Bella pov.
La cena de noche buena, fue muy hermosa y emocionante, aunque al principio me incomodo tanta atención de la gente, pero el pase excelente. Bajamos ya tarde a la habitación, estaba cansada de alguna manera, pero me despinte y cambie y me quede dormida enseguida. A la mañana siguiente; me levante con una sonrisa, tome una ducha relajante y todos me esperaban para abrir los regalos, todos nos felicitamos.
Recibí muchos regalos, mis padres me regalaron unos libros que parecían muy interesantes, Alice me regaló una bonita pulsera con un dije de "La Bella y La Bestia" muy bonito, era preciosa, Jasper me regaló unas partituras de música para piano que había querido conseguir.
-Bella, este dije perteneció a mi madre biológica, quiero que lo tengas tú-me dijo Edward entregándome una cajita que abrí y tenía un hermoso corazón de cristal.
-Muchas gracias, es hermoso-le dije con una sonrisa y un abrazo, lo pusimos en la pulsera que me regalo Alice.
Yo le regale a mamá un disco que Alice me ayudo a grabar conmigo tocando el piano algunas piezas que mamá amaba, ella casi llora de la emoción, a papá un cuadro muy bonito que según el vendedor era algo de los doctores, a Alice le regalé una pulsera con un zapato en representación de ella y una nota en mi representación y un corazón que decía amigas por siempre, a Jasper le debí el regalo por que no sabía que venía y lo entregaría con los demás miembros de la familia Brandon.
-Bueno, creo que es hora de ir a desayunar para poder llegar a tiempo al desfile de modas-dijo Alice con una sonrisa.
-Claro-dije emocionada.
Bajamos a desayunar al restaurant del hotel, la verdad que la comida estaba deliciosa, así que no me molestaba comer ahí. Salimos y tomamos un taxi las chicas, los chicos quien sabe a dónde irían. Llegamos al lugar y era una locura, pasamos a nuestros lugares en primera fila, gracias a dios que nos veíamos importantes y bien. Dieron la bienvenida, recordando que era a beneficencia de una fundación y al final podríamos ver la ropa de cerca y comprar, eso me sorprendió.
-Wow, espero ver cosas que me gusten-dijo Alice emocionada.
-La verdad y ayudar es importante-le dije con una sonrisa.
El desfile comenzó y la ropa era hermosa, aunque algunas prendas no iban conmigo. Todo terminó y estaba alegre de todo, pasamos a otro salón, donde nos dieron algunos bocadillos, llegaron las modelos con la ropa y me gusto más las prendas que me habían gustado.
-Buenas tardes, soy Johana y las atenderé, cualquier prenda que quieran, me la pueden pedir-nos dijo una muchacha muy amablemente.
-Buenas tardes, ¿cree que nos lo podrían mandar a Estados Unidos?-dijo mamá con una sonrisa.
-Por supuesto, y de hecho algunas prendas no están en todas las tallas, así que se les iba a pedir que vinieran por ellas cuando estuvieran listas, claro, que solo se les cobraría el envío-dijo Johana con una sonrisa.
Fuimos viendo las prendas y pidiéndolas a nuestro gusto y talla, llevamos varias prendas, el pedido lo pagamos y dimos nuestros datos, ellos nos dieron un número de teléfono para cualquier duda. Salimos muy felices y fuimos al restaurant donde nos esperaban los chicos, se veía como que estaba bueno, ya que había mucha gente, nos sentamos y pedimos nuestra comida.
-¿A dónde iremos?-dije con una sonrisa.
-Iremos a dar una vuelta a un parque y luego tú y yo iremos a cenar solos, claro si quieres-me dijo Edward con una sonrisa.
-Claro que sí-le dije con una sonrisa.
Comimos entre risas, la comida estuvo deliciosa, fuimos a diferentes lugares que no habíamos recorrido. Fuimos al hotel, donde las chicas me ayudaron a arreglarme para mi cita con Edward, esperaba que todo estuviera bien. Cuando dieron las 7, tocaron la puerta de la habitación, Alice abrió.
-Hola hermanito-dijo con su energía de siempre.
-Hola Alice-le dijo mi novio con una sonrisa, me acerqué y sonrió como me gusta.-Estás hermosa.
-Gracias-le dije sonrojada.
Tome mis cosas, tomados de la mano fuimos al elevador, mamá nos tomó una foto, mamá se emocionaba por todo. Tomamos un taxi y llegamos a un restaurant enfrente de la torre Eiffel, tenía una hermosa vista, nos tocó en la ventana, estaba muy cálido, me quite el suéter. Platicamos de muchas cosas mientras cenábamos, terminamos y salimos, veía nervioso a Edward, nos detuvimos frente a la torre Eiffel.
-Bella, mi Bella, sabes que te quiero desde el primer momento en que te vi, y espero que sigamos de la misma manera por toda la eternidad-dijo e hizo una pausa y puso una pierna en el suelo, no podía creer lo que estaba pasando.-Bella, sé que te querré para siempre, está es una promesa de que nos casaremos algún día, y por eso te quiero entregar este anillo, ¿aceptas casarte algún día conmigo?-dijo enseñándome un hermoso anillo.
-Claro que sí-dije al borde de las lágrimas, se levantó después de ponerme el anillo y nos besamos.
-Me haces el hombre más feliz del mundo-me dijo con su hermosa sonrisa.
-A mí la mujer más feliz del mundo-le dije viendo el hermoso anillo.
Caminamos un poco tomados de la mano, hasta que bostece y tomamos un taxi, llegamos al hotel, donde nos despedimos con un beso en la puerta de mi cuarto, entre y las chicas me veían con unas sonrisas, Alice se acercó y enseguida me tomo la mano y me abrazó.
-Estoy tan feliz de que te conviertas en mi hermana algún día-dijo abrazándome con su alegría característica.
-Gracias, desde que te conocí eres mi hermana-le dije con una sonrisa, se acercó mamá y nos abrazamos.
-Estoy feliz por ustedes-me dijo mamá con los ojos llorosos.
-Gracias-dije y me soltaron, me cambie y desmaquille y nos quedamos dormidos.
