Persona hablando—. Podría ser.

Persona pensando—. Esta idea no me gusta.

No humano hablando—. Sin duda eres alguien a tener en cuenta.

No humano pensando—. Su corazón es muy oscuro.

Renuncia de Derechos: No soy dueño de Naruto, Masashi Kishimoto lo es.

Lemon, están advertidos.


Capítulo 10

Una semana después - 8:00 am.

Una semana pasó desde los fuegos artificiales, una semana donde hubo mucho movimiento dentro de la aldea.

Los civiles se encontraban aterrorizados, ya que los rumores decían que un terrorista habitaba en la aldea, y que las autoridades no podían encontrarlo, lo cual hacía que la población temiera que hubiera otro ataque.

Pero nuestro amigo 'terrorista' no tenía intenciones de hacer algo así por el momento, ya que en esa semana había logrado dominar varios de sus elementos como el Fūton, Suiton, y Doton. Le quedan sus otros dos elementos, pero no dudaba en que los dominaría dentro de poco.

También había acompañado a Haku a todas sus sesiones en Interrogatorios, y luego habían hecho un poco de entrenamiento de equipo junto con Anko, quien estaba muy feliz por tener a otro Gennin en su equipo, y aún más si era una de sus 'hermanas'.

Nuestro querido pelirrojo amigo estaba despertando, estirándose un poco mientras bostezaba. Cuando había realizado sus movimientos notó que había dos personas a su lado, así que miró hacia ambos lados y vio a dos jovencitas abrazadas a él.

Una de ellas tenía la cabellera rubia, y la otra castaña. Ambas estaban desnudas, y Naruto se preguntó—. ¿Cómo sucedió esto?

En ese momento rememoró los acontecimientos de horas atrás.

Unas horas atrás.

Naruto había estado entrenando en el bosque de la muerte, y cuando decidió tomar un descanso en compañía de Ino. Presentía que se encontraba en su hogar, así que se había dirigido allí.

Caminó hasta la florería, y al entrar oyó el sonido de la campana. En el interior vio Ino y Tenten conversando sobre algo que parecía divertido, ya que podía oírles reír juntas.

Fue una visión extraña para el Jinchūriki, puesto que no sabía que se habían vuelto tan amigas.

Ino miró hacia la puerta, y cuando vio de quien se trataba, no pudo evitar que un ligero brillo de lujuria apareciera en sus ojos, cosa que no pasó desapercibida por el Uzumaki. Tenten tenía los codos apoyados en el mostrador, y cuando se volteó tuvo la misma reacción que la rubia.

El pelirrojo disminuyó la distancia y preguntó—. Hola chicas, ¿qué cuentan?

Ino y Tenten se miraron entre sí, sonrieron, y asintieron con sus cabezas.

La castaña habló—. Naruto-kun, ha pasado una semana desde que has vuelto de tu misión, y no te has tomado la molestia de visitarnos ni siquiera una vez. También nos enteramos de que Haku-san vivirá contigo, y creemos que eso es injusto.

Naruto se rascó la cabeza con nerviosismo y replicó—. Perdóneme chicas. Lo que sucede es que acompañar a Haku-chan a sus sesiones de interrogación, y además entrenar con ella para poder adaptarme a su estilo. También tuve que enseñarle la aldea.

La rubia salió detrás del mostrador y replicó mientras se paraba al lado de su compañera—. Esa no es excusa válida, Naruto-kun. Tú me prometiste algo antes de ir a tu misión, y aún no has cumplido. Creo que te mereces un castigo.

Naruto se quedó atónito y estuvo a punto de replicar cuando vio que Tenten le lanzó varios Kunai y Shuriken. El pelirrojo instintivamente sacó una de sus cuchillas de Chakra de su manga y bloqueó los ataques.

Estuvo a punto de decir que se tranquilizaran, pero vio a Ino terminando unas posiciones de mano y entendiendo sus manos hacia él—. Shintenshin no Jutsu (Jutsu: Transferencia de Mentes). —El cuerpo de la rubia cayó sin fuerzas, pero la castaña rápidamente la atrapó.

Tenten levantó la vista para mirar a Naruto, quien había agachado su cabeza antes de levantarla junto con su pulgar derecho, sonriendo mientras lo hacía—. Jejeje, transferencia exitosa. Ahora manos a la obra.

La castaña asintió y siguió a 'Naruto' al segundo piso de la casa, no sin que antes 'Naruto' cerrara la tienda y Tenten cargara el cuerpo de Ino.

Mientras tanto, el Jinchūriki se encontraba observando en su paisaje mental con las piernas cruzadas—. ¿Quién diría que las mujeres podrían ser tan locas? Pero bueno, dejaré que hagan lo que quieran.

Kurama sonrió y replicó—. ¡Ja! Yo creo que te capturaron limpiamente, jeje. Parece que estás oxidándote, Naruto.

El Uzumaki sonrió—. Ya cállate, pero tienes razón, me atraparon limpiamente. ¿Quién hubiera pensado que ellas estarían planeando algo así? Aunque puedo retomar el control de mi cuerpo en cualquier momento, prefiero que ellas tomen el primer paso. Pero no quiero que hagas nada; tan solo observa, Zorro Pervertido.

Kurama volvió a sonreír, pero se limitó a asentir.

Las jovencitas habían conducido al cuerpo manipulado del Jinchūriki a una de las habitaciones del edificio. Al estar allí, 'Naruto' se dio la vuelta para ver a Tenten meter su cuerpo y preguntar—. ¿Estás lista, Tenten? Recuerda que esto fue idea tuya. —Su voz sonaba un tanto nerviosa, pero también ansiosa.

—He estado lista desde aquella misión que tuve con Naruto-kun. Ahora vuelve a tu cuerpo y tengamos nuestro momento especial con Naruto-kun.

'Naruto' asintió con la cabeza, pero no logró terminar el jutsu, ya que el pelirrojo recuperó el control de su cuerpo—. Eso no será necesario, Ino-chan.

La castaña soltó a la rubia, ya que se había movido y sonreído—. Ya me parecía raro que no haya sido capaz de ver nada en tu mente. Pero bueno Naruto-kun, ¿qué dices si empezamos?

Naruto puso una mirada seria—. Lo mejor es que nunca intentes ver nada dentro de mi mente porque hay recuerdos que no son muy bonitos. En cuanto a tu petición… Ino-chan, Tenten-chan, no tienen por qué hacer esto. Yo seguiré queriéndolas, aunque no hagan esto. No es necesario.

Lemon Inicio

Ino y Tenten sonrieron mientras se acercaban a Naruto, cada una agarrándole un brazo.

Tenten replicó—. Pues tú tienes la culpa. Tú fuiste quien nos empujó a esto. Si no fueras tan atento, considerado y bueno con nosotras, nunca hubiéramos hecho esto. Además, en aquella misión, tú me prometiste hacer esto. Así que Ino y yo decidimos tener nuestra primera vez contigo de una vez por todas.

El Uzumaki miró a la castaña y preguntó—. ¿Era sobre esto lo que querías hablar con Ino-chan aquella vez?

Tenten asintió y el rubio sonrió—. Bueno, está bien, yo no puedo mantenerlas tristes y deseosas. Pero dime Ino-chan, ¿dónde están tus padres? Creo que no sería bueno que me vean aquí. No es que me importe, solo no quiero perjudicarte.

La Yamanaka sonrió y se puso de puntillas para besar el cuello de Naruto, quien, por su parte, lentamente la despojó de sus vestimentas.

Tenten lo hizo por sí misma mientras la rubia decía—. No te preocupes, Naruto-kun, mis padres no se encuentran. Mi madre salió de la aldea para comprar suministros y no volverá dentro de unos días. Y mi padre fue a una misión y no regresará hasta dentro de una semana. Tenemos todo el tiempo del mundo.

—¿Oh? ¿En verdad? Pues entonces hay que aprovechar el momento.

Naruto agarró a ambas por la cintura y las atrajo a ambas en un repentino y fuerte tirón.

La acción sorprendió a ambas, pero también hizo que se sintieran tan ansiosas que ambas se pusieron en puntillas en un intento de alcanzar el rostro del Uzumaki, a quien le fue inevitable sonreír.

Obviamente no quería hacerlas esperar, por lo que acercó su cabeza a la Ino para darle un beso en donde las lenguas de ambos rápidamente se habían enfrentado en una fiera batalla.

El beso se prolongó por al menos treinta segundos, segundos que impacientaron a Tenten, por lo que ella forzosamente había atraído a Naruto hacia sus labios.

El Uzumaki no se sintió sorprendido, ni la Yamanaka se había sentido molesta; el primero simplemente devolvió el beso mientras que la segunda observó a la espera de su turno.

Al igual que el beso anterior, ambos se enfrentaron en una batalla que culminó luego de treinta segundos.

Ambas miraron a Naruto a la espera de su siguiente acción, y lo primero que había hecho fue cargar a Ino en sus brazos mientras hacía un clon de sombras sin posiciones de manos.

La repentina explosión de humo sorprendió a las féminas, quienes se preguntaron cómo había hecho algo así sin utilizar posiciones de manos.

El clon se paró frente a Tenten, quien le miró con ojos expectantes preguntándose sus intenciones. Le vio disminuir más la distancia que los separaba y agacharse ligeramente para llevar sus brazos hacia ella. Pensó que se trataría de un abrazo, pero antes de que ella pudiera dárselo uno a él, el pelirrojo desbrochó su sostén.

Mientras tanto, el original había puesto a la rubia en la cama en la cama antes de proceder a desvendar sus piernas.

Cuando estuvo completamente desnuda, Naruto contempló su figura. Su blanca y suave piel, sus pequeños y endurecidos pezones, su largo y dorados cabellos.

A sus ojos, Ino era una obra de arte digna de admirar, y el único afortunado capaz presenciar tal belleza era él.

—¿Estás segura de esto, Ino-chan? Luego ya no habrá vuelta atrás.

La rubia se levantó un poco para besar con suavidad los besos de su amado—. He estado lista desde hace bastante tiempo.

Naruto asintió con la cabeza y justo en ese momento su clon puso a Tenten a su lado.

Al igual que con Ino, Naruto también se la quedó mirando. A diferencia de Ino, los pezones de Tenten eran un poco más grandes que los de ella, su piel era un poco más oscura, pero su cuerpo se veía mucho más definido debido a sus arduos entrenamientos como Kunoichi.

—¿Tú también estás lista, Tenten-chan? Luego te toca a ti.

La castaña asintió, pero fue incapaz de contestar, ya que el clon inició con su trabajo, lamiendo con tierna delicadeza los endurecidos pezones de Tenten, quien colocó sus manos sobre los rojos cabellos de su pareja mientras gemidos escapaban de su boca.

El original entonces miró a Ino y tuvo la intención de imitar a su clon, pero Ino suplicó—. Por favor Naruto-kun, no me hagas esperar más.

Los ojos llenos de lujuria de Ino sorprendieron ligeramente a Naruto, por lo que asintió con la cabeza y se despojó del resto de sus prendas.

El miembro erecto de Naruto se manifestó en toda su gloria, e Ino se lamió los labios y abrió un poco las piernas—. Se gentil.

—Ya veo porque querías pasar directamente a la acción, Ino-chan —el Uzumaki expresó mientras ponía la punta de su miembro frente a la chorreante cavidad de la Yamanaka.

Ino tuvo un ligero sonrojo en sus mejillas—. Vamos Naruto-kun, apresúrate —demandó mientras movía un poco las caderas en un intento de meter el miembro por su propia cuenta.

Naruto sonrió y la tomó de la barbilla—. Está bien… —Concedió su petición, dándole un suave beso en los labios durante la penetración inicial.

El Uzumaki entonces empujó suavemente sus caderas, pero en medio del beso, sus ojos se abrieron como platos cuando sintió como si su miembro estuviera resbalándose en el interior de la rubia—. Así que esto es… —Pensó sorprendido, ahora cerrando los ojos y apretando los dientes con fuerza, y luchando contra el ardiente deseo de acabar en su interior.

Entonces abrió los ojos, y vio a Ino con los ojos cerrados mordiéndose su dedo índice para acallar sus suaves gemidos.

Naruto entonces rió entre dientes, y esto ocasionó que ambas féminas miraran hacia él preguntándose qué era lo que le sucedía, siendo Ino la que formuló la pregunta—. ¿Sucede algo malo, Naruto-kun? —Su voz sonaba preocupada, puesto que en su mente se plantó la idea de que el Uzumaki pensaba que su cuerpo no era lo suficiente para satisfacerlo. Oh, pero cuán equivocada estaba.

Prontamente Naruto aclaró la situación—. No te preocupes, Ino-chan. No hay nada malo contigo, es más, esta es una sensación a la que podría volverme adicto. Prosigamos…

Era la primera vez que realizaba esto con alguien de su edad, y había una diferencia innegable entre las adultas con las que había estado —Anko y Tsunami— e Ino; esta última era mucho más estrecha que ellas. Su calidez y la suavidad de sus paredes tampoco se quedaban atrás.

Naruto estaba ansioso por experimentar estas nuevas sensaciones, por lo que reanudó el beso y empujó su cadera hasta que la barrera interruptora había sido quebrada.

Ino había gemido y arqueado la espalda debido al dolor inicial que había sentido, pero muy prontamente había sido reemplazado por una sensación de calor y picazón, sensaciones que sabía que solo podrían ser calmadas por las embestidas de su pareja.

El Uzumaki la miró a los ojos como si estuviera pidiéndole permiso para continuar, a lo que ella respondió con un ligero asentimiento de su cabeza.

El pelirrojo no necesitó más y recorrió el camino hasta el final, permaneciendo en esa posición durante unos segundos para que la rubia se acostumbrara a la sensación. Aunque le fue difícil mantenerse en esa posición, puesto que las apretadas y palpitadas paredes parecían invitarlo a continuar.

Cuando sintió que los músculos de la rubia se habían relajado, el pelirrojo la miró a los ojos y le preguntó si se encontraba bien, a lo que ella respondió que ya podía continuar.

Sin más, Naruto procedió a retirar su miembro con lentitud, sintiendo escalofríos debido a lo apretado, húmedo y resbaloso de su interior.

Cuando estuvo a poco de salir por completo, el Jinchūriki empujó con fuerza, e Ino arqueó la espalda al sentir sus paredes volviéndose a abrir repentinamente—. E-Esto se siente muy bien —declaró casi con la mirada perdida—. E-Espero que no sea la única vez que lo hagamos.

Naruto sonrió y aumentó la velocidad de sus embestidas—. No te preocupes por eso, Ino-chan. Lo haremos siempre y cuando sea posible.

Ino sonrió emocionada y marcó su propio paso al empujar su cadera al ritmo de las embestidas de Naruto, quien ante tan sincrónico movimiento se sintió cerca de su punto culminante.

Con los ojos ligeramente entrecerrados, el pelirrojo informó—. Ino, estoy a punto de…

—P-Por favor, hazlo dentro, Naruto-kun —habló emocionada, sintiendo que el pecho le iba a explotar debido a la ansiedad que sentía.

El aumento de la velocidad y la ligera hinchazón del miembro de Naruto dio a entender a Ino que el momento se aproximaba, por lo que colocó sus piernas alrededor de la cadera del pelirrojo y sus manos sobre su espalda.

El golpeteo final había llegado, y con ello, una poderosa descarga que la llenó por dentro. Los ojos de la rubia se abrieron como platos y un poderoso grito escapó de sus labios, los espasmos y el sudor de ambos se mezclaron en un abrazo amoroso.

Unos segundos más tarde, sus espasmos se detuvieron, por lo que Naruto procedió a retirar su miembro, lo cual hizo que su esperma se escurriera de su interior.

Ino vio caer a Naruto a su lado, respirando pausadamente para recuperar el aliento perdido. La rubia sonrió, llevando su mano sobre su vientre mientras se imaginaba a unos niños de ojos rojos y cabellera rubia.

Naruto, por su parte, agradecía tener el trato que había hecho con Kurama, de lo contrario, entonces hubiera embarazado a Ino. Era algo que no deseaba hacer, puesto que aún no se sentía listo para ser un padre.

El pelirrojo entonces miró a su lado y preguntó—. ¿Qué tal estuvo?

Esto sacó a Ino de su mundo de sueños—. Fenomenal, nunca imagine que algo podría sentirse tan bien

Naruto agregó—. Espero que aún puedas continuar, Ino-chan.

Su pareja asintió deseosa, por lo que Naruto miró a su clon, quien parecía estar lamiendo el reciente orgasmo de Tenten.

El clon giró su cabeza y vio la intensa mirada del original, por lo que rápidamente ambos cambiaron de lugares.

El clon de sombra se puso encima de Ino y empezó a frotar su miembro contra su intimidad antes de declarar—. Segundo Round, Ino-chan. —Oyendo un gemido de felicidad por parte de la rubia, el clon insertó su miembro por completo, lo cual hizo que esta vez gimiera con satisfacción.

El Naruto original entonces se miró a Tenten, quien no se percató del cambio puesto que parecía que aún estaba disfrutando de su anterior orgasmo. Para atraer su atención, Naruto chasqueó los dedos—. Tenten-chan, es tu turno.

Tenten no dijo nada, ella se limitó a abrir las piernas.

El Jinchūriki sonrió al ver su reacción, por lo que sin más preámbulos introdujo su miembro dentro de ella. La calidez, estrechez y lo húmedo de su interior eran iguales a las de Ino, pero hubo una diferencia que Naruto notó durante el trayecto hasta el final—. ¿No eres virgen, Tenten-chan? —el Uzumaki preguntó con una mirada curiosa.

Tal declaración sacó a Tenten de su estado de estupor—. Claro q-que sí, Naruto-kun. Es solo que…. Es solo que…

A Naruto en realidad no le importaba si lo fuera o no; él solo quería jugar un poco con ella, aunque también le causaba curiosidad saber lo que había sucedido.

Ocultando magistralmente una sonrisa divertida, el Uzumaki procedió a retirar su miembro con lentitud, lo cual hizo que Tenten casi entrara en pánico y pusiera sus piernas alrededor de su cadera para no dejarlo ir—. ¡Espera, Naruto-kun! No es lo que piensas, es solo que…

Para sacarle la duda, el Jinchūriki procedió a retirar un poco más de su miembro, lo cual ocasionó un grito desesperado—. ¡Naruto-kun! ¡Solo me di placer a mí misma! —confesó—. Lo hice porque no he podido dejar de pensar en ti desde aquella misión en la que fuimos juntos. Lo siento, Naruto-kun, no quise hacerlo.

El Uzumaki suspiró y negó con la cabeza—. Me decepcionas, Tenten-chan.

Tenten casi se rompe a llorar, y antes de que pudiera disculparse de vuelta, Naruto continuó—. Creo que tendré que castigarte por esa travesura. —Con la rapidez y agilidad digna de un felino, Naruto colocó a Tenten sobre él e insertó su miembro de un solo golpe, haciendo que su pareja gritara de placer.

La joven Kunoichi se preguntó qué sería tal castigo, pero no hubo necesitad de indagar puesto que había sentido algo frotándose contra su trasero.

Miró hacia atrás y vio a otro clon de Naruto sonriendo; éste había dicho—. Dijiste que no has podido dejar de pensar en mi desde aquel día, Tenten-chan. Discúlpame, pero haré algo que hará que nunca puedas olvidarte de mí. —El clon entonces empujó con suavidad la punta de su miembro contra la entrada posterior de Tenten, quien hizo un gesto de sorpresa y nerviosismo.

—Espero que te guste tu castigo, Tenten-chan —dijo el original, finalmente revelando su sonrisa.

Tenten, por su parte, sonrió con nerviosismo mientras intentaba concentrarse en sus palabras y no en el pedazo de carne que empujaba con insistencia en un intento de adentrarse en una zona inexplorada—. E-Espera, Naruto-kun, no creo que eso quepa en ese lugar. ¡Espe… Espera! —Sus ojos se abrieron como platos y su espalda se había arqueado cuando la punta finalmente había ingresado.

El clon declaró con voz ronca mientras empujaba con suavidad y lentitud—. Sorprendente… Esta estrechez… Esto se siente genial.

Tenten apretó los dientes con fuerza y cayó sobre el pecho del original, quien la recibió en un abrazo y acarició los moños de su cabeza.

Le dolía, le dolía bastante, pero era un dolor agradable, placentero incluso, un ardor que la hacía estremecer.

Una vez que Tenten fue llenada por completo, ella suspiró con algo de dolor mientras su cuerpo se estremecía por el creciente placer.

—Naruto-kun… —ella susurró, levantando su cabeza para mirar a los ojos del pelirrojo con una expresión placentera—. P-Puedes continuar.

Eso fue lo único que necesitaron oír antes de proceder con la acción, con lentos y sincrónicos movimientos que hicieron que la castaña se estremeciera.

Gemía con suavidad, disfrutando al máximo la sensación de sentir a su amado penetrándola con tanto cuidado y atención.

Pero a medida que la fuerza de los gemidos de Tenten aumentaban, tanto el clon como el original incrementaron la velocidad de sus embestidas, hasta el punto en el que la castaña ya no pudo contener su voz—. ¡Esperen! Nooo… Esto… Esto es… ¡Esto es genial! —afirmó, sacando la lengua con una sonrisa orgásmica.

—Por favor, Naruto-kun, ¡más rápido! ¡Castígame más! —alentó a su pareja.

El clon y el original sonrieron, y como ella lo había solicitado, incrementaron la velocidad al máximo.

Los fuertes gemidos de Tenten se mezclaron con los de Ino, quien también seguía siendo penetrada por el primer clon que Naruto había creado.

Segundos más tarde, todos habían llegado a su clímax, gritando con tanta fuerza que toda la manzana los hubiera oído si no hubiera sido por el sello de privacidad que Naruto había colocado.

Estremeciéndose, Tenten encontró la fuerza para expresar lo siguiente—. N-Naruto-kun, s-si sigues descargando t-tanto, m-me dejarás embarazada. —Tenía una sonrisa orgásmica, con baba que caía de su boca por cada palabra que articulaba.

—No te preocupes por eso. —Hizo una pausa para gruñir debido a que el interior de Tenten seguía apretando con fuerza—. Ahora solo concentrémonos en disfrutarnos.

Tenten asintió con una sonrisa antes de darle un beso apasionado al original cuando sintió que su descarga finalmente había acabado.

Ino, por su parte, también le dio un beso cuando el de ellos había terminado—. Yo también quiero me castigues, Naruto-kun —la rubia le susurró, llena de lujuria.

Naruto asintió—. ¿Estás segura de que tus padres no regresarán esta noche?

La rubia respondió—. Segura…

No necesitó decir nada más, ya que Naruto la agarró de su cadera, saliendo del interior de Tenten. Antes de que la castaña pudiera quejarse, los dos clones hicieron equipo para entretenerla.

El Jinchūriki entonces puso a Ino sobre él mientras que un clon recientemente creado se paraba detrás de ella, recreando de esta forma la posición en la que Tenten había estado momentos antes.

—Espero que estés lista, Ino-chan… —Sin más que decir, ambos penetraron a Ino, quien gritó en éxtasis al sentir a ambos miembros abriendo paso.

Esto continúo por algunas horas más, e Ino y Tenten quedaron más que satisfechas.

Lemon fin

Flashback Fin

Naruto sonrió luego de recordar aquello; sin duda Ino y Tenten querían hacerlo, y él no podía negarle nada a sus mujeres.

El Uzumaki se movió ligeramente en la cama, haciendo que Ino y Tenten gimieran, lo cual hizo que riera entre dientes y le diera un beso a cada una en la frente, haciendo que ambas abrieran los ojos

—Despierten, chicas. Es hora de levantarse, tengo que hacer algunas cosas el día de hoy.

Ino estiró los brazos y devolvió el beso, pero en los labios—. Buenos días, Naruto-kun. Lo que sucedió anoche no fue un sueño, ¿verdad?

El Jinchūriki sonrió y negó con la cabeza—. ¡Claro que no! Todo lo que sucedió ayer fue la realidad.

Ino devolvió la sonrisa justo cuando Tenten se había levantado para besar a Naruto, quien retornó el beso—. ¿A dónde tienes que ir, Naruto-kun? ¿No puedes pasar el resto del día con nosotras?

El pelirrojo negó con la cabeza y contestó—. Lo siento, Tenten-chan. Aunque me gustaría hacer eso más que nada, esto es algo que estuve posponiendo desde hace una semana; ya no puedo posponerlo ni un día más. Tengo que hacerlo hoy.

Ino preguntó mientras se vestía—. ¿Y qué es eso que tienes que hacer, Naruto-kun?

El Uzumaki y Tenten también se vistieron, y el primero contestó—. Tengo que ir a visitar a una vieja cabra que vive debajo de una Raíz.

Ino comprendió el significado, pero Tenten no—. ¿A qué te refieres, Naruto-kun?

El pelirrojo se acercó a ella y contestó—. Pronto lo sabrás, Tenten-chan, no te preocupes.

La castaña se limitó a asentir; ella sabía que Naruto aún no le decía todo, pero confiaba en que pronto lo haría.

Cuando todos estuvieron vestidos, ellos miraron la cama donde estuvieron haciendo sus actividades carnales. Ino y Tenten se sonrojaron profusamente mientras rememoraban los acontecimientos del día anterior, aunque también sintieron mucha felicidad.

Naruto negó con la cabeza y afirmó—. Esto es un desastre. Ino, ¿Es esta la habitación de tus padres?

La Yamanaka se sonrojó debido a la vergüenza y contestó—. S-Sí, Naruto-kun. Su habitación tiene una cama bastante amplia, así que esa fue la razón por la cual te trajimos aquí. Mi habitación o las otras son mucho más pequeñas en comparación a esta.

—Hmm, eres muy traviesa Ino-chan, ¿Qué pensarían tus padres si se enteraran de esto? Tal vez debería castigarte yo mismo para no molestarlos.

Ino esto estuvo a punto de decirle que podía hacer lo que se le antojara, pero Naruto se adelantó—. Pero eso no será posible el día de hoy, así que tendré que perdonarte.

Ino se sintió desilusionada, pero tampoco esperaba que sucediera algo más el día de hoy.

Repentinamente, tres clones aparecieron de la nada, sorprendiendo a Ino y Tenten por la maestría que Naruto tenía con ese Jutsu.

Dos clones de los clones recogieron las mantas y salieron de la habitación, mientras que el otro fue al piso de abajo a preparar el desayuno—. Muy bien, ahora tus padres no se enterarán de nada. Mis clones lavarán esas mantas y luego las volverán a colocar en la cama. Mi otro clon está preparando su desayuno. Vayan y coman, yo tengo que salir ahora mismo o esa cabra podría escaparse de mí.

Tenten indagó—. ¿Tú no comerás nada, Naruto-kun? No estás cansado por… por… ¿por lo de anoche? —Su rostro estaba ligeramente sonrojado.

El Jinchūriki negó con la cabeza y contestó—. No comer un desayuno es nada para mí, recuerdo haber estado semanas sin probar bocado. —Esto último lo dijo con una sonrisa.

Ino y Tenten, sin embargo, se sintieron tristes debido a su infancia.

Notando esto, el pelirrojo rápidamente agregó—. Pero oigan, no se pongan tristes. El pasado es pasado, ahora soy alguien completamente diferente. Lo que me sucedió me convirtió en la persona que soy hoy en día. Si no hubiera sido lo que soy ahora, tal vez yo no las hubiera conocido o tal vez no tendríamos conversaciones como las de ahora, ¿o acaso eso es lo que ustedes quieren? —Nuevamente había sonreído.

Casi al instante, Ino y Tenten negaron con la cabeza, por lo que Naruto sonrió y continuó—. ¿Ven? No se pongan tristes por algo así. Mi pasado tal vez fue algo malo, pero ya no soy aquel niño débil y escuálido. Pero dejemos de hablar de eso, ya que es molesto y no las quiero poner tristes. Ustedes vayan a comer y tal vez las veré más tarde.

Ambas asintieron y bajaron las escaleras, dirigiéndose al comedor mientras Naruto se dirigía a la puerta principal para retirarse. Sin embargo, tuvo que detenerse cerca de la puerta al notar su cuchilla de Chakra en el suelo, por lo que fue a cogerla—. Uff, por suerte no se dieron cuenta de esto. Si lo hacían o me olvidaba de esto, hubiera estado en grandes problemas.

Finalmente abrió la puerta y salió para luego utilizar un Shunshin y alejarse de allí.

En algún lugar de la aldea – 1 hora después.

En su oficina en la Raíz, Danzo se encontraba leyendo algunos de los reportes de Naruto y sus misiones como Gennin.

No estaba sorprendido al leer que todas sus misiones fueron completadas con éxito, después de todo, su nivel excedía por mucho al de un Gennin.

Su mente luego se trasladó al atentado contra los Hyūgas. Se preguntaba si Naruto hizo aquello porque quería cometer algo parecido a lo que hizo con el clan Uchiha, pero luego negó con la cabeza.

No, Naruto no era así, él sabía que su mente era muy compleja, y saber lo que estaba tratando de hacer era difícil. En primer lugar, ya que no había dejado evidencias en ese lugar, y además porque tampoco había robado algo de ese sitio. Parecía ser que solo fue allí para asesinar a unos cuantos Hyūgas.

Danzo entonces suspiró con cansancio. Faltaban unos pocos meses para los exámenes Chunin, y su plan para derrocar al Yondaime estaba marchando a la perfección. No podía esperar a que ese 'bastardo' estuviera muerto para que pudiera ascender como el nuevo Hokage y hacer de Konoha la nación más temida del mundo.

El líder de la Raíz se alejó de su escritorio y salió de la habitación. Caminó entre los pasillos de la base y decidió ir a ver a sus soldados entrenar. Pero al llegar allí, se encontró con una escena bastante perturbadora.

Más de 3 docenas de sus mejores hombres se encontraban tirados en el piso, por lo que rápidamente se dirigió a una de las habitaciones y tocó un botón. En ese instante, varios ANBU de Raíz aparecieron arrodillados ante él —¿Cómo sucedió esto? ¿Quién lo hizo? —Su voz era calmada, pero en verdad se encontraba furioso.

Uno de los ANBU arrodillados contestó—. No lo sabemos, Danzo-sama, no detectamos a nadie en la base. Aún estamos buscando al culpable, creemos que lo encontraremos…

Ese ANBU no pudo finalizar, ya que otro ANBU se levantó y empezó a reír—. Oh viejo, tus ANBU son cada día más patéticos, y yo que creí mejorarían en todos estos años que estuve fuera… Me decepcionas.

Los ANBU rápidamente se levantaron y se dispusieron a acabar con el intruso. Sin embargo, un simple golpeteo del bastón de Danzo contra el suelo bastó para congelarlos en sus lugares—. Hmm, qué agradable sorpresa. ¿Qué estás haciendo aquí… Oni?

La mayoría de los ANBU se sorprendieron al escuchar el nombre clave de aquel que alguna vez había sido uno de los mejores operativos a pesar de su corta edad.

Naruto se quitó la máscara y el traje negro que llevaba puesto—. Estoy aquí por algo de suma importancia, y tengo que tratarlo contigo inmediatamente. Y no te preocupes, no maté a tus marionetas; solo están inconscientes. Creí que estaba haciéndote un favor, todos esos idiotas tenían la guardia baja. No puedo creer que ellos se hagan llamar ANBU de Raíz.

Danzo asintió con la cabeza y contestó—. Tienes razón, Oni. Tendré que corregir eso una vez que despierten. Y si has venido hasta aquí para hablar conmigo, entonces debe ser algo muy importante.

Naruto asintió y agregó—. Sí, lo es. Pero ya deja de llamarme por mi nombre clave.

Danzo no le prestó atención y luego ordenó a todos sus ANBU que se retiraran y tomaran a los heridos.

El líder de la Raíz le dijo a Naruto que lo siguiera a su oficina. Allí, el pelinegro sentó detrás de su escritorio y preguntó—. ¿Y sobre qué quieres hablar, Oni?

Naruto suspiró al escuchar su nombre clave, pero se puso serio y contestó—. Quiero una misión falsa para poder ir a Uzushiogakure.

Danzo abrió ligeramente su único ojo visible—. Directo y al grano, como siempre Oni. Pero dime, ¿por qué quieres ir a las ruinas del clan Uzumaki?

Naruto se sentó frente al escritorio y contestó—. Tú ya sabes el porqué. Quiero ir a reclamar mi herencia como un Uzumaki.

Danzo curvó un poco los labios y preguntó—. Así que lo sabes. ¿Cómo fue que te enteraste de esto?

—Eso a ti no te importa, yo he venido aquí para otra cosa, y quiero que lo hagas —Naruto respondió sin dejarse intimidar.

Danzo rió entre dientes y volvió a preguntar—. ¿Y por qué yo debería darte esa misión? Es más, ¿por qué crees que tengo el poder para realizar algo así?

A punto de perder la paciencia, Naruto gruñó y replicó—. Detén este juego estúpido, Danzo. Yo no soy uno de tus estúpidos ANBU que no pueden pensar por sí mismos. ¿Acaso tengo que recordarte que no tengo tu estúpido sello?

El líder de la Raíz también se puso serio—. Naruto-kun, vamos. No hay necesidad de ponerse agresivos; tan solo quería conversar tranquilamente con uno de mis más prometedores chicos. Después de todo, no hemos hablado hace cuatro años. —Danzo sabía que Naruto tenía razón. Sin ese sello, él no podía impedir que Naruto aflojara la lengua y contara todos los tratos sucios que había realizado. Sería un gran problema si alguien se enteraba.

El Jinchūriki se levantó de su asiento y prosiguió—. Parece ser que no quieres cooperar. Tal vez debería hacer llegar algunos documentos tuyos a los cuarteles ANBU para que ellos decidan qué hacer contigo. —Se dio media vuelta y estuvo a punto de partir, pero el golpe del bastón de Danzo contra el suelo lo detuvo.

El Uzumaki se volteó y vio a Danzo escribiendo algo en un pergamino, cosa que le hizo sonreír para sus adentros mientras tomaba asiento.

—Está bien, Naruto-kun. Tú sabes cómo persuadir a las personas. Aquí tienes tu misión. —Danzo le entregó el pergamino a Naruto, quien empezó a leerlo mientras su antiguo maestro continuaba—. Esos son los 'parámetros'. La misión estará lista mañana. Podrás salir por las puertas de la aldea mañana a primera hora. Entrega el pergamino que te acabo de dar en ese lugar para que puedas salir de la aldea sin problemas. Yo entregaré la misión con la información falsa dentro de unas horas. Pero creo que tú ya sabes todo esto.

Naruto terminó de leer el pergamino, asintió con la cabeza y guardó el pergamino en su bolsa ninja—. Tienes razón, yo sé sobre esto… y mucho más. Ahora, si me disculpas, tengo que retirarme. Tengo otras cosas más importantes que hacer que quedarme todo el día aquí. —El Uzumaki se dio la vuelta y salió de la habitación.

Cuando la puerta de su oficina se había cerrado, Danzo no pudo evitar apretar los puños—. Naruto-kun, tan solo espera, ni siquiera tu podrás evitar mi Genjutsu, y cuando lo haga, serás mi arma por siempre. —El líder de la Raíz también salió de allí para ir a hablar con cierto artista para que acompañe a 'Oni' en su misión.

Con Naruto

Una vez que Naruto había abandonado la base de la Raíz, este se dirigió a su apartamento para ver a Haku, puesto que no le había comentado que no regresaría; tenía la sospecha de que ella podría estar preocupada.

Además, aún faltaba unas horas para que ella fuera a su sesión en el departamento de interrogación, así que suponía que ella aún estaría allí.

Luego de unos minutos de estar caminando, Naruto llegó a su barrio. Caminó hacia un edificio, subió las escaleras, puso la llave en su puerta y entró.

Ya dentro, dio unos pasos hacia el frente para intentar llegar a su habitación, pero el abrazo de una persona por detrás hizo que se detuviera—. Naruto-kun, ¿dónde estuviste toda la noche? Creí que algo malo te había sucedido.

El Uzumaki se dio la vuelta y vio la triste y preocupada mirada de la Yuki.

—No te preocupes, Haku-chan. Ino-chan y Tenten-chan me invitaron a dormir con ellas anoche. No había hablado con ellas durante una semana y por tal motivo se habían molestado conmigo. Así que tuve que hacer las paces con ellas.

Haku no lo comprendió muy bien—. ¿A qué te refieres con hacer las paces?

Naruto le sonrió y le acaricio la barbilla—. Algo que sabrás dentro de muy poco, Haku-chan. —Dicho esto, fue a tomarse una ducha.

Mientras tanto, la pelinegra pensó en aquello durante unos momentos hasta que abrió los ojos con sorpresa, sonrojándose mientras iba a preparar algo para el desayuno de Naruto.

Al día siguiente

El día pasó volado, Naruto había ido nuevamente junto con Haku a su sesión y luego habían entrenado un poco junto con Anko, quien se encontraba de mal humor. El Uzumaki supuso que el motivo era porque tampoco habían hecho nada durante una semana.

Luego del entrenamiento, el pelirrojo visitó a Tenten y a Ino, quienes durante todo el día tuvieron radiantes sonrisas en sus rostros, y nada ni nadie podía quitárselas.

Actualmente, Naruto se encontraba corriendo solo rumbo a Nami no Kuni. En el pergamino decía que debía ir solo, y tampoco tenía motivos para hacer lo contrario.

Había entregado el pergamino a los guardias Izumo y Kotetsu antes de iniciar su carrera rumbo a Nami no Kuni. Tenía que hacer una parada en ese lugar para visitar a cierto subordinado suyo, y luego iría a Uzushiogakure. Podía volar hasta allí, pero no lo hizo, ya que aún se encontraba bastante cerca de Konoha, y, de momento, no deseaba que nadie supiera que contaba con esa habilidad.

Siguió corriendo hasta que se detuvo abruptamente; se dio la vuelta y dijo mirando hacia un árbol—. Ya sabía que Danzo no me daría esta misión sin que uno de sus títeres me moleste. Ya sal de ahí o tendré que asesinarte.

Un chico de cabellera negra, con la piel prácticamente blanca, salió de entre los árboles.

Naruto concluyó que efectivamente se trataba de un agente de la Raíz debido la expresión en su rostro.

—No hay dudas de que usted aún conserva las mismas habilidades, Naruto-senpai. —El extraño chico sonrió con la sonrisa más falsa que Naruto hubiera visto en su vida.

El Uzumaki suspiró—. No sé quién eres, pero no quiero que me molestes. Podría asesinarte ahora mismo, pero no tengo ganas de hacerlo por ahora. Así que vete de aquí y te perdonaré.

El chico dejó de sonreír y puso la misma expresión en blanco que tenía al principio—. Lo lamento, Naruto-senpai, pero Danzo-sama me ha ordenado seguirte, y no puedo fallarle. Puedes llamarme Sai, tú y yo ya hemos hecho algunas misiones anteriormente en la Raíz. Aunque no me sorprende el que no me recuerdes.

Naruto suspiró—. Mira, vete de aquí, tengo algo importante que hacer, y si tengo que esperar a que tú me sigas el ritmo, nunca llegaré a mi objetivo. Así que no lo quiero volver a repetir, vete de aquí antes de que puedas lamentarlo.

Sai volvió a dar una sonrisa falsa y contestó—. Si el tiempo es su problema, Naruto-senpai, entonces tengo algo que puede solucionar eso.

El Jinchūriki le vio sacar una especie de pergamino y un pincel de su bolsa ninja.

El pálido ninja puso un poco de tinta en el pincel y a una velocidad inhumana dibujó algo en el pergamino—. Ninpou: Chōjū Giga (Imitación de Imagen: Súper Bestias).

Con sorpresa, Naruto vio a un gran Halcón desprendiéndose del pergamino, alteando una vez que había salido por completo del pergamino.

Sai subió al halcón y habló inexpresivamente—. Sé muy bien que no soy rival para usted, Naruto-senpai, así que lo menos que puedo ofrecer son mis servicios para que llegue más rápido a su objetivo.

Naruto pensó en la situación que se desarrollaba, tal vez sería incapaz de ir a ver a Gatō como esperaba debido a Sai. El pelirrojo sabía que Danzo lo envió para espiarlo, de todos modos, el Uzumaki pensaría en cómo deshacerse de Sai para ir a ver a Gatō.

El Jinchūriki asintió con la cabeza y subió al halcón—. Espero que sepas como usar esto. —Naruto tenía una ceja levantada mientras miraba al gran halcón de tinta. Él no tenía problemas en caer, ya que podía volar en tal caso.

Sai dio otra de sus falsas sonrisas y contestó—. No se preocupe, Naruto-senpai. La razón por la que Danzo-sama me asignó a acompañarte a esta misión fue porque yo puedo hacer que llegues más rápido al País del Remolino.

—Escucha muy bien. —Naruto habló con seriedad—. Cuando yo te ordene que dejes de seguirme, lo harás. Si te ordeno hacer algo, lo harás. ¿Entiendes?

Sai asintió con otra sonrisa falsa y respondió—. Hai, Naruto-senpai.

—¿Por qué me sigues llamando de esa manera? Yo no soy tu senpai.

El artista volvió a su expresión en blanco y contestó—. Como he dicho. Usted y yo hemos realizado algunas misiones en el pasado. Y según leí en este libro. —Mientras Sai decía esto, éste sacó un libro de su bolsa ninja—. Aquí dice que a una persona que fue o es compañera de otra se los llama Senpai para demostrar respeto hacia los más experimentados, y tú eres un veterano de la Raíz.

El Uzumaki suspiró y contestó—. Está bien, ahora apresúrate y pon a volar esta cosa. Debemos llegar a Nami no Kuni cuanto antes.

Sai asintió con la cabeza y ordenó a su halcón a que tome vuelo.

País de las Olas –Algunas horas después

Tsunami se encontraba en la cocina de su hogar lavando los platos de la cena de la noche anterior.

Las cosas en su aldea mejoraban de apoco, todo gracias al puente y a una persona a la cual ella había extrañado bastante desde que había partido la semana pasada.

Los aldeanos habían elegido a su padre como el Daimyō de Nami no Kuni. Aunque el viejo se había negado al principio, luego había aceptado ya que su hija lo había convencido.

Por tal motivo su padre no se encontraba presente, puesto que estaba atendiendo algunas cosas para que pudieran hacerlo oficial. Esto hacía que estuviera más tiempo fuera de casa, pero esto no la molestaba.

Su hijo había hecho muchos nuevos amigos, y actualmente se encontraba en la casa de uno de estos jugando.

Un suspiró de añoranza escapó de los labios de la ama de casa al recordar el rostro de Naruto. Le extrañaba, y sabía que su familia también lo hacía.

Si bien Naruto había prometido que volvería a visitarla, nunca dijo cuándo lo haría, por la que no pudo evitar entristecerse un poco.

Sus pensamientos se vieron interrumpidos por un golpe en la entrada, por lo caminó hacia allí para recibir a quien golpeaba—. Buenos días, ¿qué se le ofrece? —preguntó con una sonrisa.

El gesto de bienvenida desapareció cuando vio a un hombre alto con el rostro cubierto parado en la entrada.

Esto la asustó un poco, pero no dijo nada, ya que el hombre había preguntado—. ¿Conoces a este hombre? —Presentó una fotografía a Tsunami, quien la recibió y la examinó.

Allí vio a Naruto con una gruñona expresión en el rostro, lo cual le hubiera parecido graciosa en otra situación, pero no podía evitar sospechar del hombre en la entrada—. ¿Qué quiere con Naruto-kun?

El hombre gruñó—. Eso a usted no le importa. Le pregunté si usted lo conoce, y tal parece que es el caso. ¡Ahora me dirá en donde se encuentra o tendré que sacártelo a la fuerza!

Tsunami, ahora asustada, trató cerrar la puerta, pero el hombre interpuso su pie y la empujó hacia dentro.

La pelinegra cayó al piso, por lo que trató de levantarse con rapidez. Sin embargo, el extraño hombre se puso sobre ella antes de que pudiera, sujetándola con firmeza—. Ahora bien. Quiero que me digas en donde se encuentra, o tendré que hacer algo que a ti no te gustara.

Tsunami se movió de un lado a otro en un intento de empujar al hombre hacia un lado. Pero su agarre era muy fuerte, por lo que solo pudo mirar con furia al hombre—. No me importa lo que hagas, yo no te diré nada. Puedes irte al infierno.

Cuando finalmente pudo ver el rostro del hombre, la pelinegra vio que estaba sonriendo.

Estuvo a punto de preguntarle que era tan gracioso cuando el hombre la besó con fuerza, cosa que la asqueó inconmensurablemente.

Intentó separarlo con una fuerza que incluso ella desconocía, pero a pesar del esfuerzo, fue incapaz de lograrlo. Cuando creyó que una barbarie iba a sucederle, una ligera explosión de humo cubrió al 'depravado' y reveló a Naruto Uzumaki.

Sonriendo, el Jinchūriki se separó de una sorprendida Tsunami para decirle—. Buenos días, Tsunami-chan. Lamento lo de hace un momento. Tan solo quería saber qué harías en una situación como esta. Ahora que lo sé…

Una cachetada que sonó hasta la siguiente habitación hizo que Naruto interrumpiera su saludo. Sobándose su enrojecida mejilla, el Uzumaki musitó—. Uhm, creo que me lo merecía.

Cuando el pelirrojo bajó la mirada, éste vio a Tsunami levantándose ligeramente para agarrar sus hombros y tumbarlo al piso, y con una fiereza hasta ahora no vista por el Uzumaki, Tsunami atacó sus labios de to las formas habidas y por haber. Mordidas, lamidas e incluso chupetones.

Naruto se vio honestamente sorprendido, mas no asqueado, por lo que con mucho gusto devolvió los besos con una intensidad que intentaba equipararse a la de Tsunami.

Luego de una intensa batalla que se prolongó durante al menos un minuto, Tsunami se separó, desvió la mirada, cruzó los hombros y habló con un tono que fingía enojo—. Naruto-kun, eso fue muy malo. En verdad creí que alguien quería hacerte daño. No vuelvas a hacer algo así.

Naruto sonrió—. Ya, ya. Vamos no te enojes. Mira, estoy aquí, como prometí. —El Uzumaki abrió los brazos para que se acercara a un abrazo, pero Tsunami siguió en la misma posición.

Lemon inicio

Suspirando, el Uzumaki fue quien se aproximó para abrazarla con suavidad al mismo tiempo que le susurraba al oído—. No te enojes, Tsunami-chan… Perdóname por favor.

—Naruto-kun… —Tsunami susurró por igual al sentir la calidez de su aliento chocando contra su oreja, haciendo que cediera con suma rapidez ante los avances de su amante.

El beso anterior ya casi la había puesto al punto, pero al sentir sus fuertes brazos en ella y el cálido aliento contra su oreja, Tsunami fue incapaz de contener los suaves gemidos que escapaban involuntariamente de su boca.

Disfrutando de su reacción, Naruto apartó el brazo derecho de la espalda de Tsunami y lo llevó sobre su seno derecho, casi haciéndola gritar cuando ésta sintió el repentino y lento masajeo en su mama.

—Tsunami-chan, tan solo quería que estuvieras lista en caso de que una situación como esta se presentara en el futuro. Por favor, no te enojes. —Aprovechando el momento de éxtasis de su pareja, el Uzumaki metió su mano derecha dentro de su prenda y tocó con suma delicadeza el ya endurecido pezón de la pelinegra, quien se aferró al abrazo a medida que el calor en sus partes bajas aumentaba.

—No… —Ella intentó explicar, deteniéndose para morderse el labio inferior al sentir un estremecimiento cuando el pelirrojo pellizcó su endurecido pezón.

La pelinegra empezó a jadear, abriendo y cerrando la boca mientras intentaba que su salivaba no escapara de sus labios—. Tan… Tan s-solo estaba jugando contigo, Na-Naruto-kun. Yo no p-podría enojarme contigo. Después de todo, tú eres mi salvador. —Encontrando la fuerza para contener sus estremecimientos, Tsunami alejó un poco su cabeza para sonreírle al Uzumaki antes de darle un suave y corto beso en los labios.

El pelirrojo devolvió la sonrisa y el beso, deteniendo toda acción para cargar a Tsunami en sus brazos y llevarla al mueble más cercano.

La pelinegra, en lugar de sentirse decepcionada, sintió una gran expectación que hizo que su respiración incrementara cuando Naruto la sentó en el sofá y dirigió su cabeza hacia su intimidad.

Ella, comprendiendo sus intenciones, abrió con suma lentitud sus piernas mientras susurraba con una ronca voz—. Adelante, Naruto-kun…

El pelirrojo asintió ante la petición y la cordial invitación, por lo que hizo uso de ambas manos para apartar un poco más las piernas de su mujer para facilitar la extracción de su prenda interior.

Cuando su intimidad estuvo expuesta, el Jinchūriki cortó distancia con ella e inhaló con fuerza toda esa zona, lo cual hizo que la respiración de Tsunami se incrementara a tal punto que parecía tener taquipnea.

Naruto estaba dejándose llevar, pero recordó que tenía a un cierto invitado esperando en la entrada, por lo que concluyó que no sería capaz de ir más allá con la pelinegra. Por el momento, solo podía darle un pequeño servicio y continuar cuando la noche cayera.

Dispuesto a proveer aquel servicio, el pelirrojo humedeció sus labios y procedió a cortar la distancia que quedaba entre él y el aparato reproductor femenino frente a él.

Tsunami en ese entonces hizo un gran esfuerzo para contener su reparación, mirando con suma atención el proceder de su pareja, y a medida que la cabeza se acercaba, los latidos de la pelinegra aumentaban.

Cuando ambos pedazos de carne húmeda hicieron contacto, Tsunami exclamó en éxtasis—. ¡Naruto-kun, cuanto me alegra que hayas regresado!

El Uzumaki inició con lentas lamidas que recorrían toda la longitud de la cavidad de su pareja, saboreando el sabor del 'jugo' que la misma liberaba con cada caricia que le otorgaba.

Tsunami gimió, mordiéndose los labios cada vez que sentía escalofríos de placer recorriendo las fibras de su ser.

Sus manos fueron incapaces de mantenerse quietas; estas se movieron por cuenta propia hacia los cachetes del Jinchūriki y lo obligaron a detenerse para acercarlo a la cabeza de la pelinegra.

Naruto se dejó guiar sin resistencia alguna, confiriendo el beso que había sido el objetivo de la reciente acción de Tsunami.

Mientras sus lenguas se introducían en sus bocas, el Uzumaki extendió el dedo índice y medio de su mano derecha y los introdujo dentro del húmedo orificio, haciéndola liberar un grito ahogado y más liquido lubricante.

Los dedos se movieron de un lado a otro en su interior, masajeando sus paredes o intentado llegar a lo más profundo de su ser.

Las caderas de Tsunami se movieron instintivamente, siguiendo el ritmo que Naruto establecía con sus dedos, acercándola cada vez más a su punto culminante.

No hubo necesidad de que se lo hiciera saber, puesto que la ligera presión en sus dedos le hizo intuir lo que sucedería a continuación.

Naruto interrumpió el beso y se inclinó para acercarse tanto como pudiera a la intimidad de su pareja, quien, por su parte, gimió abiertamente una vez que sus labios fueron liberados.

Una vez cerca, el pelirrojo miró fijamente a los labios inferiores y aumentó la velocidad de penetración con sus dedos, decidido a dar un estímulo final que culminaría el acto. Para ello abrió su boca y dio una suave mordida al erecto 'botón' frente a él.

La descarga fue instantánea, una que empapó por completo el rostro del Uzumaki, quien no se inmutó por ello y lo único que hizo fue lamer lo que podía, sintiendo los estremecimientos de la pelinegra cada vez que lo hacía.

Cuando los efectos de su reciente orgasmo acabaron, Naruto se sentó a lado de ella y la atrajo a su pecho para acariciarle el cabello con lentitud—. ¿Cómo te sientes ahora? —le susurró al oído.

Lemon Fin

Tsunami, entre suspiros, se acurrucó en su pecho y contestó—. Mucho mejor...

Sin pedir permiso, la pelinegra llevó su furtiva mano derecha sobre el bulto en el pantalón de Naruto y acarició esa zona mientras miraba le miraba con ojos llenos de lujuria.

Este, sabiendo lo que quería, la interrumpió—. Espera un momento Tsunami-chan. Tengo a alguien esperando afuera y quería pedirte el favor de permitirnos pasar la noche en tu hogar. Mañana debemos ir al este de Nami; tengo una misión en ese lugar. Así que, aproveché esta oportunidad para visitarte.

Tsunami se desilusionó por no poder hacerlo ahora, pero como Naruto dijo que podrían hacerlo a la noche, se limitó a contestar—. Claro, Naruto-kun, puedes hacer pasar a tu amigo. Aún hay algo de la cena de la noche anterior por si tienen hambre.

El pelirrojo asintió, por lo que la pelinegra se puso de pie, cogió sus bragas y se las puso antes de caminar al comedor.

El Uzumaki también se puso de pie y caminó hacia la entrada para abrir la puerta, viendo la blanca expresión en el rostro del pálido ninja.

—Vamos, entra —ordenó Naruto mientras hacía paso.

El artista no había avanzado, en cambio introdujo su mano derecha en su bolsa ninja con la intención de compartir su contenido, pero el pelirrojo prontamente hizo una señal de alto con su mano—. Sai, ya estoy harto de tus estúpidos libros. Durante todo el viaje te la pasaste hablando de ellos. Si quieres recuperar tus emociones, consíguete un nuevo cerebro o algo así. Pero no quiero que digas absolutamente nada, ¿entendido?

—Hai, Naruto-senpai —respondió Sai y finalmente entró en la residencia.

Siguió en silencio a Naruto hasta el comedor, y en ese lugar ambos vieron que Tsunami ya había puesto un poco de comida para ambos en la mesa.

Naruto agradeció la comida y Sai permaneció inmóvil en su lugar.

Tsunami miró al compañero de Naruto y su apariencia le pareció algo extraña. Además de tener un color de piel que fácilmente podía compararse con el papel, llevaba una camisa tan corta que dejaba gran parte de su estómago expuesto.

—¿Cómo te llamas? —preguntó con interés al artista, quien decidió no responder debido a la anterior orden de su senpai.

Naruto suspiró—. Sai, eres un estúpido, yo no me refería a esto.

El ninja de la Raíz giró su cabeza hacia el pelirrojo—. Lo siento, Naruto-senpai. Uno de mis libros decía que cuando una persona…

—Ya, suficiente; sé lo que quieres decir. Pero… Argh, maldito Danzo y sus marionetas.

Tsunami no entendió lo que quiso decir al final, pero supuso que tenía relación con su aldea, por lo que decidió no inmiscuirse en eso.

Cuando terminaron de comer, la ama de casa indicó al artista una de las habitaciones libres de la casa.

Naruto fue junto con Tsunami a su habitación, y allí dentro, el pelirrojo cargó a la pelinegra en brazos, y una vez en la cama procedieron a realizar lo prometido.

Al día siguiente

Luego de varias horas de pasión junto con Tsunami, Naruto había despertado antes de que la pelinegra lo hiciera para ver cuán avanzada estaba la construcción de la base que había ordenado a Gatō. Sin nada que lo detuviera, el Uzumaki corrió hacia la dirección de la base, y al llegar, se sintió sorprendido al ver que estaba casi completada.

Se aproximó en silencio a la entrada, el lugar donde dos guardias de alta estatura se encontraban—. Alto ahí. No puedes entrar a este lugar —informó uno de ellos.

Naruto suspiró y habló con cierto cansancio—. Estoy aquí para ver a Gatō. Díganle que Kyōfu regresó…

En ese preciso instante, ambos hombres sintieron que unas marcas en sus muñecas empezaron a quemarles, lo cual hizo que sudaran y se arrodillaran con nerviosismo.

—Ky-Kyōfu-sama, n-no teníamos idea de que se trataba usted. Es un gran honor conocerlo. Por favor, pase. La base es igual que las demás, y Gatō-san se encuentra en la parte inferior de la misma.

—Gracias por la ayuda. —Sin más que decir, Naruto caminó hacia delante y su silueta finalmente se perdió dentro de la base.

Cuando se había ido, ambos hombres suspiraron con alivio, y uno de ellos expresó—. No puedo creer que hayamos visto a Kyōfu-sama en persona. Tuvimos suerte de no ser asesinados.

Su compañero asintió y respondió—. Tienes razón, aunque me parece increíble que alguien tan joven sea el jefe. Pero bueno, ya sabes cómo son las cosas. Nosotros no podemos hablar de él fuera de la base.

El otro hombre agregó—. Por supuesto, no quiero morir tan rápido. Además, la paga es muy buena; no quiero perder este trabajo. —Seguidamente ambos retomaron sus posiciones.

Mientras tanto, Naruto caminaba por los pasillos de la base, mirando con detenimiento una de sus nuevas bases.

No había dudas de que Gatō trabajaba rápido y que además era muy eficiente. También notó que había bastante movimiento dentro de la base, lo más probable porque se habían enterado de su regreso. Era de esperar, debido a que la marca que los miembros de su organización llevaban en sus muñecas se activaban cuando el líder estaba cerca.

Luego de bajar las escaleras, el pelirrojo llegó hasta una habitación, abrió la puerta y en ese lugar vio a Gatō sentado en un sofá rodeado por mujeres.

Naruto, avergonzado por el comportamiento de su empleado, sacudió la cabeza antes de suspirar—. Espero que no estés malgastando mi dinero en zorras, Gatō.

—¡¿Quién dijo eso?! —exclamó el hombre de corta estatura, empujando ligeramente a las mujeres para que pudiera observar con claridad el lugar donde provino la voz.

Cuando sus ojos se fijaron en la entrada de la habitación, allí vio a Naruto con los brazos cruzados, mirándolo con una expresión amenazante.

Gatō abrió los ojos en shock, se puso de pie y se inclinó ante su señor—. ¡C-claro que no! Kyo… —Su disculpa se vio interrumpida cuando al levantar los ojos presenció algo que consideró una inaceptable transgresión.

Una de las mujeres que había estado junto con él se había acercado al Uzumaki, y una vez cerca había acariciado su rostro con suma lentitud mientras habla con sensualidad a los oídos del joven—. ¿Quién es este apuesto muchacho, Gatō? —Las caricias de la mujer continuaron, pero Naruto había permanecido estoico en su lugar.

Los ojos de Gatō se abrieron como platos, e inevitablemente exclamó—. ¡Aléjate de Kyōfu-sama, sucia puta!

La mención de ese nombre hizo que la mujer se apartara asustada del sujeto que hasta hace poco había estado acariciando con tanta confianza—. ¡Kyōfu-sama! Lo siento mucho, no sabía que era usted. ¡Perdóneme por favor! —Realizó una súplica desesperada, inclinándose profusamente y cerrando los ojos con fuerza.

Naruto finalmente se había movido, reduciendo la distancia entre él y ella—. Hay varias cosas que odio en una mujer…

El frío tono en su voz hizo que el miedo de la mujer aumentara, y ella solo podía decir que lo sentía mientras oía sus pasos cada vez más cerca.

—Odio a las fangirls que no toman su entrenamiento con seriedad, y a mujeres que hacen lo que tú hiciste sin una buena razón. Sin embargo…

Naruto se agachó y la ayudó a levantarse, cosa que hizo que la mujer abriera los ojos y mirara hacia él.

—Este es tu trabajo, así que no puedo castigarte por ello. —Sonrió al final, cosa que causó un tenue sonrojo en las mejillas de esa mujer.

Naruto entonces se alejó y prosiguió—. Espero que sea una lección para ti. Estas conductas traen perdidas a nuestro negocio; tienes que ser selectiva. Lo mismo va para todas ustedes. Ustedes trabajan para mí; yo no les pago para que estén metiéndose con personas que no tienen ni en donde caerse muerto. Ustedes pueden tener relaciones con quienes quieran siempre y cuando tengan con que pagarles. ¿Entendido? —Finalizó con una sonrisa.

Las mujeres presentes devolvieron la sonrisa y exclamaron—. ¡Hai, Kyōfu-sama!

Las miembros en su organización se referían a él como Kyōfu (Padrino). Él no quería que nadie supiera sobre su identidad como el líder de los Yakuza, una organización la cual estaba ganando mucho peso alrededor de las Naciones Elementales.

Había varios requerimientos para unirse a la organización, la principal era la absoluta fidelidad. Además, cada miembro debía de portar la marca de los Yakuza en las muñecas, las cuales podían revelar a Naruto la localización de sus miembros, entre otras cosas.

Si bien había gente que había visto su verdadero rostro el día de hoy, ellos formaban parte de su organización, y, además, habían 'medidas de seguridad' para evitar que información se filtrara.

Naruto entonces se acercó a Gatō, quien seguía arrodillado ante él—. Discúlpeme, Kyōfu-sama. No sabía que volvería tan pronto.

El Uzumaki desestimó su preocupación—. No importa, pero estoy sorprendido; trabajas bastante rápido, Gatō.

El hombre de baja estatura cambió la mirada de preocupación a una sonrisa estúpida que hizo que Naruto rodara los ojos.

—Claro, Naru..., digo, Kyōfu-sama. Cuando usted me ordenó construir la nueva base, contraté a varios hombres para que se pusieran a trabajar día y noche. De todos modos, ¿necesita algo, Kyōfu-sama?

Ante esto, Naruto hizo una seña con sus dedos hacia la salida, y las mujeres se retiraron. Seguidamente puso su atención subordinado y continuó—. Gatō, creo que estás contratando a demasiadas prostitutas. Ese no es nuestro único negocio.

—Claro que no, Naruto-sama, tienes razón. Pero como Nami no Kuni está destinada a crecer rápidamente, pensé que tal vez nuestros hombres y los de la aldea querrían un poco de compañía femenina.

Naruto suspiró antes de expresar con seriedad—. Gatō, no quiero volverte a ver como estuviste hace unos minutos. Te doy muchas libertades, pero no quiero que uses mi dinero sin pensar en las consecuencias. De todos modos, quiero que me hagas un resumen de cómo anduvieron las cosas durante mi ausencia.

Gatō corrió hacia un escritorio, sacó unos papeles y los leyó—. Muy bien, Naruto-sama. La organización ha crecido considerablemente en estos cuatro años que estuvo ausente. Contamos con un total de veinte bases que se encuentran repartidas alrededor de las Naciones Elementales, y varias centenas de establecimientos. Las más importantes se encuentran en Tanzaku. Las solicitudes de ingreso incrementaron considerablemente con el correr de los años. Recibimos ciento cincuenta solicitudes diarias, de las cuales solo aceptamos unas diez. Una vez que son aceptados, todos pasan por el ritual y la colocación del sello en sus muñecas. Oh, casi lo olvido, la princesa Koyuki estuvo preguntando por usted cuando se enteró de que el jefe de los Yakuza había aparecido para retomar el control. Dice que quiere volver a ver a el héroe que salvó su país.

Naruto sonrió al escuchar ese nombre—. Ah, sí, Koyuki-chan. No la he visto desde aquel día en que me desvié a su país para tenderles una mano. Dile que no se preocupe y que la visitaré dentro de algunos meses. Pero bueno, ¿qué más tienes?

Gatō continuó—. También deseo informarle que la hierba llamada Cannabis resultó ser muy popular, y las personas están dispuestas a pagar el costo. Además, nuestros laboratorios lograron crear sustancias mucho más adictivas, las cuales por su puesto tienen un costo mucho mayor. Hay algunas que solo son consumidas por ciertos Daimyōs debido a su alto coste. Por cierto, el Daimyō del País del Agua manda sus saludos. Dijo que desea conocerlo personalmente y tratar algunos asuntos de interés. También le da las gracias; dice que las drogas lo ayudaron a eliminar esa actitud pesimista.

Naruto asintió ante cada palabra, aunque honestamente no tenía mucha idea del tipo de sustancias que estaba hablando. Pero si ese era el rumbo que su organización había tomado y daba resultados, entonces no se opondría.

—Hubo algunos casos de personas que trataron de abandonar la organización, pero todos los casos ya fueron tratados a su debido tiempo. —Con eso Gatō finalizó el reporte.

—Muy bien, Gatō. Sin duda supiste manejártelas durante mi ausencia. Es por eso que te daré un muy buen premio. Puedes tomar cualquiera de nuestras bases, excepto esta.

Gatō sonrió enormemente y se inclinó ante su jefe—. ¡Muchas gracias, Naruto-sama! Pero todo esto se debe a tus grandes planes e ideas. Si no fuera por usted, entonces no tendríamos nada de esto. Le prometo que no lo defraudaré.

Naruto asintió antes de preguntar—. ¿Cómo van el entrenamiento de nuestros soldados?

Gatō se dirigió a su escritorio y sacó otro papel para leerlo—. Ha habido progresos, aunque aún no contamos con un ejército de grandes proporciones. Los científicos de Yuki no Kuni (País de la Nieve) han logrado crear varias armaduras de Chakra, y solo los comandantes de cada batallón pueden portarlas. Los científicos desean que visites el País de la Nieve cuando puedas, ya que crearon una armadura especial para ti.

Naruto asintió—. Muy buen trabajo. Tú sigue trabajando de la misma forma y no perderás tu alma. Ahora tengo que retirarme, tengo un acompañante conmigo y no puedo levantar sospechas. Por cierto, quiero que envíes dinero y regalos al nuevo Daimyō de Nami no Kuni. Dile que el líder de los Yakuza se los envía como muestra de aprecio y felicitaciones.

El hombre de corta estatura asintió y entonces vio a Naruto desaparecer en un remolino de hojas.

Gatō sonrió feliz y fue a revisar algunos papeles para elegir una base.

Residencia de Tsunami

Naruto se sentía satisfecho por el informe de Gatō, y también sentía decidido a ir a Yuki no Kuni una vez que dejara a Konoha a un lado.

El Uzumaki entró al edificio por la ventana de la habitación de Tsunami y dentro vio que ella seguía durmiendo.

Aún era muy temprano, por lo que no quería despertarla. Por tal motivo creó un clon de sombra, el cual muy felizmente se acostó al lado de Tsunami, quien se apegó a la fuente de calor cuando la había sentido.

La sonrisa estúpida en el rostro de su clon hizo que el original tuviera deseos de lanzarle un jutsu, pero simplemente salió de la habitación para evitar un incidente.

En el pasillo caminó hasta la habitación de Sai, y al estar frente a la puerta la golpeó tres veces.

El inexpresivo rostro del artista lo había recibido—. Buenos días, Naruto-senpai, ¿estamos listos para continuar con la misión o seguirás copulando con Tsunami-san?

Naruto se palmeó el rostro—. Eres un imbécil, Sai… De todos modos, tienes razón, es hora de continuar con nuestra misión. Ten todo listo, ahora nos dirigimos a Uzu. No está muy lejos, por lo que creo que tardaremos unos treinta minutos en llegar.

Sai inmediatamente salió de la habitación—. Estoy listo, podemos continuar.

Naruto asintió con la cabeza y ambos caminaron hacia la salida, pero la voz de un niño los había detenido—. ¡Oto-san!

El Uzumaki casi cayó de espaldas, pero lo evitó al voltearse en dirección a la voz, siendo abrazado por Inari cuando se había volteado por completo.

Esto causó un suspiro en Naruto, quien miró hacia abajo al mismo tiempo que decía—. Inari, tengo que ir a una misión. Un clon mío está con tu madre. Puedes hablar todo lo que quieras con él una vez que despierte. Pero ahora tengo prisa.

—Pero Oto-san, ¿Cuándo llegaste? —Inari preguntó mirando hacia arriba con una sonrisa.

Naruto le agitó un poco el cabello y respondió—. Ayer. Ahora ve a la cama, es muy temprano y tienes que descansar. Puedes hablar con mi clon más tarde.

Inari asintió y regresó silenciosamente a su habitación.

El artista estuvo a punto de agregar algo referente a sus libros, pero el Uzumaki hizo una señal de alto con su mano derecha—. Sai, no quiero oír nada de tus estúpidos libros. Ahora vayamos a Uzu y veamos que encontramos en ese lugar.

Con un "Hai" por parte de Sai, ambos salieron de la residencia y corrieron a toda velocidad hacia las ruinas de Uzushiogakure.


Notas:

Listo, cap. completo.

Ino y Tenten finalmente sucumbieron a la tentación, aunque las feromonas de Naruto tal vez tuvieron algo que ver.

Explicaré lo de la organización de Naruto detalladamente en futuros capítulos. Estén atentos.

Ahora se dirigen a Uzu, y en el próximo cap. pasaran algunas cosas interesantes. Podrán ver que tan emocional puede ponerse Naruto.

Por cierto, Naruto no puede dejar embarazadas a sus novias por el trato que tiene con Kurama. Lo explicaré en el futuro, pero si están interesados, continúen leyendo.

Es simple, mientras Naruto no recupere algo del poder de Kurama, entonces él no podrá tener descendencia. ¿Por qué? Para que Naruto no exponga al peligro a sus hijos por su carencia de poder, no porque no confíe en su Jinchūriki.

¿Y cómo hace para que Naruto no pueda dejar embarazada a nadie? Pues con su Chakra toxico. Cada vez que Naruto libera su esperma, el Chakra de Kurama mata a todos sus espermatozoides. ¿La razón? Ya explicada. ¿La forma de detenerlo? Haciéndose mas fuerte al obtener más de su poder.

Saludos a todos