Esme pov.
Era feliz de ver a mi pequeña feliz, me costó conseguir los boletos, pero valía la pena y más porque sería con Edward, ese chico me caía bien, pero mi esposo era un celoso de lo peor, no se daba cuenta que nuestra hija tenía la mentalidad de niña grande y que ninguno se haría daño al otro. Ayudar a mi pequeña a arreglarse para salir, fue emocionante, y más porque el chico no fue tan menso y la invitó a cenar, aunque mi niña lo dudará ese chico estaba loco por ella. Llegó a la hora acordada y mi esposo ni tiempo de pensar me dejo cuando abrió la puerta, el chico no le fue tan mal con sus respuestas, cuando se fueron, Carlisle suspiró y se fue a su oficina.
-Gracias Alice-le dije con una sonrisa.
-De nada, suerte con tu esposo-me dijo con una sonrisa divertida, estoy segura que tuvo una visión de lo que pasaría.
-Gracias, pero siempre me las arreglaré con él.
Se fue dando brinquitos, estaba emocionada de que Bella y Edward terminarán juntos. Subí a la oficina de mi esposo, toqué y pasé, estaba recostado con cara de sufrimiento.
- ¿Cuándo creció tanto nuestra hija? -dijo agobiado.
-Hey, que no se casará mañana-le dije tranquila. -Siempre será nuestra pequeña-le dije de manera tranquilizante. -Es normal el enamorarse a cualquier edad y tus celos son normales, no creas que a mi padre casi no le da un infarto cuando te presenté y luego le pediste mi mano-le dije un poco divertida.
-Pero tu tenías 18 años cuando me conociste-dijo más alegre. -Ella solo tiene 5 años, por la calidad de dios.
-Para el amor no hay edad, así tengamos 50 años, los padres se encelan, es lo normal, pero debes de dejar abrir sus alas, eso debías de haberlo pensado cuando decidimos que tuviera una vida normal.
-Pero no esperaba que esto pasará tan rápido, solo tenemos tres meses aquí y unas semanas en la escuela-dijo enojado.
-Yo solo con verte me enamoré, tu no querías aceptarlo, pero estoy segura que sentías algo y lo negabas, otros nos damos cuenta más rápido, y además también sería la primera novia de Edward y es de otra época, ¿preferirías que saliera con un adolescente normal con esos pensamientos?
-No-dijo espantado. -La educación que le dimos se iría por el caño.
-Ves, Edward es la mejor opción y no lo espantes.
-Bueno, pero si la lastima o algo malo pasa, no respondo-dijo tranquilo y resignado.
-Así me gusta-le dije con una sonrisa.
Baje a la sala a ver un poco de tele, estoy segura que todavía mi esposo estaba indeciso, pero era mejor darle su espacio, cuanto quisiera ser Alice y saber cómo le iba a mi pequeña, estoy segura que bien. Cuando llegó la hora de llegada, Carlisle corrió a la puerta, por la calidad de dios, este hombre no cambiará de sus pensamientos, su cara fue un poema cuando se dieron besos en el cachete, quería reírme de él, pero incomodaría a los chicos. Bella entró con una sonrisa, señal de que todo había salido bien, corrió hacia mí y me abrazó.
-Muchas gracias.
-Qué bueno que la pasaste bien-le dije con una sonrisa.
-Fue perfecto, la obra fue mejor de lo que imagine-me dijo emocionada.
- ¿Y la cena con Edward? -dijo Carlisle celoso.
-Muy bien, ¿y adivinen?
- ¿Qué pasa? -dije, ya que mi esposo pensaba en ahorcar al chico si la beso.
-Me invitó a ir al baile con él-me dijo casi gritando y abrazó a su padre. -No te preocupes, los besos no han llegado.
-Espero que no sean enfrente de mí-dijo tranquilo que su chica se hiciera respetar.
-Papá, no quisiera que lo espantarás-dijo Bella divertida.
-Bueno, basta, mañana platicaremos, pero es hora de dormir-dije seria.
Subió emocionada y abracé a Carlisle, ya estaba más tranquilo, aunque estoy segura que su cerebro trabajaba a mil por hora.
