Edward pov.

Esta acción de gracias fue muy especial, hicimos como que comimos para que Bella lo pasará muy especial, parecíamos una bonita familia, los regalos fueron geniales, mi novia me regalo un cuadro un poco antiguo con una foto de los dos juntos, pero con una bonita dedicatoria "Para mi chico más especial", Alice como siempre me regalo ropa, mis hermanos unos boletos para un partido de beisbol, mis padres unos discos que quería, mis suegros un traje. Vimos una película, mi chica estaba abrazada a mí, preferí bloquear los pensamientos de mi suegro, se quedó dormida a media película.

-Llévala a mi habitación-me dijo Alice en su mente.

Subí al cuarto de Alice donde la acosté, regresé con la familia, mis suegros se despidieron al término de la película. Decidí ir a cazar, mis hermanos me acompañaron, fue divertido, los chicos eran unos locos. Regresamos y mamá estaba cocinando el desayuno de Bella, le encantaba mi novia, Alice me interceptó en la sala.

-Está todo perfecto, no te preocupes-me dijo con una sonrisa, adivinando lo que le iba a decir.

Las chicas se fueron ya que desayuno Bella, querían que todo pareciera normal, toque el piano para bajar mi emoción, jamás me había enamorado y todo era nuevo, por eso tenía que pedir ayuda a Alice, le encantaba preparar de todo, aunque muchas ideas fueron mías. Me arregle con la ropa que preparó Alice, pase por las flores que había apartado, llegue a casa de Bella, y Esme me abrió, me dejo pasar y vi un hermoso ángel bajar las escaleras, le entregue las flores y las olió.

-Muchas gracias-me dijo Bella sonrojada.

-De nada-le dije con un beso, le entregó las flores a Esme.

-Nos vemos chicos y suerte-nos dijo Esme con una sonrisa.

-Gracias mamá-le dijo Bella con una sonrisa.

Subimos al coche, maneje hasta el Central Park, donde caminamos hasta encontrar un carruaje muy bonito, subimos y nos tapamos con una cobija, ya que había nevado, el parque se veía hermoso nevado, vimos como oscurecía, llegamos a donde había una mesa con velas.

-Es hermoso-me dijo con una sonrisa.

-No más que tú-le dije con una sonrisa.

Le serví el jugo, platicamos de muchas cosas, cenamos con sonrisas, mucha gente paseaba por el parque, así que no me arriesgaba. Subimos de nuevo al carruaje para ir de regreso al coche.

-Muchas gracias, fue perfecto-me dijo con una sonrisa.

-De nada, y te mereces lo mejor-le dije con una sonrisa y un beso.

Disfrutamos de la hermosa vista del parque y el cielo, llegamos y le ayude a bajar, caminamos tomados de la mano, llegamos al coche y le ayude a subir, maneje tranquilamente, estaba dormida cuando llegamos a su casa, así que la cargue.