Esme pov.

No podía creer que mi pequeña ya tenga 6 años, y para las personas sus 17 años, le compramos el coche de sus sueños, tampoco podía creer lo rápido que iba con Edward, pero su felicidad era mi mayor alegría, aunque mi esposo no estaba tan feliz, debía de comprender que ya no es nuestra bebé, era una niña en cuerpo de adolescente y una inteligencia sin igual.

La levantamos con emoción, todo estaba listo para su fiesta, aunque la loca de Alice no paraba con todos los planes, lo único que sabía es que era la fiesta de los sueños de Bella y eso era lo que importaba, ella siempre quería una fiesta con los niños, pero por sus cambios no nos arriesgábamos. Fuimos a un spa, donde nos hicieron unos ricos masajes, y luego de comer nos arreglaron el cabello y la cara, quedamos hermosas, fuimos a casa de los Brandon donde sería la fiesta, subimos a la habitación de Alice sin ver afuera, ya que no querían que viéramos nada. Nos cambiamos y mi pequeña se veía hermosa.

-Estás hermosa-le dije con una sonrisa y si podría llorar, estoy segura que lo estaría haciendo.

-Muchas gracias mamá-me dijo con una sonrisa.

-En un rato subirá tu papá y entonces bajará Esme y cuando te presentemos bajarás para salir a la fiesta-dijo Alice y se fue.

Estuvimos platicando de otras cosas, llego Carlisle y se nos quedó viendo, sonrío y se abrazaron, volvería a llorar si pudiera. Baje y había muchos chicos, y algunos adultos. Me acomode a un lado de Edward que estaba un poco intranquilo, yo también estaría nerviosa, si no viera a Carlisle en unas horas, eso me pasaba cuando todavía éramos novios y los primeros años de matrimonio.-

-Buenas noches, sean bienvenidos a la fiesta de 17 años de Isabella-dijo el Dj que contratamos, esperaba que fuera excelente.-Y con ustedes la cumpleañera.

Las luces se apagaron y una sola luz en la escalera, donde aparecieron mis dos amores, se veían perfectos y solo pude ver a Edward impresionado, estoy segura que si pudiera estaría babeando, bajaron con unas sonrisas y Edward se acercó y la abrazó, me encantaba verlos juntos, mi esposo me abrazó, siempre sabía lo que necesitaba.

-La cumpleañera pidió que salieran afuera y así poder bailar con su padre-dijo el Dj y mi esposo solo sonrío, ya que no lo habían hecho en otros años.

Todos salimos al patio, donde había una pista y algunas mesas, enseguida se fueron a la pista de baile, donde comenzó la música elegida, vi unas pequeñas lágrimas en los ojos de mi hija y si Carlisle pudiera estuviera igual. Terminó la canción y Edward bailó con mi pequeña. Luego comenzó la fiesta donde todos bailaron en la pista, hasta la hora de la cena que se veía deliciosa, y por la cara de los invitados así estaba. La fiesta no terminó hasta muy tarde, pero mi hija no se le podría borrar la sonrisa de la cara, había sido la fiesta de sus sueños.