Capitulo quince
"Milagro "
En sus sueños creyo escuchar una voz..
" Estoy contigo "
El baruyo del público parecía ahogar la suave voz que hablaba, era muy parecida a la suya.. el papel picado caian sobre ella como pétalos multicolores, estaba parada sobre la plataforma esperando a su competidor. Los altavoces anunciaron al peleador.
" La Princesa Athena vs Athena "
A pasos de ella vio a una mujer casi idéntica a ella observándola con una sonrisa confiada. Su vestimenta era de un color rojo pero su cabello.. sus ojos .. rasgos, eran bien parecidas.
"Dejalo ir"
Le dijo la diosa, su voz resonó clara y firme. Athena sabía muy bien a quien se refería.
" No puedo.. "
" El ya está condenado a morir.. Orochi se esta ocupando de hacerlo mas rápido "
" ¡ Tengo que hacer algo!"
" Es su maldición.. no puedo hacer nada, solo tu.."
"¿Yo?" -interrumpio Athena esperanzada.
"Tú eres la única que puede cambiar su destino.. la de el y la de de toda su descendencia "
" ¿Cómo puedo ayudarlo?" - Athena había intentado que su voz no temblara, pero la diosa lo notó.
" Debes ir al templo de Tsukuyomi en Kioto y tomar la daga sagrada junto con el pergamino... luego ir al descanso de Orochi .. y una ves que se manifieste debes colgar el pergamino y apuñalarlo con la daga sagrada, es asi como el Clan Yagami se liberará..."
Al otro dia la voz de Kyo llamándola hace que se remueva en su cama con una fuerte jaqueca se apodera de su cabeza y se llevo las manos al rostro para frotar los ojos. Al parecer no recordaba claramente su sueño.
— ¿Que quieres? -murmuro con voz ronca y se acomoda de lado cubriéndose con la sabana. — Vete de mí casa
— En realidad estas en mi casa..
Athena abrió los ojos de golpe y se acomodó de inmediato.
— Oh, por dios dime que no lo hicimos
Kyo rió divertido al escucharla decir eso
— ¿Cómo crees? Yuki y mis padres viven en la mansión
— Entonces ¿Que hago aquí?
— Llegaste gritando que era mi culpa que Yagami te haya dejado y bla bla bla.. de lo ebria que estabas te dormiste en mi patio- le informó a lo que las mejillas de Athena ardieron de vergüenza
— Creo que mejor me ire.. dile a tus padres que en verdad lo lamento..
— Ellos se encuentran de viaje.
Athena suspiro aliviada.
— ¿Y.. Yuki?
— Se fue para la Universidad
—Ah no .. debo darme prisa o llegare tarde - se levantó de inmediato pero al hacerlo sintió un sabor amargo y la garganta adolorida. — Quiero vomitar..
Ella corrió al baño y vómito en la tasa, Kyo se acercó al marco de la puerta y la vio muy sonrojada, ella se aferraba a cubrir su abdomen.
— ¿Estas bien?
Ella hacía una mueca de dolor..
— Me duele el estómago - fue hacia el lavamanos y se lavo la cara. Athena comenzó a sentirse extraña sintiendo un leve ardor en el estómago, se tomó del vientre.. el dolor era insoportable, sintiéndose mareada. — ¡Ah!
— Te llevaré al médico. - le dijo al ver que no dejaba de quejarse del dolor, Athena iba a decir que no se preocupara que debe ser porque tomó anoche pero en verdad si dolía a pesar que trataba de soportar el dolor.
Una vez en la clínica ..
— Felicidades, está usted embarazada señora Athena - hablo el doctor detras de su escritorio viendo a la pareja sentada al frente
Kyo miro a Athena y trato de decir algo pero nada salia. Su expresión era perpleja
— ¿Embarazada? - cuestionó ella palida. — Pero si acabo de salir del hospital por una caida importante..
El médico echó un ojo al expediente de Athena y dijo.
— El último examen de sangre que se realizó fue cuando ingresó al hospital y todo salió en orden... es un milagro
Ella agradeció al doctor y salió del hospital seguida por el Kusanagi. Ella lo miró mas enojada..
— Supongo que estarás feliz, por tu culpa Iori me dejo y ahora estoy embarazada ¡Sere madre soltera!
— Al contrario, yo nunca desearia esa suerte para ti. Solo le dije a Iori la realidad ¿Acaso olvidas que te empujo del balcón?.- se defendió el recordandole viejas heridas, ella bajo su mirada y observó parte de cicatriz que dejo la quemadura en su brazo.
— No fue su culpa.. fue Orochi - respondió un poco confundida
— Lo mejor es que tengas a Yagami lejos Athena, el toda su vida tendra que lidiar con esa maldición al igual que a tu hijo.. - le aseguró un poco triste y Athena negó con la cabeza recordando todo el sueño de esta mañana.
Una cálida lágrima cayó por la mejilla de Athena lo cual lo limpió de inmediato sintiendo mucha ira hacia Orochi.
— No dejaré que corra con la misma suerte... no si puedo evitarlo - dijo en un susurro Athena lo cual Kyo se quedó perplejo ante sus palabras de enojo dejando que ella se alejara de él caminando.
Un taxi paro justo al frente del templo Kagura, la psíquica bajo del vehículo mirando a su alrededor mientras el taxi se alejaba del lugar, eran como las siete de la tarde cuando llegó, el templo estaba alejado de la ciudad además que tuvo que hacer una parada en otro templo anteriormente y hacer algo lo cual se arrepentiria mas adelante pero era lo mejor.
Vio a unas sacerdotisas que conversaban animadamente en los jardines.
— Necesito ver a Chizuru. - hablo Athena acercandose a las jóvenes que ni siquiera parecieron reconocer a la psiquica ya que ellas estaban muy aisladas del mundo para saber de la famosa cantante pop.
— Enseguida - le dijo inclinando un poco su cabeza para ir a buscar a la morena.
Ella se quedo esperándola mientras que las demás la miraban como si fuera una extraña, tal vez lo distinto que era su forma de vestir. Usaba un vestido negro sin mangas y unos zapatos bajos, su bolso colgaba en su mano, su cabello suelto con algunas ondas mientras que las jovenes usaban grandes kimonos blanco de margas largas.
La sacerdotisa joven llego con malas noticias.
— Chizuru esta rezando, no puede ser molestada.
Athena se adentro al tiempo sin invitación algunas mientras las demas sacerdotisas la seguían nerviosas por su atrevimiento. Como todas las tardes, Chizuru se encontraba en el salón de ceremonias del templo, ofreciendo sus respetos a los dioses protectores, y el lugar olía a varillas de incienso.
— Chizuru
La morena al escuchar esa voz se dio vuelta para encontrarse con la psíquica, vestia su traje blanco habitual y su cabello negro caian hermosamente sobre sus hombros.
— ¡Athena! Que sorpresa- la saludó un poco sorprendida por su visita. — ¿Que haces aqui?
— Quiero ver el sello donde se encuentra Orochi- fue su simple respuesta
— Eso no será posible, el espejo se encuentra en un lugar oculto, solo algunas doncellas y yo tenemos acceso. - le aclaro la morena.
— Aún sellado ese maldito dios se apropió del cuerpo de Iori e intentó matarme.
Chizuru bajó la cabeza como si no pudiera soportar más los ojos suplicantes de Athena
— Eso ya lo sabía.. Iori me comentó lo sucedido y he reforzado los hechizos, el ya no volvera a manifestarse - agregó rápidamente
— ¿Entonces porque mantenerlo sellado si puede escapar cuando se le plasca? Ese dios debe ser destruido
—No es tan sencillo.. es un espíritu de otro mundo.
— Solo déjame intentarlo, sino funciona puedes interferir - interrumpió Athena, sus ojos encontrándose con la mirada de Chizuru. Ella negó con la cabeza.
— No puedo permitirlo.
Athena frunció el ceño molesta por la negativa de la morena.
— Entonces no me dejas opción. Ire por mi cuenta
Athena se dio vuelta y salió del templo y se dirigió hacia afuera, Chizuru la siguió sin entender pero lo que le preocupa es que se dirigía hacia una pequeña cueva, el corazón de la Yata se aceleró ¿Cómo sabia su ubicación exacta? Kyo, ella fue su amiga por años tal vez le conto donde estaba.
Corrió algunos metros, adelantándose, hasta finalmente ponerse en frente de ella y extender sus brazos a los lados de su cuerpo, negándole la entrada al camino que lo llevaría a la cueva.
—¿Qué pretendes? - repitió, su voz subiendo de tono.
—Te lo pedí por las buenas y no quisiste escucharme - Athena fue firme.
— Discúlpame pero ¡Tu no eres nadie !. - aclaró la morena con algo de resentimiento en la voz
— Soy la esposa del lider del Clan Yagami - le respondió mostrando su anillo de casada.
— ¡Eso no cuenta!
La mirada de Athena se volvió fria.
— Suficiente ¡Quítate! - hizo presente una esfera psíquica que brilló en el aire ante ella y se lo lanzó a la morena para que se hiciera aun lado, Chizuru gritó, fue lastimada, la sagre corrió por su brazo sorprendida por aquel ataque, ni siquiera sabía que Athena tenia ese gran poder.
La psíquica entro al lugar y la puerta de la cueva se cerro inesperadamente, Chizuru intentó abrirla pero era como si una fuerza sobrenatural la hubiera cerrado, sentía la presencia de Orochi mas fuerte que nunca.
Las doncellas salieron preocupadas del templo hacia la sacerdotisa principal.
— ¡Athena! Debes salir de ahi, no tienes el poder suficiente para acabar con él - golpeó la puerta con fuerza y trato de verse tan calmada, su voz ciertamente la traicionaba. Temía por la seguridad de la psíquica, lo mejor era llamar al Yagami.
Athena saco la daga de su bolso mientras caminaba veia manuscritos pegados sobre las paredes contra demonios y malos espíritus, algunos papeles estaban amarillentos y secos de lo viejo que estaban pero aún con mantenian su enegía intacta.
Vio un gran altar donde se encontraba el espejo Yata junto a unas estatuillas de dioses ancestrales.
— Vaya.. no creí que lo lograrás.
Escucho Athena la voz de Orochi que provenía del espejo. La sonrisa maliciosa de la psíquica se hizo presente y el espíritu del dios serpiente apareció de repente frente a ella, cabello blanco de ojos amarillos con la de una serpiente al tiempo ella revela su identidad convirtiéndose en la diosa Athena.
— Fue fácil engañar a esa ingenua mortal.. - respondió mostrándole la daga.
— Buen trabajo. - dijo el dios complacido a lo que ella miró a su alrededor con horror
— Con que Kagura te mantiene en este agujero. Jamás la perdonaré. - murmuró impotente. Sabía que no podia liberarlo, el espejo era un arma mortal que la diosa del sol le entregó al Clan Yata y si intentaba tocarlo seria como empezar una guerra en contra de Amaterasu. Solo un mortal podia acercarse.
— Solo es.. temporal, cuando uno de ellos me libere voy a acabar con esos malditos herederos -gruñó.
— Por culpa de Iori... estuviste a punto de traicionarme cuando intentaste matar a mi descendiente - le recordó ella algo enfadada a lo hubiera jurado que él estaba sonriendo por debajo
—Admito que me sorprendiste, solo queria ver sufrir al infeliz de Yagami. - hablo Orochi alzando la cabeza, sus ojos brillando llenos de furia
La diosa alzó una ceja.
—Esta bien.. tu quieres al hijo de Iori Yagami bajo tu control por venganza y yo quiero crear al semi dios mas poderoso de toda la tierra. - hablo con ambición la diosa
—Sabes que esta prohibido que un semi dios viva en la tierra, tampoco intervenir las reglas...
— ¿Para que existen las reglas si no son para romperse? - interrumpió la profunda voz de la diosa. — Además nadie mas se dará cuenta.. al menos por ahora.
— Exacto pero aún no estoy de acuerdo en deshacer la maldición que impuse. - murmuró Orochi en tono bajo, molesto
—¡No! -exclamó la diosa furiosa y las chispas psiquicas salian de su cuerpo — Sabes que ese guerrero debe nacer puro sin maldición alguna ¡Teníamos un trato!
— Tranquila Princesa- se acercó con una sonrisa y acarició la mejilla de ella mientras miraba los tentadores labios de la diosa. Tenia un gran afecto hacia ella, hasta podia decir que la deseaba aun mas que asesinar a todos los humanos. Convencido en hacer esa locura con tal de complacerla. — Lo hare a cambió quiero tener contacto con el hijo de Yagami, quiero que su propio hijo se revele y se convierta en mi mas fiel aliado.
— Y yo te ayudaré a lograrlo, juntos conquistaremos el mundo. - le aseguró ella con una sonrisa mientras se escuchaba como Chizuru seguía tratando de abrir la entrada, dejo su transformación de diosa ancestral para volver al cuerpo de Athena. — Bien, comencemos con el ritual. - sacó de su bolso el pergamino antiguo que hablaba del gran poder de los dioses y lo dejo sobre el suelo, con la daga se hizo un pequeño corte derramando sangre sobre un pergamino lo cual Orochi hizo lo mismo pero a diferencia, su sangre era de un color oscuro cuando la sangre de los dos se mezcló, el pergamino brillo y una marca apareció en la mano izquierda de Athena. Era un círculo, la marca de Orochi.
Mientras tanto afuera...
— Pero.. ¿De quién es ese poder? - murmuró la morena un poco temerosa al sentir otra presencia ahi adentro, había sentido un viento helado, un mal presentimiento.
Iori apareció en ese momento
— Yagami..
— ¿Dónde esta ella? - interrumpió la profunda voz del pelirrojo.
— Esta.. adentro- dijo titubeante y su mirada se posó en la cámara donde Orochi estaba sellado
Iori abrió un poco sus ojos sorprendido.
— Dijiste que nadie podia entrar a ese lugar.. - le recordó entre dientes lo cual la guardiana solo bajo su mirada con vergüenza. — Te has vuelto débil
Sabia que tenía razón, ella era quién debia cuidar del sello.. habia fallado a sus ancestros. Athena no era tan fuerte o eso pensaba ¿Cómo pudo confiarse? Iori iba camino hacia la cámara de Orochi cuando de repente la psíquica salió del lugar muy confundida, los herederos la miraron extraño y esperaron a que la psíquica hablara.
— No entiendo.. - susurro Athena mirando su mano con un pequeño corte y cuando noto la marca de Orochi tatuado en su piel, un sollozo escapó de su garganta dejandose caer al suelo de rodillas lo cual Iori y Chizuru se acercaron y vieron incrédulos la marca.
— ¿Qué.. hiciste, Athena? - le cuestionó la morena llevándose una mano a los labios.
Con un movimiento de Iori la tomo de los brazos a la psíquica y la obligó a mirarlo, en sus ojos azules solo habia dolor y molestia a la vez.
— ¿Acaso hiciste un pacto con esa serpiente? -intentó calmar la angustia que había comenzado a formarse en su pecho. Las lágrimas caian por las mejillas de Athena y cerró con fuerza sus ojos. ¿Qué sucedió ahi dentro? — ¡CONTESTA!
— Yo.. ¡No lo sé!
Continuará...
