Capitulo diez
"Riot"
Athena dormía cuando un grito la despertó, un grito de dolor y de furia. Se trataba de lori, estaba en en el balcón sentado en el suelo con la cabeza entre las manos, jadeante, ella se acerco aun más.
— lori...
— ¡Aléjate!
Ella noto que los ojos de lori estaban empapados de lagrimas y colocó una mano en su hombro.
— ¿Todo está bien?
El respondió con un gemido ahogado.
— Me duele...
— Vayamos al hospital.. - Athena quiso levantarlo pero el la detuvo
— No...
— Pero...
— ¡NO!
Esa fuerza y enojo en su voz, de pronto un hilo de sangre sale de la boca de los labios del pelirrojo sin dejar de jadear y sus latidos no eran normal. Iori sentía que no podía controlarlo esta vez.
— Sal de aquí ¡Vete! - le grito y se llevo una mano en el pecho, era el Riot.
Athena no sabia que hacer quería ayudarlo pero no sabia como. Los ojos de Iori se estaban tornando como si fuera la de una serpiente, ella trato irse para ir a buscar ayuda pero el la tomó del brazo con fuerza y la empujó hacia el para que vea su rostro con una expresión que no era suya, riendo de forma baja y maligna.
— ¿Qué haces..? - musito Athena intentando liberarse y dándose cuenta que la presión que Iori ejercía le estaba haciendo daño, sintió una súbita llamarada quemando su brazo.
— Que maravilla.. - murmuró el pelirrojo a lo cual ella gritó al sentir como presionaba su brazo. — Con que tu eres la descendiente de la diosa Athena, no eres mas que una débil mortal - ella escucho otra risa de maldad desmedida a lo cual Athena con rapidez de alejó de el tomándose del barandal del balcón, su brazo ardía como el demonio.
— ¿Estas loco? ¡¿Que demonios te pasa?!
— Voy a destruirlos y tu serás mi dulce venganza- continuó Iori. — Ya nadie podrá detener al gran dios Orochi
— Or- ¿Orochi? - murmuró Athena sin poder creer lo que decía.
— Ya no resisto. - la voz que escucho era distinta, era la de Iori.. ella suspiró aliviada de que volvía hacer el mismo pero al momento el pelirrojo volvía a resistirse para que la serpiente no lo se apropie de su cuerpo pero no aguanto más.
— Por favor déjalo en paz - gritó ella de pronto viendo imágenes claras de Iori en el comienzo de Riot, tratando de no dejarse dominar, sufriendo, solo. — ¡Déjalo en paz!- se encontró diciendo la psíquica — Si quieres venganza ¡Aquí estoy! Te ofrezco mi vida a cambio de la suya- la voz de la psíquica expresaba su desesperación y enojo al ver que era incapaz de poder ayudarlo. Solo podía ofrecer su vida para salvarlo, dándose cuenta del gran amor que sentía a pesar que el dios serpiente podía matarla. — Iori.. ¡Escúchame!
El abrió sus ojos volvían hacer azules y al tiempo dar paso a un profundo gemido y una maldición.
— ¿Eres tu? - balbució ella al ver el rostro del pelirrojo expresar un intenso dolor, sus ojos cerrados con fuerza, sus cejas juntas en un ángulo agudo, corrió a el y lo abrazo con desespero. — Tuve miedo..
— Perdóname.. debes irte - le dijo en un susurro acariciando una mejilla de ella, pero en su voz había impaciencia, casi una orden y otra vez la pesadilla, se alejo de ella con rapidez. — ¡Corre, Athena! ¡Huye! - exclamó el a lo cual ella no se movía.
— ¡No voy a dejarte!
— ¿No entiendes? Orochi volverá y no puedo hacer nada, maldita sea, ¡nada!
Ella negó con la cabeza, suavemente mientras su rostro se empapa de lágrimas.
— Athena, largo de aquí ¡Ahora! - insistió Iori, sacudiendo la cabeza, sintiendo el agudo dolor que la presencia cercana de Orochi le producía. — Athena... - repitió, más suavemente
— No podría abandonarte, te amo Iori Yagami - susurró ella, extendiendo su mano, rozando con la punta de los dedos el rostro enfurecido del pelirrojo. — Y si este va hacer mi destino, quiero estar contigo- se acercó a el y apoyó contra su hombro. — No te dejaré.
Iori la miró con una indefinible expresión afligida. No iba con él, no, esa mirada preocupada, casi conmovida. Pero era la primera vez que sentía aquello por alguien, el fuerte impulso en su interior que quería, a toda costa, protegerla.
Pero ese maldito ser se apropió de el silenciosa mente.
— Apuesto que esto no lo viste venir.. - le susurró esa maldita voz y con fuerza la empujo contra del cerco de cemento del balcón, Athena cayó hacia atrás de casi 8 metros.
Un estruendo se oyó, y el cuerpo de Athena se estrelló contra el césped del jardín manchando el suelo con su propia sangre...
Los hombres del Clan y los sirvientes que estaban en la mansión oyeron el ruido del impacto y vieron a la psíquica en el suelo.
— ¡Es la señora, Athena!
Iori volvió en si encontrándose con esa horrible escena y corrió hacia abajo. Rápidamente Minako llamó a la ambulancia, revisando su pulso, milagrosamente ella todavía estaba viva.
— Umm.. me duele..
— No se preocupe señora, llamamos a la ambulancia. - dijo preocupada Minako y vio como Athena cerraba poco a poco los ojos y se alarmó. — Abra los ojos señora, es usted una guerrera no puede dejarse vencer tan fácilmente
La ambulancia llegó y llevaron a Athena al hospital. Iori fue detrás en su auto. A lo largo del camino, limpiaron la sangre que cubría su cabeza y trataron de parar la hemorragia la revisaron y dieron en cuenta que se había roto la cabeza por el impacto, y que tenía lesiones en su columna, el diagnóstico era en ese momento que era un accidente cerebrovascular hemorrágico.
Llegaron al hospital y comenzaron el procedimiento en Athena, terminando con un vendaje en su cabeza. Iori llegó en ese momento y preguntó dónde se encontraba, le dijeron que estaba internada en una habitación con el número 17 . Fue al cuarto de ella, e ingresó, hallándola en la cama con agujas conectadas a su cuerpo, su cabeza vendada y una máscara de oxígeno puesta.
— Disculpe pero no debe estar aquí
— Es mi esposa.
— Esta bien, solo por unos momentos
El doctor salió de la habitación y Iori se quedó sentado en una de las sillas.
Pasaban las horas y el televisor encendido hablaba una reportera.
"La famosa cantante pop Athena, sufrió un accidente en el cual quedo muy herida, aun no sabemos bien su estado pero solo roguemos que ella este bien.."
Pasaron mas de 2 horas y Athena comenzó a despertarse, abrió los ojos de un solo golpe y Miró a su alrededor y vio al pelirrojo a su lado.
— Hola..
— Io..ri
El bajo su mirada sintiéndose culpable recordando las palabras de su rival.
Solo te pido que no arrastres a Athena contigo a ese infierno, ella merece una vida normal
Athena había escuchado esos pensamientos y se sentó de pronto sacándose la máscara comenzando a alterarse.
— No le hagas caso.. no me dejes ¡No me dejes!
Iori se había dado cuenta que había escuchado sus pensamientos..
— Athena, estas en peligro a mi lado.
— ¡No! No no puedo aceptarlo
— Tranquila, no te alteres.
Las enfermeras entraron al cuarto y vieron a Athena en un estado de shock, no dejaba de llorar
— Señora... cálmese..
El doctor entró y ordenó que le inyectaran un calmante a Athena y le pidió a Iori que saliera mientras las enfermeras le inyectaron el líquido a ella que hizo efecto de inmediato haciendo que descansará, una de las enfermeras sostuvo su cabeza y la acomodó sobre la almohada colocándole nuevamente la máscara de oxígeno.
— Se pondrá mejor Señora.. sus fans están afuera rezando por usted.
Aún con sus últimas fuerzas, Athena habló antes de quedarse dormida
— Iori.. por favor.. no me dejes..
Continuará...
