Capitulo 18
"La subasta"
Después de ponerse un lujoso y entallado vestido rojo, los maquillistas terminaron su trabajo en dejar el rostro de la señora mas hermoso de lo habitual, luego le colocaron uno anillo de diamante en su dedo anular, transformándola al instante en una princesa.
Ella se miró en el espejo. Nunca había probado este estilo, pero parecía complementar muy bien sus rasgos.
— ¡Señora, Yagami- sama la espera! - dijo Mina con voz suave.
— ¡Si, vamos! - Athena levantó su vestido por el borde y caminó con cuidado fuera de la habitación.
Su chofer, que estaba junto a una limusina, sonrió al ver este hermoso ángel que tenía frente, Mina la ayudo a la señora a entar al auto, luego el vehículo se puso en marcha.
Iori y Athena estaban solos en la parte de atrás del vehículo, como el hombre se negaba a hablar, Athena tampoco se atrevió a abrir la boca. Se sentó con seriedad y en silencio en su asiento ¿Aun no entiende como puede estar enfadado por lo sucedido en el baño? ¡Por dios tenia un exámen importante!
Luego su mirada fue hasta la bandeja de frutas y aperitivos les habían puesto frente a ellos, no pudo evitar tragar saliva. ¡Que rico! Athena volvio a comer a gusto.
Iori abrió un poco los ojos, al verla comer un pedazo de pastel y completó todo con un largo sorbo de un vaso de jugo.. al parecer últimamente tenia mucha hambre, mientras la observaba engullir la comida, sus labios se curvaron en una sonrisa. "Tal vez su hijo tiene que ver en el hambre repentino de su esposa.."
Pronto, el auto por fin se estacionó frente a una extravagante mansión.. Athena miro por la ventanilla cuando llegaron a la entrada. Había todo tipo de autos de lujo estacionados y por esa razón supo que el evento de esta noche iba a ser enorme.
De inmediato, preguntó:
— ¿Dijiste que era una subasta?
— Es una fiesta de caridad - respondió Iori con sencillez
— ¿Evento de caridad? ¿Piensas ayudar? -preguntó ella, sintiéndose bastante confundida
— Solo vengo a recuperar lo que me pertenece - dijo antes de salir del auto.
Ella hizo una mueca de desconcierto siguiéndolo fuera del vehículo. Una mujer con un bello vestido se acercó con su asistente para darles la bienvenida.
— Señor Yagami, han llegado todos los invitados! -Cuando vio a Athena, hizo una reverencia hacia ella y le dijo con respeto — ¡Buenas noches, señora!
— ¡Buenas noches! -respondió ella con cortesía. Estaba un poco sorprendida por el respeto con el que todos la trataban. Tal vez por ser una Yagami ahora.
Iori siguió a la mujer al interior de la mansión junto con Athena quién pensaba nuevamente los resultados del nuevo exámen
Solo espero haber aprobado..
Mientras los pensamientos de la psíquica se alejaban cada vez más, de repente chocó con algo muy alto y duro, miró hacia arriba y vio que se había topado con Iori, que la había estado esperando al frente.
— Auch . - se sobo la cabeza
— ¿Por qué pareces tan distraída? -preguntó el, con una voz grave que sonaba muy enigmática en la noche.
— No es nada.. - murmuró ella un poco apenada lo cual Iori la tomó su mano y la condujo hacia la mansión.
La luna brillaba sobre ellos, haciendo que el ambiente llegara a un extremo romántico. Las puertas de color bordo se abrieron hacia el salon de baile, pudieron escuchar los dulces sonidos las cuerdas de un cuarteto de cuerdas desde el interior de la sala.
Los numerosos candelabros brillaban con tanta intensidad que Athena se sintió cegada por un momento rápido cerró los ojos sin dudar, en ese instante, sin embargo, los aplausos sonaron desde todos los rincones de la sala.
Iori acomodó su brazo alrededor de la cintura de Athena quién se habia acostumbrado a la luz vió una sala llena de gente que le sonreía con respeto.
Le hizo recordar esos momentos de su infancia cuando sus padres aún vivia, su familia solia organizar fiestas.
En medio de la multitud, Benimaru se frotó los ojos y le preguntó a Kyo.
— Me están engañando mis ojos? Esa mujer tan bella es Athena ¿verdad? Creo que mis ojos me están fallando porque no puede haber alguien mas hermoso que yo.
— Creo tus ojos no mienten amigo.. - dijo Kyo al verla en brazos de Iori.
— ¿Cómo no pudiste conquistar a esa diosa? Recuerdo que estaba enamorada de ti..
— ¡Cállate! -Kyo tapó con una mano la boca de su amigo en el acto — Si te llega a escuchar Yuki me meterás en muchos problemas... menos ahora que volvi a hablar con Athena
Yuki se acerco en ese momento
— Kyo, ¿qué está pasando? ¿Por qué está Yagami? El no es muy benefactor que yo sepa.
— Tal vez.. - Kyo recordó las joyas a subastar. — Vino por su reliquia
— ¡Todos, por favor, guarden silencio! -El presentador anunció en el escenario. — En este momento declararé el inicio de la subasta de caridad. Todo el mundo, por favor, tomen asiento.
Todos los invitados procedieron a sentarse de forma ordenada.
Kyo como Benimaru y Yuki tomaron asiento,
Yuki se dio cuenta de que Kyo había estado mirando a Athena con cautela que estaba sentada en la primera fila. Sintió como le hervia de coraje..
"No puedo aceptar esto.. " - penso Yuki entre dientes " ¿Porqué tuvo que congraciarse con Yagami? ¿Quién se cree que es la Reina? Es solo la esposa de un psicópata con un gran apellido ¡Yo soy la esposa del heredero del Sol, el héroe de Japón! " "¿Porqué Kyo tuvo que volver a ser su amigo? "- suspiró tratando de serenarse "No dejaré que mis emociones se salgan de control "
Mientras tanto Athena se dio cuenta que era observaba por tres personas la cual conocia bien, en cambio Iori estaba concentrado en el escenario y no tenía ningún tipo de expresión en el rostro.
La cena se sirvió un rato después. La subasta benéfica de esa noche tenía un arreglo especial en el que los invitados podían cenar y participar en la subasta al mismo tiempo. Athena se lamió los labios de modo inconsciente cuando le sirvieron su plato, el pedazo de pastel que habia comido antes en el auto, no había sido suficiente para sentirse satisfecha.
Iori tomó la copa de vino tinto que le dio el mesero y la levantó hacia ella. Ella también brindó por él y bebió un sorbo del vino, mientras decía de manera despreocupada:
— ¡Que vino tan exquisito!
— ¿Eh? -Ladeó la ceja y preguntó — ¿Sabes que vino es este?
— ¡Claro que si! -Ella siguió cortando su filete y, sin levantar la vista.— Son del viñedo de la familia Blanctorche en francia.
— Imprecionante.. -respondió mientras sus labios esbozaban una sonrisa.
— Mis padres siempre me llavaban a viajes alrededor del mundo y eso me enseño demaciado... - Athena se emocionó al recordar a sus padres. Iori la miró y preguntó
— ¿Qué más sabes aparte del vino?
— Música, diseño de modas, arte, se hablar en ingles, frances y español, pinturas, se tocar bajo, guitarra y piano... - Athena enumeraba mientras contaba con los dedos. — Sé un poco de todo eso. Suelo seguir la corriente cuando se trata de aprender cosas nuevas.
— Esas son las cosas que suelen aprender los herederos para dirigir una compañia familiar- comentó Iori — Seria útil si hay un aprendizaje profundo de un tema en particular, ya que eso podría aplicarse en el trabajo, pero si es un conocimiento superficial, es bastante inútil
— ¡Je, je, en eso tienes razón! -sonrió Athena — Es lo mismo que le dije a mi padre pero el dijo que solo quería que fuera feliz. Que mi supuesto esposo seria capaz de dirigir el negocio familiar... el estaba seguro que me casaria con un gran empresario
— Parece que tuviste una muy buena relación con tu padre -comentó Iori mirándola, sintiendo un poco de envidia al mismo tiempo — ¿Que sucedio con la fortuna de tu familia?
— Cuando mi madre murió en un accidente mi padre decayó y se encerró en la mansion, dejo en manos de abogados nuestra fortuna, ellos se aprovecharon, robaron una gran cantidad con sus malos manejos y mi padre para recuperar lo perdido invirtió en varias empresas pero al final todo se redujo aun más.. luego mi padre murió de un paro cardíaco.. yo tenia 18 años.
— Tenias la edad suficiente para manejar la situación.. seguramente ¡Eras una consentida!
— ¡Bingo! - Athena sonrió avergonzada — Siempre he sido consentida por mi papá, así que nunca he experimentado las dificultades de la vida. Yo no queria quedarme y ver a mi padre sufir ¡Yo queria vivir! mientras todo pasaba yo salia de viajes con mis amigos por el mundo.. nunca hubiera esperado que la mayor aflicción de mi vida fuera... - su expresión se ensombreció mientras hablaba.
Si hubiera sido un poco más inteligente nueve años atrás y no se hubiera dejado influenciar con tanta facilidad por sus amigos ella se hubiera quedado a ayudar, tal vez su padre estuviera vivo... que error tan grave...
Si hubiera mostrado más preocupación por su papá y hubiera entendido la situación de la compañía, podría haber evitado que ocurriera la quiebra...
Iori nunca la había oído hablar de sus asuntos familiares y sabía que era probable que se refiriera a la quiebra y la muerte de su papá, nueve años atrás, lo que trajo como resultado, que ella perdiera todo lo que tenía.
— Hasta ahora, todavía no soy capaz de entender por qué fui tan indiferente al problema... mi padre siempre me decia que todo iba bien... - Athena no podía entenderlo. — Mi padre era una persona fuerte y positiva, pero la quiebra hizo que su corazón no resistiera y murió
— El ámbito empresarial es como un campo de batalla, puede ser muy impredecible en todo sentido. - le dijo Iori mientras daba vuelta su copa de vino. — No tienes porque sentir culpa.
— Es cierto..
"¡Damas y caballeros! ¡Ahora anunciaré de manera oficial el comienzo de la puja para la subasta benéfica de esta noche!"
Con el anuncio del presentador, una plataforma se elevó desde el centro del escenario.
Un collar de diamantes blancos, que estaba colocado sobre la mesa de cristal, deslumbró bajo la brillante luz.
— ¡Kyo, quiero ese collar! - hablo Yuki apuntando hacia el escenario
— Tranquila, hay diez joyas que van a subastar - respondio Benimaru en voz baja — Todas son muy preciadas en todo el mundo y su valor puede llegar a ser exorbitantes...
— ¿Y que si su valor es exorbitantes? No es problema para nosotros en comprarlo. - respondio Kushinada a lo que Kyo asintió
— De acuerdo ¡Te lo compraré!
" La puja inicial sería de un millón y cada incremento de puja tiene que ser de al menos un millón -anunció el presentador. "
— ¿Te gusta esa joya? -preguntó Iori inclinándose hacia el oído de Athena
— Es hermosa.. - aquel collar le récordo a la primera joya que le obsequió su madre, solo que el otro era de esmeraldas. Fue la última joya de la cual tuvo que deshacerse
— Un millón. - Kyo hizo su oferta.
¡oferta un millón!...-anunció el presentador.
— Dos millones. - dijo otro
—Tres millones - hablo otro
"El señor Kaoru hizo una oferta de tres millones"
Athena se dio la vuelta y miró a los invitados. El ambiente de la puja era intenso, todos los empresarios presentes estaban haciendo sus ofertas de manera activa.
Aunque había una distancia entre ella y los diamante ella podia saber que eran muy valiosas...
— ¿Sera que perteneció a alguna familia real?
— ¿Cómo podria saberlo? -preguntó Iori. —Dicen que perteneció a la Reina Victoria
Athena se enfocó en esa joya y las imegenes que vio pudo ver el grabado el símbolo del escudo de armas del Clan Yagami. No era una joya comun sino tenia un aura divina que la rodeaba, no fue echo manual de algun artesano sino por alguien divino en los tiempos ancestrales. Por lo tanto, esa joya es..
— El magatama ..
Iori presto atención a lo que dijo Athena.
— ¿Te refieres el magatama? Uno de los tres tesoros sagrados de Japón
— Si.. no crei que fuera echo con diamantes. - respondió Athena sabiendo que el diseño de un magatama tenian la forma de un pes koi.
— No puede ser.. los diamantes del magatama son de color negro - recordó Iori
—No, no esa joya que ves ahi no es una más de la colección que presentarán. - ella lo miro preocupada. — Es tu reliquia.. ¿Es por ese motivo que estas aqui. ?
Iori sabia que tenia razón, por su tesoro es que estaba en ese lugar
— Mi padre vendió el magatama a un magnanate árabe a cambio de un favor, el maldito decia que la joya no era la que tenia el poder sino que estaba en nuestra alma.. - revelo Iori — ¿Estas segura que ese collar es el magatama?
— Lo estoy, esa joya es la reliquia.
Iori parecía un poco sorprendido y se quedo sin palabras. Athena era una psíquica solo tenia que confiar en ella..
Iori levanto su paleta de inmediato y oferto.
— ¡ Veinte millones!
De repente, el ambiente en la sala se puso tenso. Cuando el resto de los invitados vieron que Iori también estaba interesado en el objeto, eso queria decir una cosa "Esa joya era el magatama que fue vendida hace años. Todos sabian que el Yagami habia asistido porque estaba seguro que en esa subasta se encontraba su reliquia.
El presentador dijo con alegría
" Veinte millones por el señor Yagami "
— ¡Treinta millones! - levanto su paleta Yuki de manera personal
— ¿Qué estás haciendo? -Kyo jaló de inmediato a su esposa hacia su asiento — Si es el magatama, esa joya pertenece a Yagami
— Ya no le pertenece, además fue su padre quién la vendio -La mujer hizo un gesto irónico y continuó —¡Me gusta demasiado ese collar!
— ¡Cincuenta millones! - exclamó Iori.
— ¡Sesenta millones! - volvio a gritar Yuki.
La mirada de Iori se cruzo con la de Kyo. Sabia exactamente que el pelirrojo vino por su joya y no se ira sin el.
¿Acaso no tienes honor, Kusanagi? - pensaba Iori.
Kyo tomó el brazo de Yuki y la miró con reproche.
— Olvidalo, no peleare con Yagami por un collar.
— ¿Que? - balbuceo Yuki descontenta.
Benimaru frunció el ceño. Era muy consciente de que Kyo lo hacía por honor entre clanes. Athena miro a Kyo y le sonrió, sabia que Kyo no tomaria algo que no le pertenece.
Iori levanto su paleta y exclamó
— Cien millones
¡Woow! Todo el mundo jadeó conmocionado. Nadie subio mas la oferta, aunque Kyo tuviera más de Cien millones, no se atrevió a subir más la oferta.
— ¿Está loco? ¿Cien millones por un collar? - hablo Benimaru
— ¿Que tanto escandalo? Los Kusanagi pueden pagar mas -se burló Yuki mientras volvía a levantar su paleta de puja.
— ¡Bájala...! -Kyo le bajó a toda prisa la mano y le dijo: ¿Intentas empezar una pelea?
— Kyo ¿Qué estás haciendo?.. es solo un collar
— ¿Solo un collar? - le cuestiono como si viera a una extraña, sabia que su esposa era una mujer inteligente pero ahora comenzaba a dudarlo. — Es su legado..
Aunque Yuki estaba indignada, no tuvo otra opción que aceptar su destino.
— Cien millones a la una, Cien millones a las dos...
—¿Estas seguro de pagar Cien millones por el magatama? -Athena no podia creer la cantidad de dinero que pagaria el pelirrojo por su reliquia
— El dinero es solo un número. -El Yagami permaneció impasible.
— Pero...
—¡Y el collar de diamante mas conocido como el "Magatama" se vende en Cien millones! -El presentador reveló el secreto y golpeó el atril para poner fin a la puja.
Una recepcionista vestida con un traje de noche entregó el collar de diamantes caminando con cautela desde el escenario hasta Iori.
El pelirrojo tomo el collar y lo miro con atención, al parecer habia cambiado su color... tal vez cuando se deshizo la maldicion es la unica explicación que encontró en ese momento pero era el mismo collar que recordaba, lo sentia en todo su ser. Sonrió de lado y se lo entrego a Athena en ese momento.
— ¡Esto es para ti!
Ella se quedó impactada. Iori le estaba entregando su reliquia sagrada, la joya que fue obsequió de la diosa Amaterasu.
— ¿Está seguro de eso?
Athena era ahora el centro de atención de todos y los invitados comenzó a murmurar.
— Eres mi esposa y la futura madre de mi hijo
Athena quedo congelada en su lugar, escuchar a Iori deciendole esas cosas tan bellas la asombró
— ¿Lo quieres o no? - Iori hizo una mueca, con un aspecto impaciente.
— ¡Lo quiero! ¡Lo quiero! -Le arrebató el collar con ansiedad y debido a eso, perdió el equilibrio y cayó en sus brazos.
Él sonrió y le susurró al oído de forma intima:
— ¡Me gusta que te comportes con tanto entusiasmo!
—Yo..yo.. gracias - Athena se puso roja desde las mejillas hasta la punta de las orejas mientras hablaba, pero su voz fue ahogada por la ronda de aplausos que estalló en los invitados.
Yuki apreto sus dientes ¡Maldita con suerte!
Despues de la subasta, Iori y Athena estaban devuelta camino a la mansión
Athena, admiraba el collar de diamantes. Era hermoso y tan perfecto.
— Tu te lo ganaste al descubrir la reliquia, ser una psíquica no es tan malo después de todo -El pelirrojo la elogió a su esposa con una mirada de admiración en sus ojos.
— Es demasiado.. pero al fin al cabo soy una Yagami también.
No podía apartar los ojos de ella. Su mirada viajó desde sus hombros, hasta su rostro y sus labios rosados, que harían perder la cabeza a cualquiera.
De hecho, comenzó a tener pensamientos traviesos cuando la vio entrar al coche esta noche, con ese vestido rojo que atrajo muchas miradas de los invitados.
En ese momento se acerco a ella y comenzo a abrazarla por detras, metiendo las manos en su ropa y acariciando su pecho suavemente. Athena se tapó la boca y no se atrevió a emitir ningún sonido ya que aunque el chofer no los veia podia oirlos.
— Iori...
El solo la ignoró y aterrizó besos en los hombros y el cuello de su esposa. La electrizante sensación el toque de sus labios contra su piel hizo que el cuerpo de Athena se tensara mientras su corazón latía con fuerza.
Un fuerte deseo ardía dentro de ella cada vez que el pelirrojo la tocaba, haciéndo desearlo más y más cada vez que la abrazaba.
— Iori no.. - antes que pudiera decir algo mas Iori sello sus labios con los de ella lo cual la psíquica no pudo resistir la ardiente pasión de Iori, así que dejó que se saliera con la suya.
Continuará...
