Bella pov.
Tener amigas era genial, eran un poco chismosas y locas, pero así las quería, arrasamos con casi todas las tiendas, eran mejor que las tiendas que había donde vivíamos siempre, ahora entendía por qué nunca durábamos tanto tiempo, mi crecimiento no es igual que los otros niños.
-Chicas, creo que es hora de hacer una pausa y comer-les dije cuando salimos de una tienda, para eso, mi tripa sonó.
-Muy bien, a veces olvido que debes de comer-me dijo Alice con una sonrisa apenada.
-No te preocupes, estamos igual de emocionadas-le dije con una sonrisa.
Fuimos al área de comida, compre una hamburguesa con queso, nos sentamos, ellas con una ensalada, decían que era lo más fácil para comer para ellos, y Edward con otra hamburguesa. Terminamos nuestra comida, y fuimos otra vez de compras. Salimos más tarde y me llevaron a casa, donde nos despedimos y Edward me ayudó con las bolsas, entramos y mamá sonrió al vernos, subimos y dejo las bolsas en mi cuarto, bajamos.
-Nos vemos el lunes-le dije con una sonrisa.
-Nos vemos-dijo y me dio un beso en el cachete, por supuesto que me sonroje.
Lo acompañe a la puerta y se subió a su coche, entré y mamá me hizo seña de que me sentara a su lado, estaba viendo una serie que apagó.
-Bueno, ¿y qué pasa con Edward? -me dijo con una sonrisa.
-Nada, solo somos amigos-dije sonrojada.
- ¿Y tú sientes algo por él? -dijo y quería correr, ella me tomo la mano. -Sabes que puedes decirme cualquier cosa.
-Bueno, tal vez me enamoré de él, pero sé que jamás sentirá lo mismo por mí-dije un poco triste, me puso en su regazo como cuando era más pequeña, fue lo más reconfortante.
-Eres hermosa y si él no lo ve, es un ciego, además no creo eso que dices, tu no ves lo mismo que veo yo en él-me dijo tocando mi pelo.
- ¿Será que las chicas tienen razón y deba de lanzarme? -le dije con duda.
-Esa es tu decisión, pero te diré un secreto-dijo viéndome a los ojos. -La que insistió con tu padre, fui yo, le llevaba la comida en ocasiones y hasta lo invitaba a lugares cuando estaba desocupado del hospital-dijo muy segura.
-Pero no sé cómo hacerlo, tú por lo menos no sabías su secreto y lo que puede y no puede hacer-dije triste.
-Hey, usa esa imaginación y cualquier cosa te puedo ayudar-dijo muy segura.
-Gracias, lo pensaré-dije alejándome de ella. - ¿Me ayudas a acomodar lo nuevo?
-Claro-dijo y subimos a mi habitación.
Todo era genial, acomodamos entre risas, papá llego con la cena, no sé cómo lo sabe, pero ni me acordaba de la cena, cené con mis padres y luego me quedé dormida.
Los días pasaban volando, hoy era lunes y amaneció soleado como predijo Alice, así que estaría sola en la escuela, mi brillo era demasiado ligero, que podía pasar como sudor u otra cosa. Me levante sin muchas ganas, no sabía cómo pasar el largo día, me arregle y desayune, mamá me llevo a la escuela y fui a mi primera clase, me senté en mi lugar como siempre, una chica que creo que se llamaba Ángela se sentó donde lo hace Alice.
-Hola Bella, soy Ángela, ¿te molesta si te hago compañía? -me dijo con una sonrisa.
-No hay ningún problema-le dije con una sonrisa.
Platicamos de algunas cosas, era muy amable, estoy segura que será una buena amiga. Fuimos a la siguiente clase, no me había dado cuenta que siempre estaba en mis clases, hicimos pareja en biología y era muy inteligente, terminamos rápido el trabajo y pudimos salir antes al almuerzo, platicamos y teníamos muchas cosas en común.
-Quédate, estoy segura que mis amigos te aceptarán en la mesa-dijo con una sonrisa cuando intenté levantarme.
-Bueno, gracias-le dije con una sonrisa.
Sus amigos fueron llegando y nadie dijo nada por que estuviera en su mesa, hasta platicaron como si fuera cualquier otro día. Dieron el toque del final del almuerzo y Jacob me acompaño, era muy amable, tal vez demasiado, pero no era quien para juzgar. La clase de música se me hizo larga sin la compañía de Edward, pero el profesor se dio cuenta que tocaba bien ya. Salí y fui al estacionamiento, donde mamá me esperaba dentro, entre y salimos.
- ¿Y cómo te fue? -me dijo mamá preocupada.
-Muy bien, Ángela se acercó y fue una buena amiga, hasta me senté con sus amigos y fueron muy amables-le dije con una sonrisa.
-Me alegro mucho-me dijo con una sonrisa.
Llegamos a casa e hice mis tareas, cené y me quedé dormida. A la mañana siguiente; me levante con energías renovadas, estaba nublado, vería a Edward, Alice y los demás, aunque los demás eran amables me sentía más a gusto con ellos, tal vez porque teníamos los mismos secretos. Llegue a la escuela y Alice me abrazó con demasiada energía.
-Yo también te extrañé-le dije con una sonrisa y la abracé de vuelta.
-Todos te extrañamos-dijo Emmet con una sonrisa y me abrazó. -Aunque el más desesperado era Edward-me dijo al oído y me sonroje.
Nos fuimos a nuestras clases, no podía creer que Edward me había extrañado como yo a él. Llego la hora del almuerzo y Alice se quedó parada de repente, me asusté.
-Tranquila, solo tiene una visión-me dijo Edward abrazándome, me sentía excelente en sus brazos, enseguida regresó y caminamos por los pasillos al comedor.
-Saben ¿qué vi? -dijo Alice emocionada.
-No, el único que lee pensamientos es Edward-dijo Emmet irritado.
-Bueno, recuerdan que la otra semana es Halloween-dijo y me sentí perdida, no sabía que significaba la noticia, sabía que era una fiesta.
- ¿Y qué hay con eso? -dijo Rosalie aburrida.
-Bueno, habrá una gran fiesta en la escuela y todos tendremos que venir-dijo Alice emocionada de montón.
-Yo nunca he ido a una-dije triste, se veía tan ilusionada y yo perdida.
-Mejor pretexto, es muy divertido y te divertirás-dijo Alice. -Y Edward no tendrás pretexto para no venir esta vez-dijo muy seria.
- ¿Nunca has ido a una? -dijo Rosalie impresionada.
-De la escuela nunca, con mis padres sí, pero siempre busca pretexto para irse temprano-dijo Jasper aburrido.
-Oigan, necesitamos buscar nuestros disfraces antes de que se acaben los mejores-dijo Alice con una sonrisa.
-Está muy bien-dije con una sonrisa. -Pero que sea mañana, le prometí a mamá acompañarla a comprar unas cosas para su trabajo.
-Está bien-me dijo con una mirada de que algo pasará.
Terminó el almuerzo y fuimos a clase, todo parecía normal, la clase de música comenzó con una noticia.
-La próxima semana habrá un pequeño examen en el que tocarán una canción que les daré el día de mañana-dijo con una sonrisa el profesor. -Y nadie los puede ayudar-dijo muy serio.
Tocamos algunas piezas que sabía, esperaba que no fuera tan difícil la canción, la clase terminó y el profesor pidió hablar con Edward, así que salí con mis compañeros. Iba caminando a mi casillero, ya que me acordé que olvidé un libro para mi tarea, llegué y me despedí de los chicos y subí al coche de mamá, la tarde pasó volando con mamá y sus compras, era divertido verla hacer lo que quería. Alice llamó cuando llegue a casa para decirme que mañana después de la escuela iríamos a ver los disfraces, mamá no vio ningún problema. A la mañana siguiente; ya había letreros del baile, todos se veían emocionados, yo lo veía normal o no entendía por qué tanta emoción. La mañana paso sin problemas, llegué al almuerzo, donde Edward no me dejaba para nada, me pareció extraño, comencé a comer cuando mi celular sonó, era mi madre.
- ¿Qué pasa? -dije preocupada, ya que nunca me llamaba.
-Recuerdas que querías ver la obra de "La Bella y la Bestia" en Broadway, y ¿qué no había boletos? -me dijo emocionada.
-Claro-dije más tranquila.
-Pues acabo de conseguir dos boletos para mañana y espero que invites a algún amigo-me dijo un poco seria.
- ¿En serio, no estás jugando? -dije emocionada, era mi sueño desde que conocí la película.
-Nunca te mentiría con una cosa así.
-Bueno, gracias.
-Suerte-me dijo y me colgó.
- ¿Quién puede ir conmigo? -dije nerviosa, esperando que Edward quisiera acompañarme.
-Yo no puedo, le prometí a Jasper que tendríamos tiempo juntos-me dijo Alice con un guiño.
-Nosotros iremos de caza-dijo Emmet mirando a Rosalie, no quería imaginar que harían por su cara.
-Edward, ¿irías conmigo?, si no puedes no hay problema-dije sonrojada y baje la mirada, él me levanto la cara y estoy segura que estaba más roja.
-Te acompañaré con gusto-me dijo con su hermosa sonrisa.
-Gracias-le dije y lo abracé, me separé luego de unos segundos.
El almuerzo pasó volando, fuimos a clase de educación física como siempre, fue entretenido correr sin mucho esfuerzo y los humanos bien cansados, luego de dos vueltas a la cancha, hice la última vuelta un poco más lento para aparentar. Fuimos a clase de música, el maestro entregó las partituras, no se veía tan difícil la canción, a Edward le entregó una.
-Las damas primero-me dijo con una sonrisa.
-Gracias-le dije y me acerque al piano, batalle en algunas partes, era más complicado sin Edward explicándome, pero luego de un rato. -Edward, ¿no quieres practicar?
-Está bien, pero si quieres tomar más tiempo, no hay problema, tengo un piano en casa y enseguida la aprenderé-me dijo con una sonrisa.
Me senté en una silla cerca del piano, veía a Mike nervioso mirándome, me preguntaba que le pasaba, pero era entretenido ver a Edward haciendo como que no podía tocar, me sacó una sonrisa. De nuevo, él se quedó con el maestro por no sé qué razón, camine hacia la salida y Mike se acercó.
-Hola-le dije con una sonrisa.
-Hey, ¿cómo estás? -me dijo nervioso.
-Muy bien, gracias.
-Creo que ya supiste lo del baile de la otra semana.
-Claro-dije preocupada, hacia donde iba la cosa. - ¿Qué pasa?
-Me preguntaba ¿si irías conmigo al baile?
-Lo siento, pero no-dije con sinceridad, esperaba que alguien me invitará. -Espero que no afecte nuestra amistad.
-No te preocupes-dijo y se fue por otro lado.
Camine a la salida, cuando Jacob me vio, se acercó a mí, esperaba que no me invitará, no le tenía mucha confianza y no sabía su reacción.
-Hey Bella-me dijo con una sonrisa.
-Jacob-dije con una sonrisa amigable, aunque me sentía incomoda.
-Me preguntaba, ¿si irías al baile conmigo?
-Lo siento, pero no-le dije seria, vi cómo se enojaba o algo parecido.
-Si esperas que Edward te invite, no lo hará, jamás quiso venir con alguien-dijo enojado y eso dolió un poco, el miró mi mueca y sonrió.
-Vámonos Bella-dijo Alice acercándose y me tomo del brazo hasta su auto, donde me subí perdida en mis pensamientos. -Bella no hagas caso a lo que dijo Jacob, solo está enojado porque te negaste a ir con él.
-Pero tu misma dijiste que Edward nunca va a los bailes-dije triste.
-Oye nunca se negó esta vez-dijo Rosalie con una sonrisa. -Y alégrate mañana irán a Broadway solos mañana.
-Es cierto-dije un poco más alegre.
Llegamos a una tienda de disfraces, pero nada nos convenció, eran muy simples o no nos gustaba. Después de tres tiendas, nada nos convenció, así que Alice decidió ir a que no los hicieran y nos llevó con un diseñador amigo suyo, nos tomó las medidas, Alice le dio instrucciones. Salimos y paramos en una cafetería donde comí un pastelito y café, no tenía mucha hambre, salimos y me llevaron a casa, donde mis padres estaban en el sillón acurrucados, los saludé y me fui a dormir, estaba cansada. A la mañana siguiente; me levanté con energías renovadas, estaba emocionada, hoy sería una noche con Edward, me cambié y baje a desayunar, mamá tenía una sonrisa.
- ¿Y con quien vas a ir en la noche? -me dijo con una sonrisa cómplice.
- ¿Tú sabes algo? -le dije acusatoriamente.
-Yo nada, pero por tu sonrisa, supongo algo-me dije y me sonrojé. –Y creo que no me equivoco.
-Saldré con mi amigo Edward-dije con una gran sonrisa.
-Me alegro por ti-dijo abrazándome emocionada.
- ¿Qué vas a salir con un chico? -dijo papá un poco enojado entrando a la cocina.
-Es solo un amigo-dije sonrojada.
-Amor, tranquilo, solo verán la obra que tanto quiere tu hija-le dijo mamá abrazándolo. -Además recuerda que la puede cuidar igual que nosotros y es un vampiro de la época pasada y la va a respetar-le dijo seria.
-Dile que quiero hablar con él-me dijo papá viéndome seriamente.
-Por favor papá-le dije un poco enojada.
-Bueno, desayuna para que vayas a la escuela-dijo mamá tranquila cambiando de tema, no le gustaban las peleas.
Desayune y me lave los dientes, salimos enseguida, llegue y Alice me esperaba con una sonrisa, me preguntaba que le pasaba, fuimos al salón después de saludar a todos.
- ¿Quieres que te ayude para tu cita con Edward? -me dijo con una sonrisa.
-Número uno, no es una cita, o eso creo y segundo, mamá estoy segura que me ayudará-le dije con una sonrisa.
-De todos modos, iré-me dijo segura.
Se calló cuando el profesor comenzó la clase, la cual fue muy sencilla, no sé cómo mis compañeros no entendían el tema. La mañana pasó volando, íbamos a la cafetería, cuando Edward me detuvo.
- ¿Qué pasa? -le dije nerviosa, esperaba que no fuera para decirme que no iría en la noche.
- ¿Quería saber si irías a cenar conmigo antes de la obra? -me dijo con su hermosa sonrisa, me sonroje.
-Sí-le dije con una gran sonrisa, me abrazó, olía delicioso.
Seguimos a la cafetería, donde Alice tenía una sonrisa más grande que la mañana, por dios, iría a cenar con Edward, quería gritar y correr, pero me contuve, aunque estoy segura que mi sonrisa nadie me la quitaría. Las clases terminaron antes de lo que esperaba, mis nervios aumentaban, mamá llegó.
-Paso por ti a las 7 y luego vamos a cenar y llegaremos con buen tiempo para la obra-me dijo Edward con una sonrisa.
-Muy bien-le dije con una sonrisa.
Alice se subió conmigo al coche de mi mamá, llegamos a casa, donde me mandaron a bañarme, dios, que chicas tan locas, salí y comenzaron con mi cabello, me eché una siesta. Me desperté y mamá me entregó unas galletas, me lave los dientes y comenzaron el maquillaje, me dieron un pantalón que me quedo como un guante y una blusa muy bonita, unos zapatos muy cómodos. Cuando llego la hora; oí la puerta y me puse de pie.
-Espera un minuto y bajas-me dijo Alice seria, me pregunté qué pasaba.
Espere y baje, me encontré con mi papá viendo muy serio a Edward, el cual me miró y sonrió, me sonrojé, estaba muy guapo, me dio la mano para terminar de bajar las escaleras.
-Estás hermosa-me dijo dándome un beso en el cachete.
-Y tu muy guapo-le dije con una sonrisa.
-Espero que la traigas en cuanto termine la obra, recuerda que mañana es día de clases y ella si duerme-le dijo papá muy serio.
-Claro señor-le dijo Edward muy seguro.
Salimos de la casa y me abrió la puerta del copiloto, subimos y arrancó, llegamos a un restaurant llamado "La Bella Italia", no sé cómo le atino que me encanta la comida italiana. Entramos y la anfitriona miró a Edward con unos ojos que me daban ganas de patearla, el me abrazó y me sentí mejor.
-Buenas noches, bienvenidos a la Bella Italia, ¿tienen reservación? -dijo solo viendo a Edward.
-Claro, para los señores Brandon-dijo con una sonrisa, me sorprendí.
-Sí, pasemos-dijo luego de ver la lista y nos llevó a una mesa un poco alejada de las demás. -Enseguida viene su mesero-dijo entregando los menús y se alejó.
