Capitulo once

"No merecía esto"

Pasó casi un mes que Athena estaba en el hospital afortunadamente los daños no eran altamente graves. Tomando pastillas para aliviar el dolor, y comiendo las comidas que se le otorgaban. Iori no iba muy seguido a verla y cuando lo hacía solo eran por unos minutos escudándose que tenía trabajo en cambió Kyo venía siempre, fue extraño volver hablar con el pero era de esperarse, ella estuvo grave, Hinako traía las cartas de sus fans y le mostraba videos en donde lo fanáticos cantaban sus canciones esperando que su pronta recuperación. Hasta Ken y su prometida fueron a visitarla. Ya a un solo día para poder irse, ya había pasado su tiempo de recuperación y los doctores aseguraron que su salud estaba en perfectas condiciones.

Después de una semana volvió a subir a un escenario, donde sus fans la esperaban impaciente, ella con su micrófono en su mano, con un top rojo y una falda de cuero negro y botas largas, peinado a un estilo rebelde con brillos. Sonrió triunfante acercando el micrófono a su boca.

"Gracias a todos por venir" "Esta canción esta dedicada a todos ustedes que estuvieron en cada carta, en cada oración, en cada palabra de aliento les digo ¡Gracias!"

— ¡ Iori ! - exclamó Athena feliz de verlo, el entró a su camarín después del concierto, lucia atractivo como siempre pero había algo mal, eso presentía.

— Tenemos que hablar..- le dijo él, un poco desanimado — Ya no quiero esto.

— Iori.. - su boca tiembla — Si es por lo que sucedió esa noche podemos solucionarlo juntos. Además estoy bien

Él no habla. Ella toma aire para no llorar ¿Porqué no dice nada? Parece que el tiempo se ha detenido en el camarín.

— No es ese el motivo- murmura el a lo que suspira lo mejor era romperle el corazón y así alejarla de él.

— ¿Entonces? ¿Por... Por qué estas terminando? -logro preguntar segundos más tarde

Él se pasa la mano por el cabello y baja el rostro. Está evitando mirarla.

— Creo que sigues muy afectado por todo lo sucedido y mi caída del balcón- se acerca a el y pone sus manos en su pecho — No es buen momento para tomar una decisión.

Le duele ver como Iori se aleja de ella, como si sus manos lo quemasen.

— ¡Iori mírame! - lo llama buscando su rostro — Por favor, no me hagas esto.. ¡Tu me amas! -Sus ojos empezaron a ponerse llorosos y su voz se entrecortaba.

— En ningún momento.. dije que te amaba..

Cuando Iori dice aquello, su corazón se quiebra en mil pedazos. Hubiera preferido detener el tiempo donde el le pedía que se quede a su lado... que no la dejara.. todo fue mentira.. regresar a aquel momento en el que en sus ojos se veía algo parecido al amor.

Athena chistó sus dientes y le dio una bofetada lo cual después se arrepiente de lo que hizo y el sale de su camerino, a pesar que ella trata de tomarlo del brazo el se aleja de ella y las lágrimas de ella corren libremente, planea ir tras el pero recuerda dónde se encuentra, no puede dejar que los demás la vieran así. Toma aire y seca sus lágrimas.

"No merecía esto "

Dice poniendo las manos en puños.

"Te metiste con el gruñón de Yagami ¿Qué esperabas?" "Nunca la quiso "

Tomo una brocha de su mesita de maquillajes y la lanzo hacia la pared. La escena la hace sentir tan estúpida que comienzo a reírse y después llorar frustrada actuando como una idiota, sabiendo que ya no volvería a depositar su confianza y su amor a nadie mas, ya no quería volver a querer.

La puerta se abre y se giro sorprendida para toparse con preocupado Ken que la observa, el se veía muy bien, como toda una estrella, bien peinado, vestía de blanco, jeans y camisa.

— ¿Paso algo? -interroga ingresando a su camerino cerrando la puerta tras de sí con sumo cuidado. — Tu maquillaje está todo corrido.

— Siempre tienes que aparecer en los momentos menos afortunados ¿No fue así? - una sonrisa de ira se formó en los labios de Athena

— Solo me preocupo por ti.. vi que salió Iori de tu camerino como alma que lleva el diablo. ¿ Estas bien? -vuelve a preguntar con una mueca de inocencia que hace que le hierva la sangre a Athena.

— ¡No, no estoy bien! Tu arruinaste mi vida, destruiste mi carrera y me humillaste, me hiciste quedar como la mala cuando el que me engaño ¡Fuiste tu! Y ahora tienes la desfachatez de aparecerte como si no hubiese pasado nada. -Él intenta hablar, pero ella le hace una señal para que se calle — ¿Sabes que mi matrimonio era una completa farsa? Iori y yo hicimos un trato a lo cual accedí para recuperar mi fama a cambio de que yo le diera un hijo ¡Hasta eso tuve que llegar hacer por tu culpa! - gritó — pero.. ¿Sabes que? Quizás no tenga una pareja o esté felizmente comprometido como tú, pero al menos tengo mi dignidad y la conciencia limpia. ¿Puedes tú decir lo mismo?

— Athena yo..

— ¡CÁLLATE! ¿Quieres hacer algo bueno por mi?- avanzando hasta él y tomándolo por la camisa — Desaparece de mi vida y si quieres un consejo empieza a crear buenas canciones porque dan asco, ¿Comprendes? ¿ O a tu cerebrito aun no le llega la información ? - toca con golpes algo fuertes su cien — Ahora vete, no quiero volver a verte nunca más.

Athena se da vuelta para no ver la expresión de Ken que tenia una mueca de dolor en su rostro a ella le duele también pero ya era tarde para arrepentimientos, ya se lo había dicho todo llevada por la rabia soltó todo su odio que tenía guardado, el la daño de un principio y se lo tenía merecido.

— Lo siento

Es todo lo que dice Ken en un lamento y ella lo escucha salir de su camerino llorando. Athena cierra sus ojos y toma aire tratando de calmarse, no tiene caso ahogarse con viejas heridas ni tampoco se mortificarse por la ruptura con Iori.

Salió de su camerino donde vio cerca a Hinako que la mirada preocupada ya que la psíquica no lucia muy bien y se acerco a ella.

— Amiga..

— Salgamos esta noche..

Hinako sonrió un poco dudando.

— De acuerdo, noche de chicas.

Entraron a un pequeño bar restaurante bastante concurrido que tenía una bonita terraza. La brisa nocturna refrescaba y todo encajó cuando tomaron sus bebidas.

— Ahora.. me dirás que sucedió

— Nada.. que no haya pasado antes. No te preocupes

— ¿Qué no me preocupe ? Dos hombres salieron llorando de tu camerino - comenta algo divertida

— No creo que Iori haya llorado, ese hombre no tiene corazón

— El pelirrojo tenía los ojos bien rojos y los labios apretados, así que tú me dirás.

— El me dejó.

— Es un idiota.

Athena recordó cuando fueron al club nocturno con Iori, cuando la invitó a bailar.. la psíquica empezó a dar sorbos bastante largos de su bebida, terminó con el primer vaso y luego pidió otro coctel, después dos, tres, cuatro...

Hinako y Athena comenzaron a balbucear cosas sin sentidos como

"Amiga, salí con Shingo Yabuki"

"¿Enserio? Jajaj en preparatoria decías que era un nerds"

" Un nerds que sabe como satisfacerme jajajja ¡El me dejó por la prima de Ken, la zorra de Aiko"

" ¿Por Aiko? Pero que IDIOTA JAJAJA "

Las personas veían a dos amigas llorando, dos amigas riendo a carcajadas, dos amigas que pasaban de la risa al llanto.

— Yo lo quería. - confesó Hinako a lo que Athena suspira resignada.

— Ok, mejor vámonos antes que hagas una locura -replica arrastrando un poco las palabras.

— No, yo quiero a mi nerds...

Athena vio como su amiga se quedó dormida sobre la mesa.

— Hina.. - susurró la psíquica para luego sonreír, la rubia era su mejor amiga y siempre estaba ahí apoyándola en todo momento difícil, se dio cuenta que era tarde y era hora de irse, se levantó con pasos torpes y vio que un hombre de pelo castaño buscaba a alguien y cruzo mirada con Athena la cual la psíquica entrecierra sus ojos para verlo mejor.

— ¿Yabuki? Pero.. ¿Qué haces aquí?

— Hinako me llamó, dudo que puedan conducir en el estado en el que se encuentran.

Athena recordó que la rubia fue un momento al baño, ahí fue cuando lo llamó.

— ¿Que? No te necesitamos- balbució Athena recuperando algo de lucidez. Shingo se acerca y le tiende su brazo para que se apoye en él, lo cual ella lo acepta dándose cuenta que necesitaban ayuda. — Esta bien, llévanos a casa.

Primero fueron a la casa de Hinako, el la tomó en sus brazos y la deposito en su cama, le saco sus zapatos y tapo con las sabanas, la miró con amor dándole un beso en la frente.

— Espero que puedas perdonarme... - le dijo el a lo que Athena rodeó sus ojos.

— Si en verdad la amas ¿Porqué la dejaste por Aiko?

— Fui un tonto, Aiko se acercó a mi para conquistar a mi maestro. - admitió avergonzado Shingo

— Maldita desvergonzada. - musito Athena con bronca

¿Pero que le pasa a esa mujer ? No fueron suficientes las cachetadas que le dio.

— Bueno te llevaré con Yagami. Luego volveré con Hina... necesito estar con ella, la he extrañado mucho. - hablo apenado.

— Esta bien, llévame con Iori

Athena tenia pensado quedarse en lo de su amiga para no ver al pelirrojo pero ni modo.

CONTINUARA...