Esme Cullen pov.

Me llamo Esme Cullen Platt, tengo 23 años para siempre, ya que soy una vampira desde hace 5 años, casi 6, cuando tuve a mi pequeña Isabella Cullen, ya que mi marido es un vampiro desde antes y al conocerlo y enamorarnos, tuvimos sexo al casarnos, pensando que él no podía tener hijos por su condición de vampiros y al saber las noticias investigo y pudimos salvar a mi pequeña y a mí al convertirme después de tenerla. Claro que hemos tenido que vivir alejados de las personas, ya que Isabella o Bella como le gusta que le digamos crece muy rápido y parece entre 15 y 16 años, nos mudamos a Nueva York para que Bella tenga una vida más normal, ya que su crecimiento será más lento hasta tener más o menos mi edad.

Llegamos y veo la cara emocionada de ella, solo había conocido pequeños lugares y Disneyland, ya que fue su sueño y cuando cumplió tres años, la sorprendimos con el viaje después de su cumpleaños y su cambio, fueron unos días excelentes y ella no tuvo problemas con la sangre de las personas o tal vez fue su emoción de ir a un lugar con mucha gente.

-Bella, despierta-le dije moviéndola despacito, era un poco perezosa, abrió sus hermosos ojos cafés. -Mira por la ventana y verás Nueva York-le dije con una sonrisa, ella miró sorprendida, gracias a dios estaba nublado, aunque no había demasiados días soleados, esperaba que todo saliera bien.

-Es enorme-me dijo sorprendida.

El avión aterrizo sin problemas, bajamos y mi esposo Carlisle fue a rentar un coche para ir a casa donde ya debió de llegar nuestro coche, salimos del aeropuerto y solo oía los murmullos sorprendidos de mi pequeña, llegamos a casa y era grande, bajamos y Bella corrió a la entrada, a veces olvidaba que era una pequeña de 5 años, y se emocionaba con todo, abrí y miraba todo sorprendida, la cocina su parte favorita de la casa, le encantaba cocinar, sabía que no comíamos y pronto le diremos la verdad de nuestra naturaleza y la suya.

-Es enorme y me encanta-dijo Bella brincando por todos lados.

-Y eso que no has visto tu cuarto-le dije con una sonrisa.

- ¿Dónde está? -dijo más emocionada.

-En el segundo piso a la derecha-le dije y vi como corrió un poco más veloz que un humano, su parte vampira se estaba haciendo más presente. - ¿Cuándo le diremos la verdad? -le dije preocupada de su reacción de saber toda la verdad, sabía que éramos diferentes y por eso no convivía con muchos niños o por mucho tiempo.

-Antes de que entre a la escuela, para que esté preparada para cualquier inconveniente que pueda tener-me dijo Carlisle tranquilizándome, el confiaba que todo saldría bien.

Corrimos al segundo piso, entramos al cuarto de nuestra hija y estaba encantada viendo su colección de libros y discos, habíamos añadidos unos pocos más para sus clases de preparatoria, la había preparado en su educación en casa, era muy buena aprendiendo.

Los días pasaban volando, hoy fuimos a comprar las cosas para la escuela de Bella, y de compras de ropa, llegamos a casa y Carlisle nos esperaba, hoy le diríamos toda la verdad.

- ¿Cómo les fue chicas? -dijo cuando entramos.

-Muy bien, ya estoy más que lista para la escuela-dijo Bella muy emocionada. - ¿Y qué haces tan temprano papá en casa?

-Tenemos que decirte algo importante-dijo y fuimos al comedor donde nos sentamos. -Como te habrás dado cuenta, somos diferentes a las demás personas y eso se debe a una cosa.

- ¿Qué pasa? -dijo preocupada.

-No debes de preocuparte-dije tomando su mano.

-Bueno, hace más de 100 años que nací-dijo Carlisle y mi hija lo miró sorprendida, estoy segura que no lo creía. -Viví en la época donde existían las brujas, vampiros y todas clases de criaturas, mi padre era el principal que perseguía a esos monstruos, cuando tuve la edad me uní a las redadas para atrapar a esas personas.

- ¿Y eso que tiene que ver con nosotros y cómo es que no pareces de 100 años?

-Voy a esa parte-dijo Carlisle y ella le hizo seña de que continuara.-Una noche cuando estaba persiguiendo a unas brujas, algo me mordió el brazo y empecé a sentir quemazón en el cuerpo, como había estudiado a los vampiros supe que me estaba convirtiendo en uno, así que me escondí hasta que desperté siendo un vampiro, corrí al bosque ya que no quería matar personas, me debilitaba hasta que paso una manada de venados y me alimenté de ellos, ahí descubrí otra manera de sobrevivir sin matar personas.

- ¿Y tu mamá como entras en la historia?

-Hace 9 años conocí a tu padre, yo era humana entrando a la universidad, un día fui al hospital donde trabajaba Carlisle y él me atendió, quedé impresionada de su belleza y gran corazón, iba al hospital con cualquier pretexto y poco a poco comenzamos con una amistad, nos enamoramos.

-Yo no podía decirle la verdad completa de mi naturaleza, ya que hay reglas para nosotros, así que le di un libro de leyendas, ella descubrió la verdad y no le importó en lo absoluto.

-Nos casamos después de que me graduará de la universidad, tuvimos relaciones sin cuidarnos, ya que se supone que no podía tener hijos como vampiro, luego descubrí que estaba embarazada, estaba aterrada que creyera que le había sido infiel, pero él jamás lo creyó, investigamos un poco de mi condición y tuvimos todos los cuidados necesarios y te tuvimos tranquilamente y tuvo que transformarme luego de que nacieras.

-Tu eres una híbrida, mitad vampiro y humana, por eso pareces de 15 años, en vez de los 5 años que tienes-le dijo Carlisle con una sonrisa. -Te decimos la verdad ya que vas a enfrentar a los humanos de sobremanera y no sabemos cuál será tu reacción completa y queremos que cualquier cosa nos hables e iremos por ti y veremos cómo ayudarte, aunque hay leyendas que dicen que en tu dieta debe de haber sangre en algún momento, pero si lo deseas puede ser animal como la de nuestra dieta.

- ¿En serio debo de comer sangre? -dijo Bella con un gesto de desagrado, ya que no le gustaba verla.

-Mira, como te decimos son leyendas y hay muy pocas personas como tú y la mayoría lo han hecho, pero si no tienes deseos de matar a nadie, no veo la necesidad de que lo hagas-le dijo Carlisle de manera tranquilizadora.

- ¿Algo más que deba de saber?

-Debes de tener cuidado con tu velocidad enfrente de los humanos, no te das cuenta, pero lo haces un poco más rápido que ellos, pero más lento que un vampiro-le dije con una sonrisa.

-Muy bien, voy a recostarme un rato-dijo levantándose de la silla y se fue a su habitación.

-Creo que salió mejor de lo que esperábamos-le dije a mi esposo y lo abracé.

-Te dije que lo tomaría bien-me dijo besándome.