Bella pov.

Dormir con Edward se sentía genial, me impresionaba que no me alejará por la época donde creció, pero me sentí especial al despertar, mamá preocupada como siempre, pero era normal en los padres. A la mañana siguiente; mamá seguía preocupada, pero le asegure que me sentía bien, llegue a la escuela y camine con los chicos a la primera clase, Ángela se acercó.

-Oh Bella, ¿cómo sigues?, me preocupé cuando te vi tan mal, pero no tengo tu teléfono-me dijo preocupada.

-Ya estoy mejor, muchas gracias-le dije con una sonrisa.

-Me alegra mucho-me dijo con una sonrisa.

Se fue a su asiento, me gustaba como amiga. Las clases pasaron volando, muchos se notaban nerviosos, yo estaba tranquila, ayer me había salido bien la canción, tal vez no tan perfecto, pero ya nada podía hacer, esperaba no equivocarme. Llegó el almuerzo y había unos emocionados y otros nerviosos, comí como siempre, Edward recordaba que tomará agua, dios, parecía mi padre, pero eso demostraba que se preocupaba por mí. Fuimos a educación física, donde corrimos, era bueno para los nervios que sentía, parece que por fin decidieron aparecer, luego jugamos un poco de voleibol y nos dejó salir temprano, me di una ducha como todos y me cambié, salí y Edward me esperaba.

- ¿Cómo te encuentras? -me dijo preocupado.

-Un poco nerviosa, espero no equivocarme-le dije nerviosa, me abrazó, oler su olor me tranquilizaba un poco.

-Lo harás excelente, ayer lo hiciste perfecto-me dijo viéndome a los ojos, le creí.

-Muchas gracias-dije abrazándolo más fuerte.

Caminamos al auditorio, al parecer nuestra muestra sería primero aquí y luego podrían ver las demás, algunos padres habían llegado, fuimos detrás del telón y el profesor nos pasó una bolsa con números para saber cómo íbamos a pasar, me toco el 15, la mitad y Edward sería de los últimos, nos sentamos en las sillas para los estudiantes y ver a los demás. Vi a mis padres quienes me sonrieron.

-Mucha suerte Bella, lo harás genial-me dijo mamá en volumen para que yo la escuchará y no los humanos.

-Sé que lo harás excelente, mucha suerte-me dijo papá con una sonrisa.

-Muchas gracias-les dije con una sonrisa.

El profesor tomó la palabra, dando la bienvenida a los padres, alumnos, director y maestros, mencionó al primer alumno, el cual lo hizo bien, aunque le faltaba un poco, así fueron pasando, hasta que estábamos cerca del mío.

-Mucha suerte y recuerda que te saldrá excelente-me dijo Edward con la sonrisa que me volvía loca.

-Gracias-le dije con una sonrisa.

Fui a la parte de atrás, donde el profesor me deseo suerte, me presentó y oí los aplausos mientras salía, me senté en el banquillo, respiré hondo y comencé a tocar, las notas fluían como si nada, termine sin equivocarme, me levanté al terminar y todos me aplaudieron, di una reverencia y baje del escenario, desee suerte a quien seguía y fui con Edward, el cual me sonrió al verme.

-Te dije que lo ibas a hacer perfecto-dijo abrazándome y me dio un ramo de rosas rojas, eran hermosas, me sonrojé, no sabía de donde lo sacó.

-Muchas gracias-le dije sonrojada. -Son hermosas.

-De nada y te las mereces-dijo con una sonrisa.

Siguió la música, él fue hacia atrás, salió tan hermoso como siempre, se sentó y comenzó a tocar perfectamente, se veía perfecto y la canción era hermosa, no sabía de quien era, pero me encantó. Terminó y todos en el auditorio le aplaudió, bajo con una sonrisa, salió directo a mí.

- ¿Te gustó la canción? -me dijo con una mirada extraña.

-Es hermosa, ¿de quién es?, nunca la había escuchado-le dije con una sonrisa.

-Yo la escribí, dedicada para ti-me dijo seguro, sentí mis lágrimas, lo abracé con fuerza.

-Muchas gracias-le dije y le besé el cachete, esperaba que me besará, pero no pasó.

Vimos a los que quedaban y el profesor despidió a los padres y otros alumnos, quedamos los de música.

-Quiero felicitarlos, fue una buena presentación, estén seguros que les irá muy bien en calificaciones, estén orgullosos de sus avances-dijo el profesor con una sonrisa. -Ahora salgan y disfruten de los demás talleres.

Salimos y caminamos hacia el de diseño de Alice, vaya que tenía mucha creatividad, sobresalía entre los demás, a pesar de su estatura, ahí nos encontramos a mis padres y los suyos.

-Muchas felicidades hija, estoy muy orgullosa de ti-me dijo mamá abrazándome.

-Gracias mamá, todo fue gracias a mi maestro Edward-dije con una sonrisa.

-Bueno, gracias Edward por enseñarle tan bien y que hermosa canción tocaste, ¿de quién es?, creo que nunca la he escuchado-dijo mamá volteando a verlo, yo sonreí.

-Gracias, pero su hija es una buena alumna y mi canción yo la escribí para Bella-dijo un poco apenado, me daban ganas de abrazarlo y besarlo, pero mi padre celoso estaba aquí.

-Oh eso es grandioso-dijo mamá más emocionada, estoy segura que estuviera llorando si pudiera.

-Muchas felicidades chicos-dijo papá con una sonrisa hacia mí y viendo feo a Edward, estoy segura que vio nuestro casi beso.

-Gracias papá-le dije con una sonrisa.

-Gracias Carlisle-le dijo Edward con una sonrisa.

Felicitamos a Alice y sus padres nos felicitaron a todos, pasamos por las diferentes exposiciones que eran buenas. Salimos y Edward me alejó un poco, eso me puso nerviosa, no sabía que pasaría.

- ¿Aceptarías ir a cenar conmigo y tal vez un paseo? -me dijo un poco nervioso.

-Claro que sí-le dije con una sonrisa.

-Bueno, entonces paso por ti a las 8-me dijo con una sonrisa.

Volvimos para el estacionamiento, mamá me sonreía junto con Alice, estoy segura que ya planearon arreglarme. Subí al coche con mis padres y mi amiga, papá no iba muy feliz pero no dijo nada, sospechaba que algo pasaba, pero no estaba segura, llegamos y me mandaron a tomar un baño y luego comenzaron a arreglarme.