Capitulo veinti uno

15 años después

Una hermosa joven de cabello rojo, brillante dormía plácidamente en su cama cuando sintió unas manitas que tocaban su rostro.

— Akame.. ¿Estas despierta? - escucho que le preguntaba una pequeña niña.

— Dice mamá que Akira llegó para llevarte al templo. - escucho al otro pequeño decir.

Abrió sus ojos azules sin ganas de levantarse temprano, vio a los gemelos de pie frente a ella. Era como ver a sus padres pero de pequeños de cinco años.

— ¿Acaso entraron sin mi permiso? - los regaño ella a sus hermanos menores quienes se miraron entre si.

— ¡Fue idea de Daiki! - hablo la pequeña apuntando con su dedo al culpable

— ¡No es cierto! ¡Fuiste tu quien entró primero Mika! - hablo enojado el pequeño

Akame se levantó rodeando los ojos mientras caminaba hacia su baño para arreglarse, quería verse muy bonita mas aún que vino su novio a buscarla, no podía estar mas feliz.

Se miro al espejo y toco levemente su collar de diamantes que usaba desde que tenía memoria "El magatama te protegerá de cualquier mal, no debes quitartelo. " le decía siempre su madre recordando las historias que le contaba sobre el dios Orochi que quería hacerle daño.

Se baño, lavo sus dientes y su cara mientras escuchaba como los gemelos comenzaban a saltar sobre su cama mientras peinaba su largo cabello que llegaba hasta su cintura.

Salió de inmediato y vio a los pequeños divertidos mientras tocaban sus cosas.

— ¡Oigan! Si rompen algo le diré a mamá- los amenazó y los niños salieron corriendo de su cuarto dando saltos mientras reían.

Akame suspiró cansada mientras tomaba un porta retrato que se habia caído al suelo, vio la foto donde se veía feliz con su familia en la playa. Sonrió amaba a sus padres y a sus hermanos mas que a nada.

Bajo hacia el comedor y vio a sus hermanos comiendo a gusto un pastel de chocolate, su madre tomando su té con Akira que apenas este la vio se levantó para saludarla con una inclinación.

— Akame, te ves bonita con ese vestido - le dijo con una sonrisa mientras la ayudaba a su novia sentarse a su lado.

— Invite a Akira a desayunar antes que vayan al templo Kagura. - hablo Athena viendo lo sonrojada que estaba Akame cuando veía a su novio.

— ¿Y papá? - pregunto la pelirroja un poco inquieta ya que al Yagami no le agradaba Akira, tal vez por el gran parecido a su antiguo rival

— Tuvo que irse temprano por una reunión, volverá tarde - le informó Athena viendo como su hija se relajó — Tranquila ya hable con el para que acepte tu relación con Akira.

— Yo también quiero hablar con el señor Yagami, no puede aceptar mi noviazgo con Akame solo por ser un Kusanagi - hablo el joven algo desanimado.

— Ya es hora que mi padre olvide esa rivalidad con Kyo ¡Ya nadie se acuerda de eso! - hablo Akame con esa mirada fría típica que heredo de Iori.

— Akame tiene razón, yo quiero ser amigo de Rei Kusanagi y algún día va a ser mi novia - hablo el pequeño muy seguro de lo que decía.

— ¡A Daiki le gusta Rei! Le diré a todo el salón que quieres casarte con ella jajajja - se burlaba Mika que hizo sonreír a Akira ya que hablaba de su pequeña hermana.

Athena sonrió divertida ¿Qué es esa obsesión de los Yagami de unir sus vidas con los Kusanagi?

— Paso por paso hijo - le dijo Athena a lo que el pequeño frunció el seño en desacuerdo.

Luego de desayunar Akira llevo a su novia en la moto hacia el templo Kagura, habia comenzado a entrenar con la morena desde que tenia cinco años para fortalecerla y fue así que se convirtió en la mejor luchadora gracias a sus entrenamientos con Chizuru.

Una vez que llegaron Akira miro a la pelirroja por un momento, esa joven era hermosa, con facciones delicadas y con labios rojos como el muérdago; pero lo que más llamó atención de Akame fueron sus ojos, eran Azules igual que los suyos.

Akira tomó su rostro entre sus manos, con el pulgar acarició su mejilla suavemente, sus labios tocaron los suyos, fue un simple roce, pero después sus labios se apretaron con un poquito más de fuerza, Akame estaba sonrojada sintiendo como se derretía en los brazos de aquel joven apuesto.

— Vendré a buscarte cuando termines. - le dijo él y continuó dando pequeños y cortos besos lo cual Akame devolvió el beso presionando sus labios con suavidad y respondió.

— De acuerdo..

Luego Akira se fue en su motocicleta y fue ahí que un pequeño diez años se acerco a ella que al parecer la estaba esperando. Sus ojos eran negros al igual que su cabello, vestia una pequeña túnica al estilo samurai de color blanco.

— Akame, mi madre te espera en el jardin. - le sonrió amablemente lo cual fue correspondido.

Cuando llego al jardín vio a Chizuru haciendo movimientos lentos con posiciones del karate básico, cerraba sus ojos concentrada en lo que hacía, la pelirroja la miraba recordando las palabras de su madre cuando cumplió cinco años.. "Ella te entrenará los fines de semana, es la única que puede ayudarte a controlar tu poder.." Asi se convirtió en su Sensei comenzando a admirarla. La morena abrió sus ojos encontrándose con la pelirroja.

— Bienvenida Akame.. - se sento sobre el suelo lo cual la pelirroja hizo lo mismo acomodándose a su lado.

— Sensei ¿Que haremos ahora?

— ¿Sabes que poder posees? - le preguntó de repente la morena esperando una respuesta, Akame sonrió esa pregunta era fácil

— El poder de la luz.. pero yo no siento que lo tenga.

— Es porque fue bloqueado cuando naciste..

— Eso ya lo se - respondió acariciando levemente su collar. —El magatama me protege de mi propio poder ¿Acaso no confian que pueda controlarlo?

Chizuru acaricio su rostro y le dijo..

— Sabes que no es cierto, hay dioses que quieren usarte como una herramienta para hacer actos oscuros y retorcidos. El recentimiento que guardan hacia los hombres lo lleva a eso.

— Orochi y la Princesa Athena. - balbucio la pelirroja lanzando un suspiró, ya habia escuchado esa historia muchas veces. La morena se dió cuenta de su desaliento y una idea paso por su mente, algo le decia que ella ya estaba lista.

— De acuerdo. ¿Quieres sentir tu poder -Chizuru se levanto al igual que Akame esperando que su Sensei hablara. — Quítate el magatama, Déjalo sobre césped, luego puedes tomarlo.

La pelirroja sonrió algo emocionada a la nueva lección de Chizuru y obedeció.

— Ahora quiero que intentes sentir tu poder, cierra tus ojos y trata de buscar en lo mas profundo de tu ser..

Akame obedeció nuevamente y se esforzó buscando en lo más profundo de su interior intentando encontrar ese poder del que tanto escucho hablar toda su vida cuando vio una pequeña luz y se preguntó si eso sería su poder, intentó tocarlo.

La pelirroja empezo a brillar elevandose por el aire, su cabello se movia con intensidad, esferas de un color celeste la rodeaban peligrosamente como si la protegiera, el viento se hizo mas intenso.. la tierra comenzó a temblar de una manera sobre natural que sus seguidoras salian del templo asustadas.. la morena quedo impactada ante tanta demostración de poder, podria jurar que era mas intenso y poderoso que ese poder que sintió en el '97 cuando despertó Orochi.

Intentó usar sus poderes pero se dió cuenta que no podia usarlos.. Akame habia bloqueado sus poderes. Chizuru creyó que no estaba lista arrepintiendose de haberle pedido tal cosa cuando un grito de la pelirroja llamó su atención.. su mismo poder la estaba lastimando.. vio como pequeñas gotas de sangre caian por la frente de la chica lo cual luego la vio caer al suelo inconsciente, todo ese poder se desvaneció.

15 minutos después Akame despertó, estaba recostada sobre una cama y tenia un vendaje sobre su frente lo cual se lo saco. Su collar en su cuello.

— Sensei. - la llamó y la morena entro de inmediato a la habitación preocupada se acercó a ella. La herida en su cabeza habia desaparecido.

— ¿Cómo te sientes?

— Bien.. sentí ese poder.. - hablo con emoción y miedo a la vez — Al principio me transmitió paz y tranquilidad pero luego.. fue incontrolable .

— Tu poder despertó Akame.. eres luz. - le dijo tratando de tranquilizarla. — Tienes el poder de sanar que heredaste de Athena, lo hiciste bien.

— Pero no tengo control.

— Porqué tu poder se esta desbordado como un río que no puede contener el agua.. y tu posees gran cantidad. Ademas que fue la primera vez que lo sentiste. - explicó.

La pelirroja bostezo sintiéndose cansada.

— Mejor te dejaré descansar un momento, ya Akira vendra a buscarte.

La pelirroja se quedo dormida nuevamente lo cual la morena acaricio su cabello y la miro con admiración.

—" Debes ser fuerte mi pequeña, por que si llegas a controlar ese poder divino tendras que pelear con ese dios que tanto nos odia.. eso si llegara a despertar... eres la única esperanza de la humanidad." - penso la sacerdotisa mayor antes de salir de la habitación dejando a la chica descansar un poco. Athena la esperaba en la sala un poco nerviosa.

— ¿Esta bien?

— Si, esta descansando. El exceso de entrenamiento la dejo exhausta. - le respondió con normalidad para que la psíquica se relajara.

— Dime la verdad, Akame no siempre queda tan cansada que termina desmayandose. ¿Que paso? - le pidió seria. Athena sabia lo sucedido por una de sus predicciones, era obvio que la morena no podia mentirle. Chizuru poso sus sobre sus hombros de la psíquica.

— El poder de Akame despertó - reveló lo cual Athena la miro un poco atemorizada. — Tiene un poder sorprendente.. que no solo cura sino que anula otros poderes.

— Pero ¿Ella esta bien? ¿Pudo controlarlo? - preguntó Athena aun sin poder creerlo.

— Aun no, su poder ha estado siempre contenido y no sera fácil logralo. Pero no te preocupes yo le enseñare todo los secretos que sé para ayudarla, estoy segura que lo logrará. - respondio sincera la morena convenciendo a la psíquica.

Los dias pasaron y Akame sentada sobre la fuente del jardin de la vieja mansión dejaba que el viento jugara con su intenso cabello rojo y ondeaba su vestido floreado. Cerro sus ojos lentamente, era una sensación tan agradable.

"Parece que hoy será un hermoso día.." - pensó ella.

" Si, aunque quizás llueva durante la tarde. " - le respondió una suave voz masculina. " A si que no te alejes demasiado hoy.."

Akame al abrir sus ojos se dió cuenta que estaba sola, no habia nadie ahi. Pero.. ella nunca hablo en voz alta, sino que estaba pensando.. la última vez que habia escuchado esa voz fue de niña.. esa voz que le decía cuando llovería, esa voz que le decía que la protegería dándole confianza.

"¿ Eres tu..? "

" Asi es pequeña.. he vuelto por ti.. "

FIN

Gracias a todos por leer esta historia.. tal vez la siga en otra ocasión pero por el momento termina aqui.

Espero volvernos a encontrar en otra historia aun mas emocionante amigos.

Sayonara!!