Persona hablando—. Hola a todo el mundo.
Persona pensando—. Malditos sean todos.
No humano hablando—. Te comeré.
No humano pensando—. Esto sabe peor que mierda.
Renuncia de Derechos: No soy dueño de Naruto, Masashi Kishimoto lo es.
Capítulo 8
Nami no Kuni – 6 días después
Seis días pasaron desde aquella noche en la que Naruto, Anko y Tsunami tuvieron un momento que no olvidarían tan pronto.
Nada interesante había pasado en esos aquellos días. Además de las noches frenéticas con Anko y Tsunami, nada más había pasado, pero no todas las noches fueron diversión pura, como el día de ayer.
Naruto decidió entrenar toda la noche, ya que no quería acostumbrarse a esa rutina. Tenía otra, la cual era entrenar por las noches, aunque no le molestaba tomarse un día libre para realizar 'otra cosas'. Sin embargo, había dejado de entrenar durante casi una semana y era el momento de recuperar el tiempo perdido.
Se encontraba en el bosque de Nami, descansando luego de un arduo entrenamiento.
Había creado centenares de clones para su entrenamiento, y los dividió en cinco grupos para que cada uno de ellos entrenada con un elemento en específico.
El Uzumaki conocía cuales eran los pasos para dominar cada elemento, ya que lo había leído en el Pergamino de los Sellos, y los había aprendido de memoria.
El original había intentaba encontrar una forma de mejorar su Taijutsu; había crecido, así que le era muy difícil realizar algunos movimientos que antes ejecutaba con mayor facilidad.
Había seguido entrenando con su Taijutsu durante varias horas. Sin embargo, el Jinchūriki había olvidado algo de suma importancia, y eso fue recordarle a sus clones que no se disiparan todos de una vez.
Justo cuando Naruto había decidido tomar un descanso y dormir un poco, había sentido que todos sus clones se disiparon a la vez, lo cual le ocasionó una terrible jaqueca e hizo que quedara inconsciente.
Había despertado en su paisaje mental y pudo ver a Kurama sonriéndole—. No hace falta que me lo digas. Me olvide de ese pequeño detalle. No creí que mis clones serían tan tontos como para disiparse todos de una vez. Pero no me importa. Estaba a punto de ponerme a dormir. Aunque puedo ver que esos idiotas hicieron grandes progresos. En especial el grupo en Fūton; ya lograron cortar las hojas. No creí que lo hicieran tan rápido.
El Bijū rió entre dientes, mas no dijo nada. El Uzumaki miró alrededor su paisaje mental y se dio cuenta de que su inquilino había hecho varias modificaciones.
Ahora, además de ser un lugar recreativo, contaba con grandes praderas en donde habían zorros corriendo en los alrededores. No le prestó mayor atención, ya que le había dado la libertad de hacer lo que quisiera en su paisaje mental; el Uzumaki no vivía aquí, después de todo.
Naruto cortó la conexión y finalmente cerró los ojos para dormir.
Siete horas más tarde
Una joven señorita, con kimono de color rosa, se encontraba recolectando hierbas medicinales del bosque. Su nombre era Haku; ella había salido del escondite que se encontraba para buscar medicinas para la pronta recuperación de Zabuza.
Continuó recolectando las hierbas, hasta que vio que la zona contaba con varios árboles rotos y grietas en el suelo. Miró un poco más hacia adelante y vio a un joven pelirrojo tirado en el suelo.
Lo reconoció al instante, y eso ocasionó que su corazón bombeara con mayor rapidez, pero también hizo que sintiera preocupación al verle en ese estado.
Corrió hacia ese lugar para ver si se encontraba herido, pero cuando estuvo frente a él recordó con cuanta facilidad derrotó a Zabuza.
Haku tenía que matarlo; no podía defraudar al hombre que la acogió. Tragó saliva, se agachó, y acercó su mano derecha al cuello de Naruto, aprovechando que seguía dormido.
La jovencita no quería hacer esto; no sabía el porqué. ¿Acaso se había enamorado de esta persona con verlo en una sola ocasión?
Se hizo esa misma pregunta durante estos días, pero le era imposible encontrar una respuesta.
Tal vez, solo tal vez podría encontrar una respuesta, lo único que tenía que hacer era alejar su mano—. No, tengo que hacerlo —pensó con remordimiento.
Las puntas de sus dedos estaban cerca de hacer contacto con su cuello, pero su voluntad no fue la deseada, motivo por el cual palmeó su hombro y le sacudió mientras decía—. Vas a pillar un resfriado si duermes aquí.
Naruto abrió los ojos, se levantó ligeramente, y preguntó—. Hmm, me estaba preguntando cuando nos volveríamos a ver. Dime, ¿Cómo se encuentra Zabuza?
Haku se puso en alerta, pero no había traído nada con ella para poder pelear contra Naruto, y además, ella sabía que si él quería asesinarla, no tendría problemas en hacerlo.
Pensando en su supervivencia, sonrió y contestó—. ¿Quién es Zabuza? Yo no conozco a ese hombre.
Naruto rodó los ojos—. Vamos, no tienes necesidad de mentirme, y no te alarmes. Nunca atacaría a una mujer tan bonita como tú. Sé que intentaste hacer algo hace unos momentos, pero intuí que reconsiderarías tus acciones.
El cumplido le hizo sonrojarse, pero recobró la compostura y replicó—. Naruto-san, tú y yo somos enemigos; no deberíamos de estar hablando en estos momentos. Zabuza-san está a punto de recuperarse de las heridas que le ocasionaste, y luego de eso terminaremos con lo que hemos empezado.
El Uzumaki sonrió—. ¡Vaya! Tú sabes mi nombre, pero yo no sé cuál es el tuyo…
—Haku —respondió.
Naruto sonrió de vuelta—. Es sin duda alguna un nombre adecuado para una mujer hermosa como tú.
La joven se sonrojó devuelta.
El Jinchūriki prosiguió—. Haku-chan, tú y yo no debemos ser enemigos. Deberíamos dejar de luchar. Dime, ¿Por qué alguien como tú sigue a un bastardo como Zabuza?
A la mencionada no le agradó la forma en la que se refirió a su 'maestro'; quiso reprenderlo, pero le fue imposible debido a una sensación parecida a días atrás.
Con dificultad, prosiguió—. Na-Naruto-san… D-Debo retirarme, n-nos volveremos a v-ver pronto.
Se puso de pie e intentó alejarse, la agarró de la muñeca antes de que pudiera hacerlo.
—Vamos, Haku-chan, quédate un poco más; tan solo quiero conocerte mejor.
La joven se mordió los labios para ocultar el gemido que hubiera escapado de su boca en caso contrario. Podía jurar que sintió una corriente eléctrica recorriendo todo su cuerpo cuando Naruto había tomado su muñeca.
Esto se salía de su control; tenía que negarse cuanto antes—. L-lo s-siento, Naruto-kun. Pero en verdad no puedo quedarme m-más tiempo. D-debo regresar con Zabuza-san. —Volvió a morderse los labios cuando sintió el Uzumaki acarició sus manos.
Naruto la guio al suelo y exclamó—. ¡Vamos, Haku-chan!… No creo que sea tan importante ir con él en estos momentos. ¿Por qué no platicamos unos minutos? Así podemos conocernos más. Tal vez hasta podríamos tener algo en común.
Haku no sabía qué le sucedía; en su cabeza solo estaba la idea de despojarse de sus prendas y entregarse a él en un encuentro desenfrenado. Pero estaba realizando un esfuerzo considerable para resistir a sus más bajos impulsos.
Inevitablemente asintió y preguntó—. E-está bien, ¿de qué quieres hablar?
El Uzumaki sonrió y dejó de atacarla con sus feromonas—. Bueno, ya sé cuál es tu nombre, y tú también sabes el mío. Así que, ¿por qué no me dices cómo terminaste en las garras de Zabuza?
Haku aún se sentía un poco estimulada, pero hizo su máximo esfuerzo para hablar con la mayor seriedad posible—. No sé si debería hablar de esto pero…
Fue entonces cuando ella le relató los detalles de su infancia. De cómo su padre asesinó a su madre. De cómo ella se volvió en una huérfana callejera, y cómo Zabuza la acogió. No supo por qué le contó todo aquello, pero sintió la necesidad de hacerlo.
Naruto había escuchado con suma atención hasta el final—. Hmm, tú y yo tenemos mucho en común. Haku-chan, ¿por qué no regresas a la aldea conmigo? Allí tendremos mucho tiempo para hablar… y a solas —finalizó, liberando sus feromonas en cuantiosas cantidades.
El Jinchūriki redujo la distancia, acariciando la suave piel de la jovencita frente a él, ocasionándole un leve gemido que hizo que se sonrojara.
Desvió la mirada apenada, y Naruto sonrió mientras la oía decir—. Na-Naruto-kun. N-no d-deberíamos; soy un hombre.
El Uzumaki dejó de tocarla al instante; la miró fijamente con una seria expresión hasta que le fue imposible mantenerla—. Jajaja, Haku-chan… ¡Vamos! Dime algo más ingenioso que eso, jajaja. —pidió mientras se limpiaba una lagrima de uno de sus ojos.
—De todas formas, Haku-chan. Me gustaría que vinieras conmigo; es una oportunidad única. Si tú sigues con Zabuza, lo único que obtendrás es una vida miserable. Ven conmigo a la aldea; yo te prometo que la pasaras muy bien allí.
La Yuki suspiró con decepción cuando había dejado de tocar sus manos; era una sensación agradable que quería seguir experimentando.
Liberó un suspiro, y fue entonces cuando recordó sus palabras—. Es que no puedo; Zabuza-san…
Fue incapaz de finalizar, ya que el Uzumaki puso el dedo índice sobre sus labios—. Haku-chan, ¿Acaso no lo entiendes? Lo único que ese bastardo está haciendo es usarte. Una vez que vea que ya no le eres útil, se deshará de ti sin dudarlo. Yo también pase por algo parecido. La diferencia es que no me deje usar. Es por eso he dicho que tú y yo somos parecidos.
Haku concluyó que estaba perdiendo la poca resistencia que le quedaba. Tenía que alejarse de este lugar o terminaría aceptando la propuesta de Naruto.
Se puso de pie de vuelta, se volteó, y caminó en la dirección opuesta. Sin embargo, nuevamente fue incapaz de avanzar ya que Naruto la agarró de la mano y le dio la vuelta—. Naruto-kun, no pue… —Justo en ese instante, la Yuki sintió una suave sensación contra sus labios.
Abrió los ojos con sorpresa, observando que el pelirrojo le había dado un suave beso en los labios, el cual devolvió tímidamente sin poderlo evitar.
Se sentía en el cielo, jamás pensó que besaría a alguien, mucho menos a alguien que se suponía que era su enemigo. ¿Acaso podría tener una vida normal al igual que los demás Shinobis? ¿Sin tener que cuidarse de los cazadores ninja?
La poca resistencia que le quedaba se había desvanecido; se había enamorado de Naruto y con tan solo verlo y hablar un poco con él. Había leído sobre eso en algunas novelas, pero nunca pensó que algo así sucedería con ella, ¿quién lo diría?
El continuó siendo uno inocente hasta que la Yuki sintió la lengua del Uzumaki dentro de su boca, jugando vorazmente con su lengua. Siendo la inexperta que era, Haku jugó con él dando su mejor esfuerzo.
Pasados los segundos, ellos finalmente se separaron; Haku tenía un ligero sonrojo en sus mejillas, y Naruto una sensual sonrisa en su rostro.
La joven agachó la cabeza y preguntó—. ¿Por qué yo? ¿Por qué quieres que regrese contigo a tu aldea Naruto-kun? Nos conocemos muy poco, y tú quieres que regrese contigo. Dime, ¿por qué quieres eso?
El Jinchūriki se acercó a ella y la volvió a sentar en el suelo—. Es porque odio ver a la gente ser utilizada, y más aún por patéticos intereses. Yo sé sobre Zabuza y su fallido intento golpe de estado. También sé que quiere volver a intentarlo. Pero lo único que conseguirá será ser asesinado junto con todos lo que quieran a ayudarlo. Él no tiene el poder, ni la inteligencia para llevar a cabo algo de tal magnitud.
El Uzumaki hizo una pequeña pausa para que Haku asimilara sus palabras—. Zabuza piensa que podrá ir a Kiri y hacer lo que se le venga en gana. Tú, Haku-chan, no tienes por qué desperdiciar tu vida en algo que fallará sin importa qué. Ven conmigo, yo te prometo que tu vida será distinta. Tú ya pagaste tu deuda con Zabuza, es hora de que tu decidas en tu propia vida. Además, eres bella, inteligente y una gran Kunoichi; no puedo permitir que alguien como tu desperdicie su vida de esa manera.
El corazón de la Yuki se calentó al oír esas comprensivas palabras. Podía verle el sentido a lo que decía; él tenía razón. Ella ya había pagado su deuda hace bastante tiempo; ahora tenía una nueva oportunidad, una que estaba dispuesta a aceptar.
La joven asintió con la cabeza y abrazó al joven mientras decía—. Acepto, Naruto-kun. Volveré a tu aldea contigo. Ya no quiero seguir escapando de los cazadores. Por favor, prométeme que no me dejarás. —Le miró con una expresión de súplica; no quería tomar una mala decisión que le llevara a estar sola de vuelta.
Naruto acarició su cabello para calmarla—. Es una promesa, y yo cumplo mis promesas. Ahora deberás regresar con Zabuza, y deberás hacer como si esta charla nunca hubiera sucedido. Tú solo sigue las órdenes de Zabuza. Kakashi está por recuperarse, y él se encargará de Zabuza. Una vez que Zabuza esté muerto, tú podrás venir conmigo. No te preocupes, nada malo te pasará. Eso va por mi cuenta.
Haku asintió con la cabeza y decidió dar un pequeño beso a Naruto, quien dio una sonrisa en medio del beso.
—¿Y qué haremos una vez que lleguemos en tu aldea? ¿Cuáles son tus planes? —interrogó la Yuki cuando el beso finalizó.
Naruto sonrió y contestó—. ¿Mis planes? Bueno…
En la casa de Tazuna
—Aquí tienes —dijo Tsunami mientras entregaba un plato de comida a Sakura, quien se lo agradeció en silencio.
Tazuna habló—. Naruto no volvió anoche, ¿no?
Tsunami y Anko suspiraron con decepción, ya que no la noche anterior no había sido tan 'divertida' como las anteriores.
Anko continuó—. No, Naruto-kun dijo que quería entrenar un poco; que no quería acostumbrarse a tener sexo todas las noches y que debía volver a su anterior rutina.
Tan sinceras palabras ocasionó sonrojos en algunos de los presentes.
Tsunami agregó—. Me pregunto si estará bien. Las noches de nuestro país son muy frías.
Kakashi se limpió la hemorragia nasal causada por la anterior información y respondió—. No hay por qué preocuparse, Naruto es un excelente ninja. Además, conseguir un resfriando sería imposible para él.
Tsunami ya estaba al tanto de la condición como Jinchūriki de Naruto, así que solo se limitó a asentir con la cabeza.
Sasuke prosiguió—. Hmpf, yo no sé nada de eso. Quizás ese Demonio esté muerto.
Todos en la habitación miraron al Uchiha como si fuera un estúpido. Hace tan solo unos días Naruto casi lo había asesinado por esa misma clase de actitud. Parecía ser que algunos nunca aprenderían la lección. Incluso Sakura entendió que Naruto era alguien de temer.
El azabache se levantó de su asiento y se dirigió hacia la salida.
Sakura, interesada, preguntó—. ¿Sasuke-kun?
El mencionado no se dignó a voltearse—. Voy a dar una vuelta. —Finalmente salió de la habitación.
La Haruno estuvo por decirle que estaban por comer, pero se dio cuenta que Sasuke ya había terminado.
Menma también se levantó y dijo—. Kakashi-nii, iré a terminar el entrenamiento. Casi puedo lograrlo. Estoy seguro que esta noche ya lo tendré listo.
Kakashi asintió, y vio a su 'hermanito' saliendo de la habitación.
Momentos después la casa había quedado prácticamente vacía. Kakashi fue a supervisar el entrenamiento de sus estudiantes; Sakura fue a proteger a Tazuna en el puente, ya que ya había aprendido a caminar en los arboles gracias al loco entrenamiento de Anko, y la maestra de las serpientes fue a buscar a Naruto.
Si tenía suerte y lo encontraba, tal vez podría recuperar el tiempo que perdieron la noche anterior.
Tsunami quedó en casa para hacer los quehaceres, e Inari solo pudo pensar en Naruto.
Guarida de Zabuza – Dos horas después
Al llegar a la guarida, Haku había entregado las medicinas a Zabuza, quien ya parecía recuperado. La Yuki solo podía pensar en Naruto, y le hacía feliz que le diera una oportunidad como esa.
El Uzumaki le contó sobre sus planes, y ella decidió ayudarlo. Sus planes estaban mejor estructurados que los de Zabuza, y además, la pelinegra sabía que Naruto algún día sería una persona muy poderosa y temida en las Naciones Elementales.
Salió de sus pensamientos cuando vio que Zabuza reventó una manzana con sus manos—. Gran parte de tu fuerza ya ha vuelto, Zabuza-san.
El Momochi miró a su brazo y replicó—. De acuerdo. Ya es casi la hora, Haku.
La mencionada respondió—. Hai. —Mientras pensaba—. Sí, Zabuza-san. Agradezco todo lo que has hecho por mí, pero es hora de que yo decida en mi vida. Lo siento.
6:00 pm - En algún lugar de Nami no Kuni
Menma y Sasuke se encontraban cerca de la costa, empapados y cansados luego de un arduo entrenamiento. También sonrisas de triunfo en sus rostros, ya que ambos habían completado con éxito el entrenamiento que Kakashi les había dado.
Hablando del Hatake, este ya había regresado a la casa de Tazuna hace varias horas atrás porque se había aburrido de observarlos.
Sasuke, sin abrir los ojos, y con la misma sonrisa de antes, dijo—. Es hora de volver.
Menma sonrió aún más y contestó—. ¡Claro!
De vuelta en la casa de Tazuna
La morada del constructor de puentes se encontraba llena; todos estaban presentes a excepción de Menma y Sasuke.
Sakura se dio cuenta de esto preguntó—. Aún no llegan Sasuke-kun ni Menma-kun.
Tsunami sirvió la comida a cada uno, y justo en ese instante la puerta se abrió.
Todos se dieron la vuelta y vieron que Menma y Sasuke entraron al comedor; ambos se veían bastantes cansados.
Tazuna interrogó—. ¿Qué sucedió con ustedes dos? Realmente se ven cansados y empapados.
Menma sonrió y respondió—. Ambos hemos logrado mantenernos parados en el agua.
Kakashi asintió—. Muy bien… Menma, Sasuke. Ambos protegerán a Tazuna-san la próxima vez.
Los mencionados sonrieron y asintieron mientras se sentaban en la mesa para comer.
El Uzumaki no prestó mucha atención; él solo tenía que reforzar al Equipo 7, no proteger a Tazuna. Aunque lo haría si la situación lo requería; no quería que Tsunami sufriera por su muerte.
Decidió empezar a comer, lanzando cumplidos a Tsunami por la excelente cena.
Cuando todos habían terminado de cenar, Tazuna habló nuevamente—. El puente está casi terminado. Gracias a ustedes.
Tsunami quien estaba recogiendo los platos con la ayuda de algunos clones de Naruto agregó—. Pero no te exijas tanto.
Tazuna no le prestó mucha atención a su pedido; sabía que su hija se preocupaba mucho por él —cosa que agradecía— pero todo lo que hacía era por el bien de su aldea.
El hombre mayor se acomodó en su lugar y miró con seriedad a todos—. Quería preguntarles esto antes, pero… ¿Por qué siguen aquí a pesar de haberles mentido acerca de la misión?
Kakashi se cruzó de brazos y contestó—. No hacer lo correcto, cuando sabes que es lo correcto es el camino de los cobardes. No hay soldados débiles dirigidos por un valiente comandante.
Sus palabras intrigaron a Tazuna, mas no dijo nada ya que Kakashi prosiguió—. Esas son las enseñanzas del Hokage.
Inari bufó y miró a Menma, quien parecía descansar, luego miró a Naruto, quien parecía estar hablando sobre algo interesante con Anko, ya que se la veía sonreír y asentir a todas sus palabras.
En ese preciso instante, el pequeño recordó el día en que su padre salvó al pueblo, cuando fue ejecutado públicamente, y unas palabras que le dijo años antes de ese incidente—. Protege lo que sea importante para ti con ambos brazos.
Ese recuerdo le hizo derramar algunas lágrimas, y sollozando preguntó—. ¿Por qué?
Todos miraron hacia el joven de la caza, viéndole con la cabeza gacha.
Inari repentinamente golpeó la mesa con ambas manos, se levantó y gritó—. ¿Por qué se están esforzando tanto? ¡No pueden derrotar a los hombres de Gatō incluso si entrenas! No importa cuánto te esfuerces, ni que digas esas palabras tan heroicas… ¡La gente débil siempre perderá ante la gente fuerte! —Sus palabras sorprendieron a todos a excepción de Naruto, quien rió entre dientes.
El pequeño lo notó y miró hacia él—. ¡¿Que es tan gracioso?! ¡Cállate! ¡Me cabrea verte así! ¡No sabes nada acerca de este país, y eres un entrometido! ¡Soy diferente de ti! ¡Tú eres alguien que no conoce el verdadero dolor y lo único que hace es tomarse la vida tranquilamente todo el tiempo!
El Uzumaki rió una vez más—. Jejeje, mocoso, si tú hubieras tenido la vida que yo tuve, entonces ya estarías muerto. ¿Pero y qué? La vida que yo tuve me hizo fuerte. Tú dijiste que la gente débil pierde contra la fuerte. Tienes toda la razón del mundo. Pero una persona débil puede hacerse fuerte, como yo lo hice. Pero si lo único que haces es llorar, entonces nunca lograrás nada en esta vida, y al final lo único que harás es volver a lamentarte. Deja de llorar y has algo, mocoso. Tú tienes la suerte de contar con una madre y un abuelo que se preocupan por ti. Otras personas en otros lugares ni siquiera conocen eso y luchan para sobrevivir cada día. Tu actitud me da asco, y si no te he asesinado desde el momento en que empezaste a gritar es solo porque eres el hijo de Tsunami-chan, y yo nunca haría que ella se sienta triste.
Inari quedó atónito, pero siguió llorando.
Naruto se levantó de su asiento y dijo—. Cambio de planes, Anko-chan. Iré a descansar más temprano; pospondremos nuestra cita para otro día. Hasta mañana, Anko-chan, Tsunami-chan, Viejo, Idiotas, Pervertido y Llorón.
La Mitarashi hizo un puchero, mas no dijo nada. Ella sabía que las palabras de ese mocoso no le habían afectado, pero sabía que a Naruto le molestaba recordar su infancia. No porque fuera mala, sino porque en ese tiempo era alguien débil y patético, o eso decía él.
Los demás, quienes recibieron un apodo, se sintieron algo ofendidos pero no dijeron nada.
Inari también salió de la habitación para ir a contemplar el mar. Kakashi decidió seguirle, y ya estando allí junto con él le preguntó—. ¿Puedo?
No esperó a que respondiera y se sentó al lado de Inari—. Naruto a veces puede ser alguien que dice las cosas como son y no se anda con rodeos. Según tengo entendido, es alguien que se enoja con facilidad. Oímos sobre tu padre por parte Tazuna-san. Naruto se parece a ti ya que él no tuvo padre cuando era pequeño. Ni siquiera conoció a ninguno de sus padres. Aun no se sabe quiénes son. Y durante su infancia tampoco tuvo amigos, ya que en nuestra aldea la mayoría de las personas le odian y desprecian. Todo por un incidente que ocurrió hace trece años atrás. Todos culpan a Naruto, pero él solo era un bebe cuando aquello sucedió. Pero bueno, las personas son así…
El pequeño se sorprendió y prestó más atención a las palabras de Kakashi, quien continuó—. Yo no vi mucho de su infancia, pero sé que fue terrible. Hasta desapareció algunos años de nuestra aldea y todo con el motivo de hacerse más fuerte. Cuando regresó ya no permitió que nadie trate de hacerle algo malo, ya que antes las personas de mi aldea se encargaban de golpearlo casi todos los días.
Inari se sorprendió aún más, ¿Él se hizo fuerte para que nadie más le hiciera daño? ¿Eso era posible? Por tal motivo preguntó—. Pero, ¿por qué nadie lo ayudaba? ¿Por qué nadie le protegió? Yo creí que en las aldeas ninja, los ninjas de esa aldea protegían a las personas de ese lugar.
—Pues… la mayoría de la población ninja también veía a Naruto como un estorbo, y poco les importaba si algo sucedía con él. Yo me incluyo entre las personas que no les importaba lo que le sucediera. Pero no fue porque lo odiara, sino porque tenía otras obligaciones y no podía ocuparme de él. Lo único que sé es que él es alguien bastante fuerte, hasta podría decir que está casi a mi nivel. No sé cómo es posible, pero para que veas, que si una persona se cansa de ser tratado mal, y decide hacer algo al respecto para cambiar eso, entonces podrá lograrlo. Piensa en eso Inari. Si tú quieres cambiar las cosas, entonces debes hacerlo por ti mismo y no esperar a que los demás lo hagan por ti.
El Hatake se puso de pie y se despidió de Inari para ir a dormir un poco. Mañana todos irían al puente para proteger a Tazuna, así que tendría que estar con sus energías al máximo.
Mientras tanto, Inari se quedó en ese lugar pensando en las palabras de Kakashi, y especialmente, en Naruto.
Al día siguiente
—Kakashi-san, ¿te sientes bien ahora? —preguntó Tsunami.
Kakashi sonrió y contestó—. Si, más o menos.
Anko agregó—. Oye, Tsunami-chan, cuida bien de Naruto-kun. No le desperté porque sé que él no querría ir a proteger al vejete pervertido este. Así que asegúrate de tratarlo muy bien… Tú sabes a lo que me refiero —dijo lo último moviendo sus cejas.
Tsunami se sonrojó un poco y asintió con la cabeza.
Tazuna se despidió de ella y finalmente todos se dirigieron al puente.
En algún lugar
—¿Qué estás haciendo? No te contrate por caridad —exclamó Gatō por medio de un comunicador—. ¡Oye, Zabuza! ¿Me estás escuchando? ¡Oye!
Zabuza tenía ese comunicador, y cansado de su voz, decidió romperlo con sus pies—. Vamos, Haku.
La Yuki asintió—. Hai, Zabuza-sama.
Ambos se encontraban en una canoa debajo del puente, motivo por el cual miraron hacia su objetivo: los hombres a quienes se les podía oír trabajar.
En la casa de Tazuna
Naruto acababa de levantarse; como no sentía la presencia de los demás, asumió que habían ido al puente. Podía sentir a Inari y Tsunami, así que decidió levantarse para saludarles mientras desayunaba.
Bajó las escaleras y fue a cocina, el lugar donde vio a Tsunami lavando unos platos. Se aproximó sigilosamente, se puso detrás de ella, y la agarró de la cintura, volteándola para darle un beso en los labios.
La ama de casa dejó caer un plato al piso y devolvió el beso mientras ponía sus brazos alrededor del cuello de su compañero. Cuando se separaron, Tsunami dijo—. Siéntate Naruto-kun, te traeré el desayuno, estoy segura que tienes hambre.
El Uzumaki asintió con la cabeza y tomó un asiento—. Entonces… ¿todos fueron al puente? ¿Incluso Anko-chan? —preguntó Naruto.
Tsunami asintió mientras preparaba su desayuno—. Sí, salieron hace como una hora. Anko-san dijo que no quería despertarte porque creía que te aburriría proteger a mi padre. —La mujer se dio la vuelta y le entregó su comida y un poco de Té.
El Jinchūriki aceptó los alimentos con gusto y se los comió lentamente—. Ella me conoce muy bien, pero bueno. Eso quiere decir que tú y yo estamos a solas, lo cual significa…
Tsunami se sintió emocionada, y cuando estuvo a punto de prepararse, la puerta de su casa fue cortada en varias partes.
Naruto y Tsunami pudieron ver a dos sujetos en la entrada, cada uno con una Katana.
Ambos ingresaron a la casa, y uno de ellos, quien tenía un gorro dijo—. Entonces tú eres la hija de Tazuna… Lo siento, pero tienes que venir con nosotros.
El Uzumaki, molesto, se puso de pie—. Pues eso no será posible.
Los dos hombres miraron a Naruto y empezaron a reír—. Jajaja, ¿y qué harás, mocoso? ¿Qué no ves? —preguntó el otro mientras movía su Katana.
El pelirrojo sonrió y contestó—. Ah, pues no lo sé… tal vez deba matarlos a ambos. Estaba teniendo una conversación bastante agradable con Tsunami-chan, y ustedes bastardos se atrevieron a interrumpirnos. Sí…creo que debo matarlos.
Justo en ese instante, Inari apareció en la cocina, y al verlos se sintió horrorizado; dedujo en un instante que se trataban de hombres de Gatō—. ¡Kaa-chan!
Tsunami se giró hacia esa voz—. Inari, ¡vete de aquí!
Los 'visitantes' también miraron en esa dirección—. ¿Qué es lo que quieres, niño? —preguntó el hombre más fornido.
El que tenía una gorra preguntó—. ¿Debemos llevárnoslo también?
—Solo necesitamos un rehén —respondió el otro.
El pequeño se asustó aún más, has que una voz le hizo suspirar de alivio—. ¡Oigan! ¡Idiotas! Aún estoy aquí por si no lo recuerdan, y creo haberles dicho que los asesinaría.
Ambos se giraron hacia el pelirrojo, y el más grande levantó su Katana y exclamó—. ¡Cállate, mocoso! Esto no es conti…
Fue incapaz de finalizar, ya que Naruto se movió a toda velocidad y le dio una patada en el estómago, la cual le lanzó a través del agujero que habían causado y le hizo estrellarse contra un poste de madera.
Su amigo gritó en shock—. ¡Waraji! —Corrió hacia allí y se paró a su lado. Lo que vio le asustó; su amigo había muerto, y con una sola patada.
Se dio la vuelta para tratar de huir, pero había sentido una mano sobre su hombro—. ¿Adónde vas? Creí haber dicho que te mataría. No me digas que quieres perder la gran oportunidad de morir.
Zōri miró al pelirrojo con miedo, ya que pudo sentir su instinto asesino, a pesar de que el joven Shinobi tuviera una mirada en blanco.
Inari y Tsunami veían esto con emoción; esta última sintió una calidad sensación en sus partes bajas al verle luchar por primera vez.
Zōri se vio contra la espada y la pared, e hizo lo único que podía hacer en una situación como esta. Se inclinó ante Naruto y exclamó—. ¡Por favor, perdóname! Yo solo estaba siguiendo las órdenes de Gatō.
Naruto se detuvo y miró a Zōri con seriedad—. ¿Gatō, eh? Quiero que me digas donde se encuentra ese enano. Si lo que me dices es de utilidad, puede que perdone tu vida.
Zōri contestó—. ¡Está bien! Gatō irá hoy al puente, junto con sus hombres para asesinar a Tazuna junto con Zabuza y los ninjas de Konoha. ¡Eso es todo lo que sé! ¡Por favor perdóname la vida!
El Uzumaki se puso serio—. ¿Con que hoy es el día, eh? —pensó y continuó—. Está bien, la información me fue muy útil… puedes irte.
Zōri sonrió mientras pensaba—. Mocoso estúpido, ni creas que te perdonaré esto.
Sin embargo, lo siguiente declaración le puso pálido—. Pero no con vida… —El Uzumaki agarró a Zōri del cuello y lo levanto mientras susurraba algunas palabras—. Fūton: Shinkū Kūki (Estilo de viento: Vacío de aire). —Entonces golpeó suavemente su estómago de Zōri y lo dejó caer al piso.
Zōri se levantó y preguntó con nerviosismo—. ¿Q-qué es lo que me has hecho?
Naruto tenía su mano extendida, sonrió y contestó—. ¿Quieres saberlo?
El Uzumaki lentamente cerró su puño, y fue en ese instante cuando Zōri sintió que el aire en sus pulmones se reducía.
Por más que intentaba inhalar, el aire no llegaba sus pulmones—. Por favor… Perdóname.
Naruto sonrió de vuelta y preguntó—. ¿Después de lo que has hecho? ¿Después de amenazar a mi mujer? No lo creo. —Cerró su puño completamente, causando que Zōri se retorciera en el suelo y agarrara del cuello por la falta de aire. En unos segundos su cara se puso azul y sus ojos se pusieron rojos, indicando que había muerto.
Tsunami corrió hacia su salvador y le abrazó mientras decía—. ¡Naruto-kun! ¡Muchas gracias! No sé qué hubiera pasado si no hubieras estado aquí.
El Uzumaki sonrió y contestó—. Pues si no hubiera estado aquí, de todas formas te hubiera encontrado, y hubiera asesinado a esos dos bastardos, pero de una forma mucho peor.
Tsunami sonrió y estuvo a punto de besarlo cuando ambos oyeron un grito que los dejó en shock.
—¡Oto-san! —gritó Inari mientras corría hacia Naruto y le daba un gran abrazo.
El Jinchūriki tenía una expresión de incredulidad—. ¿Qué acabas de decir?
Inari sonrió enormemente y contestó—. ¡Pues tú eres mi Oto-san! ¡Si tú eres el novio de mi Kaa-chan, entonces eso quiere decir que tú eres mi nuevo Oto-san!
Naruto continuó con la misma expresión—. Oye, ayer dijiste que no me soportabas, ¿por qué el repentino cambio?
Inari volvió a sonreír y contestó—. Pues tuve una charla con Kakashi-san, y él me hizo ver que tú tenías razón. Es por eso que ahora te acepto como mi Oto-san.
Tsunami observaba con diversión, y Naruto con frustración; este último respondió—. Está bien; hablaremos sobre eso más tarde. Pero no me llames de esa forma, es molesto. Llámame Naruto-san o algo por el estilo. ¿Pero Oto-san? ¿Enserio?
Inari se limitó a sonreír; estaba muy feliz porque ya no sentía la necesidad de llorar.
El pelirrojo se volteó, miró a Tsunami y dijo—. Muy bien, dejaré algunos clones con ustedes por si se presentan más inconvenientes. Iré con Anko-chan, tal vez necesite ayuda. Por cierto, cuando vuelva traeré a alguien más conmigo. Nos vemos dentro de algunas horas Tsunami-chan.
Sin esperar a una respuesta, el Jinchūriki desapareció en un Shunshin de Fuego, dejando a Tsunami e Inari sorprendidos.
El niño entonces corrió hacia la aldea, y Tsunami gritó—. ¡Inari!, ¿dónde vas?
El pequeño sonrió y contestó—. ¡Es hora de que las personas de este pueblo se hagan fuertes! ¡Iré a ayudar a Oto-san y a sus amigos con la ayuda de todos nosotros!
Tsunami sonrió; su hijo por fin había vuelto a la normalidad, y solo podía agradecérselo a Naruto.
En el puente- Minutos antes.
Kakashi y los demás habían llegado al puente, encontrándose con una desagradable escena. Todos los trabajadores se encontraban muertos.
El Hatake y los demás sabían quién era el responsable, por lo que todos se pusieron en alerta mientras la neblina del asesino aparecía alrededor.
Kakashi habló—. Parece ser que al fin volverá a hacer aparición.
Sakura agregó—. Esta es la técnica de la ocultación en la niebla, ¿verdad?
Todos ellos oyeron una voz entre la niebla—. Siento haberte hecho esperar, Kakashi. Puedo ver que sigues cargando a esos niños. Pero dime… ¿dónde está el pelirrojo? Quiero matarlo con mis propias manos.
Anko contestó—. Jejeje, parece ser que eres un tonto sin remedio. Naruto-kun no está aquí; está en otro lugar teniendo un poco de diversión.
Zabuza gruñó—. ¡Maldita sea! Pero no importa. Primero los asesinare y luego me encargaré del mocoso. —En ese momento, varios clones de Zabuza aparecieron alrededor de ellos.
Menma y Sasuke sonrieron, y Kakashi continuó al ver sus sonrisas—. Vayan a por ellos, chicos.
En ese instante, los clones de Zabuza se lanzaron al ataque. Pero Menma y Sasuke rápidamente se encargaron de ellos.
Zabuza y Haku finalmente hicieron acto de presencia mientras el primero decía—. Oh. Parece ser que han progresado. Esos clones era mucho mejores que los de la última ocasión. Haku, ya sabes que hacer.
La Yuki asintió y se puso en posición de batalla, mientras que el Namikaze y el Uchiha se miraron entre sí y gritaron—. ¡Yan-Ken-Po!
Los demás miraron a ambos con una gota de sudor detrás de sus nucas.
Cuando el juego terminó, Menma suspiró y Sasuke dijo "Hmpf" en aceptación.
El azabache se aproximó a la enmascarada para decir—. No creas que yo te perdonaré como lo hizo aquel Demonio en esa ocasión, yo no tengo problemas en matarte.
Haku no dijo nada al respecto, pero entrecerró los ojos detrás de su máscara. Pondría en su lugar a este mocoso; no se retendría.
Sasuke la vio dando vueltas a gran velocidad, tornándose en un torbellino que rápidamente se acercó hacia él. El Uchiha sonrió y dio un paso hacia el frente, sacando un Kunai justo para interceptar el Senbon que Haku utilizó para intentar atacarle.
A lo lejos, Zabuza pensó—. Oh, ha sido capaz de bloquearle a esa velocidad. —Entonces vio algo que lo hizo sonreír.
Haku seguía empujando su Senbon para intentar darle a Sasuke, pero concluyó que no sería posible ya que su oponente tenía tanta fuerza como ella. Fue por eso que utilizó su mano libre, y con ella hizo sellos de manos a una impresionante velocidad.
Todos la miraron con sorpresa, preguntándose cómo era capaz de realizar algo como eso.
Una vez que la Yuki finalizó sus sellos, susurró—. Sensatsu Suishō (Mil Agujas de Agua Voladoras de la Muerte) —Golpeó el piso cubierto de agua y varios Senbon aparecieron en el aire, y estos descendieron en dirección a ellos, motivo por el cual Haku saltó hacia atrás para esquivar su propio ataque.
Cuando la joven mujer tocó tierra, notó que su oponente había desaparecido. Sabiendo donde aparecería, se volteó para detenerlo, pero Sasuke ya le había dado un potente puñetazo que la envió donde un sorprendido Zabuza se encontraba.
—Parece ser que soy más rápido. —Afirmó Sasuke.
Kakashi agregó—. No puedes burlarte de nuestro equipo solo porque tengamos niños. Sasuke es el novato número uno de la aldea de Konoha; Sakura es la Gennin más inteligente en nuestra aldea, y Menma es el hijo de uno de los más grandes Shinobis de las Naciones Elementales y futuro Hokage de nuestra aldea. —Sus palabras levantaron la moral de su equipo.
Zabuza rió y agregó—. Haku, te dejo el resto a ti. Yo me encargare de Kakashi hasta que llegue el otro mocoso.
La Yuki asintió, y el Momochi se lanzó al ataque.
Kakashi gritó—. ¡Sakura! ¡Protege a Tazuna! Menma tu ve a ayudar a Sasuke. No sabemos lo que ella puede hacer, así que lo mejor es que vayas y lo ayudes. Y tú, Anko...
No pudo finalizar, ya que la Mitarashi habló—. Oye, yo solo estoy aquí para ayudarlos si se encuentran en problemas, y no veo que lo estén. Así que lucha con ese tonto mientras yo veo todo desde aquí.
Kakashi suspiró, y justo en ese instante, Zabuza lanzó un corte con su enorme espada, el cual apuras penas logró bloquear.
Menma llegó donde Sasuke se encontraba, y en ese lugar ambos sintieron que el aire se enfrió.
Haku hizo un sello con sus manos y creo varios espejos de hielo que aparecieron alrededor de ellos, encerrándolos en lo que parecía ser un domo de espejos. La Yuki finalmente ingresó a uno de los espejos, reflejándose al instante en los demás.
Kakashi pudo ver aquello pero no pudo hacer nada para ayudarles debido a su batalla con Zabuza, notando que el Momochi estaba luchando mejor que la última ocasión. Por tal motivo tuvo que revelar su ojo izquierdo; lucharía con seriedad desde el principio.
Haku habló dentro de los espejos—. Comencemos. Les mostraré mi verdadera velocidad. —Lanzó varios Senbon hacia Menma y Sasuke, quienes no pudieron esquivarlos debido a que los ataques eran demasiado rápidos y no podían verlos.
Sasuke se cansó de estar siendo atacado, es por eso que hizo unos sellos de manos y gritó—. Katon: Goukakyuu no jutsu (Elemento Fuego: Jutsu Gran Bola de Fuego), —Lanzó la bola de fuego hacia los espejos, pero nada había sucedido.
Haku, viendo la sorpresa en sus ojos, declaró—. No podrás destruir estos espejos con tan poco poder.
Menma gruñó y agregó—. Pues ahora es mi turno… Fūton: Kazekiri no Jutsu (Elemento Viento: Jutsu de Viento Cortante), —Lanzó la ráfaga de viento cortante contra los espejos de Haku, pero obtuvo el mismo resultado.
La enmascarada negó con la cabeza y afirmó—. Ya les he dicho, con tan poco poder no podrán destruir estos espejos. Yo les enseñaré cómo se utiliza un jutsu correctamente. —Todos los espejos brillaron intensamente, y Sasuke y Menma fueron lanzados y se estrellaron contra el suelo.
El Namikaze rápidamente se puso de pie y gritó—. ¡Maldita sea! ¡¿Dónde está la original?! ¡No la puedo ver!
La Yuki volvió a negar con la cabeza y replicó—. No tiene sentido buscarme con la vista. Nunca seré atrapada.
El rubio gruñó y cruzó los dedos—. No me importa, entonces destruiré cada uno de tus espejos y te encontraré. ¡Kage Bunshin no Jutsu! —Tres clones aparecieron.
Haku se preguntó qué tenía en mente hasta que vio algo que consideró altamente peligroso.
En la palma de Menma y de uno de sus otros clones, una bola de color azul se había formado—. Rasengan — dijo el original antes de que corriera junto con su clon en direcciones diferentes en un intento de impactar las bolas de Chakra contra los espejos.
A lo lejos, Naruto, quien ya había llegado hace unos momentos, se sorprendió de que su hermano ya supiera utilizar esa técnica. No intervino aún ya que Zabuza seguía respirando. Además, sabía que Haku podía con esos dos; no estaba preocupado.
Kakashi vio esto a lo lejos y sonrío—. Parece ser que Sensei no ha perdido tiempo.
Zabuza no prestó atención; sabía que Haku podría con esa técnica dentro de su domo de espejos.
La Yuki se movió a toda velocidad dentro de sus espejos y rápidamente destruyó al clon y luego agarró a Menma de la mano y lo lanzó al suelo, haciendo que estrelle su técnica contra el suelo y creara un gran cráter en el piso.
El rubio gruñó con frustración mientras pensaba—. ¡Maldita sea!, ni siquiera puedo usar el Rasengan; aún no soy lo suficientemente rápido.
El Uchiha preguntó al ver el poder de la técnica—. Teme, ¿dónde aprendiste esa técnica?
Menma se giró hacia él y sonrió—. Ese es el jutsu original de mi padre. Me lo enseñó hace algunas semanas; se sorprendió de lo rápido que lo domine. Pero fue gracias a los clones de sombra.
El azabache asintió; él conocía el poder de su padre, además de la dificultad de sus técnicas. Si Menma logró algo así, entonces era sorprendente.
El Uchiha devolvió la sonrisa y continuó—. Hmpf, pues no creas que yo no he estado entrenando. De ahora en más, pelearé enserio. —Cerró los ojos por unos momentos antes de volver a abrirlos.
Menma susurró sorprendido—. Sasuke…tu…
El mencionado solo sonrío, ya que se sentía listo para todo.
Haku miró a sus ojos, y vio que estos habían cambiado. Ahora eran de color rojo, con dos tomoes en un lado y uno en el otro.
Mientras tanto, Kakashi seguía luchando sin problemas; Zabuza había logrado cortarle un poco, pero era algo que quería.
Naruto se sorprendió; parecía que el sobreviviente de su masacre estaba progresando. Siguió observando en silencio sin que nadie se diera cuenta de su presencia aún.
En el domo, Haku estaba teniendo problemas, ya que Menma seguía enviando más y más clones de sombra, algunos con el Rasengan y otros sin él. Sasuke, por el otro lado, lanzaba algunas bolas de fuego.
La joven mujer decidió acabar con esto de una vez. Se concentró en Menma, quien era el que le estaba dando más problemas. Decidió una lanzarle lluvias de Senbon, las cuales todas dieron en el blanco.
Sasuke se preocupó por Menma, después de todo, habían empezado a hablar como amigos nuevamente.
Miró hacia el frente, y pudo ver con su Sharingan que el enmascarado seguía lanzando más ataques a Menma. El Uchiha no dudo y empujó a un paralizado Menma fuera del camino.
Haku se sintió agotada, y por tal motivo volvió a concentrarse en Menma, pero esta vez fue para tenderle una trampa al azabache; la Yuki se dio cuenta de que el Uchiha estaba leyendo sus movimientos.
Se desprendió del espejo donde se encontraba, y a toda velocidad se dirigió hacia Menma, quien estaba tumbado en el piso. Sasuke pudo ver a su enemigo moviéndose, y concluyó que no tendría tiempo de quitar al rubio del camino, es por eso que realizó lo único que pensó que podía hacer.
Menma volvió a abrir los ojos y observó algo que le hizo sonreír. El enmascarado parecía derrotado, así que creyó que Sasuke resultó victorioso.
Estuvo por felicitarlo, pero como Sasuke estaba parado justo frente a él, vio que tenía varias Senbon alrededor de su cuerpo. Esto hizo que su cara de felicidad cambiara a una de preocupación.
El azabache giró su cabeza un poco y dijo con una media sonrisa—. Mírate… e-eres un idiota.
El Namikaze no le vio el lado divertido y exclamó mientras se levantaba—. ¡¿Por qué?!... ¿Por qué me has protegido?
Sasuke volvió a sonreírle y contestó—. ¿Quién… sabe?
Los ojos del Uchiha perdieron su brillo, y fue allí cuando recordó su infancia con Menma y cómo se divertían haciendo bromas, además de las misiones y entrenamientos que actualmente tuvieron.
El pelinegro trastabilló un poco y continuó—. Yo… me dije que nunca volvería a ser tu amigo. Trate de odiarte…
El Namikaze gritó—. ¡¿Entonces por qué?! ¿Por qué me has protegido…? —Menma apretó los puños y continuó—. ¡No te lo he pedido!
Sasuke respondió con voz débil—. ¿Quién sabe? Mi cuerpo se ha movido por sí mismo… idiota.
Menma le vio caer, así que rápidamente lo atrapó—. ¡Sasuke!
El mencionado sonrió con tristeza—. Ese hombre… No quería morir hasta haber matado al hombre que extermino mi clan. —Miró a Menma y levanto débilmente su mano derecha—. Menma… no mueras… —Dejó caer su brazo y un último suspiro escapó de sus labios.
Menma quedó completamente en blanco mientras daba un ligero abrazo al cuerpo de Sasuke.
Haku se puso de pie y caminó hacia uno de sus espejos—. ¿Es la primera vez que ves a una camarada morir en batalla? Ese es el camino del ninja… —Se metió en uno de sus espejos y una vez más fue reflejada en los demás.
—¡Cállate! —gritó enfurecido antes de proseguir—. Yo también intenté, pero no pude… Siempre te vi como un amigo mío…
Colocó el cuerpo de su amigo en el suelo mientras un espeso vapor brotaba de su cuerpo.
A lo lejos, Naruto entrecerró los ojos, y Kurama exclamó—. ¡Ese mocoso está intentando usar mi poder! ¡Es inaceptable!
El Uzumaki contestó—. No te preocupes por eso. Algún día recuperare lo que te pertenece, eso y mucho más…
El Bijū asintió no dijo más, y Naruto sacó un pergamino de su bolsa ninja.
Naruto - Need To Be Strong
Dentro del domo, Menma volvió a hablar—. Pagarás por esto… —Amenazó a la joven enmascarada mientras el vapor se hacía más espeso.
Impactada, Haku logró ver el Chakra rojizo que el rubio expulsaba, dándole un aspecto bastante tenebroso
—¡Voy a matarte! —gritó
Haku se asustó y pensó—. ¿Qué es este Chakra? Ese Chakra está tomando forma. Y que Chakra tan terrible…
Esta vez prestó a su cuerpo, y vio con sorpresa que las heridas de su cuerpo se sanaban a una endiablada velocidad. Además, sus características físicas cambiaron. Al verlo así solo pudo pensar en Naruto, pero un poco más salvaje. Fue entonces cuando ella dedujo lo que sucedía, este chico era un Jinchūriki, y estaba utilizando el poder de su Bijū.
Menma giró su cabeza, y sus ojos sorprendieron a Haku; eran idénticos a los de Naruto, pero la furia era mayor.
Mientras tanto, Kakashi y Zabuza se detuvieron al sentir el aura demoníaca. El Hatake al instante pensó—. ¿Naruto? No… él no está aquí, ¿quién puede ser? —Se giró un poco hacia el domo y lo comprendió—. No, no puede ser… ¿Menma? ¿Acaso él…? ¿Pero cómo es posible?
Zabuza también se sintió perturbado, pero no le prestó mayor atención debido a la voz de Kakashi—. ¿Puedes escucharme Zabuza?, creo que ya nos hemos divertido bastante. ¿Qué dices si ponemos fin a todo esto?
El Momochi rió entre dientes y replicó—. Interesante. ¿Qué puedes hacer en una situación como esta? Muéstramelo, Kakashi.
Mientras tanto, en el domo, Haku estaba teniendo problemas. Por más que atacara a Menma, este no parecía afectado por sus ataques. Además, su velocidad había aumentado considerablemente, y ella ya había gastado gran parte de su Chakra con los espejos, los cuales Menma empezó a destruirlos con solo golpearlos.
La joven había visto una oportunidad, por lo tanto se lanzó hacia Menma para atacarle con sus Senbon, pero el rubio había rodado en el aire y esquivó el ataque.
Haku, asustada, intentó regresar a uno de sus espejos, pero Menma la había agarrado de la muñeca, forzándola para que se volteara hacia él.
El Chakra que el cuerpo del Shinobi de la Hoja expulsaba hizo que la enmascarada tuviera problemas para respirar. Intentó moverse, ya que vio a Menma apretando el puño para golpearla, pero le fue difícil debido a la presión que sentía.
Por lo tanto, no tuvo más opción que prepararse para recibirlo, pero antes de que pudiera golpearla, ella vio una pequeña bola brillante apareciendo justo debajo de ellos.
Ambos miraron hacia abajo, y cuando lo hicieron, notaron que la bola se abrió y reveló un papel con el Kanji 'Suprimir', lo cual hizo que Menma perdiera sus fuerzas y quedara inconsciente.
Haku no supo qué lo que sucedió, pero solo pudo agradecer a quien fuera que la hubiera ayudado.
Caminó hacia atrás, y cuando lo hizo oyó una voz que le hizo abrir los ojos—. ¿Cansada, Haku-chan?
La Yuki se volteó y vio un sonriente Naruto, dándole un abrazo el cual Naruto devolvió—. ¿Cuándo llegaste? —preguntó ella.
Naruto le quitó la máscara y respondió—. Tiempo suficiente para verle perder los estribos. Dime… ¿La princesita de allí no está muerta, cierto? Aún puedo sentir Chakra en él.
La pelinegra negó con la cabeza, aún abrazada a Naruto—. No, no lo maté. No vi le necesidad de hacerlo.
El Uzumaki sonrío y le dio un pequeño beso que la hizo sonrojar ligeramente.
Naruto continuó—. Haku-chan… es la hora.
La mencionada asintió con la cabeza y siguió a Naruto hacia donde se encontraba la otra pelea.
Después de caminar unos metros, ambos notaron que la neblina ya se estaba disipando. Haku miró hacia el frente y pensó—. Ahora viviré mi vida. Descanse en paz, Zabuza-san. —Al finalizar su línea de pensamiento, vio a Kakashi extrayendo su mano del pecho de Zabuza, quien tenía varios perros encima de él.
Kakashi suspiró en alivio, y cuando creyó que todo había terminado, vio a al pelirrojo junto a la pelinegra—. ¡Naruto! ¡Explícame que haces con el enemigo!
El Jinchūriki frunció el ceño y contestó—. Ella no es el enemigo. Y está conmigo porque regresa con nosotros a la aldea.
A Kakashi no le gustó esto y refutó—. No podemos, ¡ella es el enemigo! Además, ¿dónde están Sasuke y Menma?
Naruto gruñó y replicó—. No me importa lo que digas. Tú no eres mi Jounin-sensei… ¿Anko-chan?
La Mitarashi apareció a su lado—. ¿Podemos llevarla con nosotros devuelta a la aldea?
Ella sonrió y preguntó—. ¿Ah? ¿Y qué pasa si digo que no?
Naruto hizo un puchero, uno que Anko conocía su significado. Así que suspiró en derrota y contestó—. Está bien, está bien. Sí, ella puede venir, pero... ¿No me digas que ella también…?
El Uzumaki asintió con la cabeza y la Maestra de las Serpientes le dio un débil codazo en las costillas mientras decía—. Tú sí que trabajas rápido, Naruto-kun.
El Hatake dijo en medio de un suspiro—. Parece ser que ya no puedo decir nada. Pero dime, ¿dónde están Sasuke y Menma?
Naruto se encogió de hombros y señaló hacia atrás con su dedo pulgar. Kakashi miró hacia esa dirección y se preocupó. Pero antes de que pudiera decir algo al respecto, Naruto habló—. No te preocupes, esos bastardos están vivos. Solo están inconscientes. Y antes de que me hagas preguntas estúpidas sobre el poder demoniaco, no fui yo. Fue 'Hime'-sama.
Kakashi oyó este pedazo de información con sorpresa, pero antes de que pudiera hacer preguntas al respecto, todos oyeron un grito y observaron un destello de color rosa corriendo hacia esa dirección—. ¡Sasuke-kuun!
Naruto negó con la cabeza pero no dijo nada. Kakashi tampoco, ya que aún seguía sorprendido por lo que acabó de escuchar.
Parecía que este mal día finalmente acabaría, pero todos oyeron a alguien golpeando el suelo del puente. Todos miraron hacia esa dirección y vieron Gatō acompañado por docenas de hombres—. Oooh, parece ser que ya han acabado con ese malnacido. Jejeje me ahorraron mucho dinero.
Naruto reconoció esa petulante voz, la cual continuó—. Y esa puta parece aún sigue con vida. Pues que bien, podre vengarme personalmente por lo que me hizo. —Levantó su brazo derecho, el cual se encontraba vendado—. Lo siento, pero todos ustedes morirán aquí.
Todos se pusieron en posición de batalla, pero Naruto dio un paso al frente—. Quietos, yo me encargare de esto.
Kakashi estuvo a punto de decirle que no haría nada, pero Naruto le dio una mirada que decía que no aceptaría objeciones. El Ninja que Copia suspiró—. Está bien, has lo que tengas que hacer.
El Uzumaki se dio la vuelta y miró a la Yuki y a la Mitarashi—. No se preocupen; regresare en unos instantes. —No esperó a que le respondieran y caminó lentamente hacia donde se encontraba el hombre de baja estatura.
Gatō vio venir a Naruto desde lo lejos, y por alguna extraña razón se le hacía alguien bastante familiar, y algo le decía que no era bueno; decidió ignorar esa intuición.
Entonces vio a Naruto parado frente a él, con los brazos cruzados y los ojos cerrados. El hombre de los lentes sonrío arrogantemente y preguntó—. ¡Je! ¿Qué quieres, mocoso? ¿Acaso quieres unirte a mí?
Naruto abrió los ojos, y lo siguiente que dijo hizo que los ojos de Gatō se abrieran como platos—. Enano, he vuelto —Agarró al pequeño hombre y realizó un Shunshin para alejarse un poco de los demás.
Los secuaces de Gatō se alarmaron, y estuvieron a punto de ir a rescatar a su jefe cuando le oyeron gritar—. ¡Quietos! ¡Quédense en sus lugares! —Todos se detuvieron, y esperaron a que les diera más instrucciones.
A los lejos, Haku y los demás observaban con curiosidad; no sabían qué era lo que Naruto estaba tratando de hacer.
Gatō había reconocido esa voz, especialmente esos ojos rojos. Así que preguntó con suma cautela mientras temblaba—. Na-Naruto-sama, ¿q-qué haces aquí? Perdóneme por lo de hace un momento, pero no sabía que usted estaba por aquí, no le he visto desde hace 4 años. —Trató de inclinarse, pero Naruto le detuvo.
—¿Qué crees que estás haciendo, estúpido? No te inclines ante mí delante de tantas personas. Eres un estúpido. Dime, ¿acaso yo te he ordenado que vinieras a este lugar?
Gatō negó con la cabeza, y Naruto continuó—. Sabes lo que significa desobedecerme, ¿verdad? Tú sabes lo que te pasaría si me desobedecías.
El pequeño hombre se puso aún más pálido y trató de inclinarse una vez más, pero recordó la advertencia del pelirrojo—. Na-Naruto-sama, perdóneme por favor. Yo no sabía qué hacer, desapareciste durante cuatro años y deje de oír de ti. Yo solo estaba tratando de continuar con el negocio. —Su voz sonaba cada vez más temerosa.
El Uzumaki contestó—. Hmm, podría ser, pero te dije en reiteradas ocasiones que tal vez podrías dejar de oír de mí por un buen tiempo. Creí que entenderías esas palabras, no vi la necesidad de explicártelas. Pero muy bien, dejaré pasar esa desobediencia por ahora. Pero escúchame bien, la próxima vez que me desobedezcas, te quitaré la otra mitad de tu alma, ¿entiendes?
Gatō suspiro en alivio, y luego, respondió con obediencia—. Hai Naruto-sama, no volverá a pasar.
El Jinchūriki agregó—. Eso espero, recuerda que puedo quitártela cuando se me dé la gana; tuve que hacerlo cuando escuche que tú estabas en este lugar. Pero bueno, quiero que te 'retires' de este lugar. Pero lo que quiero que ahora hagas es que traigas la base de operaciones a este lugar. Quiero que mandes a construir una base en esta dirección, pero sin que nadie sepa que eres tú el quien está haciendo esto. —Naruto le entregó un papel con las coordenadas donde quería su base.
Gatō tomó el papel de Naruto y luego asintió con la cabeza.
El Uzumaki volvió a hablar—. Pues muy bien, lo siguiente que haré será lanzarte lejos de este puente, y luego asesinar a todos los idiotas que contrataste. Un amiguito mío se encargara de que no mueras en la caída. Él te llevara lejos de aquí y luego quiero que regreses para que hagas lo que te he dicho. Y no quiero volver a escuchar sobre ti en este lugar. Si eso llega a pasar, sabes lo que significa. Ahora prepárate.
El hombre de los lentes se asustó cuando dijo que lo lanzaría del puente, pero suspiró en alivio cuando dijo que alguien lo ayudaría.
Naruto hacer unos sellos de manos y puso la mano en el suelo, revelando un diminuto camaleón que subió en las prendas de Gatō y se escondió en uno de sus bolsillos.
El pelirrojo entonces agarró del cuello de su traje y lo lanzó hacia el horizonte. Cuando estuvo lo suficientemente alejado del puente, el pequeño hombre se dio cuenta de que el camaleón creció considerablemente de tamaño y lo metió dentro de su boca, lo cual hizo que estuviera bastante asustado durante el resto del viaje.
Naruto se limpió las manos y caminó de regreso a los demás, quienes lo miraban con sorpresa—. Ese enano ya no será un problema —afirmó.
Todos asintieron, hasta que los hombres de Gatō dijeron—. Oi, Oi, Oi. Tú maldito mocoso, acabas de asesinar a nuestro jefe; ahora ya no tenemos quien nos pague.
Otro gritó—. ¡Ahora tendremos que atacar el pueblo y robar todo lo que tenga de valor! —Los mercenarios dieron exclamaciones en aprobación.
Kakashi habló con preocupación—. Esto no es bueno…
Naruto suspiró y contestó—. No es bueno para ti, yo puedo acabar con todos esos idiotas con un solo movimiento, y creo que lo hare ahora mismo; no se molesten.
Otro de los mercenarios gritó—. ¡Vamos! —Se lanzaron en un intento de acabar con los únicos que se interponían en sus planes de saquear el pueblo.
Naruto empezó a hacer sellos de manos, pero se detuvo cuando vio que una flecha cayó justo en el camino de los hombres que estaban corriendo.
Todos miraron hacia atrás, incluso Menma y Sasuke, quienes ya habían despertado, pero aún no se habían dado cuenta de Haku, ya que estaban más atrás.
De pronto se escuchó una voz—. ¡Cualquiera que se acerque a esta isla, morirá ante sus defensores! —Los Shinobis y mercenarios oyeron gritos de afirmación.
El Uzumaki había concluido que por fin las personas del pueblo decidieron hacer algo para remediar la situación en la que vivían.
Tsunami, entre la multitud, gritó—. ¡Naruto-kun!
Mientras que Inari dijo—. Je, como tú lo has dicho. ¡Los débiles pueden hacerse fuertes! ¡Estamos aquí para ayudarte, Oto-san!
El referido casi cae de espaldas, ¿que acaso no le había dicho que no lo llamara así?
Kakashi y los demás también se sorprendieron por la forma en que lo llamó, pero no dijeron nada al respecto. El único que habló fue Tazuna, quien dijo con lágrimas en los ojos—. Inari… Todos ustedes…
Los hombres de Gatō al ver tal cantidad de personas se asustaron. Decidieron escapar, pero los aldeanos decidieron seguirlos.
El Uzumaki, sin embargo, hizo una señal para detenerlos. Así lo hicieron y le vieron continuar con sus sellos de manos antes de gritar—. ¡Doton Doryūdan (Elemento Tierra: Dragón de tierra)! —Un gran dragón de tierra emergió del suelo del puente, el cual no era tan grande, ya que Naruto no quería dañar el puente.
El dragón se aproximó mercenarios, quienes poco pudieron hacer para protegerse del ataque. Algunos fueron empujados fuera del puente debido al impacto, mientras que otros murieron aplastados por la técnica.
Los aldeanos observaron con sorpresa, pero Inari los sacó de su conmoción cuando gritó—. ¡Oto-san es genial! ¡Lo conseguimos! —Fue entonces cuando todos estallaron en ovaciones.
El pelirrojo negó con la cabeza cuando volvió a ser llamado de esa manera. Parecía que tendría que acostumbrarse a ser llamado de esa forma.
Regresó a los demás, y en ese lugar observó una desagradable escena. Menma y Sasuke parecían tratar de atacar a Haku, pero Anko y Kakashi los estaban deteniendo—. Sasuke tranquilízate, ella ya no es el enemigo; volverá con nosotros a la aldea. —Kakashi intentó tranquilizar.
El Uchiha gruñó y exclamó—. ¡No me importa! ¡Ella nos ha atacado, así que debe ser tratada como la criminal que es!
Naruto habló—. Teme-chan, si a ti no te gusta que Haku-chan regrese con nosotros, puedes enviar tus quejas a mí. Pero recuerda, si no me gustan tus palabras, entonces tendré que enseñarte buenos modales nuevamente.
Sasuke lo miró con furia pero solo dijo—. Hmpf.
Menma ya no estaba enojado; ella no había asesinado a Sasuke, así que no había razón para estar. Además, no quería molestar a Naruto.
Finalmente, algunas personas permanecieron en el puente para limpiarlo, mientras que Tazuna y los demás regresaron a su hogar para descansar un poco.
Cuatro días después
Desde que Gatō y sus secuaces fueron asesinados, los aldeanos se veían muy contentos, ya que finalmente podrían prosperar y recuperar sus tranquilas vidas.
Actualmente Naruto y los demás ninjas de la Hoja se encontraban en el puente ya terminado, junto con una gran multitud que estaba allí para despedirlos.
Justo en el frente de la multitud se encontraban Tazuna y su familia, el primero habló—. Hemos completado el puente gracias a ustedes, pero ahora los perderemos.
El pelirrojo replicó—. No te preocupes, viejo. Yo volveré para visitarlos, en especial a Tsunami-chan. —La verdad era que Naruto tendría que visitarles constantemente debido a un secreto que había aprendido en esta misión, pero no tenía por qué decirlo aún.
Inari empezó a temblar mientras trataba de no llorar—. ¿Lo prometes, Oto-san?
El Uzumaki ya se había acostumbrado a que Inari lo llamara de esa manera, por más que había intentado en estos cuatros días que dejara de hacerlo.
El pelirrojo sonrío y contestó—. Claro. ¿Crees que dejare a tu madre así como así? En cuanto a ti, Tsunami-chan. Una vez que regrese, recuperaremos el tiempo perdido.
La mayoría de los presentes entendieron a lo que Naruto se refería, así que mucho de ellos se sonrojaron, mientras que algunos silbaron mientras sonreían.
Tsunami se limitó a asentir, viéndoles retirarse con algo de tristeza. No sabía cuándo volvería, pero estaba seguro de que lo haría, ya que Anko le aseguro que Naruto siempre cumplía con sus promesas.
Cuando se habían alejado lo suficiente, Tazuna habló—. Naruto logró cambiar el corazón de Inari, e Inari el corazón de los aldeanos. Je, parece ser que sí será un buen yerno, después de todo. Jajaja. —Muchos también rieron junto con él hasta que uno de ellos preguntó.
—¿Y cómo se llamará el puente?
Otro contestó—. ¿Qué tal 'El Gran Puente de Naruto'?
Tsunami sonrío y agregó—. Ese es un buen nombre.
Mientras tanto, Naruto y los demás caminaban tranquilamente rumbo a la aldea.
El pelirrojo tendría que convencer a su padre de hacer a Haku una Kunoichi de la aldea, y además de eso debía de conseguir la misión con Danzo, y también el pergamino que había prometido Neji. Sin duda estaría muy atareado.
Haku seguía en silencio a Naruto junto con Anko. Estaba emocionada, al fin tendría una vida normal para estándares Shinobi, y además de eso encontró a alguien que la trataba como la mujer que era.
Mientras que Kakashi se encontraba pensando seriamente en lo ocurrido en el puente, y todo giraba en torno a Menma. Tendría una charla con su Sensei sin lugar a dudas.
Los demás solo querían regresar a la aldea y descansar un poco, así que prosiguieron con la caminata en silencio.
Notas:
No hay mucho que decir en este capítulo.
Ya verán cual es la historia entre Gatō y Naruto más adelante, es algo tremendo.
Y finalmente, y aunque no lo escribí, ahora Haku tiene la espada de Zabuza.
Hasta la próxima.
