Persona hablando—. Podría ser.

Persona pensando—. Esta idea no me gusta.

No humano hablando—. Sin duda eres alguien a tener en cuenta.

No humano pensando—. Su corazón es muy oscuro.

Renuncia de Derechos: No soy dueño de Naruto, Masashi Kishimoto lo es


Capítulo 11

—Dices que debemos de ir al este y que aquel lugar cuenta con varias defensas naturales. ¿Cómo lo sabes, Naruto-senpai? —Sai preguntó mientras miraba hacia el mar.

Naruto gruñó con fastidio—. No es de tu incumbencia. De todos modos, las aldeas cuentan con algún un tipo de defensa natural. ¿Ya no enseñan nada en la Raíz?

Sai sonrió falsamente—. Lo siento, Naruto-senpai. Hay poca información acerca de esa aldea, por lo que me pareció extraño que supieras algo sobre una aldea que desapareció en la Segunda Guerra Shinobi.

Naruto suspiró—. Sai, tan solo… cállate. Ahora crea un halcón. Tal vez puedas ser de ayuda después de todo.

Como se lo había pedido, Sai creó un halcón de tinta. Ambos dieron un salto y subieron encima de él, y éste tomó vuelo rumbo a la dirección que Naruto le había indicado a Sai.

—¿Qué esperas encontrar en ese lugar, Naruto-senpai? Danzo-sama no me ha dicho nada acerca de eso. Él solo quería que te acompañara.

El Uzumaki se encogió de hombros—. No lo sé. Solo quiero ir a el pueblo de mis antepasados, y si encuentro algo que sea relevante, entonces podría tomarlo conmigo.

—Pues podrías haberle preguntado a tu padre —replicó el artista con una falsa sonrisa.

Naruto levantó una ceja—. ¿A qué te refieres?

Sai volvió a poner su mirada en blanco—. En la Raíz estamos al tanto de que eres hijo del Hokage. Aunque no podemos hablar de esto con otras personas además de ti debido al sello que todos tenemos en la Raíz… todos menos tú.

—Pues eso está bien por mí. Es la primera vez en la que estoy de acuerdo en que ustedes tengan ese sello. De todos modos, ¿cómo saben de esto? —Naruto preguntó con algo de curiosidad.

—Danzo-sama no informó sobre esto.

Naruto asintió con la cabeza y no preguntó más, solo siguió observando el mar.

Siguieron volando en silencio hasta divisaron una isla a lo lejos—. ¡Sai, por ahí! —Naruto señaló el lugar con su dedo, por lo que Sai disminuyó la altura hacia esa dirección.

Cuando sobrevolaban la isla, el artista repentinamente sintió que caían con una velocidad mayor a la prevista—. Naruto-senpai, parece que algo nos está atrayendo hacia tierra firme. No puedo controlar mi halcón. Parece que nos estrellaremos contra el suelo.

El pelirrojo gruñó y gritó—. ¡Pues has algo, maldita sea! No quiero estrellarme contra el suelo...

Repentinamente, y para sorpresa de ambos, el halcón se destruyó en una explosión de tinta, por lo que ambos cayeron en picada a una velocidad tremenda, sintiendo una presión colosal sobre sus cuerpos que les hizo abrir los ojos en shock.

La sensación recordó a Naruto la primera vez que había usado los sellos de gravedad, aunque esto era mucho peor, ya que no podía cancelar lo que fuese que lo estaba atrayendo hacia el suelo.

Sai mantenía el mismo rostro inexpresivo de siempre, pero sentía un poco de temor de estrellarse contra el suelo.

Ambos entonces vieron el suelo a metros de distancia, por lo que se prepararon para lo peor. Naruto se cubrió como pudo, mientras que Sai solo miró su caída.

Sin embargo, justo cuando estaban por chocar contra el suelo, Naruto vio que el suelo brilló por unos segundos, lo cual hizo que la velocidad de caída disminuyera abruptamente y pudieran recuperar su movilidad.

El Jinchūriki puso un pie en el suelo y no pudo evitar pensar—. ¿Qué demonios fue eso?

Kurama contestó—. Tal vez fue algún sello defensivo que tus ancestros dejaron en esta isla antes de su caída. Tal vez estaban diseñados para reaccionar ante cualquier intruso, y como reconocieron que eres un Uzumaki, cancelaron el efecto. Eso es lo que creo.

Naruto replicó—. Puede que tengas razón, solo espero no encontrar mayores sorpresas.

El Bijū asintió y continúo observando en silencio a su Jinchūriki.

Naruto dio una media vuelta y vio la intensa mirada de su acompañante—. Sai, no me mires de esa manera. No va contigo.

Sai continuó mirándolo de la misma manera—. Lo siento, Naruto-senpai. Siento algo a lo que ustedes llaman 'curiosidad', curiosidad por lo que acaba de suceder.

Naruto estiró un poco el cuerpo antes de contestar—. ¿Qué te hace pensar que yo lo sé? Caímos y luego nos detuvimos. No tengo la más mínima idea de lo que ha sucedido. Ahora continuemos con nuestro recorrido.

Sai asintió con la cabeza y siguió a Naruto, quien ya se había adelantado un poco. Cuando se paró a su lado, vio que el pelirrojo miraba en todas direcciones, casi como estuviera analizando hasta el más mínimo detalle que sus ojos lograban captar.

—Esta aldea se ve muy distinta a las demás aldeas en las que he estado. —Naruto indicó—. Los edificios se ven muy modernos, y las estructuras parecen estar hechas de un material muy resistente. Pasaron décadas y algunos edificios siguen en pie. Es impresionante.

El Jinchūriki siguió deambulando, y por alguna extraña razón, sentía que su cabeza empezaba a arderle. No le dio mayor importancia a ello, ya que pensó que se trataba de algún efecto negativo luego de los sellos defensivos.

Sin embargo, una muñeca maltrecha cerca de una de las aceras llamó su atención, por lo que estiró el brazo para agarrarla y examinarla, pero apenas y las yemas de sus dedos hicieron contacto, las pupilas de Naruto se habían dilatado.

El Uzumaki sacudió un poco la cabeza, notando que ahora se encontraba en otro lugar—. ¿Dónde estoy? —se preguntó mientras miraba alrededor. Al instante reconoció a Uzushiogakure, pero antes de ser destruida.

Miró hacia un lado y vio a una niña de cabellera rojiza mirándolo con atención. Pensó que se trataba ilusión, pero la niña le había hecho una seña para que la siguiera.

Naruto encontró la interacción algo extraña, y tampoco le estaba gustando para nada.

—¡Ja! ¡Patético! ¿No me digas que aún le temes a los fantasmas, Naruto? —preguntó Kurama divertidamente.

El Uzumaki sacudió la cabeza—. No… no es eso, tan solo… esto me parece muy raro. Además, esa niña se me hace familiar. Pero no puedo reconocerla. —Naruto siguió a la niña a través de las renovadas y vacías calles de la aldea. El Uzumaki no sabía el porqué de estos cambios, pero tampoco quería detenerse a averiguarlo.

Siguió caminando durante varios minutos, pero la curiosidad le hizo gritar—. ¡Oye! ¡Espera! ¿A dónde me llevas? —Lo único que Naruto pudo escuchar fue una risita de parte de la niña, quien apresuró su marcha.

El Jinchūriki gruñó—. Espero que esto valga la pena. Y a todo esto, ¿dónde demonios esta Sai?

No tengo idea, aunque esto no es un Genjutsu. Tal vez estas dentro de alguna de las defensas de la aldea, pero no lo sé. Tan solo sigue a esa niña, por alguna extraña razón, creo que nos enseñará algo importante —Kurama respondió, observando con detenimiento a la niña, ya que se le hacía muy familiar.

Naruto asintió y apresuró su paso hasta ponerse al lado de la niña. Esta vez pudo examinarla mejor; era una niña de unos nueve años con ojos violetas, la cara redonda y cabello largo y rojizo. Se parecía a las descripciones que Kurama le había dado acerca de su madre.

El Uzumaki entonces vio que la niña le sonrió y dobló en una esquina para ingresar en un templo. Naruto entró junto con ella, y en el interior vio varias banderas colgadas alrededor del templo con el símbolo del remolino, también había estatuas de personas que Naruto no conocía.

El pelirrojo miró hacia abajo, viendo que la niña señalaba un altar, el cual contenía una pequeña esfera dorada con unas extrañas inscripciones blancas.

—¿Quieres que toque esa esfera? —El Uzumaki preguntó.

La niña asintió con la cabeza, por lo que Naruto se aproximó al altar, notando que la esfera empezó a brillar por cada uno de sus pasos.

Al estar frente a la esfera, Naruto miró con una ceja levantada a la niña—. ¿Estás segura de que nada malo sucederá si toco esto?

La niña asintió con la cabeza y volvió a apuntar hacia la esfera.

El Jinchūriki suspiró y puso una mano encima de la esfera, sintiendo al instante que el mundo empezó a dar vueltas a una velocidad impresionante.

Una potente voz repentinamente expresó—. Joven Uzumaki, nos honras con tu presencia. Habíamos perdido la esperanza de que alguno de nuestros descendientes llegaría a nuestras tierras. Naruto Uzumaki, al haber venido a este lugar, has decidido ver las memorias de tus antepasados, al haber venido a este lugar, has decidido aceptar nuestro legado, al haber venido a este lugar, has decidido ser nuestro futuro.

La voz era muy potente y penetrante, por lo que Naruto se sujetó la cabeza con una mano para intentar aliviar el dolor que le causaba oír esa voz. Trató de contactar con Kurama, pero no obtuvo respuesta.

—¡¿Quién eres?! —gritó—. ¿Cómo sabes mi nombre? ¿Qué demonios estás haciendo?

La voz volvió a hablar—. Naruto Uzumaki, al haber venido a este lugar, has aceptado compartir tus memorias con nosotros.

Naruto gruñó y replicó—. ¿De qué diablos hablas? ¿'Nosotros'? Además, yo no he aceptado nada.

El Uzumaki oyó muchas más voces dentro de su cabeza, por lo que le fue inevitable colocar la otra mano sobre su cabeza—. Naruto Uzumaki. Tú eres nuestro legado, tú eres nuestro futuro. Tú eres un verdadero Uzumaki, tú verás nuestra tragedia.

El mundo en el que Naruto se encontraba brilló intensamente, y todo tipo de estructuras se formaron a su alrededor.

Naruto miró a su alrededor, reconociendo que el lugar era Uzushiogakure antes de ser destruida. Nuevamente intentó contactar con Kurama, pero no hubo resultado positivo.

Con un suspiro, el Jinchūriki se dispuso a explorar el lugar, pero antes de que pudiera avanzar, sintió a alguien dándole una palmada a su hombro derecho—. Por aquí, Naruto Uzumaki. Serás testigo de cómo aquellos que se hicieron llamar nuestros aliados nos traicionaron y ayudaron a que caigamos en la desgracia.

Naruto miró hacia su lado derecho y vio a un hombre mayor de cabello largo y canoso, con una barba de chivo con canas, y una armadura ninja de color azul.

Antes de que el hombre se pudiera alejar, el pelirrojo gritó—. ¡Alto ahí!

El hombre detuvo y preguntó—. ¿Qué necesitas, Naruto Uzumaki?

—¿Quién eres y cómo sabes mi nombre?

El hombre se acercó de vuelta a él—. Tan solo somos una representación de nuestro antiguo ser. Estamos aquí para guiar a quien será el encargado de guiar a los futuros Uzumakis. En cuanto a cómo sabemos quién eres, ya te le hemos dicho. Tú has aceptado a compartir tus memorias con nosotros al haber venido a este lugar. Ahora, sígueme, por favor.

—Siento que no me has respondido nada, pero estoy seguro que volverás a decirme lo mismo si te lo vuelvo a preguntar. Ahora quiero que me respondas esto, ¿Quién era esa niña de hace un momento?

Hemos revisado tus memorias. Esa niña fue a quien tú llamas 'madre'. Ahora, continuemos.

Naruto se sorprendió—. ¿Pero cómo? Yo nunca la vi, no pueden mostrarme algo que yo nunca he visto.

La aparición respondió monótonamente—. Tú no, pero él sí.

El pelirrojo supuso que se refería a Kurama, así que el asintió con la cabeza e hizo una última pregunta—. ¿Por qué te refieres a ti en plural?

La aparición hizo una seña a Naruto para que lo siguiera, quien lo hizo a regañadientes—. Somos distintas entidades de tus antepasados. Conservamos la forma de nuestro antiguo líder en forma de respeto y agradecimiento.

Naruto asintió con la cabeza y siguió al viejo por las calles de la aldea, viendo que estas ahora estaban repletas de personas. Hombres, mujeres, niños, todos con el cabello rojizo, y los de mayor edad, de color blanco. Todos se veían muy felices, y Naruto sonrió con alegría, lo cual le pareció bastante extraño.

Aquí fue donde todo empezó —informó la representación.

Naruto se dio cuenta de que repentinamente llegaron a una sala en la cual había varias personas. El Jinchūriki reconoció a uno de ellos al instante. Se parecía a la persona que le estaba enseñando la visión, supuso que era el antiguo líder de la aldea. También vio a otras personas junto a él, mucho más jóvenes, todos con el cabello rojizo. Frente a ellos había otro grupo de personas que portaba bandas de Konoha.

El Jinchūriki oyó atentamente su conversación, parecía ser que habían venido a la aldea para retirar algunas cosas, para afianzar aún más su alianza. El líder había asentido y los ninjas de Konoha se retiraron de allí.

Una vez más todo a su alrededor había cambiado, ahora Naruto se encontraba en otra sala, viendo varios cuerpos sin vida en el piso—. Aquí, aquellos que se llamaron nuestros aliados, causaron nuestra tragedia —declaró la representación antes de que la visión prosiguiera.

—¿Estás seguro que es aquí, Aoi? —una persona había dicho.

Naruto reconoció a los ninjas que estuvieron hace un momento en la sala anterior, algunos de ellos estaban limpiando la sangre de sus Katanas.

—Hai, Shodaime-sama dijo que este es el lugar donde se encuentran los sellos de la barrera defensiva de Uzushiogakure. Si destruimos estos sellos, el ataque empezará y la aldea caerá. Todos están listos, solo debemos lanzar la señal una vez que terminemos.

Naruto apretó sus puños con furia; quería hacer algo para detener a esos hombres, pero sabía que poco podía hacer nada, ya que era solo una visión.

Los hombres colocaron varios sellos en unos pilares, los cuales estaban repletos de los sellos más complicados que Naruto había visto jamás. Cuando terminaron de colocarlos, uno de los hombres declaró—. Shodaime-sama hizo un buen trabajo al engañar a esa puta Uzumaki para construyera estos contrasellos. Jejeje, ella nunca sabrá qué fue lo que sucedió en realidad.

Los hombres asintieron y procedieron a desactivar los sellos de la barrera, corriendo rápidamente fuera de la sala, y una vez en el exterior, uno de ellos lanzó una bola de fuego hacia el cielo.

Todo a su alrededor volvió a cambiar, y Naruto vio que varios Ninjas de distintas aldeas estaban dentro de Uzushiogakure, causando estragos por doquier.

Pudo reconocer que los Ninjas eran de Iwa, Suna y Kumo. Tres de las cinco grandes naciones ninjas atacando a un país, además de Konoha que había movido los hilos para que esto sucediera, aunque no había ninjas de esta aldea atacando actualmente.

El Jinchūriki apretó los puños con impotencia, solo mirar a su clan ser aniquilado por unos cobardes.

—¡Mueran, malditos bastardos! —gritó alguien.

Naruto se dio la vuelta y vio a un Ninja de Iwa lanzando un ataque de piedra a un grupo de niños aterrados.

—¡Nooo! —exclamó Naruto mientras intentaba proteger a esos niños, pero solo pudo verlos siendo aplastados por aquel ataque.

—¡Maldita sea! —Naruto maldijo, cayendo de rodillas para golpear el suelo con ambos puños.

—¡Maldita puta! —El grito de alguien hizo que el Jinchūriki levantara la mirada—. ¡Ahora te enseñaré lo que es estar con un hombre de verdad!

Naruto vio a un hombre de Kumo agarrando a una niña unos seis años de edad antes de tirarla al suelo y desgarrar violentamente sus prendas, lo cual hizo que la niña llorara y gritara por ayuda.

El observador hizo un Banshō Ten'in para atraer a ese despreciable hombre en sus manos y acabar con él, pero nada había sucedido, lo cual hizo que chasqueara los labios en frustración.

Sin embargo, justo cuando el hombre estaba por cometer aquella barbarie, un hombre Uzumaki se acercó detrás del hombre y le colocó un sello, causando que el ninja invasor se retorciera en el suelo. Ese Uzumaki entonces agarró y se llevó a la niña, lo cual hizo que Naruto suspirara aliviado.

Pero las cosas no se detuvieron allí, y muchas no corrieron con la misma suerte que esa niña, y ver todo esto hizo que el corazón de Naruto se retorciera. Era un sentimiento que no había sentido en años, la tristeza.

Observó que los Uzumakis hacían su mejor esfuerzo para defenderse, habían logrado acabar con varios de los invasores, pero la fuerza invasora era abrumadora y rápidamente fueron opacados. Naruto quería hacer algo para ayudarlos, puesto que cada muerte le hacía sentir inútil y miserable.

Nuevamente todo había cambiado, y Naruto ahora se encontraba en el mismo templo del principio, la diferencia era que se encontraba en buenas condiciones.

—Hiroto-sama, la sala se encuentra sellada. Estamos listos para realizar la separación mi Señor —dijo una mujer de mediana edad.

El líder del clan asintió y se sentó en el piso, juntando las manos al igual que los Uzumakis en la sala, formando un circulo entre si mismos—. No podemos permitir que avancen de este punto. Debemos salvar nuestros secretos e impedir que estas personas pongan sus manos en ellas, de lo contrario, será el fin de las Naciones Elementales… Usaremos la Descarga.

Naruto no sabía qué era aquella "Descarga" por lo que se limitó a observar. Acto seguido vio a varios Uzumakis asentir, mientras que otros los vio algo asustados.

El líder prosiguió—. La Descarga acabará con nosotros, al igual que todo ser vivo en la aldea. Traigan el Fruto, debemos acabar con esto.

La niña de hace unos momentos trajo consigo la misma esfera que Naruto había tocado minutos atrás, pero ésta brillaba con mucha mayor intensidad.

La niña se paró en el centro del círculo formando por los Uzumakis y puso el 'Fruto' en el piso.

—Ahora me gustaría que guardaran un poco de su Chakra dentro del Fruto. Estoy seguro de que algún día algún Uzumaki volverá, y con esto nosotros le enseñaremos lo que sucedió en este lamentable día.

Todos los Uzumakis asintieron, y guardaron un poco de Chakra dentro de la esfera, la cual se convirtió en color azul momentáneamente.

Hiroto continuó—. Listo, ahora debemos prepararnos para la separación. Es la única forma de salvar a los civiles de la Descarga.

Los presentes asintieron con la cabeza y concentraron su Chakra en los sellos de la habitación, los cuales brillaron antes de extenderse por toda la habitación.

El Jinchūriki entonces apareció en el lugar donde casi se había estrellado junto con Sai, viendo que detrás de él había una gran extensión de tierra que en la actualidad no existía, con algunos pequeños edificios, los cuales aún no habían sufrido daños. Naruto concluyó que esa extensión de tierra era lo que hoy conocían como Nami no Kuni.

Unos extraños sellos entonces aparecieron debajo de los pies del observador, extendiéndose hasta rodear por completo aquella extensión de tierra. Con asombro observó a ese pedazo tierra desprenderse y alejarse de la otra porción de tierra a una velocidad considerable.

—Asombroso —susurró Naruto antes de reaparecer en el templo.

—La separación está realizándose con éxito, Hiroto-sama; los civiles sobrevivirán. Además, hemos activado los sellos supresores de memoria para que olviden todo lo referente a nosotros.

El líder del clan asintió con la cabeza—. Eso será lo mejor. Si ellos no recuerdan nada de este lugar, entonces no correrán la misma suerte que nosotros. Ahora debemos activar la Descarga y acabar con los invasores.

—¡Hai, Hiroto-sama! —Fue el grito colectivo de los presentes.

Hiroto entonces se puso de pie y caminó hacia el Fruto. Lo agarró con la mano derecha y lo levantó tan alto como pudo.

Naruto le vio soltar aquel artefacto para que éste flotara, girando a una impresionante velocidad antes de detenerse abruptamente, liberando un haz de luz que se extendió rápidamente.

Naruto vio a los Uzumakis en la habitación agarrándose de sus cabezas mientras se retorcían en el suelo, deteniéndose súbitamente al cabo de unos segundos. Todos se pusieron de pie, y lo siguiente que Naruto vio hizo que sus ojos se abran en shock. Todos, y cada uno de ellos se habían atravesado el corazón con sus katanas.

—No… —susurró Naruto, lagrimeando un poco mientras observaba el fin de sus vidas.

Todo había vuelto a cambiar, y el visitante ahora se encontraba justo afuera de la entrada templo, el lugar donde varios de los Ninjas invasores estaban intentando ingresar. Pero entonces el mismo haz de luz apareció y causó el mismo efecto en cada uno de ellos.

El haz siguió avanzando hasta envolver al resto de la isla, asesinando a todos y cada uno de sus ocupantes. Los Uzumakis aceptaron la decisión de su líder en silencio, mientras que los Ninjas invasores fueron obligados a acabar con sus propias vidas.

—¡Maldita sea! —gritó Naruto, golpeando una pared junto a él.

La representación del antiguo líder reapareció detrás de él—. Tu dolor sin duda nos da tranquilidad, joven Uzumaki. No hay duda de que tú eres el indicado.

Naruto se volteó con una expresión furiosa, notando que había regresado al templo actual—. ¡¿Qué fue eso que acabó con todos?! ¡¿No hubo otra solución?! —Él no sabía porque, pero ser testigo de aquellos acontecimientos le produjo una inmensa tristeza.

Esa fue la 'Descarga' del Fruto, Naruto Uzumaki.

—¿Qué significa eso? ¿Qué es el Fruto?

Hiroto levantó una mano y una esfera idéntica al Fruto apareció en sus manos—. El Fruto del Edén… Esto fue lo que hizo a los Uzumakis tan temidos. Fue nuestro mayor logro. Nosotros solo lo usábamos para dar energía a los sellos en la aldea. Pero de alguna forma, las Naciones Elementales se enteraron de las otras funciones de esta esfera. Nunca tuvimos la intención de hacer daño a nadie. Pero los líderes de las demás aldeas se guiaron por el miedo, por lo que decidieron acabar con nosotros. Aunque sabemos que también buscaban tener esto en su posesión.

Naruto levantó una ceja—. Pero eso no impediría que las otras naciones enviaran a sus exploradores y trataran de obtener el Fruto. Es más, les habría sido más sencillo obtenerlo una vez que ya no hubiese personas para impedirlo.

Hiroto asintió con la cabeza—. Tienes mucha razón, Naruto Uzumaki. Pero tú mismo has sido testigo de lo que pasaría a cualquier intruso que hubiera deseado aventurarse por nuestras tierras.

—Ya veo. De todos modos, ¿Qué fue esa 'Descarga'? ¿Por qué todos cometieron suicidio?

La aparición entonces hizo desaparecer la esfera de sus manos y contestó—. El Fruto tiene muchas capacidades, joven Uzumaki. La de dar energía es tan solo una de las decenas de ella. Ni siquiera nosotros fuimos capaces de descubrir todos sus secretos. Es un artefacto con miles de años de antigüedad; fue creado varias generaciones antes a la nuestra. Tenemos la creencia de que el Fruto contiene el poder del Rikudō Sennin, y que eso lo hace tan poderoso. Nosotros logramos mejorarlo con el pasar de los años, pero nunca logramos obtener todos sus secretos por diferentes factores.

—Pero, ¿Qué fue la Descarga? ¿Y cuáles fueron esos factores?

—No te apresures, joven Uzumaki. —Hiroto lo detuvo—. La Descarga utiliza una de las características principales del Fruto, la cual es controlar la mente de la persona afectada, y hacer que ésta obedezca las órdenes del Fruto sin que el afectado pueda negarse. No importa que tan fuerte sea tu voluntad, las órdenes del Fruto son absolutas. El inconveniente es que utiliza mucha energía. Eso fue uno de los grandes problemas que nuestros antepasados tuvieron. Algunos utilizaron el Fruto creyendo que este no tenía consecuencias, y muchos acabaron muriendo debido a ello. Aunque nosotros tenemos la característica de una longevidad increíble, el uso excesivo del Fruto ocasiona que nuestra vida sea mucho más corta. Pero eso solo sucede cuando se utiliza sus características principales.

El hecho de que una esfera tan pequeña tuviera tales capacidades sorprendió a Naruto, aunque también se sintió molesto—. Pero si tenían con algo tan poderoso en su poder, ¡¿Por qué no hicieron algo antes de que todo esto sucediera?!

Como ya hemos dicho, nosotros nunca tuvimos la intención de hacer daño a nadie con el Fruto. Nosotros solo queríamos vivir en paz. Pero tienes razón, si hubiéramos hecho algo, entonces habríamos evitado nuestra tragedia. Es por eso que tú eres nuestro futuro, Naruto Uzumaki. Tú decidirás qué hacer con el Fruto. Ahora te pertenece, y no te preocupes por los efectos secundarios, ya que estamos seguros de que 'él' no permitirá que nada malo te suceda. Podemos sentir una gran conexión y amistad entre ustedes.

—¿Cómo estuvieron seguros de que algún día algún Uzumaki regresaría? —Naruto preguntó con curiosidad.

Hiroto se alejó levemente antes de contestar—. No teníamos la certeza. Aunque la mayoría de los Uzumakis murieron aquel día, muchos lograron sobrevivir ya que habían migrado a otros lugares. Pensamos que tal vez sus hijos algún día regresarían para conocer sus raíces. Podemos sentir que tu sangre es verdaderamente poderosa, Naruto Uzumaki. Aunque tu padre no sea un Uzumaki, tuviste la suerte de heredar nuestras cualidades. Cuando estés listo, vuelve a unir nuestras tierras, Naruto Uzumaki. Recuerda, tú eres nuestro futuro… Ahora sabrás lo otro que hizo que nosotros los Uzumakis fuéramos tan temidos. Si logras sobrevivir a esto, serás nuestro futuro. Si no lo haces, esperaremos pacientemente a la llegada de otro Uzumaki. El Fruto te pertenece de ahora en más, úsalo sabiamente. ¡Y esperaremos el resurgir de los Uzumakis bajo tu liderato! —Hiroto exclamó mientras empezaba a desaparecer.

—¡Espera! —gritó Naruto con su mano extendida—. ¡Aún tengo muchas preguntas!

La representación lo ignoró y desapareció completamente.

Posteriormente, Naruto oyó un ruido procedente del altar donde se encontraba el Fruto, alcanzando a ver un haz de luz que lo envolvió por completo.

Mientras tanto, Sai miraba a Naruto con interés, preguntándose por qué permaneció inmóvil luego de sostener aquella muñeca—. ¿Estás bien, Naruto-senpai?

Justo en ese momento, el Uzumaki cayó al suelo, mirando su alrededor con sorpresa—. ¿Qué demonios? ¿Cómo llegué tan pronto aquí? —Se sujetó un poco la cabeza mientras decía—. Demonios, mi cabeza me arde —se quejó, viendo que Sai lo miraba inexpresivamente.

—Oye, Sai… ¿Viste algo?

El artista negó con la cabeza—. ¿A qué te refieres, Naruto-senpai? Tú solo agarraste esa muñeca y te quedaste quieto durante unos treinta segundos.

Naruto abrió los ojos con sorpresa mientras pensaba—. ¿Sólo treinta segundos? Oye Kurama, ¿tú viste algo?

El Bijū gruñó y contestó—. No, solo pude ver hasta el momento en que tocaste esa esfera. Por alguna extraña razón, se me hace muy familiar. ¿Tienes alguna idea de lo que es?

El Uzumaki asintió con la cabeza y estuvo a punto de responder cuando sintió que su cabeza casi estalló.

Se sujetó fuertemente la cabeza, moviéndola de un lado mientras gritaba—. ¡AAAAAAAAAAAAHHH!

Naruto se puso de pie por inercia, caminando de un lado a otro, sin dejar de sacudir la cabeza, y tropezando con cada uno de sus pasos, todo esto sin parar de gritar—. ¡AAAAAHH. GRRR, AAAH!

Sai rápidamente corrió hacia Naruto y le preguntó—. Oiga, Naruto-senpai, ¿Qué le sucede? —No obtuvo respuesta, ya que Naruto continuaba en las mismas.

Repentinamente, el Uzumaki se detuvo y cayó duramente al suelo, por lo que el pálido ninja se acercó y lo cargó de su cabeza—. Oiga, Naruto-senpai, despierte. —Le dio unas cachetadas, pero esto no lo hizo reaccionar en lo absoluto.

Sai suspiró y expresó—. Esto es un gran problema. Si algo le sucede a Naruto-senpai, Danzo-sama se enojará bastante. —Sin más, creó un halcón de tinta y subió a Naruto allí antes de tomar vuelo a Konoha.

Mientras tanto, Kurama veía a Naruto dentro de su paisaje mental con suma preocupación—. Oye, Naruto, ¿Qué te sucede? —Se acercó al cuerpo de Naruto, viendo que este se retorcía en el piso.

¿Qué demonios le está pasando? Puedo darme cuenta de que está sufriendo bastante. Nunca lo he visto así. —Kurama se concentró y trató de enviar un poco de energía a Naruto para calmarlo, pero su cuerpo lo había rechazado.

—¡AAAAHH! —Naruto gritó por última vez antes de quedar inconsciente dentro de su paisaje mental también.

Kurama vio el cuerpo de Naruto palidecer y a temblar, por lo que supuso que tenía una gran fiebre. El Bijū se acercó a él y lo cubrió con sus colas para darle un poco de calor.

No te preocupes, Naruto, estoy seguro de que te repondrás —afirmó Kurama con preocupación. Él no dejaría que su único amigo muriera de tal forma; haría todo dentro de sus capacidades para ayudarlo.

Kurama entonces se acurrucó en Naruto para brindarle un poco más de calor.

Konohagakure no Sato - 6 horas después

Sai había llegado a la aldea, pensando cuál sería el mejor lugar para dejar a Naruto. Nadie debía de saber que ambos estuvieron en una misión, pero no podía llevarlo en la Raíz, ya que en ese lugar no había materiales para atenderlo.

Decidió que la mejor opción sería dejarlo frente al hospital de Konoha, y posteriormente desapareció de allí para regresar a la base para informar a Danzo de lo sucedido.

Naruto, quien tenía un aspecto terrible, se encontraba tirado justo frente a las puertas del hospital. En ese entonces, un ANBU que patrullaba la zona divisó el cuerpo que yacía en el suelo, por lo que aterrizó en ese lugar para tomar el pulso del moribundo.

Segundos después, alguien más aterrizo a su lado—. ¿Qué encontraste, Inu (Perro)? preguntó una ANBU de cabellera púrpura sin poder ver a quien estaba atendiendo.

Inu se levantó y la ANBU pudo ver el pálido y sudoroso cuerpo de Naruto, por lo que se aproximó al pelirrojo para comprobar su débil pulso—. ¿Qué le sucedió? Rápido, Inu, ayúdame a meterlo en el Hospital.

Inu asintió con la cabeza y ayudó a Yugao a cargar a Naruto.

—¡Necesitamos ayuda por aquí! —gritó Yugao mientras ponía a Naruto sobre una camilla.

Un médico se acercó y preguntó—. ¿Qué es lo que sucede, ANBU-san?

—Aquí, él necesita de su ayuda —Yugao contestó, mostrando el cuerpo de Naruto, el cual empezó a sangrar por los oídos y nariz, aumentando la preocupación de Yugao.

El medico asintió con la cabeza y se fijó en la camilla, pero al ver de quién se trataba, su expresión se llenó de desprecio—. Lo siento, ANBU-san… Pero en estos momentos no contamos con vacantes o personal que pueda atenderlo. Por favor, hágame el favor de llevárselo de este lugar. —Dio media vuelta y empezó a alejarse, pero un repentino corte en su mejilla lo detuvo.

Se dio la vuelta y vio que la ANBU aún tenía la mano extendida.

—Escúchame, maldito bastardo… Esta es la orden de un ANBU, ¿Acaso quieres pasar el resto de tu vida en un calabozo? Yo me encargare de que tu estancia no sea agradable en lo absoluto.

El medico bufó y nuevamente se alejó mientras decía—. Puedes hacer lo que quieras. Si el demonio muere, eso será lo mejor para la aldea.

Yugao gruñó y estuvo a punto de atacarlo, pero Inu la detuvo—. Deténgase, Taicho. Vaya e informe a Hokage-sama, yo me encargaré de proteger a Naruto-san. No te preocupes.

Yugao asintió con la cabeza y usó un Shunshin para llegar a la torre a toda velocidad.

Torre Hokage

Minato se encontraba leyendo los parámetros de la misión que se le había asignado a Naruto el día de ayer. Se le hacía muy extraño que alguien hubiera pedido específicamente por él, y por alguna extraña razón, tenía un mal presentimiento.

El Hokage suspiró mientras pensaba—. ¿Qué es esta sensación? ¿Por qué siento que algo importante está por pasar?

Justo en ese momento, Yugao apareció frente a su escritorio arrodillada.

—Oh, Usagi-san, ¿cuál es la razón de tu visita? —Minato preguntó sonriente.

Yugao levantó la mirada y respondió—. Se trata de Naruto-kun.

Minato cambió su expresión a una de seriedad y preguntó—. ¿Qué sucedió?

—No sabemos, pero Inu y yo lo encontramos frente a las puertas del hospital. Su estado es delicado. No sabemos qué le sucede, y lo peor de todo es que los médicos del lugar se niegan a brindarle atención. Hokage-sama, creo que Naruto-kun está muriendo.

Los ojos del rubio se abrieron como platos, y a una sorprendente velocidad se puso su capa con flamas—. Usagi, quiero que te dirijas al compuesto Yamanaka y le digas a Inoichi que se dirija inmediatamente al hospital. Dile que es la hora. Yo me encargaré del resto.

Yugao asintió con la cabeza y vio desaparecer a Minato en un destello amarillo, por lo que ella se puso de pie y dirigió al compuesto Yamanaka.

En el hospital

Minato apareció frente a las puertas del hospital y entró apresuradamente para ver a Naruto, comprobando que efectivamente se encontraba en un deplorable estado de salud, siendo custodiado por un ANBU.

El Hokage gruñó con furia al ver que los médicos pasaban de Naruto como si no estuviera allí.

El rubio se acercó a la camilla y el ANBU se arrodilló—. Hokage-sama, no sabemos lo que está afectando a Naruto-san. Estoy seguro de que Usagi-san ya le ha informado que los médicos se niegan a brindarle atención médica.

El estado de Naruto hizo que el corazón de Minato retorciera, así que lo cargó en brazos y gritó—. ¡Necesito un maldito medico!

Varios de estos se acercaron a él —¿Qué sucede, Hokage-sama? —preguntó el mismo medico de hace unos momentos.

Minato apuntó con su vista hacia el cuerpo de Naruto y gritó—. ¡¿Que no ves?! ¡Apresúrate y dime qué es lo que tiene!

El médico pareció no darse cuenta de la preocupación y el enojo en las palabras de Minato, así que respondió despreocupadamente—. Hokage-sama, ¿no se dio cuenta? Él es el demonio. Tan solo déjelo allí. Su muerte será lo mejor para toda la aldea, y ya no tendremos que preocuparnos por esta abominación.

Minato gruñó y gritó furiosamente, sin darse cuenta de sus palabras —¡Él no es el demonio, él es mi hijo! ¡Y será mejor que te apresures o lo lamentarás!

Tal declaración detuvo a todos en el hospital; muchos dejaron caer sus cosas a el piso y otros se taparon sus bocas para ocultar sus boquiabiertas expresiones.

Minato oyó murmullos, pero nadie parecía tener intenciones de moverse, por lo que no tuvo más opción que hacer fluir su instinto asesino, causando que varios de los presentes empiecen a sofocarse al sentir la presión.

Minato entonces entregó a Naruto al ANBU junto a él y agarró al medico frente a él por el cuello de su manta—. ¿Acaso no me has oído? ¿Quieres morir? —preguntó Minato amenazadoramente, haciendo aparecer una esfera de color azul en su mano derecha.

El medico al ver la técnica rápidamente negó con la cabeza—. ¡No! ¡No quiero morir, Hokage-sama! ¡Lo siento, atenderé inmediatamente a su hijo!

Minato abrió sus ojos en shock—. ¿Lo llamé mi hijo? Argh, ¡concéntrate, Minato! No es momento de pensar en eso. Inoichi llegará en unos momentos, y él me sacará de mis dudas de una vez por todas.

El Hokage vio que varios médicos llegaron y pusieron a Naruto en una camilla para llevarlo al quirófano. Allí dentro, el rubio vio a los médicos pasar sus brillantes manos verdes por el cuerpo de su hijo, quien apenas estaba respirando.

Justo en ese momento, la puerta del quirófano se abrió y Minato vio a Inoichi entrar—. Hokage-sama, llegué lo más rápido que pude.

El Hokage asintió con la cabeza y siguió observando a los médicos—. Muchas gracias, Inoichi. Una vez que los médicos terminen, me ingresarás dentro de la mente de Naruto. Así podré sacarme esta duda de una vez por todas.

El Yamanaka asintió con la cabeza y observó a los médicos en silencio. Luego de intensos minutos, uno médico se acercó a Minato, quien lo tomó de los hombros y preguntó—. ¿Qué es lo que tiene? ¿Se pondrá bien?

El medico suspiró mientras negaba con la cabeza—. Hokage-sama, es un milagro que aún siga vivo. Parece ser que su cerebro se ha inflamado y no parece querer desinflamarse; no sabemos por qué. Además, nuestro Ninjutsu Medico no está surtiendo efecto en el paciente. Él ha entrado en un estado de coma, y no sabemos cuándo despertará. Podría estar así durante una semana, unos meses, algunos años, o incluso durante toda su vida. También está teniendo dificultades para respirar, por lo que debemos conectarlo a un respirador artificial cuanto antes.

Minato sintió su corazón retorcerse aún más, pero no pudo decir nada ya que los médicos llevaron a Naruto a una habitación.

El Hokage corrió detrás de ellos y entró en la habitación, viendo que rápidamente conectaron el respirador en Naruto como así también un poco suero, ya que Naruto estaba deshidratándose.

Luego de tener todo listo, otro médico se acercó al Yondaime mientras se secaba un poco de sudor en la frente—. Hokage-sama, su…, hijo se encuentra estable en estos momentos. Nos disculpamos por nuestra actitud al principio. No sabíamos que él era su hijo. Ahora nos retiraremos, lo dejaremos solos. —Los médicos en la habitación hicieron una reverencia antes de retirarse.

Minato entonces se acercó a Naruto mientras ponía una mano en su frente, dándose cuenta de que tenía una fiebre bastante elevada. Él entonces escuchó a alguien golpear la puerta y le dijo que entre.

Fue Inoichi quien entró y miró hacia Minato, quien asintió con la cabeza—. Está bien, Hokage-sama. Usted entrara allí, y yo observare todo desde este lugar. Lo sacaré inmediatamente si algo sucede.

El Hokage asintió con la cabeza y respiró profundamente antes de mirar a Inoichi—. Estoy listo —le dijo.

Inoichi asintió y realizó unos sellos de manos, haciendo que Minato cerrara sus ojos por inercia. Cuando los abrió de vuelta, observó que se encontraba en unas alcantarillas.

—Hokage-sama, la mente de Naruto es muy compleja, deberás encontrar el camino por tu propia cuenta. Yo no podré ayudarle desde aquí. —Minato oyó la voz de Inoichi resonando en todo el lugar.

El rubio asintió con la cabeza y caminó por los distintos pasillos del lugar, sintiendo que estaba tomando el camino correcto. Momentos después, al final de un pasillo, oyó unos quejidos, lo cual aumentó la velocidad de su paso.

En ese lugar observó una inmensa jaula, y frente a ella se encontraba el cuerpo de Naruto, el cual temblaba incontrolablemente. El rubio corrió hacia allí, pero antes de que pudiera tomar al pelirrojo, unas enormes pezuñas salieron detrás de las rejas.

Minato saltó hacia atrás, oyendo una voz colérica—. ¡¿Qué haces aquí, maldito bastardo?! ¡Vete de este lugar inmediatamente o te arrepentirás!

El Hokage se aproximó un poco y vio a Kurama detrás de los barrotes—. Kyūbi, eres tú, entonces eso significa que…

Fue incapaz de terminar, ya que el Bijū gruñó fuertemente y gritó—. ¡ALEJATE DE AQUÍ, BASTARDO! ¡NO TIENES DERECHO A VENIR A ESTE LUGAR O TRATAR DE ENMENDAR TUS ERRORES! NARUTO NO ES UN ESTUPIDO, Y ENTIÉNDELO BIEN, ¡ÉL NUNCA VOLVERÁ CONTIGO!

Minato frunció el ceño y replicó—. ¡Cállate, maldito demonio! Tú no eres nadie para decirme que hacer con mi hijo…

Kurama le había interrumpido—. ¡JAJAJA! ¿Ahora él es tu hijo? ¡Maldito estúpido! ¡No me hagas reír! ¡Tú no sabes lo que Naruto tuvo que soportar por tu culpa! ¿Y ahora vienes aquí para intentar enmendar tus errores como si nada hubiera pasado? Vete de aquí, ¡solo estás perdiendo tu tiempo!

Minato agachó la cabeza, sabiendo que tenía razón, pero luego la levantó y dijo con firmeza—. ¡Pues no importa! Yo haré todo lo posible para enmendar mis errores, ni siquiera tú podrás evitar eso. Además, ¡todo es tu culpa! ¡Todo lo que sucedió fue debido a ti!

Kurama rió entre dientes y preguntó—. ¿Mi culpa? ¿Acaso yo te obligué a tomar esas estúpidas decisiones? Pero debo agradecerte. Si no lo hubieras hecho, entonces Naruto no sería ni la mitad del hombre que es hoy en día.

El rubio estuvo a punto de contrarrestar cuando escuchó que Naruto empezó a quejarse y sangrar por la nariz. El Yondaime se preocupó, se acercó a él y sostuvo su cabeza para tenerlo en una mejor posición.

Con cuidado, limpió la sangre antes de mirar a Kurama—. ¿Por qué no lo ayudas? ¡¿Qué es lo que le has hecho?! —Minato miró con furia y frialdad al Bijū, quien intentó romper su jaula debido a su insolencia.

Despreciable humano, será mejor que abandones este lugar. ¡Estas colmándome la paciencia! —En ese momento envió un poco de su Chakra hacia Minato, quien abrió los ojos como platos debido a la presencia de esa energía.

—¡¿Cómo es que aún tienes poder?! ¡Yo me encargue de sacarte todo lo que tenías!

Kurama lo ignoró y siguió enviando más de su Chakra en un intento de matarlo con él.

Repentinamente, un tercero había dicho—. ¡Hokage-sama! Lo sacaré inmediatamente de ese lugar. Ya obtuviste la información que necesitabas.

Kurama entonces vio que la figura de Minato se desvaneció, lo cual le hizo suspirar mientras el paisaje mental recuperaba la forma que Kurama había creado. El Bijū se acercó a Naruto y lo envolvió nuevamente—. Naruto, será mejor que despiertes cuanto antes, parece ser que tendrás problemas. —El zorro volvió a suspirar y también empezó a dormir.

En el mundo exterior, Minato se percató de que había regresado a la habitación de Naruto. Miró hacia Inoichi quien tenía una mirada seria

—¿Qué harás con esta información, Hokage-sama? —preguntó Inoichi mirando a Minato, quien puso una silla al lado de Naruto para acariciar su rostro.

—Planeo decirle a Naruto toda la verdad una vez que despierte. Además, estoy seguro de que esta información ya se está esparciendo por toda la aldea. Informa a ANBU y que ellos comuniquen a los miembros del consejo que tendremos una reunión el día de mañana luego del medio día. Gracias por tu ayuda, Inoichi, puedes retirarte.

El Yamanaka asintió con la cabeza y dijo—. Cuando guste, Hokage-sama. Ahora iré a informarle a mi hija que su…, novio se encuentra en este estado. Estoy seguro de que la noticia no le caerá nada bien.

Minato asintió con la cabeza y dijo—. No te preocupes, ve y dile a tu hija. No tengo problemas en que ella venga en este lugar. Además, debo darle las gracias; ella le dio la felicidad que yo no pude darle. —Minato apretó sus puños con fuerza mientras una solitaria lágrima caía de uno de sus ojos.

Inoichi asintió con la cabeza y no dijo nada más. Aunque se encontraba verdaderamente sorprendido por esta información, él no quería hacer enojar a su Hokage con preguntas que tal vez podrían herirlo más de lo que ya estaba. Con una reverencia, se retiró del hospital rumbo a su hogar.

A Minato, por su parte, le fue imposible no sollozar y maldecirse a sí mismo por todo lo que había hecho, y aunque era egoísta de su parte, él quería Naruto lo perdonara para que estuviera junto con él y Menma.

Al día siguiente – Calles de Konoha

Menma caminaba con tranquilidad por las calles de la aldea en dirección a una sesión de entrenamiento con Kakashi, quien inesperadamente había decido entrenarlos más arduamente.

Siguió con su andar, notando las miradas extrañas de las personas a su alrededor. Era como si lo miraran con pena o algo por el estilo.

No le dio importancia y siguió caminando hasta que oyó a unas personas hablar sobre su padre. Sigilosamente se acercó y prestó atención.

—¿Te enteraste de lo que pasó el día de ayer? —preguntó un hombre a otro.

—No, ¿qué sucedió? —contestó el otro hombre.

—¿Cómo es que no te enteras de los rumores? Eres un idiota —replicó el otro.

—¡Oye! ¡No me digas así! No puedo estar al tanto de todo lo que sucede en la aldea, tengo cosas más importantes que enterarme de los chismes. Pero bueno, ¿qué sucedió?

—Lo que sucedió fue que Yondaime-sama entró al hospital furiosamente exigiendo que presten ayuda a alguien. Adivina a quien —contestó el hombre.

—Pues no lo sé, ¿quién fue? —replicó el otro.

Varias personas se acercaron para oír esto, ya que la mayoría no se había enterado de este suceso.

—Ya saben, el chico ese.

Todos se pusieron a pensar ante esto, pero luego de unos segundos, todos llegaron a la misma conclusión, y uno de ellos gritó—. ¿Por qué Yondaime-sama querría que atendiera a ese demonio? Ese demonio tuvo que haber muerto.

El hombre, quien estaba contando el chisme, negó con la cabeza y contestó—. No, ustedes no saben qué fue lo que pasó en realidad. Yondaime-sama dijo que él es…, su hijo.

Todos abrieron sus ojos en shock, incluso Menma, quien casi cae de su escondite debido a la sorpresa.

—¡¿Qué?! —Fue el grito colectivo.

El hombre asintió con la cabeza y continuó—. Es la verdad. Los médicos de allí escucharon eso de Yondaime-sama. Ellos dijeron que estaba furioso, y que estuvo a punto de asesinar a varios médicos por no brindarle atención médica a Naruto-san. Además, dijeron que se vio muy preocupado por su estado.

Todas las personas se sorprendieron nuevamente, y otro de la multitud gritó—. Pero, ¿por qué no sabíamos nada de esto? ¿Por qué Yondaime-sama nunca dijo que él era su hijo?

Todos asintieron con la cabeza.

—Pues según he oído, Yondaime-sama asignó una misión a Naruto-san para ver el comportamiento de las personas de la aldea. Yondaime-sama quería saber cómo actuarían las personas al saber que una persona de la aldea tuviera al Kyūbi sellado dentro de él. —Obviamente esto no era cierto, pero los rumores no siempre eran precisos.

Una anciana expresó—. Entonces, ¿todo fue una prueba? Yondaime-sama quería saber nuestro comportamiento, ¿quería saber cómo actuaríamos en una situación así?

El hombre asintió con la cabeza y agregó—. Sí, todo fue una prueba, y yo creo que Yondaime-sama está decepcionado con nosotros. Él no ha salido del hospital desde el día de ayer. Según he oído, Naruto-san estuvo en una misión muy peligrosa fuera de la aldea y volvió bastante herido. Estuvo tan grave que ingresó en un estado de coma, y los doctores dijeron que existe la posibilidad de que nunca vuelva a despertar.

Muchos se taparon sus bocas mientras algunos caían al suelo de rodillas.

—¿Cómo no pudimos darnos cuenta de esto antes? Él es idéntico a Minato-sama, y es obvio que es el hermano de Menma-sama. Fuimos unos estúpidos —dijo uno de los hombres en el suelo.

Una anciana se acercó a él y agregó—. Siempre me pareció raro. Yo siempre creí que tenía algún tipo de relación con la familia del Hokage. Esa fue una de las razones por la cual nunca dije nada contra él. Siempre tuve mis sospechas.

Mientras tanto, Menma solo estaba allí, en silencio sin moverse o decir nada. Repentinamente, corrió en dirección al hospital de Konoha; necesitaba respuestas y solo podía conseguirlas de su padre.

En unos pocos minutos llegó al hospital, el cual estaba rodeado por varios ANBU que estaban deteniendo a los civiles que intentaban ingresar al hospital para disculparse con el Yondaime y su hijo.

Menma saltó al techo del hospital e ingresó con éxito en el edificio. El joven Namikaze se dirigió a la recepción y preguntó con un poco de fatiga—. ¿Dónde… donde está el cuarto de Naruto?

La recepcionista, al reconocer al otro hijo del Yondaime, respondió—. Menma-sama, el cuarto de su hermano es la habitación 301. Pero le sugiero que… —Antes de que pudiera terminar, Menma corrió rápidamente hacia esa habitación.

El rubio subió algunas escaleras, y al estar frente de la habitación, él abrió la puerta abruptamente, viendo que su padre estaba mirando por la ventana—. Oto-san, tenemos que hablar.

Minato se dio la vuelta y Menma vio que sus ojos estaban hinchados por llorar.

—Lo sé, Menma… Tenemos mucho de qué hablar. Toma asiento, te contaré toda la verdad del incidente del Kyūbi; tú tienes que ver con ese día.

Los ojos de Menma se abrieron un poco, pero silenciosamente asintió con la cabeza y tomó un asiento. Allí, él miró hacia el cuerpo de Naruto, y otra vez sintió una opresión en el pecho cuando vio a Naruto en un estado delicado. Tal vez fue por eso que había sentido lo mismo cuando creyó que Zabuza lo había asesinado, porque él era su hermano.

El joven sacudió la cabeza y prestó atención a su padre, quien se limpió los ojos antes de suspirar—. Menma…, tú eres el verdadero Jinchūriki de la aldea.


Notas:

Jejeje, lamento por dejarlo aquí, pero tenía que crear un poco de suspenso. :P

Bueno, capítulo listo. Naruto tuvo su misión en Uzu, allí vio muchas cosas y obtuvo algo importante.

El 'Fruto de Edén' es un objeto del juego Assassin's Creed y es muy poderoso. Quiero decir que fue una loca idea mía el agregar esto al fic.

Al principio ni siquiera se me ocurrió, ni siquiera cuando estaba escribiendo el cap. Se me vino a la mente cuando estaba tratando de ponerle un nombre bueno a la esfera que Naruto tocaría, y entonces recordé el Fruto del Edén de ese juego.

Quiero decirles que no creo que Naruto utilice mucho este artefacto, será importante en la historia, pero solo lo tendrá para sembrar temor en las Naciones Elementales, que una vez que sepan que el Fruto volvió a aparecer, se armará toda una revuelta, pero eso será en el futuro.

El Fruto será para demostrar el poder de Uzushiogakure, y una vez que Naruto salga de su estado de coma, su nuevo objetivo será el de reconstruir Uzu.

Lo del coma de Naruto se debe a que, cuando él tocó el artefacto, toda la información que los Uzumakis almacenaron allí (sellos, secretos, consejos y demás), se transfirió a Naruto, y la información era tanta que le ocasiono eso. Creo que despertará un mes antes de los exámenes Chunin.

Oh, sí, y Hashirama engañó a Mito para que haga los contrasellos y así desactivar las barreras de Uzu.

A mí no me cae bien Hashirama, pero no fue esta la razón por la que hice esto, sino porque me dije que Hashirama hizo esto por el bien de las Naciones Elementales. Como ya dije, el Fruto es un artefacto muy poderoso, y las demás aldeas temían Uzu intentara dominar el mundo con ello.

Minato aprovechó el estado debilitado de Naruto para ingresar en su mente, ya que, tal vez esta sería la única oportunidad que tendría.

En el próximo capítulo Minato contará toda la verdad a Menma, y el secreto de que Naruto es el hijo de Minato se expandirá a una velocidad impresionante. No solo en la aldea, sino en todo el mundo. Minato es alguien famoso, y una noticia así no sería un secreto por mucho tiempo.

Creo que la reacción de Kurama es comprensible, él no quiere que Minato se acerque a Naruto luego de todo lo que había causado. Ah, sí, lo del Chakra de Kurama hubiera sido algo malo para Minato, ya que según tengo entendido, el Chakra del Kyūbi es tóxico para quienes no sean su Jinchūriki (si el contenedor no hace algo para que no tóxico).

Creo que esto es todo, si tienen alguna duda, no duden en mandarme un mensaje privado, y recuerden agregarme como amigo en Facebook.

Saludos y Hasta la próxima.