Capítulo ocho
" La Reunión"
Sabes, aún recuerdo esa vez que te vi
Yo no entiendo cuánto tiempo yo viví sin ti
Eres ese reflejo que quiero mirar
Tienes la vida que me hace falta para continuar
"No volveré a entregar mi corazón de nuevo. No puedo permitirme desarrollar sentimientos por Iori, mucho menos si debo darle un hijo "
Con aquello en la cabeza, conduce en silencio. Vio una cafetería conocida, recordó que después de la preparatoria iba a esa cafetería a comer pastel. Bajo del auto y entró a la cafetería, formando parte de la fila, mientras esperaba pensaba en qué tipo de pastel compraría, habían tantos en el mostrador qué se le dificultaba.
— Buenas tarde, ¿Qué va a ordenar?
— Ah, quisiera una porción de pastel de fresa y estaría bien un café con poca azúcar por favor.
— Claro aquí tiene.
La joven que atendía, le entregó su pedido en una bandeja, Athena se sentó en una de las mesas cerca a la ventana, viendo cómo las mesas restantes se llenaban poco a poco y comiendo al mismo tiempo.
" Ya todas las mesas están ocupadas"
Tomando su bebida vio a un joven conocido sosteniendo su pedido sin notar que las mesas estaban ocupadas, era Rock Howard, había escuchado a su representante que buscaba un dúo con el.
Ya que le faltaba poco para terminar decidió llamarlo mientras levantaba su mano.
— Rock ¡Aquí!
El notó su presencia y se acercó a ella
— Puedes sentarte, Acabaré en unos minutos, así que no hay problema.
—Gracias, Athena - se sentó en frente — No me di cuenta en cuanto a las mesas.
— Supongo que te distrajiste observando los pasteles en el mostrador.
— Estos días no estaba tan lleno de personas- hablo el un poco tímido
— Rock, ¿hace cuanto que cantas ?
— pues, muy poco me gustaría grabar un dúo contigo, tu representante te habrá comentado. - dijo sujetando el vaso con firmeza bebió despacio el jugo.
— Por mi no hay problema, seria bueno un nuevo Hits.
— Tengo la canción, es perfecta- hablo mas animado
Así hablaron por un rato hasta que Rock preguntó sobre su relación con Yagami, ella se atoro con el mismo pastel.
— ¿Estás bien?- preguntó al verla agarrando su garganta
— Es-estoy bien, sólo.. me atoré un poco.. mi relación con mi esposo esta estupendamente bien.
— No sueles estar muy contenta.
— Todas las parejas tienen problemas.. si algo no está bien, ten por seguro que me alejaré.
— Fue una sorpresa tu casamiento con el, nadie esperaba que alguien como el se fijara en alguien como tu siendo tan opuestos.
— Lo se, no voy a mentirte es difícil.. a veces siento que solo soy una esposa de palabra y nada mas.
— Debes hablar con el y decirle lo que piensas, si se aman todo hay solución
—Agradezco que me hayas escuchado, lo bueno es que hago lo que mas me gusta.. ¿Quieres venir a la Productora Luna Contigo?
—¡Claro!
De ti yo quiero saber
No hay más tiempo que perder
Tienes el fuego que me castiga
Mi ser te anhela, nunca te olvida, no, no
De ti yo quiero tener
Una noche tocar tu piel
Yo ya no aguanto más esta espera
Tu alma y tu cuerpo son mi condena
Athena llevo a Rock a la Productora donde practicaron la canción de Rock por horas, luego fue a ver a Hinako contándole todo lo sucedido, le dijo que esperará a lo que el le cuente lo que paso. Después fue con su amiga al cine y a tomar unos tragos a un bar..
Athena llega a la mansión a eso de las once de la noche. En medio de toda aquellas salidas, se le hizo bastante tarde. Una vez que entra se topa con la sorpresa de ver a Iori sentado en el sofá de la sala
Apenas la ve sus ojos la miran seriamente.
— ¿Dónde estabas? -pregunta ante lo cual ella frunce el ceño
— No sabía que tenía que darte explicaciones.
— Es la pregunta que haría un esposo preocupado
— Un esposo preocupado me hubiera mandado aunque sea un mensaje -replico ella. — Además ya deja de fingir Yagami no hay nadie aquí.
Iori cruza sus brazos levantándose
— Eso no te da derecho a desaparecer todo el día. ¿Con quién estabas?
— Sé cuidarme sola - responde mientras camina hasta su habitación ¿A qué juega Iori? ¿En serio pretende actuar como un esposo celoso ahora? Toma aire mientras se quita su cartera molesta y lo tira arriba de la cama, claro no se había percatado de que él pelirrojo en cuestión la siguió hasta la habitación.
Quiero un pedacito de tu cuerpo en mis sueños
Un poquitico de tu piel en mis besos
Quiero bailar contigo siempre para no despertar
Tengo dos mil razones para hablarte de amores
Son las canciones que desvelan mis noches
Quiero cantar contigo para nunca olvidarte
— ¿Estas molesta por lo que paso en la oficina con Aiko? -pregunta desde el marco de la puerta.
— ¿Por qué habría de estarlo? -cuestiono con voz aguda. "CLARO QUE ESTOY MOLESTA IDIOTA ¿NO LO VES?"
— Ya ella no volverá a pisar mi empresa, si quieres que me vaya y no vuelva hablarte lo hare.
Athena no lo mira solo apreta su mano con la cabeza gacha. Las ideas vuelan en su cabeza, pero no sabe que decisión tomar. Su corazón se acelera, no deseaba que Iori se alejara, lo quería junto a ella.
— ¿Eso es lo que quieres, Athena? ¡CONTESTA! - exclama elevando la voz impaciente — No hay nada entre Aiko y yo.
— Esta bien te creo, pero baja la voz que los empleados pueden escuchar- responde girándose y manteniendo la calma. — y si me preguntas que es lo que quiero.. - Athena hace una pausa y lo mira detenidamente — quiero que me beses. - se atrevió a decir dando un paso gigante a lo que Iori no lo dudo, alzó su mano, tomándola del mentón la besó desenfrenadamente, acariciando su rostro y cabello.
El jugaba dentro de su boca, moviendo sus labios y disfrutando lo bien que se sentía... sus labios unidos... la intensidad del besó y el calor de sus cuerpos, eran cómo un bomba de tiempo a punto de estallar. La falta de aire hizo que sus labios se separaran, dejando a Athena jadeando constantemente
Vente que me muero por tener junto aquí a mi lado
Quiero que me escuches, yo te estoy llamando
Deja que te cuente todo lo que siento por ti
Yo te voy a decir toda la verdad
Yo te daría mil besos sin vacilar
Pasan las noches enteras, y yo muriendo porque me quieras
—Me encantas.. - le dijo el a lo que ella no pudo responder porque jadeaba pesadamente sintiendo como el deslizó su mano por la espalda y bajó el cierre del vestido, debido a que no era ajustado, éste cayó al suelo, dejándola en ropa interior.
— Iori...
Nuevamente la besó pero esta vez el cuerpo del pelirrojo, fue guiando al de Athena hacia la cama, Inconscientemente ella retrocedía, hasta caer sobre la cama. Él se quitó la camisa y apoyó sus manos alrededor de la psíquica a lo que ella pasaba sus manos por el abdomen de Iori acariciando su cuerpo mientras una de las manos de Iori va hasta sus senos y comienza a apretarlos con fuerza. Su otra mano va hasta sus caderas, el cual también es apretado con fiereza.
Mientras baja su boca hasta el cuello de Athena y seguir hasta sus pechos, un gemido se escapa de la boca de Athena cuando siente los labios suaves y tibios de el atrapando cada parte de su ser mientras sostiene su cabello rojo deseosa por más y se remueve llena de una pasión desbordante. Luego su mano masculina viaja hasta su zona íntima, masajeando a través de la ropa interior, ella mordió su labio sintiendo excitación y apoyando su frente en el hombro de Iori.
— Hummm
De ti yo quiero saber
No hay más tiempo que perder
Tienes el fuego que me castiga
Mi ser te anhela, nunca te olvida, no, no
De ti yo quiero tener
Una noche tocar tu piel
Yo ya no aguanto más esta espera
Tu alma y tu cuerpo son mi condena
Poco a poco los gemidos por las que intentaba contenerse, surgieron cuando sintió como Iori la penetro con sus dedos, frotaron su interior, tocando la zona superior, quitó el brasier de Athena, llenó de besos el cuello y el pecho de ella, que se aferraba a las sábanas mientras que Iori chupaba sus pezones y mordisqueándolos gentilmente, lo cual ella estaba completamente excitada y mojada y el lo sabia.
De pronto, sintió un gran bulto que la presionaba intensamente. Era el pene del pelirrojo impaciente por tener intimidad con ella, inclinándose hacia Athena, el bulto que sobresalía de su pantalón lo frotó con la zona de ella, simulando la penetración. El pantalón se deslizaba entre sus labios mayores chocando con el clítoris y humedeciendo la tela.
— Iori.. ya no aguantó
Le pidió ella a lo que el bajo su pantalón lentamente fue quitándose y el bóxer quedando completamente desnudo, Athena admiró su gran tamaño.
"Eso... definitivamente dolerá.." pensó ella
Inclinando nuevamente su cuerpo, acomodó su duro miembro en su entrada, presionando levemente sintiendo cómo el interior lo absorbía, y a la vez apretaba la punta, empujando sus caderas, su miembro entró deslizándose con la ayuda del líquido que Athena soltaba.
— Ah.. hazlo.. lento
En seguida Athena estiró sus manos y abrazó a Iori, clavando sus uñas en su espalda. Él no dejaba de empujar hasta llegar a lo más profundo de ella, sintiendo el palpitar y cómo el interior tomaba su forma.
Las estimulaciones que recorrían su cuerpo, se asemejaban a corrientes que se extendían hasta lo más profundo. Los movimientos al principio era suave y lento... luego aumentó de intensidad, haciendo que arqueara su espalda por placer, lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos pero eran de felicidad por experimentar algo que jamás creyó sentir.
Iori con cuidado sacó parte de su miembro y la embistió ferozmente, abrazándola.
— Athena.. me gustas.. quédate a mi lado.. quédate conmigo...
Al terminar, ella estaba durmiendo entre los brazos de Iori, ambos cubiertos por la delgada sábana que tapaba sus cuerpos desnudos, calentándose el uno al otro..
El acariciaba la cabeza de Athena, jugando con sus cabellos y deleitando sus ojos viéndola dormir.
"Tiene el rostro de una niña.. "
" Es muy hermosa.. "
"Acabé muchas veces dentro de ella.. será que.. tal vez quede embarazada..."
— Umm...
Ella presionaba sus ojos, tratando de acomodar su cuerpo con la sábana. Al ver que ella podría despertar, le dio un beso en la frente y sobó su espalda.
— Descansa.. - la abrazó sintiendo cómo ella movía su mano para abrazarlo, el no era de los que sonríen pero ella le hacía decir y hacer cosas que jamás hubiera hecho, cerró sus ojos hasta quedar dormido..
Quiero un pedacito de tu cuerpo en mis sueños
Un poquitico de tu piel en mis besos
Quiero bailar contigo siempre para no despertar
Tengo dos mil razones para hablarte de amores
Son las canciones que desvelan mis noches (oh, oh, oh oh)
Quiero cantar contigo para nunca olvidarte
Al otro día ambos llegaron a la reunión Kof, la mansión Blanctorche era grande y lujosa, el sol brillaba intensamente había autos lujosos estacionados y un montón de guardias vigilando por todos lados. Sin duda una familia acaudalado.
Iori estacionó, abrió la puerta para bajar y asi abrir la puerta a la psíquica y ambos entraron a la mansión, Athena tomaba del brazo al pelirrojo, pues esa era la forma Cortés de decir ante todos que tienen una buena relación.
En el lugar habían bastantes personas, la mayoría conocidas, como los hermanos Bogard junto con sus parejas, Mary quien sonreía contenta, Mai tenia una enorme barriga, estaba embarazada de Andy. King bailaba con Ryo, Robert abrazaba a Yuri, Kim junto con Chang comían a gusto, Elisabeth junto con Nikaido dándose besos. Chizuru hablaba con Leona.
Iori dió un largo suspiro, al notar que algunos lo observan ya que estaba al lado de la que fue la mejor amiga de su rival, solo esperaba no encontrárselo, agarro dos copas a lo que Athena negó con la cabeza cuando le ofreció.
—Ya no mas alcohol
— ¿Entonces qué beberás?
— Vi que algunos beben jugo de frutas, podría beber eso en lugar de alcohol.
— Por aquí no hay tanto, iré a ver si lo sirven.
Iori fue a buscar jugo de frutas mientras ella se quedaba a esperar hasta que él lo traiga. Todos estaban conversando y algunos salían al jardín a tomar aire fresco, todos estaban en total pacifismo con música relajante. Elisabeth la vio y fue hacia ella con una sonrisa.
— ¡Athena! Bienvenida
— Elisabeth, muchas gracias por la invitación
— Fue una gran idea reunirlos a todos
— Quedo muy linda la fiesta, verlos a todos me traen recuerdos..
— ¿ Que deseas tomar?
— Iori fue traerme jugo de frutas- le respondió siendo amable
— ¿Iori? - sonrió sorprendida — El si hizo un cambió radical.
— o tal vez siempre fue así.. - susurró Athena un poco sonrojada
—Tal vez.. - hablo Elisabeth notando como los ojos de Athena brillaron cuando lo nombro al pelirrojo.
Mas invitados llegan al lugar a lo que Elisabeth se apresura en despedirse de la psíquica para asi saludar a los recién llegados.
— Quedas en tu casa, Athena
La psíquica vio como Elisabeth saludaba a Duo Lon y Shen Woo. Iori estaba tardando y cuando decidió ir a buscarlo pero sin querer chocó con el hombro con alguien.
—Ah.. disculpe fue un accidente
— Athena..
Esa voz, Athena volvió a verlo de cara.. era Kyo Kusanagi.
— Eh.. ¿Cómo estas? - hablo Athena un poco inquieta
— Bien y ¿tu?
—pues no me quejo, estoy bien ¿ Y Yuki?
— En casa cuidando a Akira
— El pequeño Kusanagi
La conversación era muy incómoda, cuando ya no tenían nada de que hablar Kyo se acercó a ella y sonrió ante la confusión de ella
—No puedo creer que te hayas casado con Yagami
—Fue toda una sorpresa ¿Cierto? La que fue tu amiga casada con tu peor enemigo. - ella rio divertida a lo cierto.
— Es un matrimonio falso. ¿No es así? - sospecho el Kusanagi
Athena abrió sus ojos de la sorpresa y sonrió algo nerviosa
—¿De que hablas?
—Pueden engañar a todo el mundo Athena, pero no a mi. Los conozco lo suficientemente para saber que hay algo más
Athena rio con gracia.
— Tu ¿Me conoces?- replico Athena ofuscada, en verdad se estaba molestado.
— Fuimos amigos ¿Recuerdas?
— Si, también recuerdo que te alejaste.. eso te convierte en un mal amigo.- ella toma aire a lo que el trata de justificarse
— Me case y ser la nueva cabeza de mi familia no fue fácil para mi..
— Sabes que, ya no tiene caso hablar de eso.. - lo interrumpió ella.
— Se del contrato..
Iori apareció con el vaso con jugo en la mano y el ceño fruncido.
— Kyo..
— Estaba hablando un poco con.. Athena...
— ¿De que? - pregunto entregándole el juego de frutas a Athena
— Del trato que hicieron
Athena al sentir la mirada de Iori negó con la cabeza para que comprendiera que ella no dijo nada.
— ¿Trato? - repitió Iori cómo si fuera lo más absurdo.
— Asi es, supe de ese contrato, ya se todo Yagami, te casaste con ella solo porque deseas un heredero.
Iori miro hacia ambos lados al notar que nadie escucho pero había ojos observando hacia ellos, se acercó aun mas a Kyo y le dijo
— Sera mejor que hablemos de esto en otro lado... sígueme..
Athena vio a los dos marcharse a lo que Hinako se acercó a ella un poco preocupada al ver que ambos rivales se alejaron.
— ¿Todo esta bien?
— Eso creo..
"Solo espero que no se le ocurran empezar una pelea kof"
Kyo siguió a Iori hasta llegar a estar detrás de la mansión, donde estaban plantados grandes árboles de distintas formas que cubrían gran parte del patio, así nadie los vería
— ¿Me puedes explicar que pretendes, Kyo?
— Solo ayudar a Athena, ella no merece que la utilices.. Yagami.. - Kyo dudo en decir pero se lo dijo — Tu.. ¿ Estas seguro que puedes tener un hijo?
Esa pregunta confundió a Iori comenzado a enojarse. ¿Acaso Kyo le estaba diciendo que era estéril?
— ¿ Porqué preguntas idioteces?
— No lo tomes a mal pero.. tengo entendido que tu familia le cuesta crear descendencia a causa de la maldición.. es por eso que son cada vez menos y tu eres el ultimo Yagami.
En ese momento sin pensarlo Iori lo tomo de la playera con dureza lo miro a los ojos con repudió
— ¿Es lo que deseas? Que mi legado muera conmigo o tienes miedo que mi futuro heredero siga mis pasos y acabe con el tuyo, arrogante egocéntrico - dijo, con algo de malicia.
Kyo parpadeó ante la mirada burlona de Iori y lo empujó desasiéndose de el.
— ¡Tu maldito Clan va a terminar en el olvido, Yagami! - le gritó, molesto. — Es cruel, pero ese es tu destino del que jamás podrás escapar. -Kyo se dio cuenta del error que cometió al decirle esas palabras en su cara, sabía que no le quedaba mucho tiempo de vida al pelirrojo, a pesar de ser rivales Iori le dio momentos únicos en su vida en cada enfrentamiento, ambos disfrutaban de cada golpe llenos de odio, cada ataque, sus llamas en el que podía ser lo que realmente era, el mejor luchador y Iori su mejor rival, toco levemente el hombro de Iori. — Solo te pido que no arrastres a Athena contigo a ese infierno, ella merece una vida normal.
El rostro de Athena apareció en la mente de Iori, a pesar de su pasado, las peleas, los asesinatos, su fuego impuro, a ella no parecía importarle mientras esté a su lado.
Ella despertaba en él una calidez y un anhelo que jamás creyó poder sentir por alguien haciendo que su maldita vida valiera más, le agradaba estar con ella, se sentía totalmente en paz y por supuesto un total idiota.
— ¿Y crees que no merezco una vida con ella? - cuestiono el pelirrojo decidió no hacerle caso a su rival. — Vete al diablo Kyo, no dejaré a Athena al menos que ella me lo pida
El Kusanagi se sorprendió al escucharlo, era como si realmente la necesitará, como si tuviera sentimientos hacia ella.
— Entonces cuídala, porque estas con una persona que disfruta cada simple momento de la vida... - murmuró, sin poder evitar sonreír recordando momentos vividos con su mejor amiga, estaba arrepentido de haberla alejado de su vida por los celos estúpidos de Yuki, el suspiró antes de irse dejando solo al pelirrojo.
Continuará..
Canción "Reflejo" pertenece a David Botero.
