Esme pov.

Llegue a tiempo por mi hija, me sorprendió verla con un grupo de vampiros, por lo que me dijo eran sus amigos que eran muy amables, tendría que asegurarme que no le hicieran daño a mi pequeña, es mi vida. Llegamos a casa y comió un sándwich, subió a hacer sus tareas y oí como entraba al baño. Sonó el teléfono de la casa y corrí a contestar.

-Buenas tardes, casa de los Cullen-dije nerviosa, ya que nadie conocía mi teléfono más que el hospital.

-Oh señora Cullen, soy Alice, la amiga de Bella, ¿cree que puedo hablar con ella? -dijo con voz amable.

-En este momento está en el baño, pero le digo que te llame-dije nerviosa de no saber que quería de mi niña.

-Gracias, esperare su llamada-dijo y colgó.

Me puse a acomodar algunas cosas en la biblioteca que faltaban, Bella se acercó y le di el mensaje de Alice, le di el número ya que lo vi en el identificador, se alejó y oí como contestaban rápido del otro lado. Todo pareció normal, me fui a la cocina a hacer la cena para mi niña, bajo fresca como una lechuga, vio la televisión mientras me platicaba emocionada de sus amigos y que Edward le enseñaría a tocar el piano, vi un brillo especial en sus ojos, esperaba que ese chico fuera bueno y no se espantará al saber la realidad de mi niña, a pesar de ser vampiro no era normal ver una híbrida en el mundo. Carlisle llegó en ese momento, besó en la frente a nuestra pequeña y a mí en la boca, nos sentamos a ver una película y ella no aguanto mucho, así que Carlisle la subió a su habitación.

- ¿Qué pasa mi amor? -me dijo mi esposo cuando bajo, que bien me conocía.

-Resulta que hay unos vampiros en la escuela y se hicieron amigos de nuestra pequeña y me preocupa lo que pueda pasar-le dije y sé que, si pudiera llorar, lo estaría haciendo.

-Hey tranquila, si quieres podemos hablar con ellos y asegurarnos que no harán daño a ella de ninguna manera-me dijo seguro.

Me acerque al teléfono y marque el número de Alice, enseguida contesto y dijo que vendrían, me sorprendió, pero los esperamos. Cuando los oímos, salimos ya que no queríamos que Bella escuchara, llegaron con otros dos adultos.

-Buenas noches, somos la familia Brandon, somos John y Marie, mis hijos Edward, Alice, Jasper, Emmet y Rosalie-nos dijo el señor con una sonrisa, señalando a cada uno.

-Mucho gusto, somos Esme y Carlisle Cullen-dije con una sonrisa, parecían amables y que no nos harían daño. -Y la que está durmiendo nuestra hija Bella.

- ¿Cómo que su hija? -dijo Rosalie asombrada.

-Es una larga historia-dijo Carlisle sentándose en el suelo. -Y deben de saber que no tenemos a Bella secuestrada o cualquier cosa que piensen.

- ¿Entonces que sucede? -dijo Edward un poco alterado.

-Bueno, conocí a Carlisle mientras era humana hace 9 años, como se imaginarán nos enamoramos, al finalizar la universidad nos casamos y tuvimos relaciones, jamás imaginamos que podía quedar embarazada, por lo que sabíamos los vampiros no pueden tener hijos, mi esposo fue a investigar a Brasil, donde hay muchas leyendas y ahí descubrió que había más casos como el nuestro-dije con una sonrisa, ellos me miraron sorprendidos.

-Ella tendría un embarazo más o menos normal, aunque tendría que tomar sangre los últimos meses para ser fuerte para traer al mundo a nuestra pequeña, su nacimiento fue por cesárea, no podía arriesgarme a que algo le pasara a mi mujer, la tenía que convertir luego de sacar al bebé-dijo Carlisle con una sonrisa.

-En realidad Bella tiene casi 5 años, su crecimiento ya se detuvo un poco o ya las diferencias no serán tan notorias por eso decidimos que tenga una vida más normal, esperamos que no la lastimen de alguna manera, como se habrán dado cuenta tiene sangre en su cuerpo y que sean buenos con ella o nos iremos y le romperemos el corazón-dije triste al imaginarme la cara de mi pequeña.

-Estamos sorprendidos-dijo John sorprendido. -Pero creemos lo que dicen, mis hijos notaron que Bella olía a vampiro, la verdad es que pensaron que pasaba otras cosas y no le haremos daño ni diremos nada y hasta Alice puede echar un ojo a los Vulturi.

- ¿Y eso cómo sería? -dije sorprendida.

-No sé si saben, pero hay vampiros con dones y yo puedo ver el futuro, aunque por alguna extraña razón hay cosas que no puedo ver de ella, pero lo trataré-dijo Alice con una sonrisa.

-Yo tampoco puedo leerle los pensamientos-dijo Edward frustrado, Carlisle lo miró con celos, creo que veíamos lo mismo.

- ¿Podemos pedirles un favor? -dijo Carlisle preocupado, ellos asintieron. -En las leyendas dicen que Bella puede tener deseos de sangre, por eso esperamos que en la escuela si ven algo raro, nos digan o la ayuden a detenerse, sé que jamás se perdonará matar a alguien.

- ¿Ella sabe su naturaleza? -dijo Rosalie sorprendida.

-Se lo dijimos unas semanas antes, ya que es la primera vez que va a la escuela y no sabíamos su reacción con tantos humanos, cuando era más pequeña la llevamos a Disneyland, pero en esos momentos no había tanto peligro-dije con una sonrisa.

-Te prometemos estar al pendiente, yo tengo todas las clases con ella y Edward comparte la última, la única con la que no estoy con ella-dijo Alice muy segura.

-Bueno, nos sentiremos más seguros-le dije con una sonrisa.

- ¿Creen que ya no nos quiera si sabe que somos vampiros? -dijo Alice triste.

-Yo esperaría unos días para decirle la verdad, pero no creo que lo tome tan mal, nosotros le habíamos mentido toda la vida y no nos reclamó nada-dijo mi esposo muy seguro.

Se despidieron de nosotros y entramos a la casa más tranquilos, nos quedamos viendo el cielo, esperaba que cumplieran su palabra y no lastimaran a mi pequeña.