes aire. - Comenta mientras la lleva a la salida — ¿Y tu esposo? ¿No sabe que te hace mal la bebida?
Cuando Athena siente el aire fresco en la cara parece que el alma le regresa al cuerpo. Pasa su dedo en sus labios, recordando esos besos con el pelirrojo.
— Princesa, tenemos que hablar.
— ¿Que?
— Tu sabes, una explicación de lo que paso entre nosotros ¿Entiendes?
— No, la verdad no hay nada que explicar - dice Athena algo lúcida pensando en dónde rayos se metió el pelirrojo
— ¿Eso crees? - Ken ve el cielo a lo que Athena lo observa detenidamente, su cabello era algo corto lleno de tirabuzones rubios como si fuera un Príncipe encantador, fue su rostro que la enamoro, sus lindas pestañas, aquella boca que la llenaba de promesas de amor — Perdóname, me comporte como un idiota.. arruine tu carrera por despecho sin importarme nada. Sabia que eso era tu talón de Aquiles.
Con esa confesión dicha frente a ella sin miedo, Athena le dio una fuerte cachetada que impacto duramente sobre el rostro de Ken dejando los dedos marcados de Athena en su mejilla. Ken sabia que eso pasaría, se sostenía del rostro y Athena se obligo a contener sus lágrimas, no quería lastimarlo a pesar de las cosas que dijo, parte de ella sentía apreció hacia su persona. Después de todo el fue su confidente después de Kyo.
— Lo lamento Ken yo..
— Te traicione con tu amiga Athena, acabe con tu carrera por mi maldito ego de que una mujer terminé conmigo. Es lo menos que merezco- vio que Athena se toma del muro y se toma de la cabeza. — ¿Princesa? - Athena cae en sus brazos. Ella sentía que todo le daba vueltas. — Te juro que estoy arrepentido, aun no entiendo como puedes hablar conmigo después de todo lo que te hice pasar, eres tan buena y tienes un gran corazón.
Así terminó su noche, luego sintió que Iori la cargo en sus brazos y la llevo a la mansión acostándola en su cama, un suave beso en sus labios del pelirrojo la hizo sonreír.
— Descansa.
Continuara...
